León XIV abre el primer Consistorio de su pontificado y llama a los cardenales a crecer en comunión colegial
Apertura del Consistorio Extraordinario, enero 2026 | © VaticanMedia

Se publica el discurso de apertura del Consistorio extraordinario

León XIV abre el primer Consistorio de su pontificado y llama a los cardenales a crecer en comunión colegial

Los cardenales han sido distribuidos en 21 grupos de trabajo aunque solo 9 de ellos, los procedentes de las Iglesias locales, presentarán informes finales. De los cuatro temas propuestos para la reflexión común («Evangelii gaudium», «Praedicate Evangelium», Sínodo y sinodalidad, y liturgia), únicamente dos serán objeto de una exposición específica, si bien no se ha precisado cuáles.

(InfoCatólicaLeón XIV inauguró este miércoles 7 de enero el primer Consistorio extraordinario de su pontificado, un encuentro a puerta cerrada con los cardenales en el que el Pontífice subrayó que la Iglesia «crece por atracción», y emplazó al Colegio Cardenalicio a un camino de escucha y colaboración sinodal. Los trabajos, que se extenderán hasta el jueves, abordarán dos de los cuatro grandes temas propuestos para orientar las prioridades del gobierno eclesial en los próximos años.

El Papa situó el encuentro en un marco espiritual preciso al señalar como «muy significativo» que el Consistorio se celebre al día siguiente de la solemnidad de la Epifanía. Desde el comienzo de su intervención, evocó el llamado del profeta Isaías, «¡Levántate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti!», proponiéndolo como clave de lectura para los trabajos de estas jornadas.

La Oficina de Prensa de la Santa Sede publicó anoche el discurso completo del Papa, que permite conocer algunos detalles del programa previsto. Los cardenales han sido distribuidos en 21 grupos de trabajo aunque solo 9 de ellos, los procedentes de las Iglesias locales, presentarán informes finales. De los cuatro temas propuestos para la reflexión común (Evangelii gaudium, Praedicate Evangelium, Sínodo y sinodalidad, y liturgia), únicamente dos serán objeto de una exposición específica, si bien no se ha precisado cuáles.

Cristo, luz de los pueblos y fundamento de la misión

León XIV vinculó el pasaje de Isaías con el inicio de la Constitución Lumen gentium del Concilio Vaticano II, cuyo primer párrafo citó íntegramente. Recordó que la Iglesia existe para «iluminar a todos los hombres, anunciando el Evangelio a toda criatura, con la claridad de Cristo, que resplandece sobre la faz de la Iglesia». En este sentido, manifestó que el Espíritu Santo «inspiró, a siglos de distancia, la misma visión al profeta y a los Padres conciliares».

El Pontífice explicó que se trata de la visión de «la luz del Señor que ilumina la ciudad santa, primero Jerusalén y luego la Iglesia, y que, reflejándose en ella, permite a todos los pueblos caminar en medio de las tinieblas del mundo». Lo que Isaías anunciaba «en figura», añadió, el Concilio lo reconoce «en la realidad plenamente revelada de Cristo, luz de las naciones».

Al referirse al camino eclesial posterior al Concilio, León XIV señaló que los pontificados de san Pablo VI y san Juan Pablo II pueden interpretarse desde esta perspectiva, que contempla «el misterio de la Iglesia plenamente incluido en el de Cristo» y entiende la misión evangelizadora como «irradiación de la energía inagotable que emana del acontecimiento central de la historia de la salvación».

La Iglesia crece por atracción, no por proselitismo

Recordó además cómo los Papas Benedicto XVI y Francisco resumieron esta visión en una sola palabra: atracción. Citando la homilía inaugural de la Conferencia de Aparecida de 2007, reiteró que «la Iglesia no hace proselitismo. Crece mucho más por atracción», y subrayó con claridad que «no es la Iglesia la que atrae, sino Cristo».

Cuando una comunidad cristiana resulta atractiva, comentó el Santo Padre, es porque «a través de ese canal llega la savia vital de la caridad que brota del Corazón del Salvador». Esta fuerza de atracción, precisó, tiene un nombre concreto: «la Charis, el Ágape, el Amor de Dios que se encarnó en Jesucristo y que en el Espíritu Santo se dona a la Iglesia y santifica todas sus acciones». Una aclaración ausente en los textos del Papa Francisco, pues tal como la expresó Benedicto XVI en Aparecida, es una atracción que surge de la Cruz («como Cristo 'atrae a todos a sí' con la fuerza de su amor, que culminó en el sacrificio de la cruz»)

El Papa retomó la expresión paulina «Caritas Christi urget nos», explicando que el amor de Cristo «nos posee, nos envuelve y nos cautiva». Esta es, sostuvo, «la fuerza que atrae a todos hacia Cristo», como Él mismo profetizó: «Cuando yo sea levantado en alto sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí».

El amor recíproco, signo distintivo de los discípulos

En este contexto, León XIV subrayó con fuerza que «sólo el amor es creíble, sólo el amor es digno de fe». De ahí que insistiera en que «la unidad atrae, la división dispersa», y que una Iglesia verdaderamente misionera está llamada a vivir el único mandamiento dejado por Jesús después del lavatorio de los pies: «Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros».

Este amor recíproco, añadió, es el signo decisivo: «En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros». Citando a san Agustín, recordó que Cristo nos amó «para que nos queramos mutuamente» y para que, unidos por ese vínculo, «seamos cuerpo de tan importante Cabeza».

Un Consistorio marcado por la escucha y la dinámica sinodal

Dirigiéndose directamente a los cardenales, el Sucesor de Pedro precisó que este primer Consistorio quiere ser un punto de partida para el camino colegial del pontificado. Reconoció que se trata de «un grupo muy variado», enriquecido por múltiples culturas, tradiciones, trayectorias formativas y experiencias pastorales, y afirmó que están llamados «ante todo, a conocernos y a dialogar para poder trabajar juntos al servicio de la Iglesia».

«Estoy aquí para escuchar», acotó León XIV, «como aprendimos durante las dos Asambleas del Sínodo de los Obispos de 2023 y 2024», subrayando que la dinámica sinodal implica, por excelencia, la escucha. Recordó que este tipo de encuentros son una oportunidad para profundizar en la convicción de que «el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio».

Como viene siendo común desde el inicio de su pontificado la sinodalidad va perdiendo los aspectos estructurales y se va limitando a «una escucha».

El Pontífice puntualizó que el objetivo de estos días «no es llegar a un texto», sino «mantener una conversación que me ayude en mi servicio a la misión de toda la Iglesia». Detalló que los trabajos se desarrollarán en 21 grupos, aunque solo los 9 procedentes de las Iglesias locales presentarán informes, al ser más accesible para él consultar a quienes trabajan en la Curia romana.

Pregunta guía para los próximos años

Para la jornada de este jueves, León XIV propuso una pregunta guía que orientará la reflexión sobre los dos temas elegidos: «De frente al camino de los próximos uno o dos años, ¿qué aspectos y prioridades podrían orientar la acción del Santo Padre y de la Curia sobre esta cuestión?».

El Papa explicó el método de trabajo con una fórmula concisa: «Escuchar la mente, el corazón y el espíritu de cada uno; escucharnos unos a otros; expresar sólo el punto principal y de manera muy breve, para que todos puedan hablar». Citó el antiguo adagio romano «Non multa sed multum» (no muchas cosas, sino mucho) para sintetizar este enfoque.

Al concluir su intervención, el Obispo de Roma agradeció «la presencia de todos ustedes y sus contribuciones», y confió los trabajos del Consistorio a la intercesión de la Virgen María, Madre de la Iglesia. Expresó su esperanza de que, aprendiendo a trabajar juntos «con fraternidad y amistad sincera», pueda surgir «algo nuevo, que pone en juego el presente y el futuro».

El Papa también dejó entrever que estos consistorios extraordinarios podrían repetirse en el futuro, al afirmar que «esta forma de escucharnos unos a otros, buscando la guía del Espíritu Santo y caminando juntos, seguirá siendo de gran ayuda para el ministerio petrino que se me ha confiado». Tras el discurso papal, los participantes comenzaron los trabajos divididos en grupos. El encuentro concluirá este jueves con una conferencia de prensa prevista para la noche.

 

2 comentarios

En fin...
Supuestamente se iban a abordar cuatro grandes ejes: Misión, Sinodalidad, Predicate Evangelium y Liturgia (este último despertaba especial expectativa entre muchos fieles), pero al final solo se discutirán dos asuntos por falta de tiempo: Misión y Sinodalidad. En fin...
El día comenzó con la reflexión del cardenal Radcliffe, que está abiertamente a favor del diaconado femenino, y continuó con el esquema del pontificado de Francisco, pese a que se había insinuado un posible cambio en la metodología de trabajo. En fin...
8/01/26 3:55 AM
Dámaso
Más de lo mismo para esto no hacía falta un consistorio.Como nos toman el pelo.
8/01/26 8:53 AM

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.