Presentación del libro "Signo y misterio", CPL, Barcelona 2026
En el “Catecismo de la Iglesia Católica” leemos que “todo en la vida de Jesús es signo de su misterio. A través de sus gestos, sus milagros y sus palabras, se ha revelado que ‘en él reside toda la plenitud de la Divinidad corporalmente’ (Col 2,9). Su humanidad aparece así como el ‘sacramento’, es decir, el signo y el instrumento de su divinidad y de la salvación que trae consigo: lo que había de visible en su vida terrena conduce al misterio invisible de su filiación divina y de su misión redentora” (n. 515).
El signo y el misterio, el significante y el significado, lo visible y lo invisible… son indisociables. La lógica de lo cristiano se caracteriza por la “sacramentalidad”, por la remisión de lo humano a lo divino, de lo sensible a lo espiritual. La unidad concreta de ambas dimensiones no anula la diferencia que las distingue sin separarlas. Pero no solo esta lógica rige en cuestiones de fe, sino que tiene su validez en el conocimiento general de las cosas; especialmente en el ámbito de aquellas capas de lo real que nos atañen más de cerca, que nos afectan personal y existencialmente.
Decía Umberto Eco que “sin unos ojos que lo lean, un libro contiene signos que no producen conceptos. Y, por lo tanto, es mudo”. Nosotros, como cristianos, queremos capacitarnos para leer el “Libro de la naturaleza” y el “Libro de la Escritura”, para descifrar sus signos y abrir paso al sentido, al misterio, que en esos signos se revela, se manifiesta y a la vez de oculta. Contamos para esta empresa con la luz de la razón y con la luz de la fe, luces complementarias que nos permiten ver y adentrarnos, partiendo del fenómeno, en la profundidad del fundamento.
El texto que ofrecemos pretende ser un conjunto de reflexiones desde la fe, que incorpora la razón como elemento necesario de su ejercicio responsable, para escrutar y llegar a comprender un poco mejor los signos que nos hablan de la búsqueda y de la nostalgia que de Dios tienen los hombres. Para atisbar los retos que presenta una nueva época en la que es preciso atreverse a volver a hablar de lo humano. Para adentrarse en la inteligencia del misterio de Cristo – de su Encarnación, de su Pascua, de la riqueza de su Corazón - que proporcionan los signos sacramentales de lo cristiano: desde el “credo” o “símbolo” que profesa la fe hasta el ritmo litúrgico que la celebra, sosteniendo y expresando ambas dimensiones, profesión y culto, la vida de los bautizados.
El gran Signo que es Cristo, nuestro Señor y Salvador, se aproxima a cada hombre de cada tiempo y lugar en los testigos que se dejan conformar con él por su Espíritu. Son las luces cercanas de los santos y de tantos que, también hoy, son perseguidos a causa de su Nombre. Los signos de la historia, del presente, deben ser interpretados con lucidez y esperanza para abrirnos a un futuro en el que, guiados por Dios, ganemos en perspicacia y valentía a la hora de proponer lo esencial, al esencial, al único en verdad definitivo, el Evangelio que es Jesucristo, el Hijo de Dios.
Muchos de los capítulos de este breve libro han tenido su origen en posts publicados en mi blog “La Puerta de Damasco” y/o en colaboraciones para el periódico “Atlántico Diario”. Los he reunido y adaptado, con alguna modificación, para que aparezca con mayor claridad la cohesión interna del conjunto.
Guillermo JUAN MORADO.
Guillermo Juan Morado, “Signo y misterio. Reflexiones desde la fe cristiana", CPL, Barcelona 2026.
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