Frustraciones y esperanza de un capellán castrense en Irak combatiendo la ignorancia de católicos


El Evangelio del Domingo de Pascua de Resurrección menciona al: “otro discípulo, a quien tanto quería Jesús” (Jn. 20, 2), que corrió al sepulcro vacío del Señor con S. Pedro. Cada alma es una muy querida por el Señor, que como Buen Pastor va en búsqueda de las ovejas perdidas. Especialmente queridas son las almas de los que son como niños.

¿Se dedica tanta atención a las almas en los programas de catequesis? ¿Conservan su infancia espiritual cuando entran el mundo de los adultos?

El P. Michael Duesterhaus [no en las fotos que ilustra este post], un capellán militar en despliegue por tercera vez (su segunda vez en Irak), observa los últimos meses de las operaciones de los infantes de marina pero también vela por las almas de casi 300 católicos entre ellos. La vida espiritual de éstos refleja la diferencia que hacen los que se preocuparon por catequizarles bien desde la infancia y las frustraciones y la esperanza que experimenta combatiendo la ignorancia respecto a la fe católica. Comparte su experiencia en su blog (enlace en inglés):

“Aprox. 15% de los Infantes de Marina y los miembros de la Marina son católicos. Aprox. 25% pidieron que se inscribiera sobre sus placas de identidad porque su madre/abuela les dijo que lo hicieran. Necesitamos ser honestos desde el comienzo. Hay un número decente, pero no grande, de católicos en los Servicios Marítimos.”

Las capillas se comparten entre todas las religiones, o sea que a veces les interrumpe la Adoración al Santísimo (con rezo del Rosario e incienso) algún protestante que al oír voces entra pero sale enseguida al ver una ceremonia católica. En este enlace se ven fotos de una capilla construida por los soldados en la que celebró Misa, aunque en muchas partes tiene que celebrarla donde puede encontrar algo de sitio porque no tienen capilla fija.

Debido a restrictiones militares a veces no puede llegar a ciertas bases, pero hace lo que puede para preparar a los soldados a recibir los sacramentos que les faltara (incluyendo el Matrimonio en algunos casos), rellenando los necesarios formularios y completando otras gestiones.

Sus feligreses llegan a Misa siempre armados y durante la Semana Santa celebra la Misa para muy pocos y muy tarde, a las 21h, cuando los soldados han terminado su día. También ofrece Misas regularmente a diferentes horas del día en días laborales para poder ofrecerla a más personas. En la Cuaresma le dicen los soldados que van a dejar de beber cerveza (porque no lo tienen) y les recuerda que no hay esfuerzo en eso. Una importante parte de las almas a quienes atiende son civiles de Sri Lanka, Uganda, India y de las Islas Filipinas.

“Aunque un buen número de mis ‘alumnos’ fueron bautizados como católicos, sus padres se divorciaron y nunca recibieron su Primera Comunión ni la Confirmación. O sea que doy catequesis para ellos.” (25 febrero, 2009) A los 43 años (ahora 44) es el mayor de los que están en esa base, ocupándose de ovejas perdidas que no han tenido sacerdote (y por lo tanto Misa) por más de tres semanas. Considera típico que el lector llegue 5 minutos antes de Misa, se lave deprisa con una botella de agua, le hable usando lenguaje profano sin darse cuenta y pregunte si hay palabras difíciles en la lectura mientras ajusta su rifle.

En el post “Frustraciones y esperanzas” (enlace en inglés) culpa a la educación religiosa por la falta de conocimiento y práctica de la fe de los soldados. Se encuentra con católicos que se consideran muy devotos y se presentan como tales pero que no asisten a Misa o dejan de hacerlo, que no están casados por la Iglesia o que no recuerdan la última vez que se confesaron sacramentalmente, que no entienden lo que significa “Real Presencia” cuando lo menciona en sus homilías. En general se encuentra que los católicos piensan que en otra ocasión recibirán los Sacramentos, pero que poco a poco se acostumbran a no recibirlos, como pasa en las parroquias.

Pero, encuentra esperanza en los que por la gloria de Dios, a pesar de su natural timidez, cantan en la Misa himnos como ‘Panis Angelicus’ un otros himnos que habían aprendido en sus países, en el sargento que intenta cambiar su horario para que pueda asistir a la Adoración al Santísimo y rezo del Rosario los jueves a las 21h para rezar por su familia, en las docenas de personas que han entrado en la Iglesia Católica o se han esforzado en recibir su Primera Comunión y Confirmación cuando sus padres no les ayudaron a recibir los Sacramentos en su infancia.

También cuenta cómo una mañana entró en la capilla para rezar y la encontró toda limpia a pesar de lo difícil que es mantenerla limpia de polvo y de arena en esa zona. Su asistente le dijo que fueron un infante de marina de los EE.UU. y un guarda de contrato de Uganda que habían entrado para rezar el Rosario y decidieron por su cuenta limpiar además “la casa del Señor”. “Y en algún lugar en América y en Uganda, se les debería decir a los padres de alguien que hicieron un buen trabajo educando a sus hijos”.

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Fragmento del Blog del P. Duesterhaus (traducción mía)

“Hay tantos católicos bautizados pero no catequizados por el mundo, pero especialmente en las fuerzas armadas. No puedo hacer que los católicos perezosos practiquen su fe, pero puedo trabajar con un infante de marina aquí, y dos soldados allá, y ayudarles a vivir la más plena vida de gracia.

“[…] No cambiaré el pobre estado de la educación en la Iglesia en los EE.UU.
No dirigiré un gran renacimiento religioso en América de los valores que reflejan a la Iglesia Católica.

“No predicaré a grandes congregaciones, ni tendré un programa de televisión o de radio.
Intentaré salvar un alma a la vez, por enseñanza y ejemplo. Los sacramentos serán celebrados con atención y detalle, aunque sea en un establo de una anterior zona de almacenamiento que ahora es una capilla o en una tienda de campaña o en una sala de conferencia disponible o en una sala de recreo entre la mesa de ping-pong y pilas de libros.

Me pasaré dos, tres, hasta cuatro horas en viajes de ida y vuelta para que 7 infantes de marina, oficiales y enlistados, puedan tener una oportunidad de tener su Misa bisemanal.
Oiré las confesiones a la sombra de un “MRAP” de un infante de marina que sólo recientemente aprendió cómo hacer un examen de conciencia decente, que no se ha duchado en dos días y que necesita un libro de oración que le di para poder rezar apropiadamente el rosario porque nunca se lo enseñó nadie en 8 años de catequesis atrozmente mediocre.

“No hay grandes números.
No tengo ningún apoyo aparte de un marinero armado que trabaja como mi sacristán/secretario/conductor/guardaespaldas.

“Y no hay preocupaciones sobre el presupuesto, las reuniones de concilios parroquiales, los conflictos de personal, la colecta dominical, el horario de los monaguillos, y todas las otras ‘alegrías’ del ministerio parroquial.
Un alma a la vez, aquí en el desierto.

Pide en su blog que se rece por las vocaciones porque ve que hay muchos soldados que han perdido toda esperanza de tener contacto con un sacerdote y él mismo es el único sacerdote católico en la región de Ramadi (Irak). Espera que los líderes militares se eduquen mejor para que pueda seguir habiendo capellanes militares acompañando a los soldados a pesar de la pérdida de fe en la sociedad.

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Novena de la Divina Misericordia dictada por el Señor a Sta. Faustina

Sexto día: Por las almas mansas y humildes y las de los niños pequeños

Misericordiosísimo Jesús que dijiste: “aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón”, acoge en Tu Corazón desbordante de piedad a todas las almas mansas y humildes, y las de los niños pequeños. Estas almas son la delicia de las regiones celestiales y las preferidas del Padre Eterno, pues se recrea en ellas muy particularmente. Son como un ramillete de florecillas que despidieran su perfume ante el trono de Dios. El mismo Dios se embriaga con su fragancia. Ellas encuentran abrigo en Tu Piadosísimo Corazón, oh Jesús y entonan incesantemente himnos de amor y de gloria.

Padre Eterno, vuelve Tu mirada llena de misericordia hacía estas almas mansas, hacia estas almas humildes y hacia los niños pequeños acurrucados en el seno del corazón desbordante de piedad de Jesús. Estas almas se asemejan más a Tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra hasta alcanzar Tu Trono, Señor. Padre de misericordia y bondad suma, Te suplico, por el amor que Te inspiran estas almas y el gozo que Te proporcionan: bendice a todo el género humano, para que todas las almas a la par entonen las alabanzas que a Tu misericordia se deben por los siglos de los siglos. Amén.

Jaculatoria: Oh, sangre y agua que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, yo confío en Vos.


Preguntas del día [Puede dejar su respuesta en los comentarios]
: ¿Cree que lo que describe el P. Duesterhaus refleja la educación religiosa de los católicos en la sociedad en general? ¿Le conmueve algo en particular de cómo viven la fe los soldados que describe el P. Duesterhaus?

Siguiente post – Misericordia – “no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte” (Jn. 20, 7)

12 comentarios

  
Tulkas
Extraordinario post, como siempre.

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Tulkas, le agradezco el apoyo del blog. Lo que es extraordinario es la labor que desempeñan los cepellanes castrenses para llevar el Amor y la Gracia de Dios a lugares donde es fácil olvidar al Señor por falta de sacerdotes y por lo tanto Misa y Sacramento de la Reconciliación. ¡Y eso que en muchos casos viven los soldados arriesgando sus vidas día a día. Lo importante es que no arriesguen su Vida Eterna también en esas condiciones. Un saludo.
08/04/10 10:09 AM
  
Jose Ángel Antonio
Impresionante testimonio.

Yo, desde la comodidad de mi caa, solo puedo dar un consejo. Si el padre no llega a todo, si no puede formar ni evangelizar, apenas celebrar sacramentos.. que forme laicos para que lo hagan ellos.

Lo dice la Biblia en 2 Timoteo 2,2: enseña a unos que puedan formar a otros a su vez. Es lo que hace un misionero en África con un territorio gigante: formar buenos líderes laicos, catequistas.

Un sistema que funciona es el de Cursos Alpha en el Ejército, que pueden adaptarse en formato "Alpha para Católicos". Hace años que se dan cursos Alpha enIrak, incluso una vez se dio uno en el antiguo palacio de Sadam Hussein, a las tropas.

Los católicos hemos de aprender a depender menos del cura, y más a usar a los laicos. Curas siempre habrá pocos: nacen 29.000 niños católicos por cada cura nuevo que se ordena.

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José Ángel Antonio, desconocía que se hubieran dado los Cursos Alpha en el Ejército en Irak.

Un problema que señaló el P. Duesterhaus en su blog es que había tantos abusos litúrgicos cuando permitían a los laicos tener Servicios de Comuniones, que se tuvo que descontinuar la práctica. De hecho, menciona que se encontró con alguien que solía distribuir la Comunión para esos Servicios que no entendía lo que significaba "Real Presencia".

Además, se dieron cuenta de que los comandantes del ejército vieron que los soldados recibían la Comunión y que eso era bastante para ellos y que no necesitaban por lo tanto sacerdotes con ellos, reduciéndose así el número de capellanes castrense acompañando a los soldados.

Los sacerdotes son los únicos que pueden celebrar una Misa, donde se consagran las hostias y el vino para que se conviertan en el Cuerpo y la Sangre del Señor. Cualquier laico puede bautizar en casos de emergencia y los diáconos pueden hacerlo y presidir en bodas y funerales, pero sólo un sacerdote puede celebrar la Misa, el Sacramento de la Reconciliación, por ejemplo.

Si mi hijos estuvieran en las fuerzas armadas, desearía para ellos el acompañamiento espiritual de un sacerdote para que no arriesgaran su fe, que una vez perdida es más difícil recuperarla. Un saludo.
08/04/10 1:41 PM
  
Odet
El padre Duesterhaus es un buen pastor que vela por sus ovejas,que este año sacerdotal sea fructífero y haya muchos como él,un suspenso para los familiares de los soldados católicos.

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Odet, por lo que leo sobre capellanes castrenses, una gran parte de su labor es la catequesis. Pero, señala tanto a los padres de los soldados que han tenido éxito transmitiendo su fe católica a sus hijos, como a los que por diferentes circunstancias no lograron hacerlo. Me parece una llamada a todos los padres para que no dejemos al azar la fe de nuestros hijos, para que no se encuentren desprovistos de lo que necesitarán en situaciones adversas.

Espero también que sigamos acordándonos de los sacerdotes en nuestras oraciones, pero no sólo en este año sacerdotal, sino todos los días. El mismo Señor nos recomendó que pidiéramos a Dios Padre más obreros para Su viña. Un saludo.
08/04/10 2:31 PM
  
Miriam de Argentina
M.L. me emociona mucho la labor de este sacerdote, y en él de tantos sacerdotes desconocidos que dan la vida por Cristo. ¡Qué maravillosa labor! ¡Cuánto amor por las almas! y que necesario orar por todos ellos.
Aquí te dejo algo de este escritor argentino (tiene preciosas novelas católicas, con una profunda teología)sobre el sacerdocio:

CUANDO SE PIENSA...(por Hugo Wast)
Cuando se piensa que ni la Santísima Virgen puede hacer lo que un sacerdote.

Cuando se piensa que ni los ángeles ni los arcángeles, ni Miguel ni Gabriel ni Rafael, ni príncipe alguno de aquellos que vencieron a Lucifer pueden hacer lo que un sacerdote.

Cuando se piensa que Nuestro Señor Jesucristo en la última Cena realizó un milagro más grande que la creación del Universo con todos sus esplendores y fue el convertir el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre para alimentar al mundo, y que este portento, ante el cual se arrodillan los ángeles y los hombres, puede repetirlo cada día un sacerdote.

Cuando se piensa en el otro milagro que solamente un sacerdote puede realizar: perdonar los pecados y que lo que él ata en el fondo de su humilde confesionario, Dios obligado por su propia palabra, lo ata en el cielo, y lo que él desata, en el mismo instante lo desata Dios.

Cuando se piensa que la humanidad se ha redimido y que el mundo subsiste porque hay hombres y mujeres que se alimentan cada día de ese Cuerpo y de esa Sangre redentora que sólo un sacerdote puede realizar.

Cuando se piensa que el mundo moriría de la peor hambre si llegara a faltarle ese poquito de pan y ese poquito de vino.

Cuando se piensa que eso puede ocurrir, porque están faltando las vocaciones sacerdotales; y que cuando eso ocurra se conmoverán los cielos y estallará la Tierra, como si la mano de Dios hubiera dejado de sostenerla; y las gentes gritarán de hambre y de angustia, y pedirán ese pan, y no habrá quien se los dé; y pedirán la absolución de sus culpas, y no habrá quien las absuelva, y morirán con los ojos abiertos por el mayor de los espantos.

Cuando se piensa que un sacerdote hace más falta que un rey, más que un militar, más que un banquero, más que un médico, más que un maestro, porque él puede reemplazar a todos y ninguno puede reemplazarlo a él.

Cuando se piensa que un sacerdote cuando celebra en el altar tiene una dignidad infinitamente mayor que un rey; y que no es ni un símbolo, ni siquiera un embajador de Cristo, sino que es Cristo mismo que está allí repitiendo el mayor milagro de Dios.

Cuando se piensa todo esto, uno comprende la inmensa necesidad de fomentar las vocaciones sacerdotales.

Uno comprende el afán con que en tiempos antiguos, cada familia ansiaba que de su seno brotase, como una vara de nardo, una vocación sacerdotal.

Uno comprende el inmenso respeto que los pueblos tenían por los sacerdotes, lo que se refleja en las leyes.

Uno comprende que el peor crimen que puede cometer alguien es impedir o desalentar una vocación.

Uno comprende que provocar una apostasía es ser como Judas y vender a Cristo de nuevo.

Uno comprende que si un padre o una madre obstruyen la vocación sacerdotal de un hijo, es como si renunciaran a un título de nobleza incomparable.

Uno comprende que más que una Iglesia, y más que una escuela, y más que un hospital, es un seminario o un noviciado.

Uno comprende que dar para construir o mantener un seminario o un noviciado es multiplicar los nacimientos del Redentor.

Uno comprende que dar para costear los estudios de un joven seminarista o de un novicio, es allanar el camino por donde ha de llegar al altar un hombre que durante media hora, cada día, será mucho más que todas las dignidades de la tierra y que todos los santos del cielo, pues será Cristo mismo, sacrificando su Cuerpo y su Sangre, para alimentar al mundo.+


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Miriam, muchas gracias por ese texto tan bello sobre la importancia del sacerdocio en el mundo y cómo es responsabilidad de todos apoyar las vocaciones sacerdotales - ¡en la propia familia también! Consideraría un verdadero honor que el Señor llamara a mi hijo a ser sacerdote algún día. Un saludo.
08/04/10 3:45 PM
  
Miriam de Argentina
ML:comparto plenamente que es un verdadero honor que el Señor llame a un hijo al sacerdocio. En mi caso (sólo tengo niñas) a la vida religiosa. ¡qué regalo!!.
Cariños para vos y tu familia

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Miriam, también le ofrecí mi hija a la Ssma. Virgen María para la vida religiosa si así lo desea el Señor. El Señor ha puesto un hijo y una hija ahora bajo el cuidado de mi esposo y de mí, pero si el Señor me concede más, no dudaría en pedirle vocaciones sacerdotales y religiosos para ellos, que buena falta le hace al mundo que haya sacerdotes y religiosos.

Sobre todo, pido la santidad para ellos según su estado de vida. Las familias militares son la mayor fuente de vocaciones en los EE.UU. según el Arzobispado Castrense. No dudo que el buen ejemplo de vivencia en la fe católica anima la generosidad necesaria para aceptar una vocación a la vida religiosa o al sacerdocio. Mis mejores deseos para sus cuatro hijas.
08/04/10 4:22 PM
  
Flavia
Es impresionante y conmovedor lo que cuenta este sacerdote, verdadero buen Pastor, como han dicho otros comentaristas. Una prueba de lo mucho que tenemos que apoyar y ayudar a los buenos sacerdotes, que gracias a Dios son la mayoría. Siempre, no sólo en este Año Sacerdotal.

Es muy preocupante la ignorancia religiosa de muchos católicos. Y son muchos, muchos, los factores que han contribuido a ello. A veces me pregunto por qué razón tantas personas de mi generación, que recibieron muchos años de formación en la fe de la Iglesia, se han partado luego tanto e incluso se han vuelto contra ella, alegando que precisamente aquella formación les ha hecho daño. Eso no es cierto, no puede serlo, cuando muchos otros estamos agradecidos por haberla recibido y somos muy felices gracias a ella.

Dios no nos impone nada, respeta nuestra libertad. Si no cuidamos una vida de oración aunque sea sencilla y no tratamos de hallar respuestas en la Palabra de Dios, entonces entiendo mucho de lo que pasa. Conozco a demasiadas personas hundidas, sin ver alicientes en nada, viviendo en negatividad constante, y ese ambiente puede incluso favorecer la aparición de enfermedades, o sobrellevarlas con desesperación.

A mí me preguntan a veces por qué se me ve feliz. Siempre les digo que mi seguridad es Cristo, su doctrina, su Palabra. Y que la Iglesia es mi casa y puede ser la de ellos, si lo desean.

PERO... la mayoría de las veces no siguen mis consejos, porque seguir a Cristo implica unas determinadas renuncias que no están dispuestos a llevar a cabo, y no se dan cuenta de que sería romper sus cadenas y hallar el gozo verdadero.



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Flavia, su comentario expresa muy bien parte de la frustración que experimenta el P. Deusterhaus y que seguro también podrían testimoniar todos los demás sacerdotes, de cómo se desea ofrecer a otros una felicidad que no aceptan. En el blog de ese capellán castrense menciona que sus últimos meses en Irak estaba en una base en la que no se tardaba más de 15 minutos en llegar de un lado a otro, por lo que fácilmente le podían encontrar los que quisieran confesarse, por ejemplo. A un infante de marina que dejó de asistir a Misa le habló un día sobre cómo estaba disponible cuando quisiera para que se confesara y esa persona evitó siquiera acercarse a la capilla el resto de su tiempo allí. Pero, me gustaría pensar que algo que oyó se quedó en él y algún día abriría su corazón al Señor por medio de otro sacerdote. Gracias por compartir su experiencia.
08/04/10 6:36 PM
  
Esperanza
Nos hacen falta más sacerdotes como el P. Michael Deusterhaus!

Además de él, también me impresiona el hecho de los soldados dediquen parte de su tiempo a construir una capilla, y a mantenerla limpia...con lo fácil que sería vaguear un rato o ver la tele... eso también dice mucho de su fe! (aunque necesiten catequesis, claro)

un saludo

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Esperanza, y no una capilla cualquiera, como se ve en la foto (enlace en el post). El capellán señala que no construyeron una "caja" cualquiera, sino que se esmeraron mucho en la construcción. ¡Qué diferencia entre los que no pisan la capilla para nada y los que demuestran una verdadera fe de la Real Presencia del Señor en la Eucaristía.

Algo que debería de destacar también es que el P. Deusterhaus, aunque ha servido como capellán castrense, ha tenido también parroquias propias. Su Obispo le permite ofrecerse como voluntario al Arzobispado Castrense de los EE.UU., pero cuando vuelve a los EE.UU., sirve en una parroquia de su diócesis. Y así también otros que han sido capellanes castrenses. Después de ver tanto sufrimiento en Irak, en sitios donde apenas hay agua potable, se extraña de que haya personas que creen que necesitan beber agua embotellada, por ejemplo. Un saludo.
08/04/10 6:39 PM
Sobre Alpha en el ejército (de EEUU):
http://alphausa.org/Groups/1000042805/What_Others_Say.aspx

No importa cuántos curas consigamos ordenar, sea para el ejército o para misiones o para parroquias... ¡¡siempre serán pocos!!

La única solución es formar laicos, no para los sacramentos, claro, sino para 1) impartir catequesis, 2) crear grupos de oración, 3) crear grupos de amistad profesional, justicia social, etc...

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José Ángel Antonio, gracias por el enlace. Ahora le entiendo mejor. La verdad es que en los EE.UU. (no sé si tanto en otros países), los laicos están muy involucrados en las parroquias. En algunas, creo que demasiado. Los grupos que menciona los he visto en todas las parroquias en los EE.UU. donde he estado (aunque sea de paso como turista).

Los suelo ver más activos donde hay colegios católicos porque en éstos se espera la participación de los padres para mantener el precio de la matrícula baja. Si los padres no participan cierto número de horas, tienen que pagar más dinero a la escuela para compensarles. Eso lo he visto en bastantes colegios católicos. Por eso no es de extrañar que en los EE.UU. haya tantos "voluntarios" en las parroquias.

Otro asunto es que los que impartan catequesis estén bien preparados y entrenados ellos mismos, pero eso sería tema para otro post. Por cierto, en los EE.UU. se encuentran creo que 75% de los diáconos católicos de todo el mundo. Gracias de nuevo por la información.
08/04/10 6:53 PM
  
asun
¡Feliz octava de Pascua y feliz domingo de la misericordia a todos!

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Asun, ¡feliz Octava de Pascua y Domingo de Divina Misericordia también!
08/04/10 7:10 PM
  
Tulkas
Las fuerzas armadas son y siempre han sido semillero de vocaciones.

Las virtudes heroicas de santos de ayer y de hoy (pienso en Carlos de Austria, el último emperador) se han acrisolado en durísimas condiciones bélicas, incluso en la infamia satánica que fue la Primera Guerra Mundial.

El testimonio de este capellán es de lo mejor que he leído en muchos meses y me hace reflexionar sobre todo sobre el papel que tú, yo o cualquiera tenemos o deberíamos tener en nuestra Iglesia local y concretamente parroquia. Hasta qué punto debemos ser conscientes no sólo de que somos templos del ES, sino también piedras vivas que construyen el templo del ES en el mundo.

El Rosario, o la Divine Mercy Chapel de santa Faustna

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Tulkas, en efecto, a cada uno de nosotros nos ha dado el Señor alguna función. Se suele oír sobre la imagen de la catedral que necesita tanto de vidrieras como de piedras y cimientos para sostenerlas. Así somos. Es Cristo el que nos usa para grandes cosas allí donde estamos. Pienso que a pesar de trabajar con menos almas, la presencia del capellán castrense puede afectar más profundamente a otros por la situación en que se encuentra acompañando a otros. En cierta medida, cada católico está llamado a acompañar a otros también, a animarnos por el camino. Gracias por la información que ha compartido.
08/04/10 8:14 PM
  
Norberto
Lo que se hace en nombre del Señor supera, por su gracia, todo sentimiento, decepción, contrariedad o cualquier revés que se sufra; se sufre pero el Señor es el mejor linimento,y, su influencia, por medio del apostolado nos trasciende haciendo el bien a los demás, aunque las circunstancias sean tan adversas como las descritas.

El padre Duesterhaus (casa oscura en alemán) es de la estirpe de los apóstoles, no hay duda.

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Norberto, lo que comenta refleja muy bien el siguiente post sobre cómo si tenemos verdadera confianza en el Señor comprenderemos mejor la Gloria de la Cruz que nos muestra Cristo Resucitado. Un saludo.
08/04/10 11:36 PM
  
Ana
Es impresionante que algunas personas que tenían la fe olvidada y abandonada la recuperen en el ejército con estos capellanes tan entregados y con tanta vida de oración, seguro que además se habrán convertido protestantes o ateos. uno va a servir a la patria y un servidor de la Patria del cielo le empieza a mostrar el camino. Demos gracias a Dios y que nos bendiga con sacerdotes de estos que son un regalo. Este capellán castrense ha entregado el pan de cebada y el Señor pondrá el incremento. Asun feliz Pascua de Resurección a ti también. ¿Eres devota de la divina misericordia?.Me alegro un montón

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Ana, me parece muy importante esa vida de oración que comenta, tan esencial a la vida del sacerdote según el Papa, pero también para todos los fieles según su estado y su generosidad al Señor. Es el Señor el que obrará bien a través de todos sus capellanes y de nosotros también si nos mantenemos unidos a Él por medio de los Sacramentos y la oración. Demos gracias a Dios, pero también pidamos más sacerdotes. Un saludo.
09/04/10 12:00 AM

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