Mariología básica para gente de prisa
Con motivo de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, Año del Señor de 2012.

Imagina tu vida sin otro centro que Dios, y tu corazón sin otra alegría que su gloria. Ya empezaste a conocer a Maria.
Callar la grandeza de María es desobedecer a la Biblia. Lucas 1,48 profetiza que todas las generaciones la felicitarán.
¿Quién no ve en la carne purísima de la Virgen Madre un preludio solemne del don eucarístico, Pan de Ángeles?
El mejor homenaje a la gracia de Cristo es celebrar a la Virgen María porque honramos al artista aplaudiendo su obra.
¿Base teológica de la impecabilidad de María? Como verdadera madre de Jesucristo, Ella tuvo potestad sobre el Santo.
Con la Concepción Inmaculada, Dios cambió el diccionario en las entradas: Belleza, Posible, Gracia, Justicia, Vocación.
La singular elección de María va unida a su singular misión. Todo su privilegio es poder sufrir con amor más perfecto.
El gran pecado del siglo XXI es el mismo que el del siglo XX: SOBERBIA. Y el remedio es el mismo: la HUMILDAD de MARÍA.
Descubrí que María tiene mucho que ver con la Física. Ella, libre de pecado, muestra el universo como Dios lo pensó.
Las niñas y las jóvenes se merecen mejores modelos femeninos que las cantantes libertinas y blasfemas que ya conocemos.
Después de Dios y su obra de gracia, lo único realmente bello y puro que conserva mi alma es el Dulce Nombre de María.
María es fruto de la unión sexual de San Joaquín y Santa Ana. Cuando obedece al plan de Dios, el sexo puede ser santo.
Si el pecado deshumaniza, entonces nadie tan hermosamente humano como la Virgen María: “divinizarse” es “humanizarse.”
María es la primera y va delante pero todos estamos llamados a ser inmaculados por la misma gracia que actuó en Ella.
Defínase el adjetivo bello de esta manera: “Aproximado, según puede, al esplendor que brilla en la Virgen María.”


He escrito al P. Vallés,a través del formato que él mismo ofrece. Pero como su mensaje es público, y lo que uno comenta no queda en público, me mueve el amor por la Iglesia de Cristo para poner también visible lo que creo que urge decir ante tales despropósitos, aunque se digan con tanta cortesía. Esto es lo mío:
Parece natural e incluso obligado relacionar la nueva evangelización con el surgimiento de nuevos modos de interacción humana, específicamente los que se han hecho posibles gracias a Internet, las redes sociales, la omnipresencia de los teléfonos móviles, y en general, la prevalencia de la cultura digital.
Pero hablar así es demasiado eufemismo. El nombre que tiene esa amenaza no deja confusión para el cristiano de la Edad Media: los moros. Por temor a ellos, y para hacerles frente, los castellanos han levantado sus castillos. Bien entienden que la tierra que cultivan y habitan es cosa disputada. Saben de avances y retrocesos, batallas y emboscadas, combate y sangre; mucha sangre. Tradiciones aún más antiguas hablan del paso de El Cid. En largos atardeceres de verano los juglares recuerdan hazañas sobrehumanas que piden digna continuación. Improvisados cantantes e instrumentos se juntan para celebrar a un tiempo la alegría de ser libre, de ser cristiano y de ser victorioso. El ideal caballeresco se imprime así con vivos colores en las mentes de los niños, y pareciera que los jóvenes sólo tienen un motivo real de queja: que les ha tocado en suerte una época donde hay muchos menos combates y por tanto, así les parece, muchos menos héroes y titanes.





