Cum Petro et Sub Petro!

Rechazando simultáneamente las insinuaciones del cisma, la papolatría y las herejías (modernista, protestante y otras) en medio de las agitaciones que padecemos en estos días ante las invectivas, escándalos y maquinaciones de tirios y troyanos, exhortamos a los católicos a meditar estas perennes y olvidadas enseñanzas de la Catedra de Pedro sobre la debida sumisión que le debemos al Sumo Pontífice y a hallar solaz en ellas totalmente abandonados en la Divina Providencia, que estableció Su Iglesia como Columna de la Verdad, tiene contado hasta el último de nuestro cabellos y no dejará que seamos tentados por encima de nuestras fuerzas.
- “Para cumplir exactamente con tu misión, venerable hermano, hay que recordar e inculcar a los fieles encomendados a tus cuidados esta verdad que forma parte de la fe católica, es decir, que el Romano Pontífice ha recibido de nuestro Señor Jesucristo, en la persona de Pedro, pleno poder para apacentar conducir y gobernar a la Iglesia Universal; que el ejercicio libre e íntegro de esta facultad no puede conocer limitación ni cortapisas de ningún género por causas de territorios o nacionalidades, y que todos aquellos que tienen a gloria llamarse católicos deben estar Unidos a él, no solo en materia de fe y verdades dogmáticas, sino también en asuntos de liturgia y de disciplina” (S.S. Beato Pío IX, Carta apostólica Non Sine Gravissimo, 24 de febrero de 1870).
- “Está comprobado y demostrado que un obispo, no solamente es más débil, sino que se convierte en ludibrio de sus adversarios cuanto menos está unido con la Piedra inconmovible sobre la que nuestro Señor Jesucristo construyó su Iglesia y contra la cual ha prometido que nunca prevalecerán las puertas del infierno” (S.S. Beato Pío IX, Carta Ex Epistola, 26 de octubre de 1865).
- “VI. La doctrina del Sínodo [de Pistoya] por la que profesa que “el obispo recibió de Cristo todos los derechos necesarios para el buen régimen de la diócesis";
como si para el buen régimen de cada diócesis no fueran necesarias las ordenaciones superiores que miran a la fe y a las buenas costumbres, o la disciplina general cuyo derecho reside en los Sumos Pontífices y en los concilios generales para toda la Iglesia, es cismática, o por lo menos errónea” (S.S. Pío VI, Bula Auctorem Fidei, 28 de agosto de 1794).
- “Poneos en guardia, carísimos hijos, contra los malos guías; no sigáis sus consejos y resistid a sus mortales insinuaciones. Porque, cuando se esfuerzan por alejaros de vuestra comunión con la Santa Sede, lo que pretenden es arrancaros del seno de la Iglesia para perderos enteramente. Se ufanan vanamente de una pretendida comunión con la Sede Apostólica, siendo que no están unidos ni con el Romano Pontífice, ni con los obispos en Comunión con él. No os dejéis arrastrar por ilusiones. Comprended y recordad bien que ‘donde está Pedro allí está la Iglesia’ (San Ambrosio, In Psalm. XL, n. 30), que aquellos que no están en la Sede de Pedro, que la destrozan con un cisma impío, no tienen tampoco la herencia de Pedro” (S.S. León XII, Exhortación apostólica Pastoris Aeterni, 2 de julio de 1826).
Viva la Religión Católica!
Padre Federico, S.E.
In partibus infidelium, 16/III/26
3 comentarios
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Señora
Los exhorto a la conversión. Esa es la bendición en un caso así. Bendecir es bien decir.
Bendiciones
PF
“Está comprobado y demostrado que un obispo, no solamente es más débil, sino que se convierte en ludibrio de sus adversarios cuanto menos está unido con la Piedra inconmovible sobre la que nuestro Señor Jesucristo construyó su Iglesia y contra la cual ha prometido que nunca prevalecerán las puertas del infierno”
Por algo dijo Cristo que a su Iglesia la iba a edificar sobre Pedro, no sobre los Doce, ni sobre los Once. Por algo fue a Pedro que dijo rogaría por él para que su fe no se viniera abajo, y no por los demás apóstoles, de hecho, la fe de los demás apóstoles iría a ser confirmada por la de Pedro.
Por algo dijo San Pablo qué subió a Jerusalén para confirmar su doctrina y su comunión con las columnas de la Iglesia, para asegurarse de que no corría en vano.
Por algo le dijo Cristo a Pedro, y no a los demás apóstoles, que apacentara a sus ovejas. Y no lo dijo una vez, sino tres veces, porque en aquel momento le estaba entregando las llaves del reino, que solo le había prometido s él cuando le había cambiando el nombre de Simon a Pedro. Son las tres llaves del Reino, para realizar los tres ministerios: santificar, enseñar, gobernar. Los dos últimos los realiza Pedro directamente sobre todos los fieles, por eso le dice dos veces que apaciente sus ovejas, en cambio una vez le dice que a paciente sus corderos, esto se refiere al ministerio de santificar, que lo realiza principalmente formando el colegio de apóstoles, ordenando a los obispos que serán los que ordenen sacerdotes, que consagre los óleos y el crisma, y que confirmarán en el Espíritu Santo a todos los fieles.
Saludos, Padre, y que Dios lo bendiga y proteja !!
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Estimada Señora
Le edito el comentario por razones prudenciales.
Su pregunta es válida. Jesus Sacramentado le dará la respuesta en la oración.
La respuesta corta es evitar la papolatría. SS Benedicto XVI y SS Francisco nos advirtieron con mucha fuerza contra ese vicio.
Bendiciones
PF
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