El absurdo minuto de silencio
ETA ha vuelto a matar. Con la misma cobardía de siempre, con la misma crueldad. Han arrebatado la vida a un militar y padre de familia, que en acto heroico esperó a que evacuasen la zona sus compañeros en primer lugar, saliendo el último del cuartel.
Las instituciones y partidos han vuelto a presentarnos la misma cantinela “post-atentado” de siempre. Han sacado del cajón el mismo comunicado que ya han usado setecientas veces, y han puesto “tipex” en nombres y lugares, para soltarnos el mismo rollo, que sinceramente me irrita en lo extremadamente vacío de su formalismo.
