Una mirada de ira

Lo hemos leído hace poco: “Echando en torno una mirada de ira y dolido de su obstinación…”, dice el evangelista San Marcos, refiriéndose a Jesús (Mc 3, 5). El Señor se entristece y se indigna por la actitud hipócrita de fariseos y herodianos. Porque ambas cosas, tristeza y enojo, causa esa pasión del alma que llamamos “ira”.

La ira de Jesús es expresión humana de la ira, o de la cólera, de Dios, ya que “todo en la humanidad de Jesucristo debe ser atribuido a su persona divina como a su propio sujeto (Catecismo 468). Que Jesús, perfecto hombre y hombre perfecto, es “apasionado” es indudable. La pasión más fundamental es el amor, que causa el deseo del bien y la esperanza de obtenerlo. En cambio, la aprehensión del mal causa la ira. Somos, todos, razón y pasión, voluntad y afectos, sensibilidad y espíritu.

El santo, el ideal de cristiano, no es un estoico apático. Existe la “ira santa”, que protesta y se indigna ante la falta de fe o la apostasía; en suma, el pecado. San Pablo, muy cautelosamente, advierte que la ira no es asunto del hombre, sino de Dios: “A mí la venganza, yo haré justicia, dice el Señor” (Rom 12,19). Usurpar, en el día de la ira, el papel de Dios es arriesgarse a cruzar la raya, a franquear la puerta de la injusticia.

¿Por qué se encoleriza Dios? Porque el hombre no le resulta indiferente. Dios no habita en un apartado olimpo, y esa afección divina por nosotros se muestra en la misericordia, sí, pero también en la ira. Su amor santo es celoso y no soporta el pecado. Pero su ira es, a diferencia de la nuestra, paciente; su amor se oculta para, casi por contraste, hacerse aun más manifiesto. Las llamadas de su ira son llamadas del amor.

El Dios de bondad es el Dios de la ira, y viceversa. El paciente Jesús, el amable Jesús, el dulce Jesús, impera con violencia a Satanás, amenaza duramente a los demonios, se subleva contra los fariseos. Se enfada con todo aquello que enfada a Dios.

Pero Dios nos asegura, enviando a Jesús, que no nos ha reservado para la ira, sino para la salvación. La ira que se descarga sobre Él en el Calvario es vencida por el amor. Y de ese recuerdo – “Recordare, Jesu pie, quod sum causa tuæ viæ ; ne me perdas illa die” - brota nuestra esperanza, ahora y en la hora de nuestra muerte.

Guillermo Juan Morado.

87 comentarios

  
Luis Fernando
A los infectados del virus del buenismo, que suelen ver a Dios como una especie de Papá Noel bonachón, la mera idea de la "ira de Dios" les causa urticaria.
22/01/10 5:04 PM
  
Yolanda
Aquí, me tienen, con urticaria, claro. Pero no por la idea de un Jesús "airado" (que llevo leyendo desde siempre en los propios Evangelios), no por la idea de una "ira de Dios" que, ni con ni sin buenismos (vaya palabra pesada a entre los muchos tics de los fans del Dios justiciero y castigador), una puede imaginar que sea ni remotamente parecida a la que exhiben los seres humanos que a practican en su nombre.

"su ira es, a diferencia de la nuestra, paciente"

22/01/10 6:20 PM
  
Norberto
Dios, «no nos ha reservado para la ira, sino para la salvación» 1Tes 5,9.
22/01/10 6:21 PM
  
Amfortas
A mí me da que también causa urticaria la misericordia infinita del Señor.
22/01/10 6:22 PM
  
Guillermo Juan Morado
Si no son, en Dios, realidades diferentes: su ira es su misericordia.

Tampoco podemos perder de vista la analogía del lenguaje...
22/01/10 6:24 PM
  
Yolanda
Analogía.

Eso. A ver si nos vamos a creer que porque unos tengan complejo de Júpiter Tonante, nuestro Dios es así de mezquino.

Y cero, con Amfortas, que más urticaria causa la idea de la misericordia de Dios, sobre todo pensando en el escándalo de que Dios puediera llegar a ser, ¡oh, no!, misericordiosos con los que a uno le caen mal.
22/01/10 6:35 PM
  
Eduardo Jariod
Excelente post, Padre Guillermo, muchas gracias.

La ira como afecto del hombre maduro, no la que proviene de una personalidad infantil que no soporta frustración alguna, es ante todo consecuencia de una decepción. Cuanto mayor sea la decepción, mayor será la irascibilidad. Y será tanto mayor la decepción cuanto más implicada está la persona en aquello que le causa dolor. Y la implicación con el otro, con el mundo, es fundamentalmente una actitud moral. Cuanto más comprometidos con el entorno, más susceptibles seremos de sufrir decepciones dolorosas.

Hay un muy interesante estudio de Freud sobre el Moisés de Miguel Ángel ("El Moisés de Miguel Ángel" -1914-). En él defiende la idea, después de observar durante días enteros la escultura, que lo que describió Miguel Ángel en Moisés fue una reacción de estupor más que de ira. A Moisés, dice Freud, se le escurrieron las Tablas de la Ley, no las tiró contra el suelo con rabia, cuando descubrió petrificado y desolado la traición de su pueblo al Señor. Miguel Ángel recogió el instante del estupor de Moisés. Y en efecto, si nos fijamos en la obrar del artista italiano vemos que las tablas se le van deslizando entre el tórax y el brazo derecho, mientras tiene la cabeza girada súbitamente hacia la izquierda, como señala el desorden de la barba.

Sí, primero, viene la decepción, la tristeza; luego, en un momento posterior, la ira.
22/01/10 6:37 PM
  
José María 45
"su ira es, a diferencia de la nuestra, paciente"

Yolanda te comprendo, pero por favor dime la paciencia que nuestro Dios soberano tuvo con Ananías y su esposa Safira.

Pater, tampoco entiendo eso de su ira es su misericordia. Yo creo que de vez en cuando "su copa se derrama"

22/01/10 6:38 PM
  
Norberto
Jesús, idéntico a nosotros, salvo en el pecado, siente ira, y debe vencerla, por amor, incluso, a aquellos que son objeto de su mirada airada.

Son sentimientos y vivencias que se superponen en Jesús, como nos sucede a nosotros.
22/01/10 6:40 PM
  
Yolanda
Yo no entiendo bien el episodio de Ananía y Safira, pero la fe y el amor a Dios me hacen creer que puedo esperar no ser víctima de un Dios vengativo.

Hay un a gran diferencia entre admirarse, interrogarse, pasmarse y sentir temblor ante ese epidodio, y el regodearse en él pensando en qué bien estaría que "los malos" (siempre "los otros") fueran cayendo uno detrás de otro así fulminados.
22/01/10 6:42 PM
  
Luis López
Hebreros ya nos dice que "es terrible caer en las manos del Dios vivo", pero entiendo que no tanto porque nos reciba un júpiter tonante con su tridente sino porque con nuestras culpas será imposible resistirle la mirada. Donde hay tanto amor y tanta misericordia, y a la vez tanta mezquindad por nuestra parte, comprendo la dificultad espiritual de ese encuentro que todos algún día tendremos.

En todo caso, ¡Bendita ira de Nuestro Señor!
22/01/10 6:52 PM
  
Norberto
El episodio de Hch 5, dice:

5:1 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad,
5:2 y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.
5:3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?
5:4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.
5:5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.
5:6 Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.
5:7 Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido.
5:8 Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.
5:9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.
5:10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.

Ya sabemos que el pecado contra el Espíritu Santo no se perdona, Mc 3, 28-s

3:28 De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean;
3:29 pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.
22/01/10 6:53 PM
  
Almudena
-La ira de Jesús es expresión humana de la ira, o de la cólera, de Dios, ya que “todo en la humanidad de Jesucristo debe ser atribuido a su persona divina como a su propio sujeto (Catecismo 468).
-No puedo estar más de acuerdo con esto, así es y así lo creo. No pasó de una mirada de ira y dolor, una mirada que debió ser lo suficientemente intensa como para remover conciencias y advertir lo tremendo de nuestro error. Podía haber mandado una tormenta de arena sobre aquellas gentes sin fe, destruir sus vidas con enfermedades y desgracias... pero no, solamente miró dolido y enfadado. Lo que sí hizo fué curar y curar, perdonar y perdonar, hasta morir en una cruz víctima de nuestro mal para así perdonarnos aún más y mejor.
22/01/10 7:02 PM
  
Eduardo Jariod
La ira de Dios, de Cristo, es consecuencia de su amor. Quien ama mucho (y nadie ama más que Él) también mucho espera, y aunque sabe de nuestra debilidad, y su Corazón es la misericordia misma, no por ello deja de dolerle nuestras traiciones. La ira del Señor, incluso más que una consecuencia, es expresión de su amor.
22/01/10 7:23 PM
  
Flavia
Esta frase de don Guillermo me parece clave para entender:

" El paciente Jesús, el amable Jesús, el dulce Jesús, impera con violencia a Satanás, amenaza duramente a los demonios, se subleva contra los fariseos. Se enfada con todo aquello que enfada a Dios."

Dios no puede pactar con el mal, con el mal en mayúsculas. Otra cosa son nuestras pobres debilidades humanas.
22/01/10 7:49 PM
  
Tradicionalista errante
Lo más interesante de este pasaje es comprobar qué es lo que produce ira a Dios: desear el mal ajeno, no querer la curación de alguien por soberbia.

El Señor muestra unas reacciones muy diferentes en su vida pública. Ante las debilidades y pecados de los humildes de corazón, su infinita comprensión y compasión. Ante la falta de caridad de los soberbios, su santa indignación.

22/01/10 8:02 PM
  
luis
Si hablamos de Jesús, por cierto tenía ira porque tenía todas las pasiones humanas, y por cierto no tenía que vencerla ni nada parecido, porque tales pasiones, en tanto se ordenan perfectamente a la razón y a la voluntad humana, son radicalmente buenas. Algunos hacen una suerte de vegetarianismo moral.

En cuanto a la "ira de Dios", por supuesto que es analógica, es una forma de antropologización -inevitable, aunque se quiera corregir con cierto apofatismo y agnosticismo correctivos. Las analogías, las metáforas, son buenas si tenemos en cuenta que lo son. Me hizo mucha gracia una hija mía que a los seis años, mirando el "Moisés" de Spielberg me dijo:
"Papá, ya me di cuenta de que este no es el verdadero Dios, sino el de los judíos.
- ¿Por qué?
- Porque se enoja con Moisés (hay una escena de ira de Dios que surge de la zarza ardiente); eso es falso, Dios no se enoja.
- ¿Y qué hace Dios cuando el hombre se porta mal?

- Se deprime.

Algunos "vegetarianistas morales" hacen lo que mi hija: saltan de una antropologización de Dios a otra, sólo que no advierten la nueva.
22/01/10 8:07 PM
  
antiguo alumno salesiano
A mí me parece que si Jesús fustiga a los fariseos, es porque quiere entrañablemente la salvación de los fariseos, si echa a los mercaderes del templo, es porque quiere entrañablemente la salvación de los mercaderes.
22/01/10 8:13 PM
  
Yolanda
Me admiro, me siento en sintonía con lo que dice Tradicionalista errante.
22/01/10 8:21 PM
  
Norberto
luis

...en tanto se ordenan perfectamente a la razón y a la voluntad humana...

¿Y cómo se ordenan las pasiones sin lucha y victoria?
22/01/10 8:22 PM
  
luis
En Cristo no hace falta tal lucha, Norberto. No hay pecado original, ergo no hay conflicto de pasiones.
22/01/10 8:27 PM
  
luis
Ni siquiera las tentaciones del Desierto que sufrió fueron intrínsecas y reales: no podía pecar, ergo no eran tentaciones propiamente dichas. Sólo quiso experimentar los efectos de la tentación, no la tentación en sí, que era imposible.
22/01/10 8:32 PM
  
Eduardo Jariod
También comparto la opinión de Tradicionalista errante.
22/01/10 8:36 PM
  
Eduardo Jariod
Sin ánimo de polemizar, luis, ¿cómo es posible experimentar los efectos de algo, si ese algo es imposible de ser experimentado?
22/01/10 8:39 PM
  
Yolanda
Pues tengo la misma intriga que tiene Eduardo; no obstante, creo que podré vivir sin resolverla.
22/01/10 8:42 PM
  
luis
Pues Eduardo, cómo no sé, pero es la historia de Cristo: experimento todos los efectos del pecado, salvo el pecado. Y al revés: si bien su humanidad estaba en perfecta visión beatífica, durante su Pasión no experimentó los efectos de la visión, a pesar de su posesión.
22/01/10 8:53 PM
  
Enrique
¿Pero Jesús no es Dios y hombre verdadero? ¿Su humanidad fue solo un simulacro? Las tentaciones, las de toda su vida presentadas en forma de "tentaciones del desierto", ¿fueron una farsa? Y Getsemaní ¿Fué algo imposible que solo ocurrió para "experimentar"?
Algo no me cuadra
22/01/10 8:53 PM
  
Eduardo Jariod
Ciertamente, todo un misterio para nuestra limitada razón... Qué mas misterioso que reunir en un ser la naturaleza divina y la humana al mismo tiempo. Tras el misterio de la Trinidad, éste.
22/01/10 9:00 PM
  
luis
Es Dios verdadero y hombre perfecto. Pero al no estar afectado por el pecado original, al vivir en unión intrínseca con el Verbo de Dios, al ser una Sola Persona Divina, no tiene conflicto de deseos ni de afectos, ni desorden alguno de pasiones. Sólo vence al demonio,dice santo Tomás, y no permite en El el deseo concupiscente y deordenado, porque su carne no debe ser vencida. Y cuando mortifica su cuerpof o recibe las tentaciones del diablo, no lo hace por penitencia ni por sujetar la carne al espíritu, sino para ser primogénito de entre los rescatados, con el lábaro de su mortificación.
Lo mismo en la Cruz. No fue crucificado ni por sus pecados ni por sus pasiones. Murió enteramente por nosotros, para nuestro beneficio, no el de El
22/01/10 9:02 PM
  
Flavia
Sobre el tema que os ocupa, os recomiendo el capítulo 2 del libro del Papa sobre Jesús. El capítulo se titula " Las tentaciones de Jesús. " En él se alude también a Getsemaní.

Es un capítulo de verdad impresionante. Algunos párrafos te interpelan de tal modo que debes detener la lectura y dejarte maravillar por el inmenso Amor que Dios nos ha mostrado.

De verdad, leedlo con calma.

22/01/10 9:08 PM
  
Norberto
luis, de acuerdo en en que no hay conflicto de pasiones en Él; pero sabemos que "aprendió sufriendo a obedecer", por tanto las pasiones de la naturaleza humana de Xto. no eran distintas de las de los hombres comunes.
22/01/10 9:09 PM
  
Yolanda
Con perdón de los teólogos (y aquí creo que sólo lo es don Guillermo), ¿para qué tanta elucubración y para qué tanta elaboración teológica si se concluye lo mismo que concluye el más sencillo de los sencillos? Todo lo relativo a reunir en un ser la naturaleza divina y la humana al mismo tiempo tiene una única respuesta: "No lo sé".

Yo leo las tentaciones en el desierto, yo leo la oración en Getsemaní (éste último episodio, de lo más conmovedor e impresionante de todo el Evangelio) y al Jesús vejado, ultrajado, ensangrentado y destrozado en la Pasión, y ya es suficiente para comprender que era perfectamente humano. Qué maravilla que Dios se hiciera como nosotros y siguiera siendo consubstancial al Padre.
22/01/10 9:11 PM
  
Norberto
Flavia

El Amor no se discute, pero ¿de qué modo sufrió Jesús las pasiones humanas?, S. Pablo contesta igual que nosotros "excepto en el pecado", ergo, sin el desorden del pecado original, pero pasándolo mal, muy mal.
22/01/10 9:13 PM
  
luis
Norberto, las pasiones del alma de Nuestro Señor son las mismas de todos los hombres. Lo que no tiene es el desorden de ellas, producto del pecado original. Sus pasiones obedecían sin ninguna dificultad a su razón, como a Adán en el Paraíso.
22/01/10 9:23 PM
  
Flavia
Aquí quien sabe de teología es don Guillermo.

Tienes razón, Norberto. Por eso, el Papa cita precisamente la carta a los Hebreos. Dices tú: " pasándolo mal, muy mal ". Y estoy de acuerdo. Por eso, tengo subrayado en el libro del Papa:

" Es un descenso a los peligros que amenazan al hombre, porque sólo así se puede levantar al hombre que ha caído. Jesús tiene que entrar en el drama de la existencia humana - esto forma parte del núcleo de su misión -, recorrerla hasta el fondo, para encontrar así a la oveja descarriada, cargarla sobre sus hombros y devolverla al redil "

Sólo pensar en el sufrimiento que esto le causaría a Él...

La primera vez que visité Tierra Santa y pude estar un buen rato sentada en lo que fue el Gólgota, frente a la Cruz ( era el año 1985, no había allí más que dos amigos y yo ) me pasé todo el rato llorando sin poder hacer otra cosa.
22/01/10 9:23 PM
  
antiguo alumno salesiano
En efecto, Jesús se hizo semejante en todo a nosotros excepto en el pecado.
Siempre me han impresionado los hechos ocurridos en el huerto de Getsemaní (en arameo "molino de aceite"). Sin duda alguna, Xto. fue tentado, y no sólo en el desierto.
Ello no impidió que a lo largo de su vida terrena, excepto en las tres horas de la crucifixión, gozase de la visión beatífica del Padre.
22/01/10 9:23 PM
  
Guillermo Juan Morado
He leído hasta aquí los comentarios. Muy buenos. Algunos, verdaderamente excelentes. Me ha interesado mucho la descripción del Moisés de Miguel Ángel.

Las pasiones, en sí mismas, no son malas. San Agustín decía: "Las pasiones son malas si el amor es malo, buenas si es bueno".

Y el Catecismo dice: "En sí mismas, las pasiones no son buenas ni malas. Sólo reciben calificación moral en la medida en que dependen de la razón y de la voluntad".

No es nada extraño que Jesús, Dios y hombre verdadero, tuviese pasiones. Lógicamente, en Él, las emociones y los sentimientos son asumidos en las virtudes, jamás pervertidos en los vicios. En Él no hay pecado, no olvidemos eso. Verdaderamente hombre sí, pero sin pecado.
22/01/10 9:34 PM
  
Guillermo Juan Morado
A mí la descripción que más me impresionó de la agonía de Getsemaní es la que hace Newman en uno de sus sermones.
22/01/10 9:36 PM
  
Yolanda
" Es un descenso a los peligros que amenazan al hombre, porque sólo así se puede levantar al hombre que ha caído. Jesús tiene que entrar en el drama de la existencia humana - esto forma parte del núcleo de su misión -, recorrerla hasta el fondo, para encontrar así a la oveja descarriada, cargarla sobre sus hombros y devolverla al redil "


Sí, qué hermosura, Flavia. No recordaba yo esto, expresado así. Qué escalofrío...

Voy a coger ese capítulo 2, es un libro que leí cunado salió y lo tengo ya algo olvidadillo.


Pater, ¿me identifica ese sermón de Newman?
22/01/10 9:47 PM
  
Flavia
Yo también estoy tratando de localizar ese capítulo, precisamente, porque la verdad sea dicha apenas he leído nada de Newman.

En el cuarto viaje a Tierra Santa estuvimos en Getsemaní por la noche, para una hora santa, sólo los del grupo... Y una guía judía nos dijo que, si Jesús hubiera querido, habría podido escapar perfectamente y sin recurrir a medios sobrenaturales y nos lo explicó. Pero se dejó coger, se quedó quieto y se dejó coger. Por nosotros.

A ver si encuentro ese sermón. Getsemaní de noche es...imposible de imaginar si no se ha estado allí a esas horas.
22/01/10 10:06 PM
  
Flavia
Donde digo " capítulo " en la primera línea quiero decir " sermón ". El de Newman.

Como lo encuentre lo imprimo de inmediato.
22/01/10 10:15 PM
  
Yolanda
No lo encuentro, Flavia, no debe encontrarse en la red. Si lo encuentras, me lo mandas. Vale?
22/01/10 10:17 PM
  
Flavia
Tampoco yo lo encuentro. Pero veo que hay varias ediciones de sus sermones y los voy a comprar, me servirán de lectura en cuaresma.
22/01/10 10:22 PM
  
Guillermo Juan Morado
Ahora mismo no puedo decirles el texto de Newman, tengo el libro en casa de mis padres (el desorden mío, de estar un año aquí y otro allá...), pero sí recuerdo el texto. El domingo les daré la referencia exacta. Está en los "Discourses addressed to Mixed Congregations" (London 1849). Hay traducción española con el título "Discursos sobre la fe" (Rialp, Madrid 1981).
22/01/10 11:26 PM
  
Guillermo Juan Morado
http://books.google.es/books?id=Z7ob1IdXyc4C&printsec=frontcover&dq=newman+discursos+sobre+la+fe&ei=WyZaS_zuEYaszAT6-oHQCg&cd=1#v=onepage&q=newman%20discursos%20sobre%20la%20fe&f=false

páginas 326 y siguientes...
22/01/10 11:31 PM
  
Flavia
¡ Ay ! Dios se lo pague. Ya lo busco. Y voy a leer a Newman.
22/01/10 11:35 PM
  
Guillermo Juan Morado
Realmente es un texto impresionante.
22/01/10 11:41 PM
  
Guillermo Juan Morado
En Tierra Santa me ha emocionado mucho la "Basílica de las Naciones", recordando Getsemaní. Y sí, el Santo Sepulcro, con el lugar del Calvario, también.
22/01/10 11:43 PM
  
Yolanda
Oh, qué bien. No se puede imprimir pero sí leer. ¡Gracias!
22/01/10 11:44 PM
  
Guillermo Juan Morado
No se puede no ir a Tierra Santa. Yo estuve, diez días, en enero de 2000. Merece mucho la pena.
22/01/10 11:45 PM
  
Guillermo Juan Morado
En respuesta a: Una mirada de ira
Comentario de: : Yolanda [Visitante]
Oh, qué bien. No se puede imprimir pero sí leer. ¡Gracias!

__________

Se puede leer un poco, no todo. Pero es para que se hagan una idea.
22/01/10 11:45 PM
  
Yolanda
326 y ss
vale

Tierra Santa, eso sí que me pone los dientes largos, Sólo imaginarme allí, ya me da un vuelco el corazón,
22/01/10 11:56 PM
  
Guillermo Juan Morado
Si no ha ido, debe ir.

Yo fui, en su día, gracias a un amigo. Le deberé toda la vida ese gesto. Es que fui... gratis. Y diez días.

Una especie de viaje promocional...
22/01/10 11:58 PM
  
Yolanda
Hace falta tener suerte, padre. Yo quiero un chollo así.
23/01/10 12:01 AM
  
Guillermo Juan Morado
Sí, fue una suerte, sin duda.

A veces he tenido mucha suerte.

Además, en 2000, en enero, en Año Santo, sin colas de gente, y hasta con nieve en Jerusalén.

Le guardo un profundo agradecimiento a ese amigo. Hoy un profesor de Filosofía, él.

23/01/10 12:03 AM
  
Guillermo Juan Morado
Casi todos los viajes que he hecho - muy poquitos - han tenido un componente de suerte...
23/01/10 12:12 AM
  
Guillermo Juan Morado
Ahora estoy esperando que la suerte apunte a Nueva York...
23/01/10 12:14 AM
  
Yolanda
Pues a ver si apunta su suere a NY, con la suerte que tiene, va a ser que sí.
23/01/10 12:26 AM
  
Guillermo Juan Morado
Antes, París. Nunca he estado más allá del aeropuerto Charles de Gaulle.

No puede ser. Ha de corregirse ese fallo, y ya ha llegado la hora de hacerlo.

Ya buscaré unas Jornadas de Teología o lo que se tercie... (tengo experiencia en ello).

SPH.
23/01/10 12:34 AM
  
Yolanda
Jajjaja

Jornadas de Teología, ya, or ejemplo, sobre Liturgia.
23/01/10 12:36 AM
  
Guillermo Juan Morado
Debo guardar una escrupulosa discreción...
Internet lo puede leer cualquiera.
23/01/10 12:38 AM
  
Guillermo Juan Morado
De esas Jornadas y demás historias...

Lo mejor, conocer las ciudades.
Conocer, en persona a los teólogos.
Poder comprobar cómo hablan y razonan.

Eso es muy interesante.

Pero, para saber qué dicen, bastaría con las actas...
23/01/10 12:40 AM
  
Yolanda
No crea, si no hay nadie por aquí...
23/01/10 12:40 AM
  
Guillermo Juan Morado
Los de Teología Fundamental, de España y Portugal, tenemos cada dos años encuentros. Y realmente es muy interesante. Aunque agotador, porque apenas tenemos respiro.
23/01/10 12:41 AM
  
Guillermo Juan Morado
Lo gracioso de las Jornadas es que, a los dos años, lo que mejor se recuerda es la cena de gala de la edición anterior...

Jajajjajaja.
23/01/10 12:43 AM
  
Yolanda
Ya imagino.... y se "encuentran" en lugares lejano sy exóticos.
23/01/10 12:43 AM
  
Yolanda
¿¿¿cena de gala??? ¡¿¿de gala??!
23/01/10 12:44 AM
  
Guillermo Juan Morado
No hay más que decir, este diálogo no añade nada al saber teológico. Y, obviamente, los teólogos son (somos, si se me permite el abuso) muy austeros.
23/01/10 12:46 AM
  
Yolanda
Era SPH
23/01/10 12:48 AM
  
Guillermo Juan Morado
Ya, pero por si las moscas. Un gremio tan sacrificado como el nuestro... Ayyy.
23/01/10 12:50 AM
  
Yolanda
Tan sacrificado y tan de primera necesidad. La ministra de sanidad ya lo dijo cuando lo de la gripe A: los primeros en vacunarse, los teólogos, empezando por los de Fundamental, si caen todos con gripe de golpe, se para el país.
23/01/10 12:55 AM
  
Guillermo Juan Morado
¿Usted hace caso a la Ministra?
23/01/10 12:56 AM
  
Yolanda
No, para nada. Pero pensé que usted se habría enterado de que los teólogos tenían que vacunarse los primeros para que la sociedad en su conjunto no estuviera desasistida en ese terreno. Imagínese españa con la legión de teólogos diezmada por la gripe...
23/01/10 1:02 AM
  
Guillermo Juan Morado
Ya, me imagino que esa, justamente ésa, será la preocupación de Sanidad.

Y lo de la gripe, vamos, que no se lo cree nadie...
23/01/10 1:04 AM
  
Guillermo Juan Morado
Ni he pensado, ni remotamente, en vacunarme.

Y se ve que, de hacerlo, sería tonto.
23/01/10 1:06 AM
  
Guillermo Juan Morado
El personal sanitario que ha atendido a los de Gripe A, no se ha vacunado, mayoritariamente...

Es un hecho.
23/01/10 1:08 AM
  
Nuria
El personal sanitario ya esta inmunizado. En referencia
a lo de Nueva York creo que no tendria usted mayor problema para viajar sin tener que esperar a la suerte.
No es usted de los que se acuerda solo de la cena de gala.
23/01/10 1:25 AM
  
Guillermo Juan Morado
En referencia
a lo de Nueva York creo que no tendria usted mayor problema para viajar sin tener que esperar a la suerte.
No es usted de los que se acuerda solo de la cena de gala.

____

No entiendo...
23/01/10 1:31 AM
  
antiguo alumno salesiano
A mí, el huerto de Getsemaní me recuerda también un feliz acontecimiento ocurrido el 5 de enero de 1964 en la delegación apostólica, situada en el monte de los Olivos: el abrazo de Pablo VI y el patriarca ortodoxo de Constantinopla Athenágoras I, tras nueve siglos de silencio y expectación, como señalaba el comunicado conjunto emitido pr los máximos representantes de ambas Iglesias. Los que han ido a Tierra Santa, ¿podrían aclararme la diferente que hay entre huerto/monte de los Olivos y monte Olivete?
23/01/10 10:48 AM
  
rastri
¿Llego tarde; O interrumpo?

-La ira como así el odio es el testimonio de la impotencia del hombre, -y del demonio- contra la Ley de Dios.

-El Dios todopoderoso ni puede odiar, ni puede tener ira. Es absurdo que en quien todo lo puede, la ira o el odio aparezca antes que la consecuente corrección.

El hombre sí: Ante la imposibilidad de torcer la Ley de Dios puede tener ira contra, u odiar a Dios.

No hay que confundir la tolerancia que Dios tenga contra los duros de cerviz; Y su consecuente frustración de impotencia con lo que pudiera entenderse como ira de Dios.

El Dios todopoderoso no castiga al hombre por sus actos de rebeldía. Es el hombre quien rebelándose contra su Dios superior, por Ley natural de Jerarquías, imprime carácter de rebeldía contra si mismo a todo aquello que siendo menor que él en jerarquía le precede.

Y así tanto más el hombre se rebela contra su Dios, Por Ley de Jeraquías: tanto más éste tendrá dolor del alma; o dolor de vientre. O acoso, rebeldía y dolor del animal contra él.
23/01/10 10:52 AM
  
Flavia
Yolanda, tiene razón don Guillermo. Si no has ido a Tierra Santa, debes ir. Pero desde mi experiencia de cuatro viajes allí - y si Dios me da salud espero ir más - te informo brevemente:

1.- Todos los viajes están muy bien organizados, pero procura ponerte en contacto con los franciscanos, me parece que asesoran a todas las compañías de viaje porque todas lo hacen bien.

2.- El clásico viaje de ocho días es un palizón y te enteras de poco. Lo mejor es ir, estar al menos 15 días un poco más tranquilo y regresar también con otro viaje de los franciscanos. Ellos lo pueden arreglar. También pueden arreglar la estancia en sus " Casa Nova ", y así los 15 ó 20 días salen mucho más económicos.

3.- Yo he notado una gran diferencia entre mi primer viaje en 1985 y los posteriores. Ahora está todo mucho más complicado y los trámites a veces son enojosos. Y mucha gente en todos los sitios, aunque eso es para dar gracias a Dios. ¡ He visto cada escena de fe y emoción !

4.- El viaje a Tierra Santa te ilumina sobre muchos pasajes del evangelio y te ayuda a conocer mucho mejor la humanidad de Jesús. He tenido el privilegio de visitar lugares que ahora casi no se enseñan, como el pozo de la samaritana ( donde me correspondió leer ese pasaje del evangelio ) y Masada. La emoción que se vive en todos los lugares, es indescriptible.

5.- Me reafirmo en el consejo que dí antes: no menos de 15 días y un viaje un poco más tranquilo. Correr, correr, correr... no sirve de nada. ( De todas formas, en mi cuarto viaje, como ya conocía las cosas, me separé un día entero del grupo y paseé a mi aire por Jerusalén. ¡ Qué gozo ! )

Soñaba con estos viajes desde que, siendo niña, leí " El drama de Jesús ". Me cuesta mucho entender que un creyente viaje a varios lugares del mundo y no a Tierra Santa.

23/01/10 11:02 AM
  
rastri
Antiguo alumno salesiano:


Los que han ido a Tierra Santa, ¿podrían aclararme la diferente que hay entre huerto/monte de los Olivos y monte Olivete?
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-Pues sencillo: Que el Huerto de loz Olivos y su iglesia; O donde está el famoso olivo del que se dice que puede ser un retoño de algún olivo, donde Jesús oró en aquella noche del Jueves al Viernes: está a los pies, en la parte más baja, del Monte de los Olivos.
23/01/10 11:03 AM
  
antiguo alumno salesiano
Gracias, Rastri. Jesús oró y sudó sangre sobre una roca. Recuerdo haber visto una foto de Pablo VI besando la roca del huerto de los Olivos, sobre la que Jesús sudó sangre.
Cuando Pablo VI celebró la misa en la basílica del Santo Sepulcro, se produjo un apagón debido a un cortocircuito provocado por una cámara y la misa continuó a la luz de las velas.
23/01/10 2:03 PM
  
luis
Sí, AAS, no fue el único apagón que le ocurrió a Pablo VI.
23/01/10 2:11 PM
  
antiguo alumno salesiano
Claro, Luis, tú te refieres a apagones metafóricos que sólo existen en tu fantasía.
23/01/10 5:48 PM
  
Guillermo Juan Morado
Bueno, Luis es metafórico a veces...

23/01/10 11:56 PM
  
antiguo alumno salesiano
Hay una frase que Jesús pronunció en el huerto de Getsemaní que Don Bosco repetía cuando, vencido por el cansancio, se dormía mientras confesaba a los muchachos del Oratorio. Al despertar, decía: "Señor, el espíritu está pronto, pero la carne es débil".
26/01/10 11:57 AM

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