InfoCatólica / Diario de un misionero en Tanzania / Archivos para: Agosto 2013

22.08.13

Primera Misa del p. Evans

El P. Evans, fue ordenado sacerdote el 29 de junio en Italia, y luego de sus primeras misas junto a los compañeros de ordenación viajó a su casa en Kisii, Kenia, para celebrar allí su primera misa, antes de venir para su nuevo destino en nuestra misión de Tanzania. Un gran deseo del P. Evans era que alguno de los padres del IVE lo pudiera acompañar en esa ocasión, sobre todo alguno de sus superiores. Claro que se quería hacer todo lo posible, pero la gran distancia que media entre Kenia e Italia, hace que no sea tan accesible.

Pero la Divina Providencia dispuso las cosas de tal manera que al menos dos padres pudimos ir hasta Kisii y acompañar al P. Evans en su primera misa. Por gracia de Dios, mi hermano, el P. Marcelo al terminar su trienio como provincial en Italia, antes de ir hacia su nuevo destino, pudo concretar el poder venir a visitarnos en la misión por tres semanas. Y ciertamente que fue muy grata la sorpresa cuando vimos que su boleto de regreso tenía fecha para dos días después de la primera misa del P. Evans… y el vuelo hacía escala en Nairobi (capital de Kenia).

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16.08.13

"Si me dijeras, creería"

Querida Familia:

Acá me pongo a escribirles finalizando el día… que como es costumbre por estos lados… a esta hora todo se aplaca mucho, hay una paz muy grande. La gente al caer el sol se va reuniendo en sus casas, y las familias se juntan junto al fuego, afuera de sus casas. Reina una tranquilidad muy grande. Es hermoso.

Yo aquí en la misión, es verdad, he estado un poco solo este tiempo, casi dos meses. El P. Johntin se fue a hacer sus Ejercicios Espirituales a Italia, y a tener unas vacaciones muy merecidas. Es muy poco lo que hablo de swahili, y eso me aísla y dificulta. Pero gracias a Dios estas no son las soledades del P. Llorente en el Polo Norte. Por un lado, estoy acompañado por el voluntario de Chile, de quien ya les he contado, es tocayo mío… y compartimos muchos gustos, y las sobremesas se extienden tanto que a veces se nos acorta la siesta considerablemente. Esto ha sido un regalo inmenso de Dios, que como sabemos es Providentísimo, y desde toda la eternidad había determinado que no me quedara sólo en estas tierras, dándome a experimentar una vez mas su cuidado paternal.

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