(ACIPrensa/InfoCatólica) La temporada de lluvias de 2025 ha sido una de las más intensas registradas en los últimos años en el estado de Jalisco, México, provocando graves inundaciones y afectando a centenares de familias. En medio de esta situación, los Caballeros de Colón se movilizaron para asistir a las comunidades más necesitadas, llevando ayuda material y espiritual a los damnificados.
Una de las zonas más golpeadas fue el área metropolitana de Guadalajara, en particular la ciudad de Zapopan, donde la colonia El Tizate resultó especialmente afectada. Según explicó a ACI Prensa Francisco Sáenz Muñoz, director para el Desarrollo de México de la Misión Fraternal de la Oficina Suprema de los Caballeros de Colón, la ayuda se organizó en el mes de septiembre y alcanzó un valor aproximado de 150.000 pesos mexicanos, equivalentes a unos 7.500 dólares.
«Fue un gran trabajo en equipo de los Caballeros de Colón de la Arquidiócesis de Guadalajara, que pertenecen a la región de México Occidente, donde hay muchos y muy buenos liderazgos», señaló.
Tras las lluvias, los voluntarios realizaron un censo casa por casa para identificar las principales necesidades. «Consiguieron y también aportaron donativos económicos y en especie, y entregaron enseres domésticos como estufas, lavadoras, refrigeradores y colchones, que fueron muchas de las pérdidas materiales que lamentablemente tuvieron las personas de esa comunidad marginada», explicó Sáenz Muñoz.
El responsable recordó las palabras del Papa Francisco en su encíclica Laudato si’, al subrayar que «el cambio climático es uno de los principales desafíos a los que se enfrenta la humanidad en nuestros días» y que «los efectos más graves recaen en los más pobres y vulnerables, pues no cuentan con los recursos para adaptarse a los impactos climáticos».
«La tierra “clama” por el daño que le hacemos. Dios nos confió la creación no para destruirla, sino para custodiarla», añadió Sáenz Muñoz, insistiendo en que «debemos trabajar no sólo en una “solución técnica”, sino en una conversión ecológica de corazón y en construir una cultura de prevención mediante la educación y la concienciación».
La caridad católica ante la emergencia
El representante de los Caballeros de Colón destacó que uno de los pilares de la institución es el patriotismo entendido como participación activa en la comunidad. «Se trata de promover el bien común y la dignidad de la persona humana. Conocer y aplicar la Doctrina Social de la Iglesia en comunidades concretas es uno de los grandes retos que tenemos como católicos y ciudadanos», afirmó.
Ante tragedias como las inundaciones en Guadalajara y en otras regiones de México, Sáenz Muñoz resaltó que «instituciones de nuestra Iglesia, como Cáritas y los Caballeros de Colón, buscan hacer sinergia y apoyar aunque sea con un “granito de arena” en las pérdidas materiales, ya sea con despensas, agua, alimentos, ropa, medicamentos o enseres domésticos, donados por bienhechores de parroquias, diócesis, movimientos laicales y personas de buena voluntad».
«Caballeros de Colón es una institución mundial que trabaja desde lo local —en las parroquias— y cuyo primer principio es la caridad», subrayó. «No es una obra de asistencia social o de filantropía: es una expresión del amor de Dios que actúa en la Iglesia».
El dirigente explicó que «para atender situaciones desafortunadas como las de El Tizate y otras comunidades, la caridad necesita organización, como lo hace Cáritas o las instituciones laicales de la Iglesia».
«Para ser caritativos, hay tres pasos esenciales: primero, la oración, que es lo más importante; después, el acompañamiento personal a las personas afectadas, y por último, los donativos económicos o en especie», añadió.
«Pero esos apoyos también deben organizarse, recabando información sobre las necesidades inmediatas para ofrecer una ayuda más eficaz y de mayor alcance, como se hizo en El Tizate, en la zona metropolitana de Guadalajara», precisó.
Fe y esperanza bajo el amparo de la Virgen de Guadalupe
Recordando la devoción mariana que caracteriza a los Caballeros de Colón, Sáenz Muñoz recordó que la orden fue reconsagrada a la Virgen de Guadalupe por el Caballero Supremo Patrick Kelly en febrero de 2023. «Con las familias afectadas, la ayuda material es indispensable, pero también lo es vivir nuestra fe con ellas: acompañarlas, estar presentes en las misas, rosarios y oraciones da sentido y esperanza al dolor, y la gente lo agradece», afirmó.
«En México, la Virgen de Guadalupe es querida y valorada por todos, incluso por los no creyentes, porque siempre ha sido símbolo de unidad y reconciliación entre los mexicanos», añadió.
Una red mundial de servicio y fe
Sáenz Muñoz destacó que los Caballeros de Colón cuentan con unos 19.000 consejos en todo el mundo. «Los consejos locales, que trabajan en las parroquias, deben conocer el plan pastoral de su diócesis y las necesidades de su comunidad, para decidir junto con el capellán —normalmente el párroco— qué programas caritativos pueden aplicarse mejor», explicó.
También indicó que, además de Jalisco, «hay Caballeros comprometidos en el Centro, Noreste, Noroeste y Sur del país que apoyan a sus comunidades, especialmente cuando ocurren desastres naturales. Donde hay una necesidad, los Caballeros recibimos un llamado para orar, actuar y llevar a Cristo a los más desamparados».
Finalmente, invitó a quienes deseen servir a sumarse a la orden: «A quienes quieren ayudar pero no saben cómo, los invito a unirse a los Caballeros de Colón en su parroquia o a contactarnos a través de nuestras redes sociales para informarles cómo participar».
El sitio web oficial de los Caballeros de Colón en español es kofc.org/unete.







