Domingo I de Adviento: El centinela y la "UVI"
Domingo I de Adviento: El centinela y la “UVI”
El Adviento es tiempo de espera, de conversión y de esperanza, que recuerda la venida del Señor en la carne y que aguarda su venida como Juez universal. Podemos destacar como imágenes adecuadas para este tiempo litúrgico la del centinela y la de la “UVI” – unidad de vigilancia intensiva - ; aunque hoy se emplea comúnmente la expresión “UCI”, unidad de cuidados intensivos.
I. ¿Quién es el centinela? Es el soldado que está de guardia durante la noche y que desea, más que ninguna otra cosa, que amanezca. El Salmo 130 testimonia esta actitud al decir: “Mi alma espera en el Señor,/ espera en su palabra/; mi alma aguarda al Señor/, más que el centinela la aurora”.
El que vela atisba el nacimiento de la aurora, el comienzo del amanecer que precede la salida del Sol, la venida del Señor, cuyo resplandor ilumina toda la tierra. Para nosotros esa aurora es María. Su presencia alivia y llena de optimismo al centinela que cumple el mandato de Jesús: “Estad atentos, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento” (Mc 13,33).
II. Vigilar, hacer vela, es estar pendiente de todo, de lo grande y de lo pequeño, de cualquier signo. En los hospitales existe la mencionada unidad de cuidados intensivos - antes llamada “unidad de vigilancia intensiva” - , en la que se está atento a cualquier síntoma del paciente. Y nosotros, sin Dios, somos los más enfermos de los enfermos.
Se trata de vigilar a fin de que nada se escape, “intensivamente”, con más dedicación que de costumbre, manteniéndose bien despiertos para que no pase inadvertido lo más importante: La presencia de Dios, su llegada, es una visita que, si no estamos atentos a descubrirla, podríamos hasta ignorarla.

Hay cosas que suceden sin más. Pero, entre las cosas que suceden, algunas de ellas se escapan a nuestra lógica, que nos mueve a reivindicar derechos y a exigir obligaciones. Otras lógicas no lo hacen. Uno no puede desear hacer comparecer al Universo porque un rayo haya caído sobre su casa. No podrá hacerlo. Y, si hubiese caído sobre una persona, tampoco.
Todos asociamos Hollywood con el cine. También Bollywood, en la India, suena ya a cine. De estos últimos estudios ha salido el protagonista masculino, Ali Fazal, de la divertida película “La Reina Victoria y Abdul”, un filme que hace reír, sin duda, pero que, al mismo tiempo, ayuda a pensar.
Me han dicho que la oficina de la Santa Sede - o del Estado Vaticano, que no es lo mismo, pero como si lo fuere- encargada de estos menesteres, de sacar a la luz sellos, ha aprobado uno en el que, con una iconografía muy semejante a lo que entendemos por el Calvario - Cristo en la Cruz, al lado de María y de San Juan - va a publicar un sello postal con un Crucificado en el centro, con un fondo que sería la ciudad de Wittenberg, y con dos personajes, a un lado y a otro de la Cruz.






