El Senado irlandés aprueba en segunda lectura el proyecto de Sinn Féin para abolir la espera de tres días previa al aborto

Una maniobra parlamentaria desmonta el periodo de reflexión

El Senado irlandés aprueba en segunda lectura el proyecto de Sinn Féin para abolir la espera de tres días previa al aborto

El parlamento irlandés ha aprobado en segunda lectura suprimir la espera de tres días antes de abortar. El Taoiseach y el Tánaiste respaldaron el texto de Sinn Féin que sus propios ministros habían rechazado apenas un mes antes.

(InfoCatólica) Jarro de agua fría. En mayo el movimiento provida celebraba el rechazo a la agresiva legislación abortista de los socialdemócratas. Pretendían suprimir el periodo de reflexión de tres días y ampliar los supuestos de aborto tardío. Pero la fragmentación del proyecto y el cambio de postura en un mes ha puesto de manifiesto el verdadero rostro de los parlamentarios con el único consuelo de la visibilización de la ruptura de voto de algunos decentes.

El Dáil, cámara baja del parlamento irlandés, aprobó el pasado miércoles 17 de junio el segundo trámite de una proposición de ley que suprime el periodo obligatorio de espera de tres días entre la primera consulta médica y la práctica del aborto. El texto, impulsado por Sinn Féin, salió adelante por 86 votos a favor y 70 en contra, sin abstenciones, con el respaldo del Taoiseach (jefe del Gobierno) Micheál Martin y del Tánaiste (viceprimer ministro) Simon Harris, que apenas un mes antes habían contribuido a tumbar una reforma de mayor calado.

La proposición, denominada Health (Abolition of Three Day Wait Rule) (Amendment) Bill, tiene un alcance deliberadamente estrecho: actúa solo sobre ese periodo de reflexión y no toca ninguna otra disposición de la legislación vigente. Queda fuera cualquier modificación de los supuestos de aborto por anomalía fetal incompatible con la vida o de las sanciones penales previstas para los médicos.

Dos proyectos distintos, no un cambio de criterio

La votación del 17 de junio no supone que la cámara haya rectificado en cuestión de semanas. Se trata de un proyecto diferente del que fue rechazado el 13 de mayo. Aquel, el Reproductive Rights (Amendment) Bill 2026, lo presentó Holly Cairns, líder de los Social Democrats, y abarcaba tres reformas simultáneas: la abolición del periodo de espera, la revisión de los criterios para abortar por anomalía fetal incompatible con la vida (con la eliminación del límite de los 28 días posteriores al nacimiento) y la supresión de las penas de hasta catorce años de prisión para los facultativos que intervinieran fuera del marco legal. Fue derrotado por 85 votos contra 30, con 36 abstenciones.

Entre quienes se abstuvieron entonces figuraban en bloque los diputados de Sinn Féin. El partido, principal fuerza de la oposición, dejó caer el texto ajeno y anunció que presentaría uno propio, más limitado. Su portavoz de Sanidad, David Cullinane, justificó el rechazo por sus objeciones a la nueva definición sobre anomalías fetales y a la despenalización de los médicos, y sostuvo que la propuesta de los Social Democrats carecía de «legitimidad democrática» porque iba más allá de las recomendaciones de la revisión legal y socavaba el marco aprobado en el referéndum de 2018.

La ministra de Sanidad, Jennifer Carroll MacNeill (Fine Gael), también rechazó aquel proyecto. Lo describió como una despenalización en bloque y señaló que, de todas las modificaciones propuestas, la menos problemática era la relativa al periodo de espera.

El Gobierno modifica su posición

La aritmética se invirtió por dos motivos. Sinn Féin pasó de la abstención al voto favorable, sumando sus 36 diputados, y los líderes del Ejecutivo cambiaron de postura. Carroll MacNeill, que en mayo había tumbado el proyecto de los Social Democrats, votó esta vez a favor: afirmó que veía «mérito» en abolir el requisito y que había celebrado consultas con las partes interesadas. Martin, por su parte, adelantó que el Gobierno podría introducir enmiendas en la fase de comisión para «reforzar la intención» de la norma.

El respaldo de la cúpula no se trasladó a las bancadas. Más del 60 % de los diputados de Fianna Fáil y Fine Gael votaron en contra pese al voto favorable de sus líderes. Cinco miembros del Gabinete de Fianna Fáil rechazaron el texto, entre ellos el ministro de Justicia, Jim O'Callaghan, y la ministra de Infancia, Norma Foley.

Un análisis publicado por The Irish Times el mismo día de la votación explica la lógica del giro: el periodo de espera fue desde el principio una concesión política para asegurar a los diputados del Fine Gael más reacios, sobre todo a Simon Coveney, entonces Tánaiste. En 2023, la jurista Marie O'Shea recomendó formalmente su supresión en la revisión quinquenal de la ley. Los líderes del Gobierno habrían concluido que la relevancia de esa salvaguarda se había erosionado con el tiempo.

La Pro Life Campaign acusó a Martin y a Harris de haber pactado con Sinn Féin «a puerta cerrada» y de haber comunicado su apoyo a última hora, sin justificarlo públicamente. Desde Aontú, su líder, Peadar Tóibín, resumió la sucesión de iniciativas: «Tres proyectos de ley sobre el aborto este año y solo estamos en junio».

Una salvaguarda del marco de 2018

El periodo de tres días fue una de las salvaguardas incorporadas a la Health (Regulation of Termination of Pregnancy) Act de 2018, la ley que legalizó el aborto tras la derogación de la Octava Enmienda constitucional. La propia norma preveía una revisión a los cinco años, encomendada a O'Shea y publicada en 2023, que recomendó eliminar ese plazo y modificar los criterios sobre anomalías fetales. Ningún gobierno actuó sobre esas recomendaciones hasta este año.

Según datos del HSE, el servicio público de salud irlandés, más de 10.000 mujeres no acudieron a la segunda cita médica entre 2019 y 2024 una vez transcurrido el periodo de reflexión. Ese dato ha sido el principal argumento de quienes defienden el mantenimiento del plazo. La Sanidad irlandesa registró un récord de 10.852 abortos en 2024, el último año con cifras disponibles.

Próximos pasos

La aprobación en segunda lectura no equivale a la entrada en vigor. El texto pasa ahora a la fase de comisión (Committee Stage), donde puede ser enmendado; después volverá al Dáil para el trámite de informe y la votación final, y a continuación se remitirá al Seanad (Senado), que seguirá un proceso similar. Carroll MacNeill tiene previsto consultar al fiscal general (Attorney General), Rossa Fanning, y el Gobierno aspira a que la reforma se convierta en ley antes de fin de año. Las reformas de mayor alcance sobre anomalías fetales y despenalización médica quedan, de momento, aparcadas.

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.