(InfoCatólica) El sacerdote Francisco Javier Duan Yongkun recibió este miércoles la ordenación episcopal como obispo coadjutor de Bameng, en la Región Autónoma de Mongolia Interior, apenas días después de que otro sacerdote chino fuera consagrado obispo en la misma región. Ambos nombramientos fueron aprobados por el Papa León XIV el pasado 15 de junio, en el marco del Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular China para la designación de obispos.
La consagración de Mons. Duan Yongkun coincide con la de José Chang Yanfeng, ordenado también este miércoles como nuevo obispo de Chifeng, otra diócesis de Mongolia Interior. Aunque ambos nombramientos fueron realizados por el Pontífice en la misma fecha, el de Chang Yanfeng se comunicó el 22 de julio, mientras que el de Duan Yongkun se hizo público solo este miércoles, junto con su ordenación.
Perfil del nuevo obispo coadjutor
Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Mons. Duan Yongkun, de 45 años, nacido el 6 de diciembre de 1980 en Hangjin Houqi (Mongolia Interior), se formó en el Seminario Teológico de Hebei entre 2000 y 2007. Posteriormente amplió sus estudios en la Universidad de Pekín y en la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín (2008-2013), y fue ordenado sacerdote el 1 de enero de 2011 para la diócesis de Bameng.
Entre 2013 y 2016 cursó formación en la Universidad Católica Fu Jen de Taiwán. A su regreso, dirigió el centro local de formación diocesana (2016-2020) y fue nombrado vicario general de Bameng y párroco de la catedral, cargos que ejercía hasta su designación episcopal.
Tensiones durante la sede vacante
El Acuerdo atravesó un momento de tensión durante la sede vacante entre la muerte de Francisco y la elección de León XIV. Las autoridades chinas procedieron unilateralmente a la elección de dos obispos: el P. Wu Jianlin, elegido obispo auxiliar de Shanghái el 28 de abril, y el P. Li Jianlin, designado obispo de Xinxiang (provincia de Henan) al día siguiente. Este último caso resultó especialmente controvertido porque la Santa Sede ya reconocía como obispo legítimo de esa diócesis a Mons. José Zhang Weizhu.
Aunque estas elecciones pudieron haber sido planificadas antes de la muerte de Francisco, su coincidencia temporal fue interpretada por diversos observadores como un mensaje del Partido Comunista Chino: la sede vacante en el Vaticano no condiciona el funcionamiento de la Iglesia en China.
La situación de los católicos «clandestinos» no mejora, ni la del resto sometidos a la brutal política de sinización del gobierno.







