2.02.17

Puedo. Pero,¿debo?

niños india

La siempre insuficientemente y mal ponderada Presidenta de la Comunidad de Madrid, la Exma. Sra. Dña. Cifuentes, ha tenido a bien posicionarse y abogar a favor de la legislación -dar cobertura legal- a lo que ella prefiere llamar “maternidad subrogada”, para evitar -en su opinión y según sus delicados oídos-, el malsonante término -quizá incluso también algo despectivo: siempre según sus personales y finas modulaciones acústicas- de “vientre de alquiler".

Término, por cierto -"vientre de alquiler"-, que no es más que otro eufemismo -igual que el que prefiere utilizar la Sra. Presidenta de “maternidad subrogada"- para no llamar a las cosas por su nombre: “vientre femenino comprado": vientre esclavizado, preñado, y niño dado a luz, que se vende al que pone el dinerito, lo compra y se lo lleva. Así de claro.

Todo, por supuesto, bien pagado: en especial a los explotadores y a los intermediarios; menos a la mujer: que es la que más pone, a la que se desprecia y la que menos se lleva. Todo vendido y comprado. Y todo el infame tinglado al servicio de las “parejitas", especialmente las homosex -gays y lesbis- que, como “natura non dat", acuden con su buenas perras en mano a las “granjas” de mujeres muy pobres de países pobres. En esto, el mundillo del orgullo es totalmente “realista”: se dejan de tonterías de “matrimonio", “amor” y demás zarandajas, y van al grano: -"que preñen a una tía, que me llevo al chaval".

Granjas donde, además de “aprovecharse” de su extrema pobreza, “explotan” sexualmente -si no, no hay “hijo"- a las susodichas mujeres, a las que primero “se” embarazan, luego “se estabulan” en condiciones que no comparten ninguna de las mascotas de esas “parejitas” -el mismo SEPRONA denunciaría de oficio a sus dueños, y les caería una buena- y, una vez que han dado a luz, se les retira cruelmente el fruto de su vientre: lo que de toda la vida se ha venido en llamar “hijo” (su hijo) hasta ahora al menos; y la tal criaturita “se vende” -como bien ha dicho la Sra Presidenta que nos ocupa: “maternidad subrogada”, dice ella- a las “parejitas” -no especifica “circunstancias” pero nos las sabemos de sobra- que, como no puede ser de otra manera, "no pueden tener hijos".

Un inciso:: las bien llamadas “femen", enfadadas consigo mismas y con todo el mundo por ser mujeres, y que vociferan frente a la TV con las domingas al aire, y muy bien rotuladas: “nosotras parimos, nosotras decidimos", y otras cosas al uso -si no hay TV no salen, que hace frío, sobre todo en invierno-, y que afirman defender a la mujer, en concreto y rabiosamente contra todo asomo de “preñez” -nada más machista que dejarse “embarazar": y no van a darles a los “hombres” esa victoria: antes matarlos a todos-, tendrían aquí, en el caso de las granjas de estabular mujeres preñadas, una elevadísima y justísima causa de protesta, ¡¡¡y esta vez con toda la razón!!! 

Quizá por eso mismo, ni lo intentan, claro. ¡Cómo van a protestar “justamente y con razón"! Sería la primera vez, y no se lo pueden permitir. Porque vamos a ver: unas “mujeres” pobrísimas, de un país pobre, marchacadas en su dignidad y esclavizadas, que “se dejan embarazar” -el método es lo de menos, y de seguro que no usan ninguna sutileza…-, ¡no son dignas de ser defendidas! ¿Por qué no? Porque son las que proporcionan “mascotas” a las susodichas “parejitas": y todo método es bueno cuando la causa es del orgullo LGTBI. Y no van a ir contra su propio orgullo, que lo tienen y en grado superlativo: son absoluta y “científicamente orgullosas".

Sigamos. Luego, una vez que las parejitas han recibido el “paquete” -por servicio urgente y especializado-, se dan mucha prisa en acudir a los mass media: porque los tales “receptores" tienen que mostrar al mundo su “orgullo” de “padres” o “madres"; y, por tanto, los “frutos” de su “amor” en parejo/a: frutos falsos, infames, inmorales, generadores de tragedias…; pero ¡pelillos a la mar! Realmente, tienen de [email protected] lo que yo de astronauta. Pero, y a estas alturas, ¿quién les va a decir que van desnudos, si todos ya van "in puribus"? Así están montadas las cosas para bien de la ideología de género y a mayor gloria del “orgullo". 

A la Sra. Presidenta, todo esto le parece no solo bien, sino que es “de justicia” que parejitas que no pueden tener hijos, los tengan. Y el “método” no va a ser ningún problema, porque si hay “demanda social” y si “se puede", ¿por qué no se va a hacer? Se legisla - se “ajusta a ley"- a favor de estas inmorales infamias, y todos tan contentos.

Esta Eminentísima Señora -que no sé qué preparación ha tenido para llegar a donde ha llegado; claro que cuanto más alto, las caídas son más gordas y hacen más pupa- no ha pasado del “si se puede…, ¿por qué no se va a hacer?”. O sea y según ella: si se puede hacer una cosa, se puede hacer y se hace y sanseacabó la cuestión. Es el mismo argumento “moral” de los violadores, de los ladrones, de los saqueadores de países enteros, de los mangantes de los ERES, de los falsificadores, de los asesinos, de los políticos de curriculum y nómina, etc. ¡Buena gente donde la haya!

Esta Excelsa Sra no ha caído en la cuenta -o no quiere caer, que será lo más seguro- que no basta “poder” hacer una cosa para que sea “legítimo” hacerlo y, entonces, tenga uno “derecho” a hacerlo. Y la “legitimidad” y el “derecho” del actuar humano no provienen del “voluntarismo” con el que se construyen las leyes hoy en día; y así nos va: es anterior a cualquier “ley” -siempre construcción humana- porque pertenece al “ser persona". Porque con ese “procedimiento” justifica el nazismo -con sus leyes y sus obras-, por ejemplo, que fue encumbrado de un modo mucho más democrático que los actuales: y no creo que la señora Presidenta estuviese por la labor o le gustase que se la catalogara como tal, o que se dijera que apoyaba tales cosas.

La materialidad del “poder hacer” siempre ha de enfrentarse con la “impertinente” pero “absolutamente necesaria” cuestión del “deber hacer"; es decir, si lo que puedo hacer materialmente -matar, por ejemplo-, “debo o no” hacerlo. En otras palabras: si tengo “derecho", si es “justo"; es decir, si es conforme “a justicia": a lo que me debo a mí mismo, y a lo que debo a los demás. Porque si no lo es, “no debo” hacerlo, aunque pudiera hacerlo materialmente. Que se le ha debido pasar por alto este detallito a la señora Presidenta. “O no", que diría su ejemplar Presidente.

Precisamente por la ineludible cuestión del “debo o no debo” a una persona se le pueden “pedir responsabilidades"; y no porque haya una ley “humana” -infame, en este caso, como todas las que se refieren al mundillo arcoiris y a la impuesta y por lo mismo injusta “ingeniería social"-; porque si es un problema de “ley", mientras no me pillen…, “que le den” a la ley. En todo caso, y supuesta una ley “justa” -conforme a la dignidad humana-, también y siempre se presenta el tema de que “debía” seguirla, y “no debía” conculcarla. Y por eso es justo exigir rseponsabilidades. Y siempre es injusta la “impunidad”

Es lo que tiene ser persona humana, en relación con uno mismo y en relación a las demás personas. Si eres una vaca, o enfrente tienes una vaca, las cosas son distintas. Al menos, distintas eran hasta no hace mucho; porque hay una tendencia -que se ha instalado ya en el imaginario del mundo actual- que empezó por traspasar a los animales los derechos de las personas…, y se ha llegado al punto de que ya se les conceden más derechos a ellos. Vamos, que casi estoy empezando a tener envidia de los bichos.

Hace muy mal, Sra. Presidenta con su “cruzada” taliban-laicista. Luego no se queje si alguien se siente con derecho a asaltarle la casa, simplemente porque “puede” hacerlo. Podrá mandarle a los guardias, pero no tendrá ni medio argumento para afearle la conducta. Porque sin el “no debía hacerlo” porque la casa no era suya, ni se le puede echar nada en cara, ni se le puede pedir ninguna responsabilidad. Solo queda “el peso de la ley", que por cierto y en España ese peso es muy liviano, especialmente para los políticos, sindicalistas y “ladrones de guante blanco".

Y entonces, con ese tipo de leyes que arrasan con la dignidad de las personas, si uno no hace una cosa es “porque no puedo"; y nunca “porque no debo": que es lo que nos debería salvar a unos de otros: y no si hay un poli de guardia, que es lo que está pasando.

Y así nos luce el pelo.

27.01.17

La mentira como (el peor) sistema

mafalda

La MENTIRA es la gangrena que ha corrompido todo el entramado mundial, tanto a nivel político, social, empresarial, cultural, como también a nivel (inter)personal. ¿Por qué? ¿Por qué “falsear” la verdad es algo tan demoledor para la persona, y para las relaciones y las construcciones humanas? La respuesta es directa: estamos hechos para la verdad y, por tanto, “nos construímos” -nos hacemos y nos mantenemos humanos- en la verdad. Por eso, cuando se la solapa, se la desprecia, se la combate y se la destruye…, estamos haciendo exactamente eso con nosotros mismos y con los demás. La mentira, corrompe y nos corrompe. Ya lo dejaron meridianamente claro los griegos, los primeros filósofos de la humanidad, cuatro siglos antes de Jesucristo.

Y la CORRUPCIÓN, una vez instalada y aceptada -a nivel personal y social-, necesariamente se queda, y deviene en sistema: es el nicho ecológico en el que nacemos -más de una generación no ha conocido ya otra cosa-, vivimos, sufrimos y morimos.

Hasta ahora, hasta no hace mucho y en este mismo campo, únicamente se salvaba la Iglesia Católica como tal. Pero ya ni en la Iglesia es así; porque los intentos reiterados -externos, primero; internos ahora también- y no combatidos -o combatidos deficientemente por parte de quienes debían hacerlo-, de desligarla de su amor por la Verdad, que es Cristo -Camino, Verdad y Vida-, y llevarla luego a aceptar -y dar, por tanto- “gato por liebre", está cuajando en su seno. De hecho, lo estamos viendo ya con machacona cotidianeidad; incluso me atrevería a decir que, en tanta gente, incluso con una gran e insensible indiferencia. Pero volvamos al hilo que traíamos.

¿En qué ámbitos es todo esto más palpable y ha sido más eficazmente corruptor? En tres ámbitos de la vida diaria.

En primer lugar, en el ámbito intelectual o cultural, en el que la verdad sobre “lo que es el hombre” se ha despreciado -se ha concienzudamente destruído- como primera premisa o condición del hacer “cultural” o “intelectual"; con esto, el mundillo intelectual -y con él la cultura, y lo que ha sido y significado- ha perdido lógicamente su razón de ser, que no es otro que indagar, transmitir, construir en base a la verdad y el bien: es decir, al servicio de la belleza, un “valor” cien por cien humano. A sensu contrario, la fealdad que nos invade es el síntoma visible del fracaso intelectual, cultural y moral de las personas, y de la sociedad como tal.

Pero esto y a día de hoy, ¿a quién le importa? Ya no importa a nadie, o a casi nadie. Mostrar como una cima cultural y socialmente aplaudible, que un hombre de 50 años, casado y con no sé cuántos hijos -bastantes-, “es” ahora “una niña de seis"; o que hay “niños” con vulva y “niñas” con pene… Sobran los comentarios. Yo, al menos, no me rebajo a hacerlos.

Estas, y otras cosas más, lo mismo explican las cifras del fracaso y del abandono escolar, como el bulling, los “borrachos habituales de 12 años", o los suicidios -terriblemente crecientes- de escolares.

En segundo lugar, en el ámbito político, donde la más genuina y real seña de identidad de dicho mundillo es precisamente “la corrupción". Estaría años aportando datos, citando nombres, y dando cifras que, en el mejor de los casos, solo serían “la punta del iceberg": nunca llegaremos a saber la verdad -por esto, entre otros motivos, la necesitamos como el respirar- que tan celosamente esconden sus protagonistas.

Como seña de identidad -también propia y específica-, y que necesariamente le acompaña, le protege y le sigue, está "la IMPUNIDAD” de la que han sabido y conseguido rodearse. Sin esta impunidad, la corrupción política no habría podido consolidarse, y no se habría convertido, por tanto, en sistema. El caso “Pujol & family” es emblemático; pero uno entre cuasi infinitos casos.

Y en tercer lugar, en el ámbito periodístico o de los medios de comunicación, que “han traído y han logrado que fragüen los dos primeros”: sin la PRENSA en todos sus formatos no se habrían instalado ninguna de las otras dos corrupciones: ni la corrupción intelectual y/o cultural, ni la corrupcion política, con su “tuerca y contratuerca” de impunidad.

Por este motivo, por la responsabilidad que les cabe a sus “profesionales” a todos los niveles, y porque creo sinceramente que la tan “ansiada” como “necesaria” regeneración -intelectual y, por tanto, moral- puede y debe venir desde aquí -y desde la Iglesia Católica, por decirlo ya todo, con su “diaconía de la verdad” al servicio de la persona-, voy a detenerme un poco más en torno a este mundillo periodístico. Dejándole con más de una “vergüenza” al aire; aunque sea “sine animus iniurandi". Vamos para allá.

¿Qué le ha pasado al mundo periodístico, con sus profesionales al frente? Algo que, si no fuera tan destructor, en sí mismo es muy sencillo y muy “humano": ha sustituido “su razón de ser": la INFORMACIÓN, desde el servicio a la VERDAD y, por tanto, a la PERSONA, por “su razón de no ser": servir a las ideologías, para algo tan prosaico y populista como ganar dinero. Y lo ha hecho ideologizándose -corrompiendo la verdad-, porque no hay otro camino. Y eso desde la peor opción: la opción de las izquierdas desde el socialismo marxista -o, incluso, desde más allá-, con su inevitable, pegajosa e irracional -sectaria- carga de anticatolicismo: ¿qué dice la Iglesia? Pues yo, lo contrario.

Han creado un mundo “irreal” -como lo son todos los “construidos" por las ideologías- en el que cualquier imbecilidad -nada que ver con lo intelectual, es su negación- y, por lo mismo y abundando, cualquier inmoralidad -cuanto más inhumanamente aberrante, mejor- no solo han tenido acogida sino también “justificación” y difusión. Han contribuido necesariamente a instalarlo.

A ese martilleo es muy difícil oponerse: habría que ser, casi, de otro planeta, o tener la cabeza y el corazón muy bien “amueblados". Y la gente “normal", al fallarle además el concurso que debería haberle venido de la Iglesia, se ha desmoronado: y se la ha atragado el mundillo imperante, con los mass media como vehículo necesario.

Un apunte de hoy, del ABC, que ilustra el “aporte” de la Iglesia al momento actual: nombra al cardenal Blázquez como el hombre más influyente en el apartado Religión para 2017. Y pone en su boca textualmente: “Es necesario afrontar de una vez una ley de Educación consensuada". ¿Ustedes saben en qué mundo vive exactamente el señor cardenal? ¿Este hombre sabe que es cardenal de la Iglesia Católica?

Vamos a datos que están en la memoria de todos los que tenemos una cierta edad. Sin ir más lejos: al PSOE lo trajo y lo impuso la prensa. Si sabían lo que hacían o no, ellos sabrán; pero fue lo que pasó. Solo cuando la corrupción -tras muchos años de saqueo- se hizo no ya grito sino alarido incapaz de ser acallado, alguna prensa -y algún periodista-, se atrevió a gritar también.

Pero ya era tarde, porque la corrupción ya estaba instalada; y bastó que el juez Garzón -"el bien pagao"- en lugar de poner el nombre y los apellidos de la última casilla -la que de verdad importaba-, hiciese una “porra” y pusiese una X en la casilla correspondiente…, y todo quedó en agua de borrajas: vamos que todavía hay, en la prensa, quien habla de González como el “gran estadista", cuando no pasó de “gran trilero” y “magnífico charlatán". O sea, un “gran delincuente". No te cuento del Guerra, su alma gemela.

Sigamos con la Historia. Cuando se alzó alguna voz -casi ninguna: Jiménez Losantos, por ejemplo- contra la corrupción del PP, desde la COPE se calló al periodista -se le echó, vamos-, porque los “delicados” oídos de la CEE no podían soportar sus denuncias; sí atendieron las del propio PP contra el periodista. Y pasó lo que pasó.

Oídos -los de la CEE, delicados pero “selectivos"- que no tienen inconveniente en oír -en la COPE, en su propia casa-, con Expósito y Colmenarejo en el frente “popular” y “populista” de la tarde, poner a caldo a Trump, un día sí y otro también, con perlitas como estas: “el Chávez sin uniforme” o “el Maduro sin autobús", en un alarde de memez intelectual y de inmoral infamia, incapaces ambas cosas de ser tapadas o disimuladas. Que, por otro lado y que yo sepa, no sé qué les habrá hecho Trump a estos dos.

Se ve que al Expósito no es que se le haya atragantado algún que otro “premio” -"esto” ya se premia, así está el patio-, sino que se ve que esos mismos “premios" le han envenenado la sangre; y con ella el cerebro y el corazón. Y el Colmenarejo está en su misma estela, con o sin premios.

Por poner -yo, no la COPE- una comparativa: en Venezuela, fruto de la alargada y cruel dictadura chavista y madurista, “solo” hay unos 30.000 muertos violentos al año: asesinados. Igualito que en la semana que lleva Trump de Presi. Igualito: si es que son tal para cual: “populistas", que es lo que antes era mentar la madre. Algo así como Expósito y Colmenarejo.

¿Cuál ha sido el “pecado” de Trump? Primero, que tiene dinero, y que no lo ha robado como los políticos -y sindicalistas- de la nomenklatura: o sea, en nómina. De hecho ha renunciado al sueldo que le correspondería como Presidente. Igualito que Rajoy, por poner un ejemplo.

Segundo, que no le debe favores a nadie: imperdonable. Y menos a Soros, o a la prensa; y por eso puede ponerla en su sitio, como lo ha hecho. Igualito que los partidos y los sindicatos en España que, si serán honrados y buenos que hasta pagan a los separatistas, a los terroristas, a los corruptos, a los  periódicos, etc., a cargo de los PGE; o sea, con nuestro dinero. Del que, por cierto, cobran ellos, y muchísimo.

Tercero, que DICE LA VERDAD: cumple lo que ha prometido en campaña; y esto deja a los políticos “de cuchara", y a la prensa que vive de ellos, con el antifonario al aire. Pero claro, la "verdad” se carga todo el tinglado; y esto, el mundillo de la nomenklatura no puede tolerarlo: de hecho, ya han salido “voces” de que hay que cargarse a Trump, físicamente. Y la prensa, y sus profesionales, que viven de esto, están en un “ay". Y los políticos, ni te cuento, especialmente en Europa, donde todos son de nómina, y engordando.

Un último apunte, también del ABC: Luis Ventoso, en campaña permanente contra Trump, y que cobra religiosamente del medio: “Defender la tortura inhabilita moralmente a Trump” (27-I-2017, p. 15). Seguramente. Pero al Luis, a lo que se ve, defender el aborto al por mayor, sufragar a los terroristas yijadistas, pagarte la campaña electoral con la mayor multinacinal de abortos -favor que pagas luego fomentándolos con dinero público…-, eso, lo que han hecho Obama y la Hilaria, eso sí debe "habilitar moralmente” para ser Presi en EEUU: para el Luis, por supuesto.

En definitiva, lo de Trump es inaceptable e insufrible para la “democracia” partidista, para los políticos de nómina, para los mass media ideologizados y “cobrantes", para la corrupción instalada, para la impunidad imperante, y para el enriquecimiento personal fruto del saqueo institucional.

Por eso los norteamericanos, que estaban hasta el moño de semejante gentuza, han elegido a Trump, y lo han hecho su Presidente. Y claro, en una semana, como ha sido empresario toda su vida y con éxito, en esta semana ha hecho más por Norteamérica y los norteamericanos, que Obama en 8 años. Y encima les ha salido todo muchísimo más barato que con el que se ha tenido que largar.

Algo está cambiando, para bien, en y desde EEUU. Y algo está intentando cambiar en Europa, porque lo de ahora -y lo de la Unión Europea- es insufrible.

Ojalá cuajen a ambos lados del Atlántico, y no sean flor de un día. 

20.01.17

La unidad de los cristianos

Estamos en plena “Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos". Un afán encomiable, que debe anidar en el corazón de todo hijo de Dios, como anidaba en el de Cristo, su Hijo, que rezaba así: Que todos sean uno: como Tú, Padre, en Mí y Yo en Tí, que también ellos sean uno en Nosotros, para que el mundo crea que Tú me has enviado(Jn 17, 21). Pero, para respetar la verdad de sus Palabras, Jesús reza esto pidiendo por los suyos: los Ápóstoles que tenía delante en la ültima Cena, personificando ellos a todos los que vendríamos después, generación tras generación. Y todos los días rezo por esta intención.

Ciertamente, las faltas de unidad que, a lo largo de los milenios, han llevado a que se hayan desgajado tantos sarmientos de la única cepa -la única Vid- que es Jesucristo, son un grandísimo pecado, y un escándalo permanente, que han generado y siguen generando grandes males. Pero el pecado lo cometen, de entrada, los que se van: porque nunca hay razones para irse de la Iglesia, como nunca hay razones para abandonar a Jesús y pasarse al enemigo.

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15.01.17

Vida Cristiana: Vida Sacramental

Benedicto XVI JMJDentro de la FORMACIÓN -la primera de las tareas que tiene que emprender la Iglesia Católica en el ámbito del mundo Occidental-, lo más urgente a reconstruir es todo lo que dice relación con los Sacramentos, y con la llamada “vida sacramental", que debe ser asumida por la Pastoral, sin fisuras y sin tardanza: no se puede esperar más, porque la misma Iglesia tiene un límite en su capacidad de aguante; más allá, se rompe.

En esta línea, la Iglesia Católico tiene que "reconstruir” la verdadera y genuina Doctrina sobre los Sacramentos, la praxis -una Pastoral- que tal Doctrina avala y engendra. Doctrina que, a día de hoy y con la Amoris laetitia, está ya, al menos oficiosa y quizá ya también “oficialmente", en solfa, porque la tal exhortación da pié a cargárselos todos, uno por uno, como se está poniendo de manifiesto con las distintas y encontradas declaraciones de miembros de la Jerarquía a todos los niveles. Por eso publiqué en su día que, en la vida de la Iglesia Católica, habrá -para bien o para mal- un antes y un después; siendo esa exhortación el pistoletazo de salida.

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12.01.17

¿Por dónde empezar?

La necesidad de reconstruir o volver a edificar la Iglesia es tan terroríficamente llamativa como necesaria, urgente e inaplazable. Cada uno de los hijos de Dios en su Iglesia deberíamos oír, como dirigidas personalmente, estas palabras de Jesús a Pedro, en  la Última CenaSimón, Simón, (…) Yo he rogado por tí para que tu Fe no desfallezca. Y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos(Lc 22, 31-32). Porque nos las dice a todos, generación tras generación. Y cada uno las debe llevar a la práctica en su vida, desde su situación personal, en la misma Iglesia en la que ha nacido para Dios.

Ahora bien, esta responsabilidad, que es común para todos, no tiene en todos -lógicamente- las mismas implicaciones. No es lo mismo ser pastor que oveja, por ejemplo. No es lo mismo tener una misión jerárquica, que carecer de ella. Como no es la misma la formación recibida por unos o por otros, ni los carismas personales son los mismos. La responsabilidad es de todos; pero para cada uno, en su sitiio y desde su sitio.

Ya sé que esto es elemental; pero, tal como están las cosas, me parece que no está de más explicitarlo.

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