La revolución silenciosa que está cambiando la enseñanza de la Iglesia, al descubierto
© Per Mariam

La revolución silenciosa que está cambiando la enseñanza de la Iglesia, al descubierto

Monseñor Mutsaerts advierte de tácticas sutiles pero implacables para cambiar la enseñanza católica sin que mucha gente lo advierta. Texto publicado en el blog Per Mariam

–

A lo largo de dos mil años, la Iglesia católica ha soportado prácticamente todo lo que le puede ocurrir a una institución: malos papas, obispos corruptos, herejías, cismas, revoluciones, persecuciones, monasterios decadentes, clero disoluto y teólogos tan empeñados en ser originales que, al final, eran los únicos que seguían entendiendo lo que querían decir.

Y, sin embargo, la Iglesia sigue aquí. No porque los católicos hayan sido siempre sensatos. Esa sería una hipótesis histórica bastante atrevida. La Iglesia sobrevivió porque, una y otra vez, se produjo un fenómeno notable: una vez disipado el humo, apaciguadas las disputas y agotadas las acrobacias intelectuales, la ortodoxia católica demostró tener una extraordinaria capacidad de permanencia. Arrio desapareció; Nicea permaneció. Los cátaros desaparecieron; el Credo permaneció. El jansenismo, el modernismo y decenas de otras modas llegaron proclamándose el futuro y acabaron como notas a pie de página. El catolicismo tiene una piedra de toque bastante sencilla: la continuidad. De ahí la importancia de la Tradición, de la fe que se nos ha transmitido.

Eso no significa que nada pueda cambiar nunca. La liturgia se ha desarrollado, el derecho canónico ha cambiado, se han modificado disciplinas eclesiásticas y se han precisado formulaciones teológicas. Un roble tiene un aspecto distinto al cabo de quinientos años del que tenía cuando era una bellota. Pero cuando de esa bellota brota de repente un tulipán, «desarrollo» ya no es la palabra adecuada.

Y ese es precisamente el problema que está en el centro de la crisis actual de la Iglesia. No hay ningún asalto espectacular al Vaticano. En primer lugar, la doctrina permanece inalterada. La fórmula eclesiástica moderna viene a ser más o menos esta: «Por supuesto, la enseñanza no cambia, pero nuestro enfoque pastoral debe cambiar». Suena tranquilizador, hasta que la práctica pastoral se pasa años comunicando exactamente lo contrario de la enseñanza que supuestamente sigue inalterada.

Tomemos Alemania. El Camino Sinodal alemán no se ha limitado a debatir reformas administrativas o una mejor supervisión de la autoridad episcopal. Su agenda oficial incluía la sexualidad, la homosexualidad, el papel de la mujer en los ministerios eclesiásticos y la estructura de la autoridad en la Iglesia. En 2023, el Camino Sinodal llegó a aprobar una resolución que pedía ceremonias oficiales de bendición para, entre otros, parejas del mismo sexo y divorciados vueltos a casar, con formas litúrgicas que se elaborarían a tal efecto.

La propia Roma reconoció el problema. En 2022, la Santa Sede declaró explícitamente que el Camino Sinodal alemán no tenía facultad para imponer nuevas formas de gobierno ni nuevas orientaciones en materia de doctrina y de moral, ya que ello podría constituir «una herida a la comunión eclesial» y una amenaza a la unidad de la Iglesia. No es poca cosa. Cuando Roma tiene que advertir públicamente a un proceso dirigido por obispos de que no puede introducir una nueva moral, es evidente que estamos hablando de algo más que de unos cuantos excesos desafortunados.

Y, sin embargo, el proceso continúa. En abril de 2025, representantes de la Conferencia Episcopal Alemana y del ZdK publicaron unas orientaciones que alentaban explícitamente las bendiciones a divorciados vueltos a casar, a parejas de cualquier orientación sexual y a otras parejas no casadas por la Iglesia. Y, una vez más, el argumento no es «la enseñanza anterior estaba equivocada», sino «acompañamos a las personas». No: «La moral ha cambiado». Sino: «Esto es cercanía pastoral». Quien se opone se ve rápidamente asignado el curioso papel de fariseo. El reformista posee el amor; el católico ortodoxo, al parecer, no posee más que el reglamento. Retóricamente, resulta notablemente eficaz.

El mismo problema se hizo visible con Fiducia supplicans. Ese documento de 2023 mantiene formal y explícitamente la enseñanza católica sobre el matrimonio. Afirma incluso que las uniones del mismo sexo no deben confundirse con el matrimonio y que las bendiciones en cuestión no deben adoptar una forma litúrgica que se asemeje a una boda. Al mismo tiempo, sin embargo, permite que las parejas del mismo sexo reciban bendiciones espontáneas. Habría que ser extraordinariamente ingenuo para imaginar que los gestos simbólicos no transmiten ningún mensaje.

Un día después de la publicación del documento, el jesuita estadounidense James Martin bendijo a una pareja del mismo sexo casada civilmente en Nueva York, con la prensa presente. Formalmente, puede decirse: no se celebró ningún matrimonio. Materialmente, medio mundo vio a dos hombres que viven como matrimonio recibiendo juntos la bendición de un sacerdote católico.

Y, una vez más, aparece esa curiosa distinción: «Lo que usted ve no es lo que queremos decir». A la larga, es una estrategia pastoral difícil. El lenguaje sacramental de la Iglesia se basa, al fin y al cabo, precisamente en signos visibles. Después de pasar siglos enseñando que los gestos tienen significado, difícilmente podemos dar media vuelta y sostener que una bendición eclesiástica solo puede entenderse correctamente consultando las notas a pie de página de un documento romano.

Luego está Mons. Johan Bonny, obispo de Amberes. En marzo de 2026 declaró que tiene la intención de ordenar sacerdotes a hombres casados en Amberes en 2028, tras un periodo de preparación extremadamente breve; el sacerdocio requiere de verdad varios años más que eso. Incluso planteó la cuestión como si, a su juicio, ya no se tratara de si ocurrirá, sino de cuándo. Ya se está preparando a los candidatos, aunque la ordenación efectiva seguiría requiriendo el permiso de Roma.

Y eso es precisamente lo que hace que el caso ilustre tan bien un nuevo estilo de gobierno eclesial. Primero se crea la expectativa. Después se organiza la práctica. Por último, se pide a Roma que regularice la realidad que entretanto se ha creado. La pregunta ya no es: ¿qué permite la Iglesia?, sino: ¿qué podemos empezar a hacer ahora para que después a la Iglesia le resulte difícil dar marcha atrás? Eso no es sinodalidad. Eso es teología de hechos consumados.

Y esto nos lleva al papa Francisco. Su pontificado fomentó una cultura en la que la ambigüedad se interpretaba con llamativa frecuencia en sentido progresista. La fórmula era más o menos siempre la misma: la enseñanza permanece intacta, pero el caso concreto es complicado; las normas siguen existiendo, pero es necesario el discernimiento; la doctrina es clara, pero la aplicación pastoral puede variar.

En sí mismo, no hay nada de anticatólico en ello. También santo Tomás de Aquino entendía que la prudentia debe aplicarse a las circunstancias concretas. Pero cuando prácticamente todas las excepciones van en la misma dirección, es legítimo preguntarse si seguimos estando ante excepciones.

Hay motivos de preocupación. ¿Por qué? Lean la historia de la Iglesia. Las revoluciones eclesiásticas rara vez comienzan con el anuncio: «A partir del lunes, abolimos dos mil años de tradición católica». Proceden de otro modo.

Primero se dice que una enseñanza ha sido «malinterpretada». Después, que la terminología es «hiriente». A continuación, que nadie quiere cambiar la enseñanza, pero que hace falta «espacio pastoral». Surgen entonces experimentos locales. Los experimentos se convierten en práctica. La práctica crea expectativas. Las expectativas se convierten en «realidad vivida». Y, finalmente, a quienes siguen defendiendo la enseñanza original se les pregunta por qué se aferran con tanta rigidez a una formulación que supuestamente ha quedado anticuada.

Esa es la Revolución Silenciosa. No la negación del dogma, sino su evaporación. No: «Esto ya no es verdad», sino: «Hoy en día tenemos que hablar de esto con más matices». No: «El sexto mandamiento ya no está vigente», sino: «Debemos evitar cargar a la gente con normas». No: «El sacerdocio está cambiando», sino: «Las necesidades de la comunidad local requieren nuevas formas». De este modo, una enseñanza puede permanecer formalmente en el Catecismo durante décadas mientras se vuelve cada vez más irrelevante en la práctica pastoral.

A veces la Iglesia debe encontrar palabras nuevas para anunciar la misma verdad de manera inteligible. Pero precisamente por eso la pregunta decisiva no es: ¿está cambiando algo? La pregunta es: ¿puede reconocerse lo que cambia como un desarrollo orgánico de lo anterior, o constituye una ruptura con ello? Por eso la continuidad no es un pasatiempo de nostálgicos. Es un criterio católico. La pregunta católica nunca es simplemente: «¿Es esto amable?», «¿Es esto inclusivo?», «¿Funciona esto pastoralmente?». La pregunta decisiva sigue siendo: ¿es esta la misma fe que hemos recibido? La fe de Pablo, de Agustín, de Tomás de Aquino, de Trento, de Newman, de Juan Pablo II y de Benedicto XVI.

Quizá la mayor ironía de la situación actual es que desde hace sesenta años se vienen vendiendo reformas progresistas como necesarias para hacer la Iglesia más atractiva para el hombre moderno. Entretanto, las iglesias de los países fuertemente secularizados siguen vaciándose. Quizá al hombre moderno le impresiona menos de lo que pensábamos una Iglesia que le dice lo que ya leyó en el periódico de ayer. ¿Por qué iba alguien a levantarse temprano un domingo por la mañana solo para oír en un templo la misma moral que le dieron gratis el sábado por la noche en un programa de entrevistas? Cuando, al cabo de un tiempo, ya no quede nadie en los bancos, uno puede felicitarse por haber alcanzado la vanguardia profética. Pero hay otra posibilidad: que uno simplemente se haya equivocado de camino.

La Iglesia posee un solo producto verdaderamente revolucionario: el Evangelio. Y, por desgracia para el departamento de márketing, ese producto no puede adaptarse a los gustos del mercado. El cristianismo no empezó porque doce apóstoles decidieran que tenían que alinearse más estrechamente con el Zeitgeist romano. Anunciaron algo que sus contemporáneos encontraban a veces hermoso, a veces demencial y a veces escandaloso. Por hacerlo, no se les invitó a sentarse a la mesa de diálogo sinodal. Se les dio muerte.

+Rob Mutsaerts

 

Publicado originalmente en PerMariam

30 comentarios

Urbel
Cierto, hace más de medio siglo que, so capa de "desarrollo" y "hermenéutica", de la bellota no ha crecido el roble.

Pero tampoco un tulipán (ejemplo holandés tomado por este obispo holandés).

Más bien ha crecido muerta la higuera secada por Nuestro Señor.
7/10/26 8:21 AM
Simple cristiano
Esta sencillez y claridad verdaderamente se extrañaban.
7/10/26 9:11 AM
Fulgencio
🤗 Aplausos.
7/10/26 9:21 AM
Maria
la enseñanza permanece intacta

_______________

Correcto, la enseñanza permanece intacta, lo que hay son laicos, religiosos y ministros que la deforman, tanto para el lado modernista como para el hodierno lado lefebvrista.
7/10/26 9:55 AM
maru
Engañar a los fieles y no fieles con aquello del dicho " nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino"; a mí no me engañan, ya hace tiempo que les veo venir. Ahora no se destruye en un campo de batalla, sino solapadamente, a través del lenguaje.
7/10/26 10:36 AM
Rodrigo
Quizás le faltó la opción de un cambio de doctrina realmente para acompañar lo que ve la pastoral. Me dirán loco y herege, pero a ver: este texto está lleno de jaladas de pelo para acomodar la realidad a su mentalidad. No es verdad que el modernismo se tornó una nota al pie de página ante el roble de la Iglesia. b) Hasta donde sé, los gays del pasado se acostaban unos con otros, pero este deseo de amancebarse y criar hijos me temo que es reciente y muy lejos de los tiempos bíblicos. Tampoco había este lío de géneros y resulta que por más que la Iglesia proíba todas las relaciones sexuales que no sean héterosexuales, la gente está "cagando" para ello. Y nadie le para bola a la Iglesia cuando son LGBTs y son ordenados a vivir de por vida una vida celibatária sin cualquier vocación al celibato. Que lo digan los que sí la tienen e igual pueden caer. c) El texto no cita el sexo antes de casar pero en la Iglesia poquísimos resisten a la tentación. Entre los protestantes o actúan de igual forma o se casan bien temprano "para no arder" en las llamas de la tentación. Y es que la gente en tlempos bíblicos trabajaba temprano y se casaba temprano porque la vida, entre otras cosas, era corta. Era más "fácil" esperar. La gente toda tapada con túnicas, normas para mujeres andar en la calle algo parecidas con las de los musulmanes actuales. Es pertinente preguntarse si San Pablo contemplaba una humanidad que llegaría a tener mucha gente con 40 años nunca casada vivien
7/10/26 1:14 PM
Regi

Conclusión:
El obispo concluye con un llamado al Papa para que confirme a sus hermanos en la fe, brinde claridad doctrinal y redirija a la Iglesia hacia su misión misionera fundamental: anunciar a Cristo y asegurar la salvación de las almas
7/10/26 1:29 PM
SergioDS
He leído únicamente 2 artículos de Mons. Rob Mutsaerts pero me han parecido muy claros y precisos en la defensa del Evangelio, la verdad y tradición de la Iglesia. Reflexiones muy acordes y acertadas a la posible confusión de los últimos años en la Iglesia Católica.
7/10/26 1:43 PM
Alberto
Alguien dijo: “Cuàndo el río se aparta de la fuente, se seca”. Me vengo preguntando desde hace muchos años, cómo es posible que tal sacerdote u obispo o Cardenal se haya apartado de la Verdad. Y vuelvo a responderme desde hace años lo mismo. La Verdad, es una Persona, es la Sabiduría Encarnada, es Jesucristo, es Dios. Por lo tanto si empiezo a alimentar mi vida espiritual con enseñanzas o doctrinas humanas, en lugar de las Sagradas Escrituras, del Breviario y de las enseñanzas de los Padres de la Iglesia…si reemplazan eso por la “Nouvelle Teologhie”, caerán irremediablemente en el error, que seca y mata còmo al río que deja la fuente. Si se deja de mirar a Cristo y se miran las olas, còmo Pedro, uno comienza a hundirse.
7/10/26 2:19 PM
Redacción
Rodrigo, todo eso no son más que tonterías y autojustificaciones.

La doctrina no puede cambiar, porque viene de la Revelación de Jesucristo, que no se equivoca. Quien dijo esas cosas no fue simplemente San Pablo, sino el Espíritu Santo, que no se equivoca. Todo el mundo tiene vocación a vivir la castidad según su estado de vida, tenga atracción por el mismo sexo o no, sea casado o soltero y rubio o moreno. Que la vida sea corta o larga es irrelevante, porque siempre ha habido gente con una vida muy larga y nadie sabe cuánto va a vivir. No, los antiguos no lo tenían más fácil que usted. Con la gracia de Dios todo es posible, porque Dios no permite que la tentación supere nuestras fuerzas. Etc.

Confíe en Dios y déjese de excusas.
7/10/26 3:22 PM
HECTOR ALONSO HERRERA DELGADO
Creo que siempre los problemas surgen de la percepción de como es vista la Iglesia desde afuera y como adaptarse a los "tiempos nuevos" sin considerar que esos tiempos hoy pueden venir cargados de ideologías desarrolladas desde el materialismo dialéctico y pensadores como Voltaire, Marx, Gramsci y Marcuse y muchos mas que de manera velada y a través de ya casi trescientos años han permeado en las personas, en las familias y en las sociedades y nosotros, por otro lado, hemos dejado de escuchar realmente a Dios en su Palabra, hemos dejado de escuchar con atencion y con emoción al Salvador y hemos dejado de hacer lo que nos encargó: Vayan y lleven a todos la Buena Nueva.
7/10/26 3:40 PM
Juan Pablo
Dios envíe a muchos obreros a su mies con la claridad moral e intelectual de Monseñor Mutsaerts. Basta de 'los "dijo esto, pero en realidad quiso decir aquello", basta de "parece una herrjis pero no es herejia", basta de idolatrar a quienes deberían ser 'siervos de lis siervos de Diis". Como ovejas desorientadas, escandaluzadas, danos Señor pastores que huelan a pastor,, danos sacerdotes Santos, suscita más Padre Pío, más Curas de Ars.
En Él toda nuestra Esperanza
7/10/26 4:55 PM
Charo García
Una Ley no cambia … 🔥 {Éx 20, 1-17}
Sólo se perfecciona … ✝️⚖️ {Mt 5, 17}
Se pule … 🔥💎 {Sir 2, 1-6}
Se eleva … ✨😇 {Mt 5, 48}
Por el Amor y la Misericordia Infinitos de Dios, 🔥 {Jn 3, 16-17} {Jn 5, 24-27}
7/10/26 5:08 PM
Feligres
Doy gracias a Dios por Monseñor Rob por este analisís y reflexión que nos ha dado. Ha puesto en palabras la verdad de lo que esta sucediendo en la iglesia con ese invento sinodal y las exigencias de los sinodales Alemanes , por que no son propuestas en el fondo vienen a forzar y exigir.

Claro ejemplo de eso es precisamente lo que comenta Monseñor Rob M.

"La pregunta ya no es: ¿qué permite la Iglesia?, sino: ¿qué podemos empezar a hacer ahora para que después a la Iglesia le resulte difícil dar marcha atrás? Eso no es sinodalidad. Eso es teología de hechos consumados."

Yo diriría que no es solo hechos consumados, eso va mas alla , eso es puro ABUSO de poder, clericalismo modernista , despotismo no les importa la opinion del Papa, de la iglesia , del mismo Jesucristo .... ellos hacen lo que les da la gana , IMPONEN lo que quieren , quieren OBLIGAR a que se acepten sus terminos
( repito NO son propuestas , son exigencias ).
Espero que esa torre de Babel que se estan construyendo con esa MODA sinodal mientras mas alta mas grande sea la caida.

Gracias a Mons. Rob M. que ha hecho este analisís tan revelador , ojala que los que tengan oidos que oigan , que los ciegos de mente vean.

El Papa debe tomar cartas en el asunto y responsabilizarce.

7/10/26 5:17 PM
Monica
Que claridad demuestran estas palabras. A levantar la
Voz que somos muchos!! Si callamos las piedras hablaran.
Hablen pues Obispos, sacerdotes, laicos, en nombre de la Verdad JESUCRISTO
7/10/26 6:20 PM
Monica
Que claridad demuestran estas palabras. A levantar la
Voz que somos muchos!! Si callamos las piedras hablaran.
Hablen pues Obispos, sacerdotes, laicos, en nombre de la Verdad JESUCRISTO
7/10/26 6:46 PM
Rafaelus
Rodrigo:

Usted escribió que en los tiempos bíblicos:

"La gente toda tapada con túnicas, normas para mujeres andar en la calle algo parecidas con las de los musulmanes actuales"

Con eso debe considerarse también que aquella gente no acostumbraba el baño frecuente ni conocía cosas como el jabón, la pasta dental, el desodorante y el talco, entonces, en esos climas desérticos, los fuertes olores de la transpiración humana disuadían el pecado.
7/10/26 7:01 PM
Luisfer
Me parece un artículo muy interesante y claro.
De todas formas creo que la labor de zapa del demonio para transformar la Iglesia en lo contrario empezó transformando la sociedad poco a poco para que sea luego esa sociedad la que "reclamé" a la Iglesia una mayor atención pastoral que supuestamente la Iglesia no le estaba dando.
Ahora sociedad e Iglesia van de la mano, pero el Maligno se sirvió de la sociedad para llegar a donde ahora estamos.
Es lo que me parece de lo que voy viendo en la transformación a través de los siglos.
7/10/26 8:00 PM
Isa
Este texto debería imprimirse y publicarse en todas las iglesias. Esto es tener categoría de obispo.
Gracias Mons. Mutsaerts.
7/10/26 9:14 PM
Javier CG
Gracias
7/10/26 10:29 PM
Vicente
Es necesario presentar la recta doctrina y poner en práctica una adecuada pastoral.
7/10/26 11:11 PM
Alberto
El gran problema o cuestión que se viene arrastrando desde hace tiempo, entre las conferencias episcopales, ya no es tal dogma, o cómo fomentar las vocaciones sacerdotales, religiosas o misioneras, cómo hacer llegar el mensaje de Cristo y transmitir la fe. Sabemos que lo que nos diferencia de los animales es que somos un ser con cuerpo y alma. Tenemos memoria, entendimiento y voluntad. En la medida que dejamos un poco de lado lo que nos diferencia de los animales vamos siguiendo las oscilaciones de un gran péndulo, en un extremo la teología y en el otro la zoología. Es un poco lo que les està pasando a los obispos alemanes, sus temas a tratar tienen màs afinidad con la zoología que con lo espiritual.
8/10/26 12:33 AM
Francisco Flores
Muchas gracias por esta publicación. Está muy bien desenmascarada la estrategia del los falsos pastores. Muy buen dicho.
8/10/26 4:31 AM
JLuis
Gracias de nuevo M. Mutsaerts
8/10/26 9:55 AM
Yolanda
El peligro de Bergoglio y los modernistas, cambian la forma para sembrar el cambio del fondo.
Si se cambiase la doctrina sería anatema, crearía la alarma entre fieles y religiosos.
De esta otra forma sin embargo cambiando la forma se cambia el entendimiento de la doctrina por parte de fieles y religiosos y se salvaguarda la imagen de la jerarquía. La democratización de la Iglesia que también promueven, hará que una mayoría que ya pasó por el embudo de estos cambios sin filtrarlos vote e imponga un cambio formal en la doctrina y eso ya no será la Iglesia de Cristo.
Pero da igual, Cristo ya venció al mundo, quienes creen que pueden cambiar las doctrinas de la Iglesia de Dios no conocen su poder ni creen en Él. Podrán engañarnos a nosotros pero no pueden cambiar la Verdad.
9/10/26 3:33 AM
María de los Ángeles
Damos gracias a Dios por este buen pastor de la Iglesia que habla abiertamente y con claridad de la situación actual por la que atraviesa la misma .
Y yo me pregunto, quizás ingenuamente, por qué el Papa León no escucha y no se deja asesorar por jerarcas como Rob Mutsaerts ?.
9/10/26 4:08 PM
gustavo mansilla
clarisimas palabras que suscribo
9/10/26 10:12 PM
German Freire
Qué alivio leer a un Señor Obispo verdaderamente católico que habla la VERDAD, que es simple, clara y sencilla.
El espíritu modernista denunciado hace más de cien años por el Papa Pío X, sigue vivo en su afán soberbio de sacar a Dios del trono que solo a Él le pertenece y poner al pobre hombre, autoendiosado.
10/10/26 4:03 AM
Angeles Wernicke
Qué reconfortante es leer a este obispo neerlandés, que nos confirma la verdad católica en estos tiempos tan confusos! La Iglesia Católica vive, la doctrina bimilenaria permanece fuerte y lozana, y las pocas voces que hoy proclaman las verdades eternas confirman la frase del gran Antonio Porchia en "Voces": "Cuando el gran mal crece, el pequeño bien se agranda". Gracias, Monseñor Mutsaerts, Dios te bendiga, y que la Virgen Nuestra Señora te proteja! ! !
10/10/26 3:43 PM
HECTOR ALONSO HERRERA DELGADO
Creo que siempre los problemas surgen de la percepción de como es vista la Iglesia desde afuera y como adaptarse a los "tiempos nuevos" sin considerar que esos tiempos hoy pueden venir cargados de ideologías desarrolladas desde el materialismo dialéctico y pensadores como Voltaire, Marx, Gramsci y Marcuse y muchos mas que de manera velada y a través de ya casi trescientos años han permeado en las personas, en las familias y en las sociedades y nosotros, por otro lado, hemos dejado de escuchar realmente a Dios en su Palabra, hemos dejado de escuchar con atencion y con emoción al Salvador y hemos dejado de hacer lo que nos encargó: Vayan y lleven a todos la Buena Nueva.
12/10/26 6:15 PM

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.