Inmigración y orden de la caridad
Queridos lectores, hace unas semanas, un sacerdote de Ceuta, D. Jesús Francisco Molina, ha declarado que “la Iglesia no es una ONG” y que “uno atiende antes a su prójimo, que es el próximo, el que tiene al lado, el ceutí, antes que al que no lo es”. Permítanme que les diga que no puedo estar más de acuerdo con las declaraciones de este sacerdote, a quien mando, desde aquí, todo mi apoyo, al igual que a nuestros atribulados compatriotas de Ceuta. Elevo a Dios mi oración por ellos, por Ceuta y por España, para que la normalidad vuelva, cuanto antes, a esa bendita tierra española, mediante la salida de cuantos han entrado en ella sin permiso y vulnerando nuestras leyes, en una forma, no de inmigración, sino de invasión de territorio ajeno absolutamente inaceptable. Y mando mi abrazo más sentido y fuerte, desde la Península, a todos los ceutíes.

Queridos lectores,
Queridos lectores, con asombro y profunda preocupación he acogido
Queridos lectores, en fechas recientes, un portal que pretende pasar por católico, llamado Religión Digital, ha publicado un artículo profundamente blasfemo contra Dios y contra la Iglesia y herético respecto al carácter salvífico y expiatorio de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. No voy a enlazar el artículo, cuyo autor es un tal Jairo del Agua, por no facilitar la difusión ni del artículo en cuestión, ni del medio que lo aloja (un medio, por cierto, que, desde hace muchos años, ha demostrado ser profundamente anticatólico y que, por tanto, no debiera gozar del más mínimo apoyo de institución eclesial alguna). Considero, no obstante, que debo escribir en contra de ese artículo, pues constituye un ataque frontal y horrendo contra el corazón mismo de nuestra fe católica, esto es, contra el auténtico sentido de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo y, también, de la penitencia practicada por los católicos a lo largo de la Historia de la Iglesia. No puedo, pues, callar ante semejante infamia.
Queridos lectores, muy recientemente han sido publicadas por la Santa Sede unas