Ataque blasfemo contra el sentido de la Cruz en Religión Digital
Queridos lectores, en fechas recientes, un portal que pretende pasar por católico, llamado Religión Digital, ha publicado un artículo profundamente blasfemo contra Dios y contra la Iglesia y herético respecto al carácter salvífico y expiatorio de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. No voy a enlazar el artículo, cuyo autor es un tal Jairo del Agua, por no facilitar la difusión ni del artículo en cuestión, ni del medio que lo aloja (un medio, por cierto, que, desde hace muchos años, ha demostrado ser profundamente anticatólico y que, por tanto, no debiera gozar del más mínimo apoyo de institución eclesial alguna). Considero, no obstante, que debo escribir en contra de ese artículo, pues constituye un ataque frontal y horrendo contra el corazón mismo de nuestra fe católica, esto es, contra el auténtico sentido de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo y, también, de la penitencia practicada por los católicos a lo largo de la Historia de la Iglesia. No puedo, pues, callar ante semejante infamia.
Ya en el título del referido artículo se insulta a Dios llamándole “dios canalla”; se hace entrecomillando la muy blasfema expresión, dando a entender que, si Dios hubiera querido la muerte de Jesucristo como sacrificio de expiación por nuestros pecados, sería un malvado, o algo por el estilo. De hecho, en el texto del artículo, con gravísimo atrevimiento, se llama también a Dios “sádico” en relación a esta cuestión. El artículo, además, para que se hagan una idea, recoge fragmentos como éstos:
“La muerte del Señor no tiene ningún sentido expiatorio, ni salvífico, ni sacrificial, ni perdonador. Eso es colgarle a Dios nuestro crimen, como si Él nos exigiera la sangre de su Hijo para perdonar. ¡Qué atrocidad!”
“No existe una cruz redentora querida por Dios. Él aborrece el sufrimiento de su Hijo y de sus hijos. Existe el horror de la cruz con la que aplastamos al Justo, al Bueno, al Pacífico, en contra de la voluntad de Dios, para proteger -terrible y vergonzante paradoja- la Religión”.
“Ni salvados, ni redimidos… de esa manera que aprendimos, porque la redención no es la sangrienta teoría estática, abstracta, comercial y milagrera que nos explicaron”.
Como ven en el último ejemplo, el artículo, además, acusa a la Iglesia Católica de haber estado mintiendo a los fieles acerca del sentido de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor. Se trata de un artículo profundamente venenoso y repugnante porque, además, entrelaza verdades con mentiras, llegando, incluso, a citar las Sagradas Escrituras en algunos momentos, para justificar su postura herética. Recordemos que Satanás, cuanto tentó al Señor en el desierto, también mencionaba las Escrituras, tratando de manipularlas, precisamente, para desvirtuar el sentido de la misión mesiánica de Nuestro Señor, tal como pretende hacer, ahora, el autor del artículo en cuestión.
Acerca de la gravedad del pecado de blasfemia escribí ya un post que me van a permitir enlazarles, dada la importancia de este asunto. De ninguna manera se ha de insultar a Dios ni lo más mínimo; ni tampoco a la Iglesia Católica, diciendo que ha mentido a los fieles sobre una cuestión, además, tan central en nuestra fe.
En lo que se refiere al verdadero sentido de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, Dios, Uno y Trino, sí las deseó como expiación por nuestros pecados; no porque Dios no sea bueno o misericordioso, sino todo lo contrario. El antiguo Catecismo exponía, de forma muy clara y condensada, por qué el Hijo de Dios hubo de morir como murió:
“Para manifestarnos su amor y mostrarnos la malicia del pecado”
Ambas cuestiones son importantísimas. El Señor se lo explicó, con toda claridad a Nicodemo: “Tanto amó Dios al mundo que le dio su Unigénito Hijo, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3, 16). Dios nos ama muchísimo, hasta el punto de haber querido que su Hijo padeciera una muerte horrorosa por nosotros, sí. Esto es algo querido no solamente por Dios Padre, sino también por Dios Hijo, como Jesús hizo ver a San Pedro cuando éste se opuso a su Pasión y Muerte. Jesús llegó a llamarle “Satanás”, incluso, por aquella oposición, recordémoslo.
Debemos tener muy claro que Dios es infinitamente perfecto, sabio, justo y misericordioso en todas sus decisiones. Hay decisiones de Dios que son un misterio para nosotros, Dios ya nos ha dicho en la Escritura que sus pensamientos no son nuestros pensamientos, ni sus caminos, nuestros caminos (Isaías 55, 8-9). Lo que debemos hacer es confiar en Dios. Si Dios no fuera Amor infinito, hubiera enviado a Adán y Eva directamente al Infierno, tras haber cometido el pecado original. Sin embargo, no lo hizo así, sino que les expulsó del Paraíso, prometiéndoles un Salvador. Y aquí llegamos al otro punto importantísimo que apuntaba el antiguo Catecismo: La malicia del pecado. Vivimos en una época fuertemente caracterizada por la pérdida del sentido del pecado y, sobre todo, de la gravedad del mismo. El pecado no es cualquier cosa. Como ya he apuntado en otros posts, si pensamos en pecados concretos de una malicia espantosa, nosotros mismos nos indignamos contra ellos, a poco que tengamos corazón. Nos desagradan muchísimo los atentados terroristas, los asesinatos, las masacres, los robos, las violaciones y abusos sexuales, las injusticias y un largo y terrible etc. Pues bien, si a nosotros mismos, pobres criaturas y pecadores, la visión de según qué pecados nos indigna y horroriza, ¿Cómo se sentirá la Majestad infinita de Dios ante las ofensas contra Ella que constituyen nuestros pecados? Los pecados son actos de rebelión contra Dios mismo; ¿Cómo no va a requerir el perdón de los pecados una expiación? Lo que es, para mí, absurdo es pensar que Dios va a perdonar las ofensas a su Divina Majestad porque sí, porque Él es muy bueno; en vista de lo cual, le da lo mismo la gravedad de los pecados, Él lo perdona todo sí o sí. Esto, queridos lectores, no es tomarse en serio ni a Dios, ni a la terrible realidad del pecado. Nuestros pecados llevaron a Cristo a la Cruz porque el pecado, al ofender a Dios, constituye una ofensa infinita y solo una expiación de valor infinito podía satisfacer por los pecados y abrirnos las puertas del Cielo. Como nosotros somos criaturas, nunca hubiéramos podido ofrecer a Dios un sacrificio de tal valor, pero Jesucristo, al ser Hijo de Dios y, por tanto, Dios mismo, sí podía. Y, por ello, lo deseaba muchísimo, pues su Pasión y Muerte constituyeron, además, un altísimo testimonio, no solo de su amor infinito por nosotros, sino también, por Dios Padre, como manifestó en la noche de la Pasión: “Conviene que el mundo conozca que yo amo al Padre y que, según el mandato que me dio mi Padre, así hago” (Jn 14, 31).
Asimismo, en el artículo de Jairo del Agua se insiste en que Dios nos quiere felices y esto es cierto; pero se alude a una felicidad sin Cruz, esto es, a una falsa felicidad en este mundo. Profundicemos un poco: Dios, cuando creó a Adán y Eva, los situó en el Paraíso para que le amaran y obedecieran en el gozo. Muy lamentablemente, nuestros primeros padres no lo hicieron así y, en consecuencia, se cumplió la Palabra del Señor: Ellos y su descendencia pasaron a estar sujetos a la muerte y, por tanto, a los dolores físicos y morales y a las enfermedades (aunque, como ya he dicho, no a la muerte eterna en el Infierno, por pura misericordia de Dios). De este modo, a todos nos toca amar y obedecer a Dios en medio de los dolores que podamos recibir en este mundo; y Jesucristo, precisamente, nos ha enseñado, con su vida y su muerte, a amar y ser muy fieles a Dios en medio del dolor, al que ha querido dar un valor salvífico. Lo cual tiene bastante lógica, porque, tal como yo lo veo, el amor demostrado en el dolor tiene más mérito, por así decir, que el demostrado en el gozo. De este modo, al unir nuestros sufrimientos a la Pasión y Muerte de Cristo por medio de la Gracia santificante, aumenta en nosotros nuestro nivel de santidad y unión con Dios y podemos, también, ayudar a otras personas a salvarse, tal como explicó la Santísima Virgen en Fátima. Tal es el sentido, igualmente, de la penitencia que han hecho tantos católicos a lo largo de la Historia. Los católicos, pues, no somos unos sádicos, ni nada por el estilo. También nosotros queremos ser felices, pero la felicidad verdadera, en este mundo, se alcanza amando a Dios y cumpliendo Su Voluntad, también en medio del dolor, ofrecido a Dios como expiación por nuestros pecados y los de los demás, tal como el Señor desea que hagamos. Así se lo hizo ver Jesucristo a Santa Teresa de Jesús, con las siguientes palabras:
“¿Piensas, hija, que está el merecer en gozar? No está sino en obrar, en padecer y en amar… Cree, hija, a quien mi Padre más ama da mayores trabajos y a éstos responde el amor. ¿En qué te puedo mostrar más mi amor que en querer para ti lo que quise para Mí?” (“Práctica del amor a Jesucristo”, de San Alfonso María de Ligorio)
Verdaderamente, en nuestros tiempos continúa sucediendo aquello que apuntaba San Pablo: La Cruz sigue siendo escándalo para quienes no tienen auténtica fe en Dios. Ante ella, caben dos posturas, manifestadas por los dos ladrones crucificados junto a Cristo. Una, la del mal ladrón que, en medio de sus terribles dolores, blasfemaba y exigía a Jesús que, si era el Mesías, salvara su vida terrena (Lc 23, 39); otra, la del buen ladrón, San Dimas, quien, sufriendo igual condena, declaró la maldad de sus acciones y la justicia de su castigo, defendió a Jesucristo y puso su alma en sus manos, reconociendo que su mesianismo es de orden sobrenatural y con alcance más allá de la muerte. Esta última postura es la que debemos adoptar todos ante el dolor y la muerte: Confiar en Dios, reconocer la maldad de nuestros pecados, pedir perdón por ellos y ofrecer sacrificios de expiación (ninguno mayor que la Santa Misa, Sacrificio de Cristo mismo, que se ofrece nuevamente a Dios Padre por nosotros). Así lo ratificó el Señor, concediendo a San Dimas la entrada inmediata en el Paraíso tras la muerte, en uno de los pasajes, para mí, más emocionantes y conmovedores del Evangelio. Además, no olvidemos que, después de la Pasión y Muerte de Cristo, tuvo lugar su Resurrección gloriosa y su Ascensión al Cielo junto al Padre. La muerte no tiene la última palabra.
Jesús Resucitado, precisamente, explicó a los discípulos de Emaús que “era necesario que el Mesías padeciera esto (en referencia a su Pasión y Muerte) y entrara en su gloria” y les llamó “hombres sin inteligencia y tardos de corazón para comprender lo que vaticinaron los profetas” (Lc 24, 25-26). Procuremos, pues, nosotros meditar y procurar comprender los Misterios de nuestra fe, tal como los ha enseñado siempre la Iglesia Católica, inspirada por el Espíritu Santo. Y, si algo no terminamos de entenderlo, confiemos totalmente en Dios, insisto. Tengamos muy presente, asimismo, que, tal como enseña San Pablo, “hemos sido comprados a gran precio” y que no nos pertenecemos (1 Corintios 6 19-20), así como la extrema importancia de los Novísimos: Juicio, Cielo, Purgatorio, Infierno.
Ruego a Dios que conceda a Jairo del Agua la conversión de sus pecados, incluyendo sus herejías y blasfemias y le abra los ojos a la verdadera Luz, la Luz de la Verdad enseñada por el Señor y la Iglesia Católica. Y lo mismo digo respecto a los responsables de Religión Digital, pues quien profiere y propaga herejías y blasfemias no sirve a Dios, sino a Satanás y se hace merecedor de la paga del diablo y sus huestes. Y decir esto que digo no es falta de misericordia, sino todo lo contrario. Lo verdaderamente cruel y despiadado es callar y dejar que la gente crea que las cosas son de otra manera, con grave riesgo de condenación eterna. También yo procuro convertirme de mis propios pecados, con ayuda de la Gracia y también yo estoy necesitada de la oración de los demás por mí, por supuesto. Y agradezco, con todas las fuerzas de mi alma, a Dios, Uno y Trino, la salvación que Cristo nos ha conseguido por medio de su Pasión y Muerte en la Cruz, ofrecidas en expiación por nuestros pecados. Sea a Él la Gloria por los siglos de los siglos.
Finalmente, en relación al sentido expiatorio y salvífico de la Pasión y Muerte de Jesucristo y al valor sobrenatural de nuestros propios dolores, les dejo los siguientes enlaces a artículos del padre José María Iraburu que abordan, magníficamente, todas estas cuestiones (muchas gracias por tan estupendo trabajo, D. José María, Dios se lo pague):
(542) Dios quiso la cruz de Cristo (enlaza a otros posts muy buenos de D. José María; en relación al motivo por el que Dios quiso la Cruz, recomiendo especialmente el nº 138).
(163) De Cristo o del mundo –V. Jesús, el hombre más sufriente de este mundo.
(140) La Cruz gloriosa –IV. La Cruz en los cristianos. y 2.
(157) La Cruz gloriosa –XXI. Cristianismo con Cruz o sin ella. 1.
45 comentarios
He leído el trasnochado artículo.
Tiene aún muchas más ideas y expresiones heréticas que lamentar.
Reduce a Nuestro Señor a un modelo de vida virtuosa fundada en la fuerza del amor, que sería a la vez, un consuelo ante las dificultades de quienes intenten seguirle.
Y punto.
No hay más.
No nos redime del pecado, sino de "nuestras limitaciones".
Luego, cada uno debería caminar "su redención", y así iluminados, hacer su propia "mejor versión" de uno mismo.
Y como "ya todos estamos salvados", si no logramos hacer esta imitación en la tierra, deberemos hacerla en la otra vida. (!!!)
La cruz se convierte entonces en un "fetiche" de crueldad que no debe ser adorado, idea nefasta de los apóstoles que estaban influenciados por su "herencia mosaica".
¿Y el Espíritu Santo en ellos? Bien, gracias!
Y en todo caso el mensaje de la cruz será: "hacer todo lo necesario para evitar el dolor".
Pobre de Jairo del Agua.
Creo percibir en su escrito un anhelo de que Dios sea según "su voluntad", tan limitada, tan inmanente!
Seguramente tiene claro que Dios le ama, pero aún no acepta que le ame "hasta el colmo"
¡Cuántas dudas y temores!
¡Cuánta desconfianza en su amor redentor!
Señor Jesús, dulcísimo Salvador nuestro, bendita sea eternamente tu preciosísima sangre redentora y tu sacrificio expiatorio que quita el pecado del mundo!
¡Bendita sea tu Cruz!
un artículo de meditación acerca de un significado que el autor quiere explorar y expresar. puede no gustarle. Muchas veces muchos católicos nos hemos preguntado acerca de esa contradicción entre amor y sadismo cual deidad arcaica que incluso hoy algunos insisten en ensalzar.
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L.V.: Jairo del Agua acusa a la Iglesia de mentir en una cuestión de fe que es central en el Catolicismo. Y en ese tipo de cuestiones no se puede acusar a la Iglesia de mentir. Y no, no hay sadismo en el Catolicismo. Lo que sucede es que, por lo visto, hay católicos que no terminan de captar la extrema gravedad del pecado. Y lo que he dicho: En lo que no se entienda sobre los Misterios de nuestra fe, hay que confiar en Dios, Él sabe mucho mejor que nosotros cómo hace las cosas.
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L.V.: Je, je... Ha definido usted muy bien a los Vidales, sí.
Yo también tuve un profesor de Religión que decía que la Redención tuvo lugar en el momento que Dios se humanizó, que lo que vino después fueron, diríamos hoy, "daños colaterales". ¡Qué le vamos a hacer!.
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L.V.: Masoquistas o sádicos, como prefiera. Por lo demás, espero que me disculpe por una pequeñísima omisión que he introducido en su comentario, pero me ha parecido pertinente hacerlo... Respecto a su profesor de religión, en fin... Hay personas que hubiera sido mejor que jamás hubieran sido profesores de religión.
"De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en él tengan Vida eterna. Porque Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna" (Jn. 3, 14-16).
"El soportaba nuestros sufrimientos y cargaba con nuestras dolencias, y nosotros lo considerábamos golpeado, herido por Dios y humillado. Él fue traspasado por nuestras rebeldías y triturado por nuestras iniquidades. El castigo que nos da la paz recayó sobre él y por sus heridas fuimos sanados. Todos andábamos errantes como ovejas, siguiendo cada uno su propio camino, y el Señor hizo recaer sobre él las iniquidades de todos nosotros. Al ser maltratado, se humillaba y ni siquiera abría su boca: como un cordero llevado al matadero" (Is. 53, 4-7).
"En tanto que nosotros predicamos un Cristo crucificado: para los judíos, escándalo; para los gentiles, insensatez; mas para los que son llamados, sean judíos o griegos, un Cristo que es poder de Dios y sabiduría de Dios".
Gracias, Lina, por tus excelentes artículos.
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L.V.: Gracias a usted, Antonio.
Que Dios le bendiga y siga iluminando.
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L.V.: Muchas gracias, una vez más, Juan Carlos. De todo el bien que yo pueda hacer doy gracias a Dios, Él es la fuente de todo bien. Procuraré no dejar de escribir, no quiero dejar de hacerlo, mientras resulte posible. Dios le bendiga a usted también.
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L.V.: Por favor, no me monte una discusión aquí sobre un tema de otro blog que no tiene nada que ver con el asunto de mi post. Gracias.
No digo que el autor sea el Anticristo, digo que si lo hubiera escrito el Anticristo se parecería a lo que ha escrito el autor.
¿Por qué no lo escriben contra Mahoma? Uy no, qué miedo...
Asqueroso demonio...
Lo que tenemos que hacer es hacer la guerra al demonio, ¿no nos fastidia él a nosotros? Pues fastidiémosle nosotros también a él. Démosle donde más le duele: en su orgullo. El demonio no tolera las humillaciones. No sabe quedar mal. No le tengan miedo. No puede nada.
A ver que la gente que no cree pues no cree, pues ya está, que vayan a cazar mariposas pero que nos dejen en paz.
"Jairo del Agua es escritor, católico, laico, padre de familia y orante por vocación... Aspira a la sabiduría de los sencillos, aunque posee una amplia formación universitaria y espiritual,..."
Pues con los añitos que tiene yo que él ya me espabilaba un poco, como le llame el Padre a su presencia, y vea a ese que ha seguido con lo Feo que es... Se va a llevar un susto...
¡Cuando lo veas!!!...
Porque quieras o no, tu Redentor es el dulce Jesús.
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L.V.: Calma, anawim, por favor... Aunque entiendo su indignación.
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"El servicio de Dios es abominación para los impíos". (Sir 1, 26)
Al dulce Jesús, le llama el Hereje de Nazaret:
"Qué lejos, pero qué lejos está todo eso del Hereje de Nazaret! (tomado de su blog: "el blog de Jairo del Agua"). Es un blog horrible. No se puede leer. Produce horror y espanto.
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L.V.: En este caso, creo que se refiere a Jesús como hereje respecto al judaísmo y desde el punto de vista del Sanhedrín de entonces.
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L.V.: Que yo sepa, no, no está excomulgado. Y no sé si va a Misa y comulga. Pero, visto lo visto, mejor que no comulgue mientras no se convierta, desde luego.
Los Vidales y Bastantes y su web blasfema y hereje sobreviven gracias a la financiación de la Iglesia en España que sufragamos con nuestros impuestos.¿Para cuándo un escrito a nuestros obispos en España, que podamos firmar todos los católicos exigiéndoles que dejen de subvencionar esa página anticatólica?
Se dice que si un católico medio o un católico tibio lee RD, inmediatamente se hace ateo o protestante.
Gracias por su incansable trabajo, Lina.
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L.V.: Muchas gracias a usted. Si me permite, he anonimizado el nombre que usted ha mencionado, porque no corresponde a mi identidad, pero puede que a la de otra persona sí y tampoco es necesario publicarlo.
Dios la bendiga por su labor.
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L.V.: Muchas gracias a usted, Dios le bendiga a usted también. No sé si "Jairo del Agua" es un seudónimo o no, la verdad. Podría serlo, pero no puedo asegurarlo.
Parece que hubo otro modo más conveniente que la Pasión de Cristo para liberar al hombre.
Un modo es tanto más conveniente para conseguir un fin cuanto concurren en él tantas más cosas para alcanzar ese fin. Ahora bien, en la liberación del hombre por la pasión de Cristo concurren muchas cosas que pertenecen a la salvación del hombre, además de la liberación del pecado. Primero, porque de este modo el hombre conoce cuanto le ama Dios y, así, lo impele a amarle a Él, en lo cual consiste la perfección de la salvación humana […] Segundo, porque con esto nos dio ejemplo de obediencia, humildad, constancia, justicia y demás virtudes manifestadas en la pasión, necesarias para la salvación humana […] Tercero, porque Cristo por su pasión no sólo liberó al hombre del pecado, sino que también mereció para él la gracia de la justificación y la gloria de la bienaventuranza […] Cuarto, porque con esto, se intimó al hombre a una mayor necesidad de conservarse inmune de pecado […] Quinto, porque esto resulta de mayor dignidad, de modo que, como el hombre fue vencido y engañado por el diablo, así también fuese el hombre el que derrotase al diablo; y así como el hombre mereció la muerte, así el hombre, muriendo venciese a la muerte […] Y, por esto, fue más conveniente ser liberados por la pasión de Cristo que por la sola voluntad de Dios (Santo Tomás de Aquino, Suma de Teología, II, q 46, a 3, corpus).
2. No intente espantar a la abeja porque le puede terminar picando.
3. Apologética si, pero con serenidad y santa ira. Pues, también hay que amar al enemigo. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. "Tu prójimo", ¿quién es?
4. Lo de Jairo del Agua es viejo, es Arrianismo integrado en la herejía de la Teología de la Liberación que forma parte de la herejía del Modernismo, Subjetivismo y Personalismo = síntesis de todas las herejías.
5. El Magisterio de la Iglesia, notablemente bajo Pío IX y Pío X, condenó el Modernismo porque subvierte la Tradición desde un movimiento teológico que prioriza la experiencia íntima, reduciendo la fe sobrenatural a una experiencia natural y personal; adaptar la doctrina a la cultura contemporánea y los nuevos métodos históricos, chocando con la estructura de autoridad magisterial; y el libre examen contra la regula proxima fidei.
6. Pero, con el Vaticano II los modernistas pululan como Pedro por su casa con derecho al error y la herejía.
7. Y si el Papa, recuerde discurso apertura de Juan XXIII, no interviene, Doctrina de la Fe tampoco, el Obispo de Jairo tampoco (Ez 33). Y la prueba la tiene en el medio RD financiado por epíscopos. ¿Qué quiere que le diga? Pues, que va quedando un resto fiel por Gracia. Los pagolanos y mismo perfil son ya viejos.
PD: (1) Jairo del Agua existe y al parecer su pasión de escritor es la búsqueda del "verdadero Rostro del Padre" y "compartirlo" al Pueblo de Dios. Es muy crítico con el "barro de la tradición" y propone con rotundidad la vuelta al Evangelio. Todo lo que escribe tiene esta finalidad: «hacer el bien, ayudar al crecimiento humano y cristiano de los que buscan sinceramente». Insiste en predicar una "religión humanizadora, positiva, luminosa y alegre", que es la que emana de la LUZ de Jesús de Nazaret.
(2) Continúo desde la Apologética.
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L.V.: Esta abeja no me asusta. Y no creo haber respondido de forma inadecuada a Jairo del Agua, francamente.
Es un periódico que se hace pasar por católico pero odia a la Iglesia y a los cristianos.
Dirigido por un antiguo sacerdote, borracho de odio, un judas contemporáneo, que después de saborear el conocimiento de Dios, lo traiciona por cuatro duros y fama.
A la cabeza, Jesús Bastante, bastante indeseable, expulsado de ABC por constantes mentiras e intrigas.
Su verdadero nombre debería ser " Herejía Digital". Lo peor de todo es que algunos obispos financian semejante escoria de periódico.
Se debería hacer algo para acabar con esa gentuza. Basta ya de ofender a la Iglesia y al mismo Dios.
El dulce Jesús. Tan bueno. Tan manso. Tan bello...
"Jairo del Agua (...), cuando veas que tus pecados arrancaron (...) a latigazos a tu Redentor...
¡Cuando lo veas!!!...
Porque quieras o no, tu Redentor es el dulce Jesús.
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L.V.: Calma, anawim, por favor... Aunque entiendo su indignación.
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LV:
No he exagerado ni un ápice, más bien me he quedado corta. Vivimos en tinieblas y en sombras de muerte, pero en el Juicio particular somos iluminados con la luz de Cristo, y vemos nuestro pecado tal cual es. Uno de esos pecados que llamamos "pequeños", veniales, imperfecciones, causan en nosotros a la luz de Cristo, torrentes de lágrimas. Las penas del Purgatorio son terribles, no tenemos nada en este mundo con qué compararlas. No hay ningún sufrimiento, en esto coinciden todos los místicos católicos, que por grande que sea, se pueda comparar al mínimo en el Juicio particular visto con los ojos de Jesús.
Jesús es bellísimo, es todo ternura, es el dulcísimo Jesús, y esto es lo que han visto siempre los santos.
A ver, lo que ha visto Jairo del Agua, es la caricatura de Jesús, y lo ha confundido con Jesús. Pero serás bobo... Que te has equivocado. Que lo que has visto no es Jesús. Es la caricatura que el demonio hace de Jesús. Ese si que es Feo. Es Feo de espanto.
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L.V.: Ha quedado ya todo claro, anawim. Gracias.
Hace mucho tiempo que lucha contra fariseos y supersticiosos tradis r8gidos
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L.V.: A mí, en cambio, no me parece cristiano, dado que no profesa la verdadera fe y contraviene la enseñanza perenne de la Iglesia con herejías y blasfemias.
¡Qué Dios la siga bendiciendo, Lina!
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L.V.: Tomo nota de lo que me ha dicho, Católico, gracias. Dios le bendiga a usted también.
La figura de Cristo se estudia desde un punto de vista que no sobrepasa lo humano, se niegan los dogmas por activa y por pasiva, se enseñan ideas, conceptos viciados de princio y es puro veneno para los pobres incautos que acuden a esos centros, impulsados y pagados por la misma iglesia.
Es un problema de profundo calado, que apenas se menciona entre el clero, pero es una realidad totalmente comprobable. Los programas de estudio ya son totalmente heréticos, un reino de los cielos solamente aquí en la tierra, un Jesús que vino a provocar una lucha de clases, y así sucesivamente,
Es muy difícil hacer frente a eso, porque es ya casi un leviatán, un imperio contra el que una persona poco o nada puede hacer.
Las autoridades son responsables de todo eso, y de artículos como el de ese teólogo modernista.
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L.V.: Si las cosas son como usted dice, Tobías (y sospecho que lo son), la situación es muy grave. Hagamos lo que podemos hacer: Rezar y dar testimonio de la Verdad.
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L.V.: Traducción: "Así quiso morir con las manos extendidas, abrazando a todos, llamándolos a todos hacia sí, sin rechazar a nadie, inclinando la cabeza y ofreciendo a sus enemigos un beso de paz, ocultando por completo su herida, de hecho compensándola, habiendo traspasado su cuerpo por todos lados, y habiendo expuesto su costado su cuerpo y sangre, corazón y alma, de hecho todo su Dios y hombre, y con sí mismo nos otorgó generosamente la vida, la inspiración y todas las cosas a cada uno de nosotros, y por los males pagó con tantos bienes y soportó tantos males".
Lo que Dios ha querido siempre, de ese mártir, es la obediencia y fidelidad a su Plan de Salvación. El Mártir, al ser consecuente con ese llamado de Dios, debe ir, a lo largo de su vida, haciendo elecciones en las que acepta a Dios y rechaza el mal, lo cual le lleva, en determinados momentos, a decisiones radicales, hasta llegar a aquella situación extrema en que, o traiciona su Fe o pierde su vida y, entonces, es obvio que elija ser fiel, aunque pierda la vida. No está eligiendo la muerte, está eligiendo ser fiel. Ni Dios ni el Mártir han querido positivamente ese desenlace, lo ha impuesto el llamado radical de Dios a un camino determinado y la fidelidad radical del Mártir a ese llamado.
Analógicamente podemos aplicar lo anterior al Martirio de Jesucristo. Así Cristo nos redime por su FIDELIDAD Y OBEDIENCIA a la Voluntad del Padre, que lo llevó hasta el extremo de entregar su Vida.
Cuál es la VOLUNTAD DEL PADRE? Que el hombre viva en Santidad por el ejercicio perfecto de la CARIDAD, por su entrega incondicional al servicio de la VERDAD que nos hace libres ahora y para la Eternidad.
Efectivamente, cometí un error. Me confundí al citar: donde dije "Religión en Libertad" ha de decir "Religión Digital"; y donde digo "Herejía en Libertad" quiise decir "Herejía Digital".
Conozco Religión en Libertad y es, como usted dice, un excelente portal.
Gracias por su observación y aclaración.
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L.V.: Agradecería que, por favor, remita sus mensajes en español. Incluyo la traducción de este segundo mensaje, pero ya no traduciré más:
"Presta atención y contempla cuán grande fue el amor, cuán asombroso el amor, que Dios quiso hacerse hombre por el hombre, y que para exaltar a los hombres, el Altísimo también se humilló. Por lo tanto, así como el hombre aborrece y huye de la vergüenza, el trabajo y el dolor, así Dios los escogió y los retuvo para el hombre, cuando, dejando a un lado la alegría, soportó la cruz, la confusión y la deshonra".
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L.V.: Conforme a las normas del portal, no se admiten comentarios ajenos al tema, ni, tampoco, si contienen publicidad.
Lo digo para retirar la suscripcion a mi parroquia y sustituirla por otra forma de colaboración mas acorde con mi conciencia.
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L.V.: No creo que su parroquia tenga culpa de lo que haga Religión Digital, la verdad...Tampoco sé si el Arzobispado de Madrid, en particular, paga a Religión Digital.
Según ha podido saber InfoVaticana, el arzobispado de Madrid paga 3.000 € anuales al portal dirigido por José Manuel Vidal a través del organismo diocesano dirigido por el socio de Chávarri abogados, David López Royo.
Fuente infovaticana.
Diversas instituciones católicas españolas, entre ellas la Conferencia Episcopal y la Compañía de Jesús, tendrían vínculos económicos con el portal web Religión Digital, que abunda en ataques a obispos españoles, a la Iglesia y que regularmente contradice la doctrina oficial de la Iglesia.
Entre las más controvertidas notas publicadas en el sitio web español dirigido por el sacerdote secularizado José Manuel Vidal, ha sido la negación de la virginidad de Santa María.
Fuente Aciprensa.
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L.V.: Me parece que el Sr. López Royo ya no se encuentra al frente de ningún organismo diocesano.
Efectivamente David López Royo dimitió de su cargo en lo referente a la Iglesia en Madrid.
Pero eso no me permite afirmar ni negar que el Arzobispado de Madrid no siga financiando a R.D.
¿Verdad?
Saludos cordiales y provechoso Sábado Santo.
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L.V,: Yo me he limitado a aclarar algo la situación de una persona concreta que usted ha citado. Sin más. Igualmente, saludos cordiales.
9. En consecuencia, cuando sobre una doctrina no existe un juicio en la forma solemne de una definición, pero pertenece al patrimonio del depositum fidei y es enseñada por el Magisterio ordinario y universal – que incluye necesariamente el del Papa –, debe ser entendida como propuesta infaliblemente[17]. La confirmación o la reafirmación por parte del Romano Pontífice, en este caso, no es un nuevo acto de dogmatización, sino el testimonio formal sobre una verdad ya poseída e infaliblemente transmitida por la Iglesia.
FUENTE
https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_1998_professio-fidei_sp.html
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