(InfoCatólica) Hace décadas que la Iglesia Católica en Alemania se ha sometido voluntariamente a un proceso de protestantización gradual que hace que sea casi indistinguible de los luteranos. Las similitudes son teológicas (aceptación de las relaciones del mismo sexo, ideología de género, democracia en la Iglesia, sacerdocio de la mujer, etc.), pero también políticas.
Es conocida la oposición radical de la jerarquía católica germana al partido nacionalista y de derechas Alternativa para Alemania (AfD). Varios obispos alemanes han hecho personalmente campaña contra el voto a la AfD y la Conferencia Episcopal Alemana en bloque declaró que los católicos no podían votar por partidos de ultraderecha ni trabajar en ellos y que la ideología de esos partidos era «incompatible con la visión cristiana de Dios y del ser humano».
En la misma línea, la Iglesia Evangélica de Westfalia (mayoritariamente luterana), una de las principales comunidades protestantes de Alemania, se dispone a endurecer su posición frente a la AfD, utilizando argumentos similares a los de los obispos católicos e incluso el mismo vocabulario.
La presidenta de los luteranos westfalianos, la pastora y teóloga Adelheid Ruck-Schröder, ha declarado que considera incompatible ocupar un cargo de dirección eclesiástica con ejercer un mandato político en la AfD, por sus posiciones de extrema derecha. Ruck-Schröder quiere que la incompatibilidad alcance también a los miembros laicos que participan en los órganos de gobierno de las congregaciones (conocidos confusamente como «presbíteros», aunque no sean pastores).
Una concepción del ser humano diferente
La dirigente protestante ha asegurado que no pretende promover el «espionaje de las convicciones personales», pero considera que deben tomarse medidas contundentes. Entre las posibilidades que está estudiando se encuentra exigir a quienes aspiren a estos puestos una declaración expresa de adhesión a los valores de la comunidad luterana.
Estos valores no parecen tener que ver con las creencias cristianas, sino más bien con la mentalidad moderna: la defensa de una sociedad plural, las bondades de la inmigración masiva y la libertad de autodeterminación sexual. Casi podría considerarse un juramento antimodernista, pero a la inversa: los miembros de la Iglesia Evangélica de Westfalia jurarían solemnemente ser fieles a la ideología posmoderna.
En ese sentido, la presidenta ha pedido a los luteranos de Westfalia que se planteen si es coherente votar a una formación que, a su juicio, sostiene una concepción del ser humano diferente de la defendida por la Iglesia Evangélica de Westfalia, casualmente coincidente con la mentalidad progresista ambiente.
La iniciativa se enmarca en la inquietud de las confesiones protestantes alemanas ante el crecimiento electoral de la AfD en varias elecciones regionales. El pasado mes de septiembre, los responsables de las tres comunidades protestantes de Renania del Norte-Westfalia expresaron en una declaración conjunta su preocupación por el avance de la derecha radical, las amenazas contra personas comprometidas con la democracia y el clima de inseguridad que experimentaban algunos ciudadanos inmigrantes y judíos.
La asamblea sinodal examinará la propuesta de Ruck-Schröder en noviembre y determinará qué medidas concretas pueden adoptarse.







