(InfoCatólica) La Hispanidad «no es una hipótesis, ni una nostalgia, ni una causa pendiente de demostrarse: es un hecho». Con esta afirmación arranca el Manifiesto por la Hispanidad, eje de la 28.ª edición del Congreso Católicos y Vida Pública. La Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y la Fundación Universitaria San Pablo CEU lo celebrarán del 13 al 15 de noviembre en la Universidad CEU San Pablo, en Madrid.
La directora del congreso, María San Gil, leyó el texto durante la presentación, celebrada este martes 29 de septiembre junto al secretario nacional de Comunicación de la ACdP, Pablo Velasco. La edición llevará por lema «España e Hispanoamérica, la fe que nos une, un viaje de ida y vuelta». Según Velasco, el tema elegido «refleja la importancia de la fe en nuestra historia compartida y la esencialidad de la fe en nuestro presente común».
Isabel la Católica, Vitoria y las Leyes de Indias
El manifiesto sitúa el origen de esa comunidad en Isabel la Católica, de quien afirma que «no puso en marcha una promesa: puso en marcha una civilización». El texto invoca el testamento de la reina, en el que, según recoge, ordenó tratar a los naturales de las Indias «como personas libres y no sujetas a servidumbre». Para los propagandistas, ese criterio estableció desde el origen «la dignidad del otro como condición, no como excepción».
De ese punto de partida hace derivar las Leyes de Indias, a las que describe como «el cuerpo jurídico más extenso jamás dictado por una potencia para limitarse a sí misma». Deriva también de él la Escuela de Salamanca, donde Francisco de Vitoria formuló, sostiene el documento, «un siglo antes que nadie en Europa, los principios del derecho internacional y de la dignidad universal de la persona humana». «Esa no es una curiosidad erudita: es nuestra genealogía, y es motivo de orgullo, no de arqueología», añade.
Velasco vinculó expresamente estas referencias con la causa de la reina. «Estas referencias a Isabel la Católica son un respaldo a su proceso de beatificación. Varios propagandistas son parte de la comisión de beatificación y ella es un ejemplo histórico de cómo la Iglesia ha sido clave en esta historia compartida», explicó.
La fe, en el centro de la vida pública
El documento enumera como principios «que no son negociables» la dignidad de la persona humana, la herencia grecolatina, la tradición cristiana y el respeto al derecho como límite del poder. Incluye también las libertades civiles y un marco legal que proteja la propiedad, el contrato y la iniciativa. Subraya además la dimensión actual de esa comunidad, con más de seiscientos millones de hablantes de una lengua que «crece en dos continentes». Esa comunidad se sostiene, según el texto, en una trama de municipios, universidades, diócesis, parroquias y hospitales que ha demostrado durante medio milenio una capacidad de permanencia sin equivalente en las organizaciones supranacionales.
El manifiesto advierte de que la Hispanidad «no se agota en el ámbito político ni en las relaciones entre Gobiernos y naciones». Reclama por ello «un cambio de actitud profundo, radical si es preciso, para defenderla, expandirla y desarrollarla». Ese cambio pasa, según el texto, por «reconocer que la fe ha sido uno de los cimientos más firmes de esa civilización, y que recuperarla en el centro de nuestra vida pública es parte esencial de la respuesta a la crisis que atraviesa Occidente». En ese punto cita al Papa Benedicto XVI: «Hay que vivir como si Dios existiera».
«Isabel la Católica lo fundó. Vitoria lo pensó. Las Leyes de Indias lo escribieron. Quinientos años de instituciones compartidas lo han sostenido. A nosotros nos corresponde, sencillamente, estar a la altura de lo que hemos heredado y hacerlo crecer», concluye el texto.
Formato habitual y nueva presidencia
Velasco detalló que el formato del congreso será «el habitual: tres conferencias plenarias, mesas redondas, una sesión el sábado por la tarde, más informal y de carácter cultural, actos litúrgicos centrales, sacerdotes confesando, la misa retransmitida por Televisión Española…». Los ponentes aún no se han dado a conocer, aunque adelantó que serán «figuras importantes en relación con el tema que estamos proponiendo».
Será además la primera edición bajo la presidencia de José Masip al frente de la ACdP. Masip sucedió el pasado julio a Alfonso Bullón de Mendoza y había coordinado el congreso junto a San Gil en las dos ediciones anteriores.
Dos bancos de peces que se buscan
La principal novedad de este año es el cartel, fruto de un concurso entre estudiantes de las universidades CEU en el que participaron también alumnos de la Universidad CEU Cardenal Herrera. El ganador, Carlos Figuero de Miguel, es alumno de Arte Digital en el Campus de la Creatividad de la Universidad CEU San Pablo. Su diseño representa dos bancos de peces «inspirados por el arte maya y la iconografía cristiana», uno por cada continente y cada sociedad. «De cada banco sale un pez; un pez que se inquieta por responder algo mucho más grande y mucho más bueno; para terminar encontrándose entre ellos», explicó el autor.








