(InfoCatólica) El obispo emérito de Estelí, Juan Abelardo Mata, de 80 años, ha reaparecido en una entrevista emitida por el canal TN8, afín al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, tras más de seis semanas sin que nadie pudiera verificar su paradero ni su estado de salud. «Gracias, estoy bien. Me siento bien», son las únicas palabras del prelado sobre su situación.
La prueba de vida llega apenas un día después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitara a la Corte Interamericana la ampliación de las medidas de protección para el obispo y cuatro personas de su entorno, al considerar que existe una situación de «extrema gravedad y urgencia» y riesgo de daños irreparables a sus derechos.
Una entrevista sin preguntas incómodas
En el vídeo, grabado por el periodista Adolfo Pastrán en la finca donde reside Mata, se ve al obispo sonriente, caminando entre lo que parecen ser sus cultivos de papaya y plátano, sus colmenas y sus caballos. El prelado asegura que ha estado «llevando una vida monacal» y que su jornada transcurre entre «el silencio, la oración y el trabajo intelectual». «Yo fui preparado para ser profesor de Sagrada Escritura y formé a cantidad de gente. Entonces no quiero que se duerma lo mío», explica.
Preguntado por su estado de salud, un aspecto que había generado especial preocupación dado que el obispo es portador de un marcapasos, Mata responde: «Sí, sí. Eso no hay problema». Sobre las visitas familiares, indica que le han ido a ver un hermano y una sobrina, aunque añade que prefiere el silencio. «La oración ayuda mucho. Mucho, mucho, mucho», dice al final de la entrevista.
#Nicaragua Regimen da prueba de vida de Monseñor Mata, diputado sandinista lo visita pic.twitter.com/bybiz7TEyn
— 100% NOTICIAS (@100noticiastv) August 12, 2026
Lo que la entrevista no menciona
Durante toda la conversación no se hace referencia alguna a la detención del obispo, a posibles interrogatorios a los que habría sido sometido ni a las semanas en las que nadie, ni siquiera su familia, pudo comprobar su paradero. Tampoco se aclara si Mata se encuentra sometido a arresto domiciliario o si goza de plena libertad de movimiento. El periodista se limita a concluir que ha comprobado que el obispo tiene «una enorme energía y una enorme vitalidad y salud».
De pedir por la Iglesia perseguida a la desaparición
El pasado 28 de junio, Mata celebró Misa en la parroquia de la Cruz del Calvario de Estelí, donde pidió oraciones por la Iglesia perseguida en Nicaragua y, en particular, por el obispo Rolando Álvarez y el sacerdote Frutos Valle. Al día siguiente fue detenido. Tras una primera liberación, fue enviado a su domicilio de Tisma, en Masaya, donde quedó bajo vigilancia. El 30 de junio fue detenido de nuevo y, a partir de ese momento, se perdió por completo su rastro.
Hasta el 4 de julio no se pronunció el régimen. El Ministerio del Interior informó entonces de que Mata había regresado a su casa y de que se encontraba «en perfectas condiciones» después de una «indagación». Sin embargo, nadie pudo verificar de forma independiente esa afirmación. Mata había sido durante años una de las voces más críticas con el régimen dentro de la Iglesia nicaragüense.







