InfoCatólica / María Lourdes Quinn / Categorías: .... 3) Vidas de otros santos, ........ - Apóstoles, ........ - Bíblicos, ........ - Doctores de la Iglesia, ........ - Laicos, ........ - Mártires, ........ - Presbíteros, ........ - Religiosas, ........ - Religiosos

8.11.09

¿Qué tipo de Bucéfalo somos?

Bucéfalo (“Cabeza de buey”), era un caballo indomable hasta que el joven Alejandro Magno se fijó en cómo el animal mostraba su temperamento sobre todo cuando veía su sombra, lo orientó hacia la luz para que no pudiera ver su sombra y lo montó sin problema. Desde entonces, Bucéfalo sólo se dejaba montar por Alejandro.

Espiritualmente, podemos ser como Bucéfalo y experimentar diferentes grados de mansedumbre ante el Señor, que según el Evangelio del XXXII Domingo de Tiempo Ordinario: “observaba a la gente” (Mc. 41) mientras hacían sus ofrendas en el Templo de Jerusalén. Él lee los corazones y sabe el estado en que se encuentran nuestra almas y lo que podemos llegar a ser si nos dejamos llevar por Él como hizo la Bta. Isabel de la Trinidad (1880-1906).

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5.11.09

Funerales chinos: tradición, ataúdes colgantes y cremación

Un sacerdote chino explicó a mi familia para el funeral católico de mi madre (que fue en los EE.UU.) que ciertas tradiciones funerarias chinas eran permisibles siempre que se hicieran con la debida intención. Por ejemplo, tras la Misa fúnebre se repartieron monedas de chocolate a los asistentes, combinando la costumbre de repartir monedas (símbolo de prosperidad continua) y algo dulce (para consolar a los asistentes), no con la superstición de que si no se hiciera traería mala suerte a los asistentes y a la familia, sino como recuerdo de que la muerte no es el punto final de nuestra existencia, ya que Cristo pagó por nosotros con su vida.

En la casa, para recordar el aniversario del fallecimiento, se dejan frutas ante la imagen del difunto y se encienden velas, saludando con tres inclinaciones de la cabeza antes de rezar por el difunto. No se adora al difunto ni se cree que se da de comer a los difuntos para que no se conviertan en fantasmas o traigan mala suerte, como piensan bastantes en China. Las frutas en una familia católica china indican cariño y recuerdo del difunto en la vida de la familia, como un detalle de que no se les olvida.

Las inclinaciones de cabeza se permiten ya que es práctica eomún en China saludar a otros con respeto, especialmente a los que son mayores en edad que uno, con una sola inclinación de la cabeza. Las velas animan la oración por los difuntos, que en familias católicas se hace con oraciones de la Iglesia. Se concluye la oración con tres inclinaciones de cabeza de nuevo, otra muestra de respeto, como una despedida.

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3.11.09

¿Qué dice la Iglesia Católica sobre el uso y el abuso de los animales?

Mi esposo es un científico en el campo de neurobiología, que estudia “C. elegans”, unos gusanos microscópicos. Hace años, como parte de sus estudios graduados, hizo experimentos con ratas y tuvo una fuerte reacción alérgica cuando le mordió una rata. Se hubiera muerto si hubiera estado solo en el laboratorio ese día. Gracias a Dios, alguien le llevó enseguida al hospital.

Años después, comentó lo ocurrido a alguien en un supermercado y una cajera que le oyó le dijo que se lo merecía y prosiguió a demostrarle que estimaba más la vida de las ratas que la de los científicos que las usan en experimentos científicos y médicos. Mi esposo, que es muy paciente, no le replicó nada porque comprendía que hay quienes consideran a los animales como si fueran seres humanos, con los mismos derechos, y que no iba a poder cambiar la opinión de esa cajera.

¿Qué dice la Iglesia Católica sobre el tema?

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1.11.09

Cómo aprovechar mejor nuestros deseos de ser santos

El Señor nos dice en el Evangelio de la Solemnidad de Todos los Santos: “Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.” (Mt. 5, 12) Hoy recordamos a los que han llegado a esa recompensa y que:

en el huerto del Señor no sólo hay las rocas de los mártires, sino también los lirios de las vírgenes y las yedras de los casados, así como las violetas de las viudas. Ningún hombre, cualquiera que sea su género de vida, ha de desestimar su vocación: Cristo ha sufrido por todos. Con toda verdad está escrito de Él: Nuestro Salvador quiere que todos los hombres se salven y lleguen al pleno conocimiento de la verdad.” (S. Agustín, Sermón 304).

Sta. Teresa de Lisieux explica:

“…comprendí que todas las flores que [Jesús] ha creado son hermosas, y que el esplendor de la rosa y la blancura del lirio no le quitan a la humilde violeta su perfume ni a la margarita su encantadora sencillez… Comprendí que si todas las flores quisieran ser rosas, la naturaleza perdería su gala primaveral y los campos ya no se verían esmaltados de florecillas…

“Eso mismo sucede en el mundo de las almas, que es el jardín de Jesús. Él ha querido crear grandes santos, que pueden compararse a los lirios y a las rosas; pero ha creado también otros más pequeños, y éstos han de conformarse con ser margaritas o violetas destinadas a recrear los ojos ds Dios cuando mira a sus pies. La perfección consiste en hacer su voluntad, en ser lo que él quiere que seamos…” (“Historia de un alma”, .pdf)

El P. Antonio Royo Marín, O.P., menciona en “La teología de la perfección cristiana” que cuando la hermana de Sto. Tomás de Aquino le preguntó al santo lo que debería de hacer para alcanzar la santidad, el santo respondió: “Deséala” y que Sta. Teresa de Jesús le daba gran importancia al deseo de la santidad. En “La ambición de ser santo” hablamos ya sobre la necesidad de desear la santidad, pero ¿cómo debe de ser este deseo de la santidad para que saquemos mayor provecho de él? Este es un fragmento del libro citado del P. Royo Marín, O.P. [traducido de una versión en inglés]:

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29.10.09

Supersticiones relacionadas al Patrono de casos difíciles y desesperados

Un lector de Paraguay pidió oraciones hace poco “a fin que pueda continuar… a fin que pueda aceptar finalmente lo que ya pasó y no volverá a mi vida”. Así describe una situación que es bastante común pero que produce gran dolor:

“Hace aproximádamente 1 año y unos meses se había roto una relación en mi vida. No había durado mucho por lo que pensé sería sólo cuestión de poco tiempo para poder reiniciar el camino, sacudirme del polvo y volver a empezar. Pero no ocurrió así. Es como una espina en mi costado que no me la puedo sacar. Ella fue quien puso fin a la relación y, lo confieso, me había dolido bastante. Quiero olvidar, necesito olvidar o al menos terminar esto que vive en mí y no me lo puedo sacar de mí.”

Espero que él y otros en situaciones parecidas se beneficien muy pronto de las oraciones de los que pasan por aquí. Lamentablemente, hay quienes se aprovechan de situaciones parecidas, convirtiendo hasta en superstición practicas piadosas relacionadas al santo patrón de casos difíciles y desesperados.

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