InfoCatólica / María Lourdes Quinn / Categoría: ........ - Tiempo ordinario

22.06.09

¿Qué haría si sus hijos quisieran abandonar la fe católica?

—————————
La semana pasada, uno de mis hermanos, que me estaba llevando a casa en su coche, me preguntó: “¿Qué harías si tus hijos quisieran abandonar la fe católica? ¿Pondrías tus principios sobre tus hijos o les aceptarías?” Esas preguntas resultaron en una conversación que duró el resto del largo viaje (que se hizo así muy corto), pero no era la primera vez que me planteaba esa cuestión. Mi esposo y yo hemos hablado muchas veces sobre esa posibilidad.

Los dos mártires ingleses celebrados el 22 de junio, S. Juan Fisher (1469-1535`) y Sto. Tomás Moro(1478-1535), veían a muchos de sus compatriotas aceptando a Enrique VIII como cabeza de la Iglesia de Inglaterra. Pero, ellos dieron sus vidas, mostrándose fieles al Papa y a la Iglesia Católica hasta el final. Dijo sobre los que prestaban juramento como quería Enrique VIII: “A ellos debe salvarles su conciencia; a mí, la mía”.

Leer más... »

21.06.09

Cuando parece que se nos hunde el barco

Según el Evangelio del XII Domingo de Tiempo Ordinario :“las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua” (Mc. 4, 37), la barca en la que estaban los apóstoles con Jesús. Todos pasamos por temporadas en que parece que se nos hunde el barco y S. Luis Gonzaga (1568-1591), Patrón de la juventud cristiana que murió a los 23 años, no era diferente en eso, aunque sí en la pureza con que conservó su “barca” intacta, en gracia con Dios.

El ejemplo del santo y una oración particularmente conmovedora del Papa Juan Pablo II dan aliento en momentos de desánimo.

Leer más... »

23.02.09

Guardando serenidad en tiempos de crisis

Oímos en el Evangelio del 7o. domingo de tiempo ordinario que los fariseos pensaban que Jesús blasfemaba al perdonar los pecados del paralítico, por lo cual el Señor les preguntó: “¿Por qué pensáis eso?” (Mc. 2, 8) Los fariseos dudaban de Jesús porque no tenían confianza y fe en él. En este mundo pasamos por muchas situaciones que prueban también nuestra fe y confianza en el Amor y la Bondad de Dios por nosotros.

San Policarpo (69-c.155) (obispo de Esmirnia, discípulo de S. Juan Evangelista y maestro de S. Ireneo) se escondió en varios lugares cuando empezó una persecución por miedo de apostar, siendo él anciano. Pero, cuando le encontraron los soldados, no intentó escapar y dijo: “Hágase la voluntad de Dios”. Les dió de comer a los soldados, que le dejaron rezar antes de arrestarle. Se mantuvo firme ante amenazas hasta que le quemaron vivo. Pidió que no le ataran porque “Aquél que me da su gracia para soportar el fuego me la dará también para soportarlo inmóvil”.

Esta segunda parte de “¡Confiad en Dios!” por S. Claudio de Colombiere (1641-1682) [que mandó el lector Joserra a “sarmientosdelavid(arroba)gmail(punto)com”)], nos ofrece unos consejos para mantenernos serenos en medio de las tormentas de este mundo. ¿Las demuestra bien S. Policarpo?

Leer más... »

22.02.09

¿Se puede atribuir el mal a Dios?

Sta. Margarita de Cortona (1247-1297) causó tal escándalo viviendo en unión libre que ni su familia le quiso recibir cuando ella se convirtió tras morir asesinado su pareja. Unos franciscanos le ayudaron pero también dejaron de hacerlo cuando oyeron calumnias sobre ella. A pesar de todo, ella siguió ayudando a los pobres y se hizo santa llorando sus pecados. El Señor le concedió visiones porque quería que su conversión fuera un ejemplo para muchos pecadores de la misericordia de Dios.

Oímos en el Evangelio del 7o. domingo de tiempo ordinario que cuatro hombres fueron a Jesús “llevando un paralítico” (Mc. 2,3). Ante el sufrimiento, el paralítico o Sta. Margarita de Cortona podrían pensar si se puede atribuir el mal a Dios. Al final alcanzaron el perdón de sus pecados a través de esos males.

Este texto de S. Claudio de Colombiere (1641-1682) que me mandó el lector Joserra [a “sarmientosdelavid(arroba)gmail(punto)com”] es una maravillosa reflexión sobre la relación entre los males del mundo y Dios.

Leer más... »

21.02.09

Las indulgencias de la Iglesia Católica: Usos y abusos

Se podría decir que S. Pedro Damián o Damiano (1007-1072) apreciaba mucho la posición del leproso en el Evangelio del 6o. domingo de tiempo ordinario ante el Señor: “de rodillas” (Mc. 1, 40). Este cardenal y obispo benedictino, doctor de la Iglesia, se impuso penitencias muy severas que le dañaron la salud e imponía penitencias duras a los que se lo merecían para convertirles, a pesar de ser muy bondadoso con todos. Escribió muchas cartas exigiendo que los sacaerdotes y religiosos fueran más disciplinados, se mantuvieran puros y no practicaran la simonía.

Bien entendía lo que Sta. Catalina de Génova diría mucho después en su Tratado sobre el Purgatorio:

“Dejen de abrazarse, diciendo: ‘Yo confesaré mis pecados y entonces recibiré la indulgencia plenaria, y en ese momento me purgaré de todos mis pecados y así me salvaré’. Piensen en la confesión y la contrición necesarias para esa indulgencia plenaria, que vienen aparejadas. Si ustedes supieran, temblaría de gran miedo, más seguros de que nunca la ganaron que de que alguna vez lo hicieron“.

¿Desea saber más sobre las Indulgencias de la Iglesia Católica? Estos enlaces podrían ser de gran ayuda para aprender más sobre lo que son, cómo obtenerlas y los abusos que existían siglos antes de la Reforma y lo que hizo la Iglesia en esas situaciones. Ayudan también para aclarar errores comunes sobre las Indulgencias:

Leer más... »