Excomunión
Los excomulgados no pertenecen a la Iglesia Católica ya que están “separados del cuerpo de la Iglesia” como enseña el Catecismo de San Pío X en su nº 232: “Los excomulgados son aquellos que (...) son, como indignos, separados del cuerpo de la Iglesia, que espera y desea su conversión”. Los excomulgados no forman parte de la Iglesia y, por tanto, no comulgan con los Santos, esto es, no forman parte de la Comunión de los Santos, como enseña el Catecismo Mayor en su nº 235: “Podemos ayudar en alguna manera a los excomulgados … suplicando al Señor que por su misericordia les otorgue la gracia de … convertirse a la fe y entrar en la comunión de los Santos”.
Los excomulgados, como dice el Catecismo Mayor, “son aquellos que por faltas gravísimas son castigados por el Papa o por el Obispo con la pena de excomunión, en cuya virtud son, como indignos, separados del cuerpo de la Iglesia, que espera y desea su conversión” (232). Su situación, por tanto, es espantosa.
Evidentemente, “la excomunión debe temer grandemente, porque es la pena más grave y más terrible que puede imponer la Iglesia a sus hijos rebeldes y obstinados” (Catecismo Mayor, nº 233). Los excomulgados ni siquiera pueden participar de los bienes externos de la Iglesia (cf. Catecismo Mayor, nº 222). Es más, ellos “quedan privados de las oraciones públicas, de los sacramentos, de las indulgencias y, después de sentencia condenatoria o declaratoria, también de sepultura eclesiástica” (nº 234). Ni siquiera pueden ser enterrados en un cementerio católico, mas hoy muchos se toman la excomunión a la ligera (y algunos hasta se ríen o la festejan) ignorando el anatema de S.S. Pío VI que sentenció lo siguiente en la Bula Auctorem Fidei (28/8/1794):
La proposición que afirma que “el efecto de la excomunión es solo exterior, porque por su naturaleza solo excluye de la comunión exterior con la Iglesia”; como si la excomunión no fuese una pena espiritual, que ata en el cielo y obliga a las almas, es falsa, perniciosa, y condenada en el art. 23 de Lutero y por lo menos errónea.
Pero, se pregunta San Pío X en su Catecismo Mayor, “¿Podemos ayudar en alguna manera a los excomulgados?”. La respuesta es afirmativa y dice así: “Podemos ayudar en alguna manera a los excomulgados y a todos los que están fuera de la Iglesia con saludables avisos, con oraciones y buenas obras, suplicando al Señor que por su misericordia les otorgue la gracia de convertirse a la fe y entrar en la comunión de los Santos” (nº 235). Este breve escrito sirve como saludable aviso para los que, salvo que cambien radicalmente las circunstancias (lo cual es muy improbable), pronto serán excomulgados.
Terminemos con una cita de Domenico Cavallari (Instituciones del Derecho Canónico, año 1850, p. 734):
Algunos acaban de demostrar que aceptan ser excomulgados.
Si bien “de internis non iudicat Ecclesia”, a quien muera válida y justamente excomulgado sin arrepentirse, todo el latín y el incienso del mundo lamentablemente no le servirá de nada.
Padre Federico, S.E.
21/III/26, Qharga
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Añadimos como apéndice un artículo de Santo Tomás de Aquino, Doctor Común de la Iglesia Católica, sobre el tema, en el Supplementum de su Summa Theologiae. Prosit.
S. Th., Suppl., q. 21, a. 4:
Si la excomunión lanzada injustamente tiene de algún modo efecto[1]
A lo cuarto se procede así. Parece que la excomunión lanzada injustamente no tiene efecto de ningún modo.
1. Porque por la excomunión se substrae la protección y la gracia de Dios, la cual no puede ser substraída injustamente. Por tanto, la excomunión lanzada injustamente no tiene efecto.
2. Además, Jerónimo dice que es propio de la arrogancia de los fariseos estimar que está ligado o absuelto quien es ligado o absuelto injustamente. Pero la arrogancia de los fariseos era soberbia y errónea. Por tanto, la excomunión injusta no tiene ningún efecto.
Pero en contra: según Gregorio, los preceptos del pastor, sean justos o injustos, han de ser temidos. Pero no habrían de ser temidos, si no dañaran en algo incluso siendo injustos. Por tanto, etc.
Respondo. Debe decirse que la excomunión puede decirse «injusta» de dos modos.
De un modo, por parte del que excomulga: como cuando alguien excomulga por odio o por ira. Y entonces la excomunión, no obstante, tiene su efecto, aunque aquel que excomulga peque: porque este padece justamente, aunque aquel actúe injustamente.
De otro modo, por parte de la excomunión misma: sea porque la causa de la excomunión es indebida, sea porque se da la sentencia fuera del orden del derecho. Y entonces, si hay tal error por parte de la sentencia que haga que la sentencia sea nula, no tiene efecto: porque no hay excomunión.
Pero si no anula la sentencia, esta surte su efecto. Y el excomulgado debe obedecer humildemente, y esto será meritorio para él, o bien debe pedir la absolución a quien lo excomulgó, o recurrir a un juez superior. Si, por el contrario, la despreciara, por lo mismo pecaría mortalmente.
Sucede a veces que hay una causa debida por parte del que excomulga, pero que no es debida por parte del excomulgado: como cuando alguien es excomulgado por un falso crimen probado en juicio. Y entonces, si lo soporta humildemente, el mérito de su humildad compensa el daño de la excomunión.
A lo primero, por tanto, debe decirse que, aunque el hombre no puede perder la gracia de Dios injustamente, puede, sin embargo, perder injustamente aquellas cosas que están de nuestra parte que nos disponen a la gracia de Dios: como es patente si se le substrae a alguien la palabra de la doctrina [la enseñanza] que le es debida. Y de este modo se dice que la excomunión substrae la gracia de Dios, como queda claro por lo dicho.
A lo segundo debe decirse que Jerónimo habla en cuanto a las culpas y no en cuanto a las penas, las cuales pueden ser infligidas incluso injustamente por los rectores de las iglesias.
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[1] Es una traducción hecha por nuestro amigo Federico María Rago.
42 comentarios
Al hilo de este su post, me permito consultarle una duda. ¿Los pertenicientes al cisma ortodoxo están excomulgados por la Iglesia?
Yo entiendo que sí en cuanto a que son cismáticos, pero por otra parte tienen la sucesión apostólica ¿O ya la han perdido?
Perdone si empleo de más su tiempo.
¡Qué Dios le siga bendiciendo.
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Estimado Católico
Gracias por su correo.
Los focianos tienen sucesión apostólica. Los que de ellos adhieren formalmente al cisma están excomulgados latae sententiae.
In Domino,
PF
"Están ciegos porque dicen que ven"
También hay que estar en guardia con algunos seglares, presbíteros e incluso un par de obispos que simpatizan con la fsspx. No hacen más que llevar agua para el molino del enemigo y poner dudas sobre la credibilidad de la Iglesia Católica en su conjunto.
Incluso un medio digital como Infovaticana no hace más que ensuciar más la causa de Roma.
Dios lo bendiga! Bs As.
Me hace gracia —con todo el respeto, que conste— esa gimnasia teológica de aceptar sin pestañear unos catecismos y mirar con lupa quirúrgica otros, no vaya a ser que digan algo incómodo. Porque, llevado al extremo, si empezamos a sospechar que un catecismo puede errar en fe o moral, entonces la sospecha ya no tiene freno: ni el de Trento, ni el de san Pío X, ni ninguno sale indemne del examen. Y al final, más que doctrina firme, nos queda un buffet libre donde cada cual se sirve lo que le apetece.
Yo, en mi humilde ignorancia, tiendo a pensar algo más sencillo: que si hay puntos que nos chirrían, igual no es que el catecismo esté mal, sino que necesita ser leído con toda la Iglesia, con lo que ya se ha explicado, matizado y desarrollado. Vamos, que igual el problema no es el texto… sino el filtro con que lo miramos.
Pero en fin, padre, no me haga mucho caso, que yo no tengo su biblioteca. Solo tengo la sospecha —maliciosa, lo admito— de que a veces no es que falten catecismos… sino ganas de leer algunos.
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Estimado
Mi tía abuela me regaló el CIC de SS Juan Pablo II que solía leer con mucho gusto de laico. No le tengo ningún rechazo, al contrario.
Este posteo lo hice con el teléfono en el medio de la misión y por el tema del mismo me pareció propicio citar solo el Catecismo Mayor hic et nunc.
Es cierto que hace mucho no cito el de San Juan Pablo II. Gracias por la observación. Trataré de hacerlo.
Gracias por el consejo
VXR!
PF
Viva la Santa Iglesia Católica!
¿Será que nos podemos preguntar, con Monseñor Fellay, si estas personas aún creen que la Iglesia con la Sede Apostólica en Roma, es la Iglesia de Jesucristo?
¿Cómo es posible que dónde Roma ha dicho "esto es cisma", puedan levantarse los condenados a "invalidar" su sentencia? ¿Por qué sólo la FSSPX puede hacerlo y no otros?
¿Por qué un fiel debería confiar su alma al juicio de una fraternidad que pretende tener razón, en contra del juicio de la más alta autoridad de la Iglesia? ¿Vale la pena jugarse el destino eterno del alma, apostando por unos que "posiblemente" sean cismáticos?
En cuanto a los catecismos: yo solo tengo el de juan Pablo II, lo leo seguido, con mucho fruto. Pero cuando conocí digitalmente el de San Pio X, me pareció una maravilla la claridad y concisión para transmitir una cantidad impresionante de las verdades de la doctrina católica. Me parece que es mucho más adecuado para la catequesis.
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Estimado Miguel
SS León XIV condenó la adoración de la naturaleza. https://www.romereports.com/2025/08/20/leon-a-obispos-no-debemos-someternos-como-esclavos-ni-adoradores-de-la-naturaleza/
Si en su juventud tuvo que padecer que lo pongan en un ritual así y no tuvo la fortaleza para oponerse (no es fácil reconstruir la historia con fotos de hace 30 años), y tuviese algo que reparar, eso ya lo habrá arreglado con su confesor que le habrá dicho como proceder a reparar.
Bendiciones
PF
Ciertamente es algo del demonio, no del Espíritu Santo, y la prepotencia de los Superiores lefebvrianos es propia de heresiarcas contumaces, con más la caradurez e hipocresía de su discurso pretendidamente piadoso... otra marca más de los anticristos, de hecho.
Muchas gracias, P. Federico. Dios se lo pague.
La imagen que encabeza es fuerte, pero justa. Esperemos que no se precipiten más almas en el abismo que implica el salirse de la Iglesia Católica y de la necesaria comunión jerárquica.
Mi tía abuela me regaló el CIC de SS Juan Pablo II que solía leer con mucho gusto de laico. No le tengo ningún rechazo, al contrario.
Este posteo lo hice con el teléfono en el medio de la misión y por el tema del mismo me pareció propicio citar solo el Catecismo Mayor hic et nunc.
Es cierto que hace mucho no cito el de San Juan Pablo II. Gracias por la observación. Trataré de hacerlo.
Gracias por el consejo
VXR!
PF
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bravísima respuesta
un abrazo!!
---+
Estimado Francisco
Fuera de la Iglesia Católica no hay salvación pero el ecumenismo no es una herejía.
PF
Cómo se pueden arrogar por si mismos un derecho superior al de la Suma Pontífice?
Cómo pueden ellos mismos arrojar piedras contra la misma Iglesia de la que se nutren y a pesar de su insolencia y desobediencia evidente cual hermano mayor del hijo pródigo los espera?
Cuánto celo por una supuesta congregación que se mantiene fuera de la Iglesia y cuánta desconfianza no implica no querer insertarse dentro de la Iglesia aún a riesgo de sacrificar la propia fsspx para salvación de las almas y la gloria de Dios. Al fin y al cabo si el grano cae en la tierra y no muere no da su fruto...
Por último así como hay que tener olfato contra el tan mentado modernismo creo que es hora de desarrollar un olfato contra esta postura extrema de continúa rebelión contra la autoridad eclesiástica tan contraria al evangelio y que aparece tras una máscara de piedad, incienso. Al fin y al cabo Cristo y con él multitud de santos y mártires no dudaron en sacrificarse a sí mismos para salvación de aquellos mismos que los condenaban...
Saludos en Cristo nuestro rey Crucificado y Suprema Cabeza de la Iglesia Católica.
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Estimado Juan
Sobre el olfato del que UD habla hay que notar que muchas ideas falsas lefebvrianas flotan en ciertos ambientes. Hay que estar atentos.
PF
Por otra parte el presbítero ... y el padre ... tan admiradores de Lefebvre y su obra también contribuyen a minar la confianza en el Sumo Pontífice y en la indefectibilidad de la Iglesia. Hay dentro de la Iglesia muchos lobos con disfraz de celo por el bien de las almas que contínuamente tratan de minar la confianza sobretodo en el magisterio posconciliar. Hay que tener mucho cuidado! Hay mucho olor a azufre!
Jesús Rey Crucificado lo bendiga!
Prefiramos morir dentro de la Iglesia antes que dando coces contra nuestra Madre que nos dio la vida de la gracia. Si tan fea está seguramente es por nuestros propios pecados.
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Estimado
Edito su comentario para evitar dar nombres. Creo que esos nombres que edito tienen mucho bueno y algo malo. Bendiciones
PF
Al contrario de lo que Ud piensa esos 2 sacerdotes que se reúnen por youtube con un sacerdote lefebvriano para apalear a la Iglesia y elogiar a Lefebvre tienen mucho de malo y poco de bueno. Acaso podría yo encontrar algo bueno en aquel que critica a mi madre (la Iglesia). Conozco a muchos sacerdotes y santos que no se atreverían a hacer esto como si fuera una falta de piedad filial!
Por otro lado en ese medio digital escriben varios lefebvristas. Es necesario para nuestras almas navegar en sitios tan tóxicos! Dios no lo permita! Es esa la voluntad de Dios? Para mi es como provocar continuamente sospechas contra la misma Iglesia. Labor fina que proviene de Satanás.
Acaso el Padre Pío se deleitaría en ese chismorreo contra la Iglesia o se ofrecería a si mismo como víctima por la misma Iglesia sin decir apenas una palabra? Y no vengamos con que no todos pueden ser el Padre Pío.
Porqué es tan fácil criticar al Papa siempre tan expuesto y vulnerable en vez de venerarlo y ayudarlo no sólo con oraciones sino cuando aparece desnudo como Noé cubrirlo y de un modo filial de salvar sus intenciones?
Jesús lo bendiga! La Virven nuestra Madre Celestial lo ilumine!
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Cristo es Dios y tiene poder sobre todos.
PF
Pienso que los laicos no conocemos nuestros derechos y obligaciones canónicas. Facilmente podemos ser desorientados y escandalizados. Si bien el peor riesgo lo traen los nuevos obispos a ordenar, muchos serán llevados tras de sí por el mal camino. Un celo fuera de la obediencia es un celo mal entendido. Y mire que nos ha costado agachar la cabeza y esperar que pase la ola...
Por favor continúe enseñándonos a la luz del CIC y de Santo Tomás, etc, cómo ser fieles y valientes en una situación tan delicada de muchos errores en las cabezas.
Nota: y le preguntaron ¿Por qué tus discípulos no se lavan las manos?
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Estimado EE
El cisma es pecado contra la caridad.
PF
Yo deseo ver a la fsspx en el seno de la Iglesia fundada por Cristo sufriendo si lo permite Dios persecución dentro de la Iglesia incluso hasta que fuera destruida la Fsspx para que pueda dar fruto.
Ahora esta fraternidad que tira sus dardos venenosos a toda la Iglesia Católica en su conjunto es la otra cara del modernismo que tanto dicen combatir.
La santidad se forja a fuerza de obedecer. Los Católicos adoramos a un hombre Dios que se hizo obediente hasta la muerte y muerte de Cruz. Acaso en la desobediencia puede haber santidad! Desde cuando?
Gloria Patri et Filio et Spiritui Sancto!
2. Es necesario aclarar que el contexto de mi comentario está dentro de la Ferendae sententiae. Esta tipo de excomunión se aplica mediante una decisión de la autoridad eclesiástica tras un proceso ante un delito grave que vaya contra la santidad de la Iglesia, el Papa y/o una verdad de la fe católica.
3. El Código de Derecho Canónico, ordenado a la salus animarum, tipifica la pena grave máxima de excomunión como una censura medicinal (no vengativa), cuyo objetivo es que la persona tome conciencia de la gravedad de su pecado y vuelva a la Iglesia: no borra el Bautismo, no expulsa “definitivamente” de la Iglesia y busca la conversión del alma.
4. El excomulgado sigue obligado a la fe católica, no queda “liberado” de ella, y le afecta (c. 1331) en que no puede recibir los Sacramentos (salvo la Confesión para salir de la excomunión), no puede ejercer ministerios o funciones en la Iglesia -no sería lícito, sí válido-, y no puede participar activamente en actos litúrgicos públicos. ¿Se puede levantar la excomunión? Sí se puede levantar, porque es una pena medicinal, si hay: arrepentimiento sincero, confesión sacramental y absolución por un Sacerdote autorizado (a veces reservada al obispo o a la Santa Sede). En peligro de muerte, cualquier Sacerdote puede absolver incluso de excomuniones reservadas.
5. El excomulgado sí puede asistir a la Santa Misa, pero no puede comulgar, pues no está “expulsado físicamente” de la Iglesia. Si es clérigo, el acto de celebrar sería válido, pero gravemente ilícito (prohibido).
6. Así, pues, la Iglesia distingue entre pertenencia ontológica, por el Bautismo, la persona queda incorporada para siempre a la Iglesia, no se pierde nunca ni siquiera por herejía o excomunión, el excomulgado no deja de ser cristiano, y la comunión plena (vida visible y sacramental). El excomulgado está separado del “cuerpo visible” en cuanto a la comunión. No participa plenamente en Sacramentos, vida litúrgica y bienes espirituales comunes.
7. ¿Está fuera de la Comunión de los Santos? No del todo, porque no participa plenamente en los bienes espirituales de la Iglesia. Pero no está totalmente fuera del influjo de la Gracia. La Iglesia sigue rezando por él y puede recibir gracias para convertirse. Por eso el mismo Catecismo dice que se le puede ayudar con oraciones. Por tanto, la excomunión no significa automáticamente condenación eterna, pérdida total de esperanza e imposibilidad de salvación. Es una medida excepcional y temporal de pena grave. Pero, la Iglesia nunca ha enseñado que “todo excomulgado que muere así se condena automáticamente”, porque entran factores de ignorancia, falta de plena libertad, arrepentimiento imperfecto y Gracia final. Pues, Dios puede obrar incluso en el último instante. Sobre la sepultura eclesiástica antes se podía negar a excomulgados declarados y notorios. Hoy, el Código de Derecho Canónico (c. 1184) es más matizado, pues se niega sólo si hay escándalo público grave. Pero, se concede si hay algún signo de arrepentimiento. La disciplina ha cambiado en aplicación pastoral desde el Concilio Vaticano II. La Tradición sigue: la Iglesia corta externamente para sanar internamente. Ahora bien, para ser justos con la excomunión declarativa, el caso de la situación canónica irregular de la FSSPX es el mal menor actual ante la santidad de la Iglesia, la protección de la fe católica y el bien del pecador, porque con misión canónica deberían ser excomulgados obispos pro-comunistas.masones.aborto.eutanasia.sacerdotisa.LGTB.divorciados vuelto a casar.orientalista.camino-conferencia alemán.sinodalidad rahneriana.etc. Y me parece que lo de la FSSPX no es un soplo primaveral del espíritu del Concilio, más bien va contra todos esos desmanes herejes y cismáticos consentidos, que se saltan el Derecho Canónico a la torera, porque van contra la santidad de la Iglesia, la verdad de la fe católica y el bien del pecador. Y si el Papa excomulga a la FSSPX, bien hecho si ordenan obispos sin mandato pontificio. Pero, si no excomulga a todos los demás obispos herejes, incurre él mismo en excomunión latae sententiae, por ir contra sí mismo y contra Cristo.
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estimado JSP
Imposible responder a comentarios tan largos
PF
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Estimado Víctor
El Papa es quien nombra los Obispos. Si él queda excomulgado, la Sede queda vacante.
San Pio X nombró al Cardenal Rampolla (tenido por muchos como masón) como Secretario del Santo Oficio (desde 1908 hasta su muerte en 1913).
Se anima UD a declarar que San Pio X entonces no fue Papa?
Ningún nombramiento hecho por el Papa es casual de excomunión del mismo Papa.
Bendiciones
PF
DIOS NO RATIFICA UNA INJUSTICIA!! una persona inválidamente excomulgada puede seguir recibiendo los sacramentos, ¿A que efectos se refiere Santo Tomas? A que injustamente te los negaran (los modernistas), o no serias enterrado cristianamente,etc, etc..
Habría una separación administrativa, no una separación Espiritual de Dios ni de la Iglesia, Su Cuerpo Místico
Si la excomunión es claramente injusta,
y un ministro (sacerdote u obispo) lo sabe con certeza moral,
PUEDE administrar los sacramentos, especialmente en casos de NECESIDAD.
La Iglesia no obliga a lo imposible!!!
Las leyes injustas no obligan en conciencia!!!
Muy mal! pero se entiende la indirecta!
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Estimado JM
Quién decreta que las excomuniones latae sententiae son injustas?
UD? Cuatro canonistas sin cargo alguno? Un obispo auxiliar de Cochinchina?
Y si los tales peritos se equivocan y el Papa no se equivocó y resulta que las excomuniones eran justas? Que hará UD? Invocará ignorancia invencible el día del Juicio Particular? Ignorancia invencible cuando UD se opone al Papa y a la ley canónica? Eso es ser al menos un Kamikaze en lo que toca a la salvación de la propia alma.
Bendiciones
PF
Pero si usted es consecuente con sus ideas, no debería entristecerse demasiado. El ecumenismo moderno afirma que uno no se condena si es consecuente con sus principios, aunque no sean ortodoxos. Entonces, estimado Padre, por qué nosotros pecaríamos contra la caridad si lo que pretendemos es obedecer a todos los papas anteriores al CVII?
Usted quiere obedecer en todo al pontífice, pues hágalo! Nosotros nos hemos dado cuenta de que si obedecemos en todo a los últimos pontífices, desobedecemos a los anteriores y no podemos resolver este matete tan fácilmente como usted. Quizás nos falta astucia, capacidad de adecuación, no lo sé. Pero no se amargue tanto por nuestra condenación, porque nosotros actuamos de buena fe y para irse al infierno hay que odiar a Dios.
Yo no lo juzgo a Usted porque no encuentra nada malo en la Misa Nueva, quizás me admira su falta de análisis, pero no dudo de su buena voluntad. Pues a nosotros nos sucede que, una vez que hemos visto los tremendos errores de la Misa Nueva ya no podemos asistir a ella. Y la condición que Roma nos pone para permitirnos las consagraciones de obispos es que digamos públicamente que la Nueva Misa no tiene nada objetable.
Con todo, agradezco sus sinceras preocupaciones. Siga rezando por nosotros, sobre todo, si somos excomulgados y tenga en cuenta que sufrimos muchísimo esta injusticia.
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Estimada Anónima
Le doy un consejo para solucionar su matete: siga en este punto lo que Mons. Lefebvre dijo el 8/3/80 en una carta a SS Juan Pablo II, a saber:
"Santo Padre:
Para poner fin a algunas dudas que ahora circulan en Roma y en ciertos círculos tradicionalistas de Europa y América en lo referente a mi actitud y pensamiento respecto del Papa, el Concilio y la Misa del Novus Ordo; y temiendo que estas dudas lleguen hasta Su Santidad, permitídme de nuevo decir lo que siempre he expresado…
Que estoy completamente de acuerdo con el juicio de Su Santidad sobre el Concilio Vaticano Segundo, hecho el 6 de noviembre de 1978 en la reunión del Sagrado Colegio. Que el Concilio debe entenderse a la luz de toda la Sagrada Tradición y en base al constante magisterio de la santa Iglesia.
Respecto a la Misa del Novus Ordo, a pesar de todas las reservaciones que se tengan, yo nunca he dicho que en sí sea inválida o herética".
bendiciones
PF
¿Qué ocurre cuando quienes excomulgan están ya excomulgados?
Aguardo su respuesta.
Respetuosamente.
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Estimado Bruno
Nadie justa y válidamente excomulgado puede excomulgar.
PF
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Querido Eduardo
Ahora no tengo tiempo para una entrevista. Que la hagan otros.
In Christo Rege
PF
Hablando de catecismo de siglos anteriores:
¿podrías comentarme que te parecen estos fragmentos del catecismo de trento sobre por ejemplo el sacramento del matrimonio ?
XXVII. De los deberes de la esposa. Permanezcan con mucho gusto recogidos en casa sin salir de ella, si no las obliga la
necesidad, y nunca se atrevan a salir sin licencia de su marido.
XXXIV. Cuándo deben abstenerse del uso del matrimonio.
710. Porque todos los bienes se han de alcanzar de Dios con santas oraciones, lo segundo que deben enseñar a los fieles es, que se abstengan algunas veces del uso matrimonial, para darse a la oración, y
señaladamente sepan que esto ha de observarse tres días antes por lo menos de recibir la Sagrada Eucaristía,
Mi conclusion
A la vista de los fragmentos citados, cuesta no leer este Catecismo como un producto muy hijo de su tiempo: un ambiente cultural tirando a rígido, hiper mega machista, con un deje marcadamente severo y, por momentos, con ese aire de sospecha hacia lo humano que luego asociaríamos sin demasiada dificultad a ciertos excesos rigoristas.
Y es precisamente ahí donde asoman sus costuras. La famosa recomendación de abstenerse del uso del matrimonio durante tres días antes de comulgar no solo suena hoy lejana, sino que plantea, dicho con suavidad, más problemas de los que pretende resolver. Porque, en el fondo, introduce una especie de vínculo implícito entre la recepción de la gracia eucarística y una práctica de continencia que acaba pareciendo condición previa casi “técnica”, como si la gracia dependiera de un pequeño protocolo de pureza más disciplinar que teológico.
Vista desde hoy —especialmente después del impulso decidido a la comunión frecuente, y aun diaria—, esa lógica no solo resulta difícil de sostener, sino que corre el riesgo de ser directamente contraproducente y negativa. No parece el mejor camino sugerir, ni siquiera de forma indirecta, que la vida matrimonial vivida con normalidad pueda convertirse en un obstáculo habitual para el acceso a la Eucaristía. Más bien da la impresión de que se desliza una comprensión algo encogida de la gracia, como si esta necesitara despejar previamente el terreno de lo cotidiano en lugar de asumirlo y transformarlo.
Si se pone en paralelo con el Catecismo de san Juan Pablo II, el contraste es, sin dramatizar, bastante elocuente. No es solo una cuestión de estilo, sino de enfoque: donde uno parece desconfiar, el otro integra; donde uno complica, el otro ordena. Y así, sin necesidad de grandes aspavientos, se percibe que entre ambos no hay solo siglos de distancia, sino también una manera mucho más afinada —y menos suspicaz— de entender cómo actúa la gracia en la vida real de las personas.
Fuente (catecismo de Trento)
https://adelantelafe.com/wp-content/uploads/2015/12/CATECISMO-ROMANO-CONCILIO-DE-TRENTO-520p.pdf
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Estimado JE
Al canon tridentino del quedarse en casa etc lo veo muy prudente con tal de que se intérprete y aplique con caridad y prudencia.
No conocía el otro canon. Me gustaría leer buena bibliografía al respecto.
In Christo Rege
PF
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Estimado Din
Prefiero ser ingenio que temerario al juzgar a quien devino Vicario de Cristo.
Bendiciones
PF
Puede haber un excomulgado injustamente en fuero externo y por lo tanto en fuero interno es inocente y puede confesarse y comulgar, de preferencia en donde no sea conocida su situación.
Un excomulgado en fuero externo puede ser absuelto por la Penitenciaría y recibir los sacramentos con la misma discreción mencionada.
Al canon tridentino del quedarse en casa etc lo veo muy prudente con tal de que se intérprete y aplique con caridad y prudencia.
No conocía el otro canon. Me gustaría leer buena bibliografía al respecto.
In Christo Rege
PF
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Sería interesantísimo hacer un post bien fundamentado de las diferencias entre catecismos.
Padre Federico, se lo digo con toda franqueza: me llama poderosamente la atención —por no decir que roza lo paradójico— que haya quienes, con tal de restar valor al Catecismo de la Iglesia Católica promulgado por san Juan Pablo II, se apoyen casi como argumento de autoridad en catecismos anteriores… sin haberse tomado siquiera la molestia de empaparse seriamente de ninguno de ellos. Es, si me permite la expresión, el colmo: invocar textos que apenas se conocen para desacreditar precisamente el que sí ha asumido, ordenado y depurado toda esa tradición.
Porque basta leer con un mínimo de atención el Catecismo de Trento para darse cuenta de que, aun siendo una obra importantísima en su contexto, está a años luz —sí, a años luz— de la claridad, profundidad y equilibrio doctrinal del actual. No hace falta forzar demasiado la comparación: las diferencias saltan a la vista.
Por ejemplo, en lo relativo a la Eucaristía, el tono y la práctica que se desprenden del Catecismo tridentino tienden a restringir la comunión frecuente mediante una serie de disposiciones que hoy no solo han sido superadas, sino que la propia Iglesia ha considerado doctrinal y pastoralmente inadecuadas. El impulso decidido hacia la comunión frecuente —y aun diaria— marca ya una diferencia de enfoque difícil de ignorar.
En esa misma línea, resulta especialmente significativo el vínculo que se establece entre la vida conyugal y la recepción de la Eucaristía, con recomendaciones de abstinencia previas que hoy no tienen cabida. Más aún: introducen una lógica que parece supeditar la gracia a una especie de disciplina previa, como si la vida matrimonial vivida con normalidad fuese, en cierto modo, un obstáculo que hubiera que “suspender” temporalmente para poder acercarse al sacramento. Francamente, esa manera de plantearlo no solo resulta ajena a la teología actual, sino que se revela, en la práctica, profundamente contraproducente.
Algo similar ocurre con la comprensión del matrimonio en sí mismo. Mientras que en el Catecismo de Trento aparece con un marcado acento como remedio frente a la concupiscencia, el Catecismo actual lo presenta con toda su riqueza como una auténtica vocación de amor y de santificación. No es un matiz menor: es un cambio de horizonte.
También la finalidad del acto conyugal se entiende de modo distinto: donde antes predominaba casi exclusivamente la procreación, hoy se reconoce con igual dignidad la dimensión unitiva, en una visión más completa y menos reductiva.
La concepción de la gracia ofrece otro contraste revelador. En el Catecismo antiguo, a veces parece quedar encorsetada en una serie de condiciones muy concretas; en el actual, en cambio, se subraya su capacidad de actuar en la vida ordinaria, elevándola desde dentro, sin necesidad de crear una especie de paréntesis artificial en lo humano.
El tono moral general también cambia sensiblemente: de un enfoque más normativo, preventivo y, en ocasiones, severo, se pasa a otro más pedagógico, personalista y atento al proceso real de las personas.
En lo que respecta a la conciencia, el desarrollo es igualmente notable. Frente a un énfasis más marcado en la obediencia externa, el Catecismo actual profundiza en el papel de la conciencia bien formada como lugar de encuentro con la verdad.
Incluso la comprensión del pecado evoluciona: de una formulación más jurídica se pasa a una visión más relacional, como ruptura de la comunión con Dios.
La relación con el cuerpo y la corporalidad es otro punto donde la distancia se hace patente. Allí donde antes se percibe cierta desconfianza, hoy encontramos una valoración positiva e integrada de la dimensión corporal de la persona.
Y, si me permite decirlo con claridad, en el tratamiento del papel de la mujer y del matrimonio se aprecia un tono que hoy no puede calificarse de otra manera que marcadamente machista en su redacción y planteamientos, reflejo evidente de un contexto cultural que ya no es asumible sin más. El Catecismo actual, por el contrario, afirma sin ambigüedades la igualdad de dignidad entre hombre y mujer.
Podríamos seguir: el acceso a los sacramentos, antes más restringido, se entiende hoy ( gracias entre otros a san Pio X)desde una visióndoctrinal y pastoral de acompañamiento; la visión del mundo pasa de acentuar casi exclusivamente el peligro a reconocerlo como ámbito de santificación; el lenguaje sobre la sexualidad se vuelve más explícito y positivo; y el eje que antes gravitaba con fuerza en torno al temor se desplaza claramente hacia la centralidad del amor y la misericordia.
En definitiva, Padre, más que una simple diferencia de estilo, lo que encontramos es un desarrollo que va de una espiritualidad que, en no pocos aspectos, parece poner condiciones a la gracia, a otra que entiende que la gracia entra precisamente en la vida real —también en la matrimonial— para transformarla desde dentro.
Por eso, sinceramente, resulta difícil sostener ciertas críticas sin caer en una idealización un tanto ingenua del pasado. Basta leer los textos con atención para comprobar que la tradición no se repite sin más: crece, se purifica y, afortunadamente, también madura.
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Estimado JE
No coincido con todo lo que UD dice pero me parece in genere una reflexión inteligente que da lugar a una sana reflexión.
Bendiciones
PF
2. Este es el gran problema del Concilio Vaticano II: una pastoral con buena fe con actos postconciliares no correctos. Por ej. la libertad religiosa en DH: "Confiesa asimismo el santo Concilio que estos deberes afectan y ligan la conciencia de los hombres, y que la verdad no se impone de otra manera, sino por la fuerza de la misma verdad, que penetra suave y fuertemente en las almas. Ahora bien, puesto que la libertad religiosa que exigen los hombres para el cumplimiento de su obligación de rendir culto a Dios, se refiere a la inmunidad de coacción en la sociedad civil, deja íntegra la doctrina tradicional católica acerca del deber moral de los hombres y de las sociedades para con la verdadera religión y la única Iglesia de Cristo. Se propone, además, el sagrado Concilio, al tratar de esta verdad religiosa, desarrollar la doctrina de los últimos Pontífices sobre los derechos inviolables de la persona humana y sobre el ordenamiento jurídico de la sociedad." Luego, los Pontífices anteriores al Vaticano II no contradicen a los posteriores. Pero, si hay un pequeño problema -buena fe, acto incorrecto-, al pedir al Estado que integre ley de libertad religiosa en su ordenamiento jurídico: que debes ser el primero en dar ejemplo.
3. La dignidad de la persona la da Cristo mediante "La Regla de Oro" y constituye un pilar ético fundamental en el Evangelio y en la enseñanza del Señor Jesús. Aunque a menudo se formula en negativo ("no hagas..."), el Señor Jesús la formula en positivo, elevando el estándar de conducta. La Palabra de Dios con respecto a la libertad religiosa (Mt 7,12): "Así que, todo cuanto queréis que los hombres os hagan, hacedlo también vosotros a ellos; ésta es la Ley y los Profetas”. Lc 6,31: "Y según queréis que hagan los hombres con vosotros, así haced vosotros con ellos". Antecedente en el AT: una forma similar, aunque negativa, se encuentra en Tob 4,15: "Lo que no te gusta que te hagan, no se lo hagas a los demás". ¿Por qué es importante? El Señor Jesús explica que esta máxima resume el espíritu de toda la "Ley y los Profetas" y ésta es la síntesis de cómo amar al prójimo agradando a Dios.
4. Luego, el Estado Vaticano tras el Concilio Vaticano II lo primero que debería haber hecho es integrar una ley de libertad religiosa en su ordenamiento jurídico. ¿Nos damos cuenta de la buena fe y el acto incorrecto?
5. Bien, ahora la excomunión automática: un Papa puede incurrir en excomunión latae sentenciae sin tener que producirse "sede vacante", porque compete a su conciencia personal.
6. Porque, ¿cuántos epíscopos en excomunión automática hay y no están vacantes sus diócesis? Algunos botones de muestra:
https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=41712
https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=38984
https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=19764
https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=18582
https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=24334
Y el elenco alemán...
7. Por tanto, la culpa depende del conocimiento más el consentimiento y la buena fe no convierte en bueno un acto objetivamente malo. Aunque, también es cierto que no todo pecado = delito canónico y no todo delito = excomunión automática. El Código de Derecho Canónico (c. 1364 §1) establece que el apóstata, hereje o cismático incurre en excomunión latae sententiae. Esto significa que la pena se produce ipso facto (automáticamente) y no necesita declaración previa.
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Estimado JSP
No puedo leer tan largos comentarios como sueles hacer.
PF
Están a punto de saltar de la barca de Pedro, pero aún no lo han hecho. Y, sin embargo, por un bienintencionado, pero tal vez exagerado celo de las almas, a veces pareciera que tenemos excesiva prisa por dejar ya todo este asunto atado y bien atado. Lo cual, paradójicamente, crea aún mayor desazón y zozobra en muchos fieles.
Porque "La caña cascada no la quebrará, y la mecha humeante no la apagará", dice Isaías del Señor. Y el caso es que una sola palabra del papa aprobando las consagraciones, aún podría dar la vuelta a todos los argumentos. Oremos.
---+---
Oremus
PF
++++
UD pensó mal.
PF
La sentencia no surte efecto y es nula si no hay causa debida, luego es posible la excomunión inválida, y nula, es decir, no hay excomunión, sino comunión a pesar de la sentencia injusta hecha por un Romano Potífice. Es decir, estamos en el ámbitlo de la fabilidad del Romano Pontifice, ya que de hecho es tan cierto que el Romano Pontifice es infalible como que es falible.
No debe ser despreciada si el error en la causa o en el trámite del derecho sea tal que no invalide la sentencia, pero si es tal que invalida la sentencia entonces no hay excomunión, y no debe ser despreciada la autoridad (la FSSPX siempre reconoce la autoridad del Romano Pontífice -caso contrario es el cisma, negación de la autoridad del Romano Pontifice). Ahora bien, el desprecio de lo injusto es cosa de ley natural, porque solo lo justo es digno de aprecio; se aprecia, sin embargo, a la autoridad, aunque obre injustamente.
Además el articulo trata de injusticias recibidas personalmente que afectan solo el plano personal, y no como el caso de la FSSPX donde afecta al Bien de la Iglesia, pues se da en este caso que la Congregación conserva el Tesoro de la Iglesia que Roma expone en peligro. De hecho sirven al Romano Pontifice y él mismo, si viera, los tendría por sus mejores amigos ya que mejores amigos del Papa son aquellos que le ayudan a cumplir su deber. El papa, como dijo en mensaje a teólogos italianos (y es solo un ejemplo) les pide habitar el mundo (como teólogos) entre la "fidelidad y la creatividad, entre la tradición y la novedad, entre la unidad y la diversidad", es claro, y usted lo sabe padre Highton que eso es faltar a su deber. La FSSPX y los sacerdotes fieles, por ejemplo usted, pide sólo la fidelidad, sólo la Tradición, sólo la Unidad (de doctrina primero, que funda la de gobierno) y eso es ayudar al Papa.
La cuestión ya fue dicha por Lefebvre y será así, téngalo por seguro: todos los problemas de Roma con la FSSPX se acabarán inmediatamente cuando Roma vuelva a la Tradición por completo y como ocurrió otrora haya valía (y amor a la Fe) en un Romano Pontifice para condenar los desvaríos de sus predecesores, porque en verdad serán condenados, como lo fue Honorio 1, por lo menos en cuanto negligentes en la defensa de la Fe, como lo fue aquél.
Créame que le aprecio fuertemente. Saludos humildes en Jesucristo; de un católico, o que pretende serlo, y aunque pueda verme usted padre como no católico por ir a las capillas de la FSSPX creame que solo quiero serlo y fielmente.
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Estimado Nicolas
Fuera del caso de ignorancia invencible, hay para Ud salvación fuera de la SSPX? Si la respuesta es positiva, desarrollela, expliquela y ejemplifique la.
Bendiciones
PF
En estos tiempos modernos: Dónde está la Eucaristía, allí está Cristo.
"Hablando de catecismo de siglos anteriores:"
Bueno, estábamos hablando de dos catecismos que son del mismo siglo, el siglo pasado, no de siglos anteriores.
"¿podrías comentarme que te parecen estos fragmentos del catecismo de trento sobre por ejemplo el sacramento del matrimonio ?
XXVII. De los deberes de la esposa. Permanezcan con mucho gusto recogidos en casa sin salir de ella, si no las obliga la
necesidad, y nunca se atrevan a salir sin licencia de su marido.
XXXIV. Cuándo deben abstenerse del uso del matrimonio.
710. Porque todos los bienes se han de alcanzar de Dios con santas oraciones, lo segundo que deben enseñar a los fieles es, que se abstengan algunas veces del uso matrimonial, para darse a la oración, y
señaladamente sepan que esto ha de observarse tres días antes por lo menos de recibir la Sagrada Eucaristía,"
Me parecen magníficos, teniendo en cuenta que son recomendaciones prudenciales, no son mandamientos, por lo que su aplicación es igualmente prudencial. No son ocurrencias de una época, son las recomendaciones que tradicionalmente se han dado en el cristianismo, desde los apóstoles. Lo peculiar de nuestra época es que despreciamos todo lo que nos transmite las santas tradiciones.
"Mi conclusion
A la vista de los fragmentos citados, cuesta no leer este Catecismo como un producto muy hijo de su tiempo: un ambiente cultural tirando a rígido, hiper mega machista, con un deje marcadamente severo y, por momentos, con ese aire de sospecha hacia lo humano que luego asociaríamos sin demasiada dificultad a ciertos excesos rigoristas."
Como te dije, esas recomendaciones no son ocurrencias del siglo XVI, sino que son tradiciones prudenciales que vienen desde los mismos apóstoles y transmitidas por los Padres de la Iglesia. Obviamente cada época interpreta y aplica esas tradiciones de una manera acorde al contexto cultural y espiritual que se vive, por algo son prudenciales. Lo que sí es muy hija de su tiempo es tu apreciación de esos pasajes del Catecismo Romano como "rígido, hiper mega machista, marcadamente severo, con aire de sospecha hacia lo humano y excesos rigoristas". Todas esas apreciaciones sí que son hijas de este tiempo que ya ha perdido la visión cristiana tradicional de la ascética y la mística, y por eso la práctica cristiana, las vocaciones, los matrimonios, todo eso se desploma día a día.
El Catecismo de San Juan Pablo II recomienda, citando a Pío XII, que, en cuanto al gozo y placer que se experimenta en la unión conyugal, si bien es algo bueno, «los esposos deben saber mantenerse en los límites de una justa moderación». San Pablo también señala que los esposos pueden, de mutuo acuerdo, abstenerse por un tiempo de relaciones conyugales para dedicarse a la oración. Todo eso es prudencial y es tradicional a lo largo de todo el cristianismo.
En cuanto al pasaje de que la mujer permanezca en casa, ese mismo numeral del Catecismo que citaste, trae una larga cita de la primera carta del apóstol San Pedro:
“Las mujeres sean obedientes a sus maridos, a fin de que con eso si algunos no creen, por el medio de la palabra, sean ganados sin ella por solo el trato con sus mujeres, considerando la pureza de la vida que llevan, y el respeto que les tienen. El adorno de las cuales no ha de ser por defuera con los rizos del cabello, ni con dijes de oro, ni gala de vestidos. La persona interior escondida en el corazón, es la que se debe adornar con él atavío incorruptible de un espíritu de dulzura y de paz, lo cual es un precioso adorno a los ojos de Dios. Porque así también se ataviaban antiguamente aquellas santas mujeres, que esperaban en Dios, viviendo sujetas a sus maridos. Al modo que Sara era obediente a Abraham, a quien llamaba su señor”
La recomendación del Catecismo Romano está muy acorde con el pasaje citado, que por cierto es Palabra de Dios. Por supuesto, como te dije, a cada época le corresponde hacer sus énfasis y matices de acuerdo a varios factores culturales y espirituales, pero directamente abandonar esas enseñanzas, como lo hace el Catecismo de San Juan Pablo II, me parece una falencia que habrá que remediar, porque es enseñanza del Espíritu Santo, y dejarla de lado siempre acarrea males que, por cierto, ya los estamos viendo.
"No parece el mejor camino sugerir, ni siquiera de forma indirecta, que la vida matrimonial vivida con normalidad pueda convertirse en un obstáculo habitual para el acceso a la Eucaristía."
El problema está en que no entiendes el sentido de esa práctica, porque, como ya te mencioné, hoy en día existe bastante ignorancia de la ascética y la mística cristianas. Por ejemplo lo que sigue habiendo es el mandamiento de ayunar una hora antes de comulgar. ¿Acaso comer es malo? ¿Acaso la alimentación vivida con normalidad puede convertirse en un obstáculo habitual para el acceso a la Eucaristía? No, se trata de una práctica de ascesis orientada a la facilitar una mística más plena de la comunión eucarística. El modo de recomendarlo, o regularlo, ya depende de cada época, y cada circunstancia.
Esa falencia actual, por parte de la Iglesia, en enseñar los caminos cristianos tradicionales de ascética y mística, es la que está llevando a que la gente ya no encuentre orientación ni realización espiritual en la Iglesia, y la busquen en libros de autoayuda, de practicas espirituales orientales, de asesis estoica, etc. ... y las consecuencias de ello las vivimos día a día, un abandono, o al menos una ignorancia abrumadora del contenido de la vida cristiana.
El Catecismo de San Juan Pablo II es muy bueno, pero tiene falencias, que en realidad pertenecen a todo el magisterio actual, que habrá que ir reparando si no queremos que el cristianismo plenamente vivido se extinga. Esto no significa que haya que volver al Catecismo Romano, obviamente, solo significa que hay que ver las falencias, y como suplirlas de la manera más adecuada a nuestros tiempos.
Por otro lado, como material de catequesis para enseñar la fe y moral a los niños y adolescentes, el Catecismo de San Pío X es mucho más adecuado que el de San Juan Pablo II, eso también creo que es algo obvio, pero lamentablemente no se quiere recurrir a nada que sea previo al Concilio Vaticano II, como si en ese Concilio hubiese acabado una Iglesia y se hubiese refundado una nueva.
Fuera del caso de ignorancia invencible, hay para Ud salvación fuera de la SSPX? Si la respuesta es positiva, desarrollela, expliquela y ejemplifique la.
Bendiciones
PF"
Respondo padre Federico a su pedido. Claro que si la hay, de hecho esta opinión no es mía sino de la misma Fraternidad. El padre Pagliarani ha dicho otra cosa: en una parroquia promedio es dificil encontrar de forma segura los medios necesarios para la salvación, y así es. De hecho nuestros párrocos no hablan de pecado mortal y pecado venial (distinción necesarísima de aprender para vigilar la propia alma), no hacen sermones sobre esto ni guian a sus fieles a lecturas que contengan esta mínima doctrina... obran mal, llevan por ejemplo a enfermos que hace años no van a la Iglesia el sacramento de extremaunción cuando deberían llevar la confesión, luego quedan en pecado mortal... dan de comulgar sin distinción y no tienen de suyo doctrina teologica mínima tradicional en torno a algo muy sencillo: un alma puede estar en estado de gracia o en estado de condenación. No hablan de infierno. Para el párroco de mi ciudad el infierno podría estar vacío, al Santo Padre Francisco le gustaba pensar, dijo, que el infierno está vació, y el Papa Leon XIV en catequesis del año pasado yendo un poco mas dijo que Cristo en su misericordia atraviesa el umbral de la muerte y vacía el infierno con su bondad... ¡Dios mio padre Federico! ¿no le parece terrible? ¿Cómo van a estar preocupados por la pérdida de las almas si al fin y al cabo ninguna se pierde ya que el infierno se vacía y ademas sostienen que las otras religiones son también medios de salvación, no completos ni perfectos, pero de los que no rehusa servirse Dios, lo que es evidenemente falso y contrario a la Fe de siempre? Obviamente se dedicarán con énfasis desmedido a las realidades temporales. Si escucho hablar a Jorge Garcia Cuerva, a Iglic, a Colombo ¿qué recibo? Estoy vacío y muerto. Usted y Ravasi, dos casos apenas... y algunos mas, pero muy poquitos, ¿y el resto? Por supuesto hay necesidad. De hecho padre yo se muy bien que usted ni piensa ni actua conforme a los papas: no coincide con Juan Pablo 2 porque jamás organizaría un encuentro como el de Asís ni daría una capilla levantada por usted para que lo profanasen animistas, usted no visitaría sinagogas y se abrazaría con sus dirigentes judíos, porque su corazón misionero le predicaría a Cristo si econtrase el mínimo lugar. No haría como Francisco y confundiría la moral conyugal, porque clarito la predica, no hablaría de realidades temporales y de inmigirantes y ecología, porque usted subordina lo temporal a lo eterno todo el tiempo como un sacerdote debe hacer. Es decir, resiste con sus actos, desobedece a los papas fielmente al no imitar de ninguno modo sus lineas directrices. De hecho reza Misa Tradicional cuando en Traditiones Custodes claramente se dice que es una tolerancia pero que la única lex orandi del Rito Romano es el misal de Pablo VI. Si en perfecta obediencia quisiera actuar conforme a la actual disposición vigente de Roma y seguir los deseos de Francisco y Leon XIV debería dejar la misa Tradicional y rezar exclusivamente el rito de Pablo VI porque solo toleran al Misal de San Pio V pero no lo quieren, así en texto aprobado para circular en el sínodo por Leon XIV, lo dejó claro también Roche. Sabe en conciencia que lo que digo es cierto.
Saludos en Cristo y María.
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Estimado Nicolas
Me alegro que para UD hay salvación fuera de la SSPX.
Por eso, no hay necesidad alguna de que la SSPX consagre obispos contra la voluntad papal.
Abrazo en Xto Rey
Padre Federico
Pregunto este sacerdote que hace uso del sacerdocio en separación de la Iglesia se arroga el don de conocer la conciencia de los que asistimos a parroquias que forman parte de la Iglesia Católica en comunión con el Papa León? Parece surrealista. Cuánta temeridad y soberbia hay en esas palabras! Y después como siempre pegándole a los papas posconcialares "enemigos de la tradición " bla, bla, bla.
A ver: si Pagliarani un sacerdote en desobediencia sabe más que la Iglesia entera y su Magisterio actual. Entonces el último apague la luz! O nombrenlo Papa de su secta.
Cómo Lefebvre y sus seguidores han tergiversado y dividido a la Iglesia al igual que modernistas. Son 2 caras de la misma moneda.que dividen, separan, confunden e incitan a las almas a la desobediencia y a situarse fuera de la comunión eclesial. Por supuesto toda la culpa es del Concilio no de su espíritu desobediente y rebelde a la autoridad.
En Cristo obediente hasta la muerte y muerte de Cruz.!
"tradiciones prudenciales"
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Tu único argumento es que son tradiciones prudenciales.
LLevo años luchando contra todos aquellos infocatolicos que desprecian y niegan una precision doctrinal encuadrada en la parte de Fe del Catecismo Mayor actual, que por tanto en virtud de lumen gentium nº25 es infalible doctrina de Cristo que dice:
83. Es preciso distinguir de ella las "tradiciones" teológicas, disciplinares, litúrgicas o devocionales nacidas en el transcurso del tiempo en las Iglesias locales. Estas constituyen formas particulares en las que la gran Tradición recibe expresiones adaptadas a los diversos lugares y a las diversas épocas. Sólo a la luz de la gran Tradición aquéllas pueden ser mantenidas, modificadas o también abandonadas bajo la guía del Magisterio de la Iglesia.
No puedo con la gente que para unas cosa las tradiciones son mudables y para otras hay una intransigencia enfermiza.
Hablamos de un siglo en el que no existían muchas de las alternativas sanas de ocio o desarrollo personal que hoy tenemos, y donde, precisamente por eso, proliferaban prácticas como la astrología, los augurios, los conjuros, los supuestos médiums o la invocación de espíritus. Era un caldo de cultivo evidente para desviaciones graves de la fe. Y sin embargo, el catecismo no entra a condenar de forma explícita y detallada estas prácticas. Se mueve en generalidades, cuando el contexto pedía claridad concreta.
A mí eso me parece una laguna importante: no porque la doctrina de fondo no estuviera, sino porque faltó una advertencia directa y pedagógica sobre un mal real, cotidiano y espiritualmente peligroso para la gente de a pie.
El contraste con el Catecismo de la Iglesia Católica de san Juan Pablo II es muy llamativo. El catecismo actual sí baja al terreno, nombra las cosas y no deja margen de ambigüedad: condena expresamente los horóscopos, el recurso a médiums, la invocación de muertos o espíritus, y toda forma de superstición como pecado grave contra el primer mandamiento. Ahí hay una conciencia mucho más clara de que no basta con principios abstractos: hay que señalar prácticas concretas.
Por eso, sinceramente, yo diría que en este punto el Catecismo de Trento resulta incompleto en su formulación moral. No porque estuviera equivocado, sino porque no afrontó con la suficiente contundencia un problema muy vivo en su tiempo. Y eso, visto desde hoy, se nota.
Por otro lado los autores del Catecismo de Trento fueron escasísimos:
Muelo Calina, Leonardo de Marinis, Egidio Fuscario y Francisco Foreiro.
También cooperaron a la misma el Cardenal Seripando, Miguel Medina, y Pedro Galesino
En cambio en el catecismo actual han colaborado todos los obispos del mundo: cito de aqui
"Después del Concilio ya se habían dado otros pasos, como por ejemplo, la
renovación de la liturgia, el nuevo Código de Derecho Canónico y faltaba para concluir esa obra y esos frutos del postconcilio la renovación del Catecismo de la Iglesia Católica.
Ése es el momento en el que el Papa hace suya esa proposición del sínodo de los obispos, y en 1986 confía a una comisión de 12 cardenales y obispos, presidida por el entonces Cardenal Joseph Ratzinger. Le confía a este cardenal la tarea de elaborar un proyecto del Catecismo tal y como lo habían solicitado los padres del Sínodo, se elige un comité
de redacción de siete obispos, expertos en teología y en catequesis, y comienza la redacción del Catecismo. Tiene 7 borradores a lo largo de su elaboración que son enviados a todos los obispos del mundo, a expertos en teología y en catequesis. Se reciben unas 24000 enmiendas, no por estar mal redactado, sino que la exposición del Catecismo tiene muchas expresiones que pueden ser matizadas, son aportaciones de
todos los obispos, de la iglesia universal, para el enriquecimiento y la fijación más exacta de los términos en los que se expresa la fe (la práctica totalidad de esas 24000 enmiendas fueron asumidas para mejorar el texto). Fue redactado en francés, porque el
latín se había perdido como lengua vehicular, hoy quizá podría ser el italiano que está siendo asumida como una lengua muy universal en el seno de la iglesia para sus trabajos internos últimamente, pero fue el francés el idioma en el que se hizo ese gran trabajo."
Examinadlo todo y quedaos con lo bueno, dice el Apóstol. Los dos catecismos son muy buenos, y los dos tienen sus falencias, que hay que remediarlas con el recurso a la Palabra de Dios que la recibimos de la Tradición y la Sagrada Escritura.
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