Reabren la causa contra el musulmán acusado de secuestrar, islamizar y casar a la fuerza a Maria Shahbaz, una niña cristiana de 12 años
Shahbaz Masih, Safdar Choudhry y el equipo legal de la familia de Maria Shahbaz

Persecución de los cristianos en Pakistán

Reabren la causa contra el musulmán acusado de secuestrar, islamizar y casar a la fuerza a Maria Shahbaz, una niña cristiana de 12 años

La decisión abre la puerta a imputar al acusado por falsificar el certificado de matrimonio y refuerza el recurso contra la sentencia que entregó la niña a su presunto captor.

(Morning Star News/InfoCatólica) Un juez del Tribunal Superior de Lahore ordenó el jueves 1 de octubre restituir la causa penal contra un musulmán acusado de secuestrar a una niña cristiana, convertirla a la fuerza al islam y casarse con ella. La decisión abre una vía legal a la familia de la menor, que busca que se revise la sentencia del máximo tribunal constitucional del país que la dejó bajo la custodia de su presunto marido.

El juez Abher Gul Khan admitió la petición presentada por la familia de Maria Shahbaz para que se restituyera el atestado inicial del caso, según explicó Safdar Choudhry, presidente de la organización Raah-e-Nijaat Ministry, que acompaña a la familia.

Choudhry relató que el 7 de marzo un magistrado de Lahore aceptó el informe policial que proponía archivar la causa, sin que estuvieran presentes la familia de Maria ni su abogado. Denunció además que el agente encargado de la investigación ocultó las conclusiones de una investigación policial posterior que había restituido la causa y añadido cargos por presunta falsificación y fraude en los documentos de matrimonio y de conversión.

Un archivo basado en material falso

«Todavía no nos habíamos recuperado de la decepción por la sentencia del 3 de febrero del Tribunal Constitucional Federal, que validó el matrimonio de Maria y entregó su custodia al acusado, Shehryar Ahmad, cuando nos enteramos de que el magistrado había archivado la causa basándose en material falso y con fecha antedatada», declaró Choudhry.

El caso ya había suscitado serias dudas sobre la autenticidad del supuesto matrimonio. Según Choudhry, el secretario del consejo local donde presuntamente se registró la boda declaró ante un tribunal de sesiones que ni el nikahnama, el certificado islámico de matrimonio, ni el propio matrimonio se habían registrado ante la autoridad competente, y que el documento era falso.

«La negativa del funcionario del consejo local a reconocer el registro constituía un indicio incriminatorio importante que exigía una investigación más a fondo», afirmó Choudhry. «En lugar de eso, la policía ignoró esta prueba y procedió a archivar la causa sin informarnos».

La familia de Maria acudió entonces al jefe de policía, que formó una nueva comisión encabezada por un subcomisario. Esa nueva investigación restituyó el atestado y añadió los cargos de fraude y falsificación. Sin embargo, según Choudhry, la familia no fue informada del procedimiento de archivo, y el magistrado no tuvo debidamente en cuenta las nuevas pruebas reunidas. Por ello la familia recurrió el archivo ante el Tribunal Superior de Lahore.

«Un matrimonio fraudulento»

La restitución de la causa permitirá a la familia emprender acciones penales a partir de las conclusiones de la nueva investigación y le dará argumentos adicionales en su recurso contra la sentencia del Tribunal Constitucional Federal.

«La restitución del atestado con cargos adicionales confirma nuestra postura de que Maria fue sometida a un matrimonio fraudulento», dijo Choudhry. «Reforzará la petición de la familia ante el Tribunal Constitucional Federal para que revise su decisión y abrirá además el camino a la detención del acusado y al inicio de un proceso penal contra él».

Muhammad Saqib Jillani, abogado del Tribunal Supremo que representa a la familia de Maria ante el Tribunal Constitucional Federal, calificó la decisión del Tribunal Superior de Lahore de «excelente avance». «Ofrece un motivo adicional al Tribunal Constitucional Federal para revisar su decisión anterior, en la que los jueces validaron el matrimonio de una niña menor de edad», explicó.

El recurso ante el Tribunal Constitucional

El 24 de julio, una sala de dos magistrados del Tribunal Constitucional Federal, formada por los jueces Syed Hassan Azhar Rizvi y Aamer Farooq, admitió a trámite la petición de revisión presentada por Jillani en nombre del padre de Maria, Shahbaz Masih. En la vista, el abogado sostuvo que la sentencia del 3 de febrero se apoyaba en precedentes que habían dejado de ser vinculantes tras una reciente resolución del Tribunal Federal de la Sharía en el caso Ali Azhar contra la provincia de Sind.

Jillani recordó al tribunal que el Tribunal Federal de la Sharía había aclarado que la ley islámica exige para el matrimonio no solo la pubertad física, sino también la madurez mental. «La sentencia recurrida se basó en precedentes que han sido superados por la decisión del Tribunal Federal de la Sharía», alegó.

El letrado argumentó que ese tribunal había rechazado seguir apoyándose en una jurisprudencia según la cual los matrimonios de menores podían seguir siendo válidos pese a las prohibiciones legales. Añadió que tanto la jurisprudencia islámica como la legislación pakistaní impiden a los menores celebrar contratos jurídicamente vinculantes. «El matrimonio es un contrato en el islam», explicó ante el tribunal. «Por tanto, una menor no puede contraer legalmente matrimonio por decisión propia».

Jillani cuestionó también el valor jurídico de las declaraciones de Maria ante los tribunales sobre su edad y su matrimonio, ya que era menor cuando las hizo. Tras la vista, el tribunal notificó el recurso al fiscal general de Pakistán, al abogado general de la provincia del Punjab y al propio acusado, Ahmad. La fecha de la próxima vista no se ha fijado todavía.

Se han presentado además otras dos peticiones de revisión contra la sentencia del 3 de febrero, una de la Legal Aid Society, con sede en Karachi, y otra del grupo lahorí CTS (Christians True Spirit). Está previsto que se examinen junto con la del padre de Maria en la próxima vista.

Una niña de 12 años en manos de su captor

El caso de Maria ha despertado la atención internacional en medio de la creciente preocupación por el secuestro, la conversión forzosa y el matrimonio de niñas de minorías religiosas en Pakistán. El 9 de julio, el Parlamento Europeo aprobó una resolución que destacaba su caso e instaba a Pakistán a crear un mecanismo nacional para recibir las denuncias de las familias de niñas de minorías religiosas secuestradas o convertidas a la fuerza.

Maria desapareció de su casa el 29 de julio de 2025. Su familia sostiene que Ahmad la secuestró, la obligó a convertirse al islam y la forzó a casarse con él. A los dos días, la niña fue presentada ante un magistrado, donde declaró que era mayor de edad, que se había convertido al islam y que se había casado con Ahmad voluntariamente.

La familia rebatió esa versión con los registros oficiales de nacimiento, según los cuales Maria nació el 7 de octubre de 2012. La autenticidad del supuesto certificado de matrimonio se convirtió en una cuestión central del caso, y el secretario del consejo local declaró que el nikahnama no había sido registrado ni expedido por la autoridad competente.

Una nueva investigación policial concluyó que Maria tenía 12 años, nueve meses y veinte días cuando desapareció, que el certificado de matrimonio era falso y que el supuesto certificado de conversión no podía verificarse, según Choudhry.

Pese a todo ello, el Tribunal Constitucional Federal ordenó el 3 de febrero que Maria siguiera bajo la custodia de Ahmad. El tribunal la trató como una mujer que se había convertido voluntariamente al islam y se había casado con Ahmad, y sostuvo que, aunque fuera menor de edad, las leyes contra el matrimonio infantil castigan la celebración de esa unión pero no la convierten necesariamente en nula ni anulable.

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