¿Cómo se llena un colador de agua? (Mc. 1, 10)

El Evangelio del domingo del Bautismo del Señor nos dice que Jesús: “salió del agua”(Mc. 1, 10) tras su bautismo (que significa “inmersión"). Él no necesitaba ser bautizado, pero nosotros sí. Nuestro “bautismo” simboliza una sepultura de agua de la que salimos con nueva vida. Me recuerda un cuento interesante, “Cómo llenar un colador de agua”, que compara la práctica de la espiritualidad con el modo de llenar un colador de agua. Nosotros somos el colador, agujereados por el pecado, y el agua simboliza a Dios. ¿Cómo se llena el colador de agua?

Si se vierte agua dentro con un tazón no se llena, pero si se tira el colador en el mar, se hunde y se llena de agua. Concluye el cuento: “No se logra vertiendo pequeñas dosis de vida divina en la individualidad, sino arrojando la individualidad dentro del mar de la vida divina”.

¿Cómo se practica eso? Las siguientes citas son respuestas de miembros de la Iglesia seleccionadas de www.fluvium.org [portal que “quiere ser una corriente de vida espiritual para el mundo"]. ¿Qué respuesta le gusta más y por qué? [El enlace de cada cita revela quién lo dijo y el contexto.]


1) Comunión con Cristo por fe y sacramentos

“Pablo supone siempre que hemos llegado a ser ‘uno en Cristo Jesús’ (Gálatas 3,28), que hemos muerto en el bautismo (Cf. Romanos 1) y vivimos ahora con Cristo, por Cristo, en Cristo. En esta unión –y sólo así– podemos ser en Él y con Él ’sacrificio vivo’, ofrecer el ‘culto verdadero’". […] Jesucristo, en su entrega al Padre y a nosotros, no es una sustitución, sino que comporta realmente en sí al ser humano, nuestras culpas y nuestro deseo; nos representa realmente, nos asume en sí mismo. En la comunión con Cristo, realizada en la fe y en los sacramentos, nos convertimos, a pesar de nuestras deficiencias, en sacrificio vivo: se realiza el “culto verdadero".

2) Entregarse con la ayuda de Dios
“En esta situación [de alejamiento de Dios] me encontraba, cuando una religiosa me invitó a hacer Ejercicios Espirituales. […] otra vez sentí la llamada al seguimiento radical de Cristo, la convicción profunda de que mi vida sólo sería plena si se la entregaba totalmente a Dios. Recuerdo que derramé muchas lágrimas y que me enfadé mucho con Dios. Pero en lo profundo de mi corazón sentía una gran paz: Dios no se había olvidado de mí, ni me había dejado de amar. Al terminar los Ejercicios, le pedí al Señor que me ayudara a darle ese sí que me pedía, pues yo no me sentía con fuerzas.[…] Había encontrado una perla de infinito valor. Estaba dispuesta a venderlo todo para poseerla plenamente.”

3) Enamorarse de Dios
“Cuando el corazón está enamorado, las potencias del alma actúan empapadas de aquello que se está constantemente contemplando con la mirada interior.[…] el amor humano, para que sea pleno, necesita también alimentarse de Dios. Sólo Dios puede colmar los deseos del corazón humano y, al mismo tiempo, dejarlo abierto a los demás. Amar a Dios significa buscarlo con el corazón, recordarlo, contemplarlo. Cuando el corazón está fundamentado en Dios, todas las relaciones interpersonales mejoran y adquieren un peso, una fidelidad y una riqueza ‘a prueba de balas’.”

4) La lucha diaria
“Los buenos propósitos, los enardecidos deseos, no son suficientes para conferir solidez a tus virtudes y para hacerlas verdaderas. Ni tampoco tales ardores y tales propósitos modifican, por sí solos, tu naturaleza y tu carácter. Para que tus virtudes sean sólidas y para que tu naturaleza y tu carácter se transformen, es necesario que el esfuerzo y la lucha perseveren durante todo aquel tempus laboris et certaminis, durante todo aquel período de trabajo y de brega, que es tu vida.”

Alegrémonos de que tengamos el buen ejemplo de la Virgen María, que desde siempre ha estado completamente inmersa en Dios: “Dios te salve, María, llena eres de Gracia. El Señor es contigo…”

Preguntas del día [Puede dejar su respuesta en los comentarios]: ¿Cuál de esas respuestas (1,2,3 o 4) le gusta más y por qué? ¿Le recuerda a algún santo alguna de esas respuestas?

Mañana: La Santísima Trinidad – “Tú eres mi Hijo amado”(Mc. 1, 11)

15 comentarios

  
María Lourdes
Jesucristo: "Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y en él haremos morada." (Jn 14, 23)

S. Pablo: "Ya no vivo yo, es Cristo el que vive en mí" (Gal. 2, 20)

Sta. Catalina de Siena solía usar la imagen del pez en el mar para describir a su alma en Dios.
12/01/09 10:24 PM
  
Noby
ML
Tal como has planteado los puntos,ocurre que,empezando por cualquiera de ellos,antes o después,desembocas en los otros tres.Yo,personalmente,elijo el 3,porque desde el amor se puede ir a cualquier parte.Recuerdo a Theresita y su Acto de Ofrenda como Víctima al Amor Misericordioso.
12/01/09 10:55 PM
  
María Lourdes
Noby, tiene toda la razón. Podría haberlo planteado mejor. Me había fijado en que todas las citas tienen que ver con la unión con Dios, pero no en lo bien que fluyen de uno a otro. Supongo que se puede aplicar aquí eso de que todos los caminos llevan a "Roma".

Se puede leer el "Acto de Ofrenda" que mencionas aquí.

Por cierto, gracias por mencionar también en un comentario anterior a Santa Teresita, ya que buscando su autobiografía me leí un poco y era justo lo que necesitaba oír en ese momento, algo que me llegó al corazón. Ya ve cómo el Señor actúa por nosotros sin que nos demos cuenta. Hace tiempo que no la había leído, aunque me gusta mucho. Creo que ese libro es un regalo bonito para los que van a recibir la Confirmación, por ejemplo.
12/01/09 11:51 PM
  
ignacio
Cara ML: Somos tan pequeños e insignificantes que cualquier propósito de renovación interior ultrapasa nuestras fuerzas y anula nuestras posibilidades. Yo me contentaría con una pequeña obra diaria escogida al inicio del día para servir mejor al prójimo, pues el amor a Dios a quien no vemos se entrena y ejercita en el amor al prójimo a quien vemos y a quien El nos manda amar como El amó. Cosa pequeña, mas voluntaria. .El hará el resto
13/01/09 8:54 AM
  
Bruno
María Lourdes:

Un título intrigante y estupendo que anima a leer el artículo.

Me ha gustado mucho la imagen del colador dentro del agua, como el cristiano dentro de la vida de Dios.

Otra imagen similar que me gusta es la de la lluvia. La gracia de Dios es como la lluvia, que Dios nos envía para ver si, en algún momento, abrimos la boca y un poquito por lo menos de su vida entra en nosotros. A Dios no le importa derrochar a manos llenas (sacramentos, Escritura, acontecimientos providenciales, milagros, el ejemplo de Cristo, la Virgen y los Santos, la Iglesia, la Tradición, la liturgia y un larguísimo etc.), con tal de que aprovechemos al menos un poquito de lo que nos da.
13/01/09 11:25 AM
  
fan

Las respuestas 1 y 3 resumen la base que sustenta nuestra vida en Dios e influye en nuestro comportamiento hacia otras personas.
Pienso que todos los santos han vivido esto; me gustaría mencionar a San Francisco de Asís y San Ignacio de Loyola.
13/01/09 4:31 PM
  
Noby
ML
El planteamiento ha sido estupendo,me ha edificado tu humildad al decir "Podría haberlo planteado mejor",pues así está de maravilla porque Dios nos atrae a partir de nuestra propia idiosincrasia y personalidad y obrando en nosotros por medio del Espíritu,vamos abarcando más y más como la onda que se extiende en el lago al percutir un objeto en su superficie.Por cierto Theresita es amiga mia espiritual desde hace muchos,muchos años,me alegro mucho por la ayuda que mencionas,ya se sabe que "el que a buen árbol se arrima,buena sombra le cobija".
El Acto de Ofrenda,yo también lo tengo emitido y renovado el día de Stima.Trinidad desde hace muchos años,y,me ayuda mucho refrescarlo en la acción de gracias de la Eucaristía.
13/01/09 6:49 PM
  
María Lourdes
Ignacio, su comentario parece inclinarse hacia la respuesta #2 de apoyarse uno en el Señor. Lo que recomienda para el inicio del día es una muy buena práctica, que además me recuerda a Sta. Teresita. Quizás uno podría también examinar en algún momento durante el día cómo va lo que uno se propone y antes de acostarse, pidiendo ayuda del Señor.
14/01/09 2:05 AM
  
María Lourdes
Bruno, no me había pensado mucho la imagen de la lluvia hasta que ví un artículo en "Espada de Doble Filo" sobre un himno de adviento en la que se pedía que viniera el Señor como rocío del Cielo.

Nadie existe fuera del Señor, y es una lástima que muchos no se den cuenta y muchas veces no nos damos cuenta de la gracia que quiere concedernos.
14/01/09 2:10 AM
  
María Lourdes
Fan, me parece curioso que comentó sobre 1 y 3, ya que los santos que menciona son muy famosos por sus "conversiones"(2), como ya sabe. Pero, supongo que sus luchas (4) no hubieran sido victoriosas sin 1 y 3, los que menciona.

¿Tiene devoción a esos santos por alguna razón en particular? Lo pregunto porque Noby mencionó sus "amigos espirituales" en otros comentarios y me preguntaba si usted también tenía cierta devoción a esos santos que menciona.
14/01/09 2:28 AM
  
María Lourdes
Noby, muchas gracias por su ejemplo de cómo se puede incorporar ese Acto de Ofrenda en nuestras vidas. Eso demuestra que los santos no son sólo figuras olvidadas en libros polvorientos o de nuestra infancia, sino "amigos espirituales" de hoy, como ya nos ha mencionado.
14/01/09 2:37 AM
  
fan

Son los dos santos a los que más conozco, posiblemente porque la forma en que dirigieron sus vidas me atraiga más.
Aunque no puedo distinguir entre distintos tipos de espiritualidad ( no sé si se puede expresar así ), la que me es más cercana es la de San Ignacio, a la que usted en alguna ocasión se ha referido.
14/01/09 3:02 PM
  
María Lourdes
Fan, pues esos dos santos fundadores vivieron vidas fascinantes y han inspirado a miles a lo largo de los siglos a seguirles. Ya sabrás por el artículo del Padre Tomás de la Torre en su blog "El Olivo" que 43 obispos españoles están de retiro siguiendo Ejercicios Espirituales Ignacianos. Tampoco sabría cómo empezar a clasificar los "tipos de espiritualidad", pero veo que los ejercicios ignacianos siguen siendo tan pertinentes hoy como cuando fueron escritas.
14/01/09 11:31 PM
  
Rosario
Me encanta la idea de que para llenar el colador de agua hay que tirarse a la piscina.
Un saludo
15/01/09 10:36 AM
  
María Lourdes
Rosario, claro que en términos prácticos, con meter el colador dentro de algún recipiente más grande bastaría para "llenarlo", pero me parece que es más difícil aplicarlo a la vida espiritual, cuando nos es desmasiado fácil meternos y sacarnos de la vida divina, sin atrevernos a "tirarnos" de tal forma que ya no podamos salir más del Señor. Eso me parece que sería experimentar ya en la tierra el "Cielo" (porque los santos están para siempre en Dios). Un saludo desde los EE.UU.
15/01/09 12:33 PM

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