(InfoCatólica) El respaldo de los católicos estadounidenses a Donald Trump se ha reducido considerablemente desde su regreso a la Casa Blanca. Según una nueva encuesta del Pew Research Center, publicada en octubre de 2026, solo el 30 % de los católicos aprueba la gestión del presidente, frente al 47 % registrado al comienzo de su segundo mandato. El descenso se produce a pocas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que los republicanos intentarán conservar sus mayorías en el Congreso.
Una caída especialmente pronunciada entre los católicos hispanos
Los datos muestran diferencias significativas según el origen de los encuestados. Entre los católicos hispanos, la aprobación de Trump ha pasado del 31 % al 18 %. Entre los católicos blancos no hispanos, ha descendido del 59 % al 39 %. La tendencia refleja un debilitamiento del respaldo al presidente en los dos principales segmentos del electorado católico estadounidense.
La pérdida de apoyo no se limita a los católicos. Según Pew, Trump es objeto de la desaprobación mayoritaria de prácticamente todos los grandes grupos religiosos estudiados, con la excepción de los protestantes evangélicos blancos. Incluso en este último grupo, tradicionalmente favorable al Partido Republicano, su aprobación ha caído del 78 % al 58 %.
Los católicos blancos no hispanos siguen inclinándose por los republicanos
Las inminentes elecciones no son presidenciales, sino para la Cámara de Representantes y el Senado, de manera que la disminución de la popularidad del Presidente no se traduce automáticamente en una pérdida equivalente de intención de voto republicano. Dicho eso, la aprobación o desaprobación de la gestión presidencial tiene una gran influencia en todas las elecciones.
Preguntados por el candidato al Congreso que apoyarían si las elecciones se celebrasen ahora, el 42 % de los católicos se decanta por el voto demócrata y el 39 % por el republicano. El 19 % restante está indeciso o elegiría a otro candidato.
Las diferencias internas son considerables. Entre los católicos blancos no hispanos, el 50 % afirma que votaría al candidato republicano, frente al 32 % que elegiría al demócrata. Esta relación se invierte entre los hispanos católicos de cualquier raza: el 59 % se inclina por los demócratas y solo el 19 % por los republicanos. Estos resultados muestran que no existe un voto católico estadounidense homogéneo.
La guerra de Irán, la gasolina y el enfrentamiento con León XIV
Conviene señalar que el Partido Demócrata defiende casi unánimemente gravísimos males morales intrínsecos condenados por la Iglesia, como el aborto (hasta el mismo nacimiento y en algunos casos, después del nacimiento), el matrimonio del mismo sexo, el «cambio» de sexo incluso para los menores de edad, etc. Entre los republicanos, las posiciones son más variadas, aunque la posición mayoritaria es básicamente contraria a esos males morales. En general, las principales críticas de los obispos al Partido Republicano se refieren a cuestiones prudenciales, como la inmigración, el uso de armas o la oportunidad de la pena de muerte, sobre las que los católicos pueden tener diversas opiniones en casos concretos.
Entre los factores que podrían explicar el deterioro de la imagen presidencial entre los católicos, los analistas señalan la impopularidad de la guerra de Irán y el aumento de los costes energéticos. El descenso de popularidad también podría deberse en parte a los desencuentros verbales y en redes sociales de Trump con el papa León XIV, después de que el Pontífice criticara la guerra. Las encuestas han reflejado un rechazo considerable entre los estadounidenses a los comentarios del presidente sobre el Papa.
Los votantes católicos son decisivos en las elecciones norteamericanas y, del mismo modo que el aumento del apoyo católico, sobre todo el hispano, a Trump contribuyó significativamente a su elección en este segundo mandato, el descenso de la popularidad del presidente podría costarle al Partido Republicano la mayoría en ambas cámaras parlamentarias.







