El martirio en la vida de todos los cristianos (III)
¿Qué es el martirio?
El mártir, con su muerte, en la firmeza de su testimonio, a pesar de la debilidad de su carne, hace visible lo invisible, como si lo tocara con las manos, muestra de manera casi palpable la soberanía de Dios y la inminencia de la vida eterna, de este modo consuma su fe, alcanza la plenitud de su libertad y de su amor, trasciende lo terreno, consuma su esperanza y entra directamente en la posesión de las promesas. El martirio es la denuncia de todas las idolatrías y la victoria sobre todos los totalitarismos.
Conviene subrayar que la naturaleza del martirio no consiste simplemente en el hecho de la muerte ni del sufrimiento. El martirio es el mantenimiento de la fe, la firmeza del amor y la consumación de la esperanza, por encima del amor a esta vida, la superación de toda reserva y la consumación del amor precisamente con ocasión de la muerte irremediable. La muerte hace crecer hasta el límite la adhesión y el amor del testigo al Dios vivo. En eso radica la fuerza invencible de su testimonio.






