¡Muchas gracias a Usted, Santidad…!
Queridos lectores, el pasado miércoles, Su Santidad el Papa, en su catequesis semanal, ha dado, de nuevo, las gracias a España por la acogida de que ha sido objeto durante su reciente visita a nuestro país y por la impresionante respuesta que ha recibido, por parte de pueblo español, a lo largo de su estancia entre nosotros. La verdad es que al Papa se le vio muy a gusto durante todo el viaje o, al menos, a mí así me lo pareció. La fotografía que ilustra la cabecera de este artículo, tomada durante la vigilia de oración con los jóvenes en Madrid, creo que refleja bien uno de los varios momentos en que una sincera y honda emoción embargó al Papa durante su visita a España. No es para menos. Como he dicho, la respuesta del pueblo español a la visita de León XIV ha sido formidable. Como siempre, en realidad. Ya lo decía San Juan Pablo II, que visitó nuestro país en cinco ocasiones: “España siempre es España”.
Son numerosos los analistas católicos que se han llevado una impresión francamente positiva respecto a la visita de León XIV a España. También yo la tengo y agradezco mucho, a mi vez, al Papa que haya querido venir, en viaje apostólico, a nuestra Patria y la prontitud con que lo ha hecho. Además, soy consciente del enorme esfuerzo que ha tenido que suponer el viaje para Su Santidad. Han sido muchos los eventos que ha presidido; aquí, allá… Con sus correspondientes discursos, con las cámaras enfocándole constantemente y saludando a las multitudes durante la mayoría de sus desplazamientos (esto último es algo que, al tiempo, sin duda habrá resultado muy reconfortante para Su Santidad); y no estamos hablando de un hombre joven. Así es que, sí, es para estarle al Papa muy agradecidos.
También está, por supuesto, lo que el Papa nos ha dicho a los españoles (y no sólo a nosotros, en realidad; pero, principalmente, a nosotros). Nos ha dicho muchas cosas, que hay que repasar con calma. Tiempo habrá de referirse a ellas, si hace el caso. Especialmente llamativo, sin duda, ha sido su discurso ante los miembros de las Cortes Generales. Un discurso francamente bueno, en su conjunto, la verdad. Sobre todo, teniendo en cuenta la clase de auditorio al que se estaba dirigiendo. Un auditorio plagado de enemigos de Dios y de la Iglesia, los cuales, gracias a Dios, se comportaron con corrección ante el Papa (no obstante, los parlamentarios del BNG y de Podemos, si no estoy equivocada, no asistieron; allá ellos; ni se notó, el Congreso estaba a rebosar). No obstante, como la naturaleza humana herida por el pecado, a veces, es como es, durante el mismo viaje del Papa se llevó a cabo la inicua introducción de unas máquinas en el Valle de los Caídos, para, según se ha dicho, hacer unas catas, lo cual ha constituido una villanía horrenda. Como también lo ha sido que, tres días después de la visita del Papa, el Gobierno que padecemos, junto con sus socios, hayan aprobado, en el Congreso, tramitar una proposición de ley para facilitar, aún más, que los ancianos y/o enfermos se suiciden con ayuda de “sanitarios”, por medio de la eutanasia. ¿A qué tanta prisa? Coletazo del Infierno, llamo yo a eso. Y, aunque el PP y VOX han votado en contra de esta perversidad horrenda, mucho ojo, porque el Sr. Núñez Feijóo, en una muy reciente entrevista en el programa El Hormiguero, ha dejado claro que también él – y, con él, su partido – es partidario de la eutanasia. Y, asimismo, del aborto, claro. Que no falte. Con los patéticos matices que siempre le gusta añadir a ese partido profundamente anticristiano que es el PP, no vaya a ser que los votantes católicos que, sorprendentemente, todavía tiene, pongan el grito en el Cielo.
Esa es, en su gran mayoría, la clase de auditorio al que se dirigió León XIV en las Cortes. También a mí me llamó la atención que los diputados y senadores aplaudieran al Papa, tras su discurso, durante siete minutos (que hubieran sido, sin duda, más, si no llega a ser porque la Presidenta del Congreso invitó al Papa a retirarse). Sin embargo, en ningún momento dudé de que, a la gran mayoría de nuestros legisladores, las palabras del Papa les entraron por un oído y les salieron por el otro, sin dejar prácticamente nada en medio. No está hecha la miel para la boca del asno. Por desgracia para nuestro desdichado país. No obstante, el discurso del Papa ante los parlamentarios españoles ha constituido un estupendo y elevado testimonio de fe, que Dios quiera que dé mucho fruto, cuando y como el Señor disponga.
Por otro lado, los responsables de la organización del viaje merecen, también, una elogiosa mención, porque lo cierto es que el balance de su labor resulta claramente positivo. No voy a decir que absolutamente todo salió impecablemente, porque no fue del todo así. Yo soy una de las personas que ha sufrido algún que otro fallo organizativo de cierto nivel durante la visita del Papa y no voy a mentir: El tema no me hizo mucha gracia (y, sobre el asunto de los “centros de escucha” en la vigilia de Madrid con los jóvenes, ya me pronuncié en mi post anterior, disculpen la autocita; es de destacar la labor de algunos sacerdotes que, según tengo entendido, por propia iniciativa, se pusieron a confesar a la gente a pie de calle, durante la vigilia; Dios les bendiga). Sin embargo, es cierto, también, que los eventos tuvieron lugar con la puntualidad de un reloj y que salieron muy bien, teniendo en cuenta la magnitud del reto y el escaso tiempo que hubo para prepararlo todo. Así que, lo dicho: Balance claramente positivo de la organización de la visita en Madrid, Barcelona y Canarias. Si me permiten, un detalle que me impresionó bastante fue el canto de los tres chicos solistas ante el Papa, tras la bendición de la Sagrada Familia. Me pareció, sencillamente, formidable (y también lo fue el espectáculo de luces que siguió después, sin lugar a dudas; dicho sea, sin desmerecer otros eventos vividos durante el viaje del Papa, por supuesto). Mi enhorabuena a aquellos tres muchachos cantores y al resto de personas, coros y orquestas que han cantado durante los eventos de la visita del Papa, ha sido todo muy hermoso.
Asimismo, también me agradó, de modo especial, el testimonio de un muchacho en Madrid, durante la reunión de un gran conjunto de miembros de las diócesis de Madrid, Alcalá y Getafe con Su Santidad en el estadio Santiago Bernabéu. Les dejo la siguiente frase que dijo el chico, muy sencilla y que a mí me agradó mucho: “Os animo a ir a Misa, a rezar y a hacer el bien, porque eso es lo que le gusta a Dios”. Me parece una buena definición de lo que es la santidad, ¿No les parece? Hacer lo que le gusta a Dios y porque le gusta a Dios. Eso es la santidad. Muy bien, chaval.
Y, luego, están las grandes multitudes. La verdad es que la respuesta del pueblo español a las visitas de los Papas a nuestra Patria es, siempre, impresionante y muy esperanzadora. Por supuesto, sé que no estaba allí toda España y que hay muchos españoles que, tristemente, no tienen fe en Jesucristo, ni le aman. No obstante, tras cincuenta años de constante y perseverante labor descristianizadora de España por parte de la mayoría de la clase política y mediática de nuestro país, resulta muy reconfortante haber podido contemplar a tantas multitudes recibiendo y acompañando, con gran entusiasmo y cariño, al Papa durante los distintos eventos y a lo largo de nuestras calles; y así ha sabido verlo y valorarlo Su Santidad, como él mismo ya ha manifestado. Si me permiten, queridos lectores, yo quiero, desde aquí, animar a todas esas personas a no bajarse de “la ola” de fe que han vivido estos días, sino a continuarla, con constancia, en su vida cotidiana y a profundizar en ella; pues, si ha resultado conmovedor tener con nosotros, durante unos días, al Vicario de Cristo, mucho más lo es el hecho de que al mismo Cristo lo tenemos, todos los días, en nuestras iglesias, en sus sagrarios; y que, si estamos en gracia de Dios, podemos recibirle y tenerle, físicamente, en nosotros y con nosotros por medio de ese grandísimo e insondable misterio que es el Sacramento de la Eucaristía. No cabe duda de que Jesucristo es, con toda verdad, el Emmanuel, esto es, Dios con nosotros, en todo el sentido y plenitud de la expresión. Les confieso que yo misma, a veces, pido perdón al Señor cuando le recibo o le contemplo en la Eucaristía, porque está tan “escondido” allí que no termino de darme bien cuenta de ello, aun cuando lo creo, con todo mi corazón. Si los católicos supiéramos, cabalmente y con plena conciencia, lo que recibimos cuando comulgamos y lo que contemplamos cuando rezamos ante el Señor Sacramentado, creo que la impresión sería tan fuerte que casi nos mataría; ¡Tan grande es Dios, Nuestro Señor…! ¡Y le tenemos junto a nosotros, cerquísima, todos los días…! Procuremos valorar esta inmensa gracia en lo que vale y actuar en consecuencia, acompañando con nuestra oración, con frecuencia, a Nuestro Señor, a fin de darle la gloria, adoración y acción de gracias que le son debidas.
Es junto a Nuestro Señor, pues, como podremos seguir viviendo nuestra fe con fidelidad y alegría, aprovechando la impresión tan positiva que nos ha dejado a los católicos el viaje de León XIV a España; pues nuestra fe es, tiene que ser, ante todo, alegría y esperanza. No en vano al Evangelio se le llama “la Buena Noticia”. A fe que lo es. Y esa alegría y esperanza hay que seguir viviéndolas en lo cotidiano; y, en el fondo de nuestro corazón, también, cuando llegan los momentos de cruz y de tinieblas, porque Dios nos ama muchísimo y no nos abandona jamás. Todo se vive distinto cuando se tiene a Dios, se le ama y se está en comunión con Él. Toda la vida y, también, la muerte. La fe y el amor a Dios son lo que más merece la pena en esta vida y no hay tesoros mayores en este mundo. Tengámoslo siempre muy presente, siempre.
Por otro lado, a quienes acudieron a ver y escuchar al Papa sin, quizá, tener mucha fe, o aunque solo haya sido por mera curiosidad, les animo a acercarse y conocer más a Cristo, ya que han querido acercarse a su Vicario. Como acabo de decir, merece la pena absolutamente. Jesucristo es ese gran tesoro de que habla el Evangelio, por el cual merece la pena dejarlo todo, si necesario fuera, para tenerlo.
Finalmente, recemos mucho por el Papa, por los Obispos, sacerdotes, religiosos, familias… Por toda la Iglesia. Y por España. Como ha dicho el Papa, ¡Que Dios bendiga siempre a España! Y que esté siempre con nosotros, pase lo que pase y venga lo que venga. Así sea.
PD: Me van a permitir que ponga de manifiesto que también a mí me hubiera encantado que Su Santidad hubiera visitado el Valle de los Caídos, durante su visita a Madrid. No obstante, visto el odio perenne que tienen contra ese santo lugar los enemigos de Dios y de España que copan el Gobierno, comprendo que no era un asunto nada fácil. No obstante, suplico a Su Santidad que, por favor, defienda la integridad del Valle de los Caídos todo lo que pueda. Es de los mayores favores que puede hacernos a los españoles, tras su visita a nuestra Patria. Este asunto no es, de ninguna manera, un tema menor, ni secundario. Sinceramente, creo que la Iglesia Católica y España se juegan mucho en este envite. Los enemigos de Dios y de España lo saben y, de ahí, su encono. ¡Ayúdenos, por favor, Santidad, defienda el Valle de los Caídos y a los benedictinos que allí rezan por todos nosotros…! Y que Dios guarde e, igualmente, bendiga siempre a Su Santidad.
16 comentarios
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L.V.: Estimado señor, si va usted a seguir intentando aprovechar mis artículos para atacarme a mí, personalmente, malinterpretando lo que digo y atribuyéndome intenciones y actitudes que no tienen nada que ver conmigo, olvídese, porque no se lo voy a permitir.
Porque el Papa viene a confirmar en la fe a los católicos, no a convertirse en figurante involuntario de ninguna escenografía política. Y cualquiera que conozca mínimamente la realidad española sabe que una visita al Valle habría sido inmediatamente secuestrada por unos y por otros para sus respectivos relatos.
¿O es que alguien duda de que determinados nostálgicos habrían aprovechado la ocasión para convertir la visita en una exhibición de proclamas ideológicas? ¿O de que otros habrían presentado la imagen como la prueba definitiva de que la Iglesia pertenece a una determinada familia política?
Quizá precisamente por eso el Papa no fue. Porque entendió algo que algunos comentaristas parecen no entender: que la misión de la Iglesia consiste en reunir, no en proporcionar munición a los que viven de dividir.
Lo sorprendente es que quienes más se quejan de que la Iglesia sea caricaturizada como "la Iglesia de un bando político" sean a menudo los primeros en reclamar gestos que inevitablemente reforzarían esa caricatura.
León XIV, que no ha nacido ayer, sabe perfectamente que en España hay quien vive de remover la ceniza de 1936. Y sabe también que esa imagen habría sido un regalo envenenado: alimentar la falacia diabólica de que la Iglesia es solo “cosa de los de derechas”, como si el Evangelio llevara pegatina de partido.
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L.V.: Los únicos que se empeñan en seguir librando una batalla ideológica a costa del Valle de los Caídos y que viven de remover las cenizas de 1936 son la Izquierda y los separatistas. Asimismo, es un hecho irrefutable que uno de los bandos de la guerra civil luchó, denodadamente, para poner fin a la destrucción total de la Iglesia Católica en España, que estaban perpetrando la Izquierda y los separatistas. Entre otras razones, porque muchos de los que integraban ese bando eran católicos.
En todo caso, su opinión sobre este asunto ha quedado clara y no voy a continuar debatiendo con usted acerca de ello. Ya lo sabe.
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L.V.: Como ya le he dicho en alguna ocasión, quien dirige mi blog soy yo, no usted. Si no le gusta lo que digo, no lea mis artículos. Así de simple.
Me he hecho la ofendida, porque usted me ha ofendido. Usted es un troll y no voy a permitir que boicotee mis posts. Queda advertido.
A Dios creo que le gustan más cosas, pero hay que reconocer que el muchacho lo ha bordado. De hecho, los Carmelitas Descalzos, en su Regla tienen "vivir en obsequio a Jesucristo". Esto vale para todos, así que apúntense.
Fantástica la santidad del Papa. A ver... no vamos a tener tabús católicos ahora verdad. El viaje apostólico ha sido fantástico; el discurso en el Congreso de los Diputados fue fantástico. Efectivamente no se habla lo mismo para todos los auditorios. Y algunas personas que piensan que tenía que haber hablado de algunas cosas, yo creo que habló de lo que tenía que hablar porque para que queremos enfrentarnos al mundo. Así no podemos evangelizar. Olvídense, ya no hay leones ni en el Zoo. Ahora todo es muy sofisticado. Nadie va a venir con un obús y va a matar cristianos porque eso hoy en día quedaría muy mal. Algunos están empeñados en que quieren la palma del martirio, pero se van a tener que conformar con la palma del Domingo de Resurrección. De momento es así, luego ya... Para mí ha sido fantástico. Aunque lo de la vocación de Tenerife a la acogida no lo veo claro. le pongo un notable cum laude. Porque además he recibido cuantiosas gracias en este viaje apostólico del Papa, y a lo mejor tendría que subirle la nota a sobresaliente cum laude.
Gracias Santidad.
No es una herejía, es que me he equivocado de Domingo, quise decir el Domingo de Ramos, no de Resurrección. Por cierto hablando del herejía, ya tengo en mi poder, el libro recomendado por la Redacción de "Huir de la Herejía" de Athanasius Schneider, lo he comprado esta mañana, espero que me guste. Si no me gusta lo dejaré en la capilla para que lo lea alguien.
Atención Capilla, miren de vez en cuando la estantería porque a lo mejor lo encuentran. Quien sabe. Bueno si se portan bien a lo mejor lo dejo unos días.
No deje de escribir, por favor.
Que Dios le bendiga y siga iluminando.
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L.V.: Muchas gracias, como siempre, Juan Carlos.
No pierdo la esperanza de que ese día llegará, cuando su Santidad (no me gusta este título) comprenda, con total claridad, que nuestra fidelidad debe estar dirigida al Señor, única y exclusivamente, y no a hombres, por muy inspiradores que hayan sido para nuestra vida.
2. En el oficio de santificar solo objetar los drones y fuegos artificiales y los cayucos en la "Santa" Misa Novus Ordo barcelonés y canario, el madrileño dio la nota con los "puntos de escucha" por Confesionarios, que afianza la creatividad de elementos externos profanos y sacrílegos del Sacramento bien administrado. En el Altar = Cristo, que es el Sacrificio único y eterno que ofrece el sacerdote a Dios Padre. Las Vigilias no comento, que hay.
2. El Dicasterio de Comunicación, por eso quieren laicos Prefecto, porque con el munus no pueden mentir, envió un dosier, que agasaja a Pedrito, el que invita al Papa, buen rollito con el mundo, con las bondades del Gobierno del Frente Popular 2 en sus políticas sociales, "migratoria" incluida = regularización legal (Ley de Nietos) e ilegal masiva. El Papa lo respaldó en Canarias y señaló a una mafia, pero no a la otra socialista-comunista = PSOE.PP.Sumar.PNV.Junts.Podemos.BNG.Bildu.Compromís.Canarios.etc. Pedrito usó al Papa y el Papa se dejó usar -¡qué diferencia con Wojtyła cuando iba a la Polonia comunista!-. Pedrito está comprando votos de forma mafiosa para ser presi de nuevo en 2027 y afianzar el paraíso socialista: para ellos claro, los más libres e iguales de la Granja: la Élite totalitaria.
3. Pues, los tiranos comunistas nunca soltaron el poder por las buenas, una vez que lo cogen no lo sueltan: no existe transición democrática ni Valle de los Caídos de Reconciliación en la Cruz que traiga Paz y paz, sino Totalitarismo y Mausoleos.
4. En el oficio de enseñar pontificio:«Id y haced discípulos a todas las naciones... enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado» (Mt 28,19–20), para apacentar el rebaño debe llamar a la conversión, anunciar el Reino de Dios, enseñar la verdad y
denunciar el Pecado. A mí me parece que en el Palacio real, el Congreso, las Vigilias, los inmigrantes -sobre todo musulmanes- , etc. no se llevó a cabo, sino al revés, se fomentó. Por ej. en la Vigilia de Barcelona, en el Olímpico con nombre de asesino de católicos, con indepes y sus cruces en el pecho y el demonio en los hechos, a lo Planellas, y banderas rebeldes de la iglesia catalana, la sedición es pecado mortal porque va contra la unidad y el bien común de la comunidad, no denunciar y hablar en español y catalán, ... Y un dato curioso: todos mirando al Papa: Omella no le dió la espalda como sí lo hace des-orientado con Dios en la Santa Misa, Sagrario y Cruz.
6. El Reino de España, ¿ha dejado de ser católico? La respuesta sólo puede ser si o no. Reflexionen ustedes. Mi respuesta es que si y lo argumento.
7. ¿Cuál es la antropología en las leyes: qué es el ser humano y cuál es su fin? ¿Quién tiene la autoridad principal para formar la conciencia de los españoles. Aclaración: una sociedad católica no significa una sociedad compuesta exclusivamente por santos ni una comunidad donde desaparezca el pecado. Pues, trigo y cizaña conviven juntos. El Reino de España NO reconoce públicamente la soberanía de Cristo sobre los individuos y las comunidades: marco institucional, jurídico y cultural. Estado aconfesional. El fundamento político es que la soberanía reside en el pueblo. La autoridad NO procede de Dios y NO está sometida a la ley moral objetiva. La Iglesia NO es la referencia del orden social. La ley civil NO procura conformarse a la ley natural y, en la medida de lo posible, a la ley divina. La legislación NO está inspirada explícitamente en la ley natural y la moral católica, sino elaborada según mayorías parlamentarias y derechos constitucionales. Las instituciones sociales, educativas y culturales en su mayoría NO se inspiran en principios cristianos. La Religión pública NO es la fe católica y NO tiene reconocimiento social e institucional: neutralidad religiosa del Estado. La Iglesia NO puede ejercer libremente su misión de enseñar, santificar y gobernar a los fieles. El bien común NO se entiende en referencia al fin último del hombre, que es Dios. La formación religiosa NO está integrada en la enseñanza, es opcional. El Matrimonio NO es una institución exclusivamente entre hombre y mujer, indisoluble, sino que está el matrimonio civil y entre personas del mismo sexo. El divorcio está reconocido civilmente: legal, exprés y ampliamente aceptado. El aborto es legal y quieren constituirlo un "derecho". La cultura está cada vez más secularizada. La moral pública
NO se considera una verdad moral objetiva, sino que predomina una ética de autonomía individual. El fin último de la sociedad NO es facilitar el bien común temporal y la salvación de las almas, sino garantizar derechos, libertades y convivencia plural: multiculturalismo y dictadura del relativismo. En una sociedad de Cristiandad, la pregunta fundamental sería: ¿es esta ley conforme a la ley de Dios? Sin embargo, en la democracia liberal moderna, la pregunta suele ser: ¿es compatible con la Constitución y cuenta con suficiente respaldo democrático? La blasfemia, la profanación o el escándalo público podían ser sancionados en una sociedad católica. En la España actual prima la libertad de expresión, incluso cuando resulte ofensiva para los creyentes. En una sociedad católica la sexualidad está ordenada al matrimonio sacramentado: rechazo de relaciones extramatrimoniales; rechazo de anticoncepción, aborto y prácticas contrarias a la moral católica. En la España actual se da la normalización de relaciones prematrimoniales. Acceso generalizado a anticonceptivos. Legalización del aborto. Reconocimiento legal de diversas formas de convivencia: nuevas familias. En la vida cotidiana de España NO se vive con las campanas marcando el ritmo del día. Las fiestas patronales NO tienen un fuerte contenido religioso: procesiones y actos litúrgicos como centro de la vida pública. No se da una práctica sacramental muy extendida. Pues, persisten muchas tradiciones religiosas, pero gran parte de la población participa por motivos culturales o identitarios más que religiosos. Hay un descenso generalizado de asistencia dominical y práctica sacramental que no se corresponde con las concentraciones multitudinarias en la calle. La libertad en la España católica consiste en elegir el bien. Y cuanto más se ajusta el hombre a la verdad, más libre es. Sin embargo, en la España actual se da la concepción liberal moderna, donde la libertad consiste principalmente en poder elegir entre distintas opciones mientras no se vulnere la ley. Aunque Pedrito y Zapatero & Cía, los gobernantes liberales que son los más libres e iguales que nadie.
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L.V.: Por favor, la próxima vez, sea más breve en sus comentarios. No se trata de responder a mi artículo con otro artículo.
En la visita todo estaba presentado como si fuese espontaneo, pero no lo era, estaba muy preparado. El problema no es tanto que esté preparado, que puedo llegar a entenderlo, el problema es cuando tratas de presentarlo como espontaneo y no lo es. Yo no entiendo por qué lo hacen así, solo transmites falsedad y eso mucha gente lo nota y se aleja de la Iglesia. Solo convencemos a los ya convencidos, y a veces ni eso.
Luego, las menciones al aborto, muy tibias. A veces me pregunto si soy uno de los pocos tontos que siguen pensando que de verdad se está matando gente ahí. Veo una desidia total con el tema, como si fuese algo secundario, al menos por parte de la jerarquía.
En fin, a veces parecemos fans del Papa en vez de seguidores de Jesucristo.
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L.V.: Ya me figuro que todo estaba preparado. En un viaje de semejante envergadura y proyección, lo normal es que lo esté, no lo contrario. Y si hay gente que se aleja de la Iglesia por semejante razón, el problema lo tiene esa gente, no la Iglesia.
Respecto al aborto, ciertamente, es un asunto gravísimo. Pero no se puede pretender que el Papa esté aludiendo a esa cuestión a lo largo de todo su viaje, constantemente. Mencionó la defensa de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, con mucha claridad, en el Congreso, delante de todos los parlamentarios. No me parece poca cosa, tampoco.
Aunque en estos tiempos no siempre sea fácil, es muy aconsejable aplicar, en lo posible, la recomendación de San Pablo: "Examinadlo todo y quedaos con lo bueno" (1 Tesalonicenses 5, 21). El viaje de Su Santidad ha tenido cosas muy positivas, eso también es una realidad.
Y en las redes sociales son bastantes los que sin ser católicos han dicho que les impactó lo que vieron.
Y todavía estamos lejos de recibir a un Papa como los gálatas recibieron a San Pablo (Gal 4,14)
Muchos somos conscientes de la magnitud de la crisis de la Iglesia en el mundo y en España, pero eso no nos impide disfrutar y dar gracias a Dios cuando por unas horas o unos días España vuelve a ser lo que siempre fue: católica
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L.V.: Le agradezco que me haya enviado la dirección de su página web. Lamento no poder darle difusión, pero no es finalidad de este blog hacer publicidad de otras páginas web, salvo en lo que se refiere a publicaciones concretas que resulten de especial interés.
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