Educación y la Ley Celaá

En España, la ministra de educación está logrando adquirir una fama desproporcionada a su talento. La ley educativa que llevará su nombre parece que va a poder convertirse en la más liberticida de cuantas se han legislado en la materia en este país. Es curioso cómo siendo ella de profesión docente, haya sido capaz de promover una norma tan lesiva para (de manera combinada) los derechos de las familias a escoger la educación que consideren apropiada para sus hijos y el derecho de los estudiantes españoles a recibir la educación en su lengua materna el ESPAÑOL. Por si no fuera suficiente atropello esto que cuento, disponen de mucha más información en este enlace, diré que la ley ataca de manera mal disimulada a los centros concertados, muchos de ellos en manos de entidades cristianas o incluso de las propias diócesis y de manera directa a los centros de educación diferenciada, centros para chicos o para chicas prohibiéndoles recibir subvenciones públicas.


Vivimos en unos días que pasarán a la historia, no sé si como los de la pandemia COVID o la histeria COVID; el tiempo nos lo dirá. Lo que está claro es que no es la primera vez que la humanidad se enfrenta a situaciones como la que nos ha tocado vivir. Es un lugar común que en las conversaciones salga el recuerdo de la peste (negra) tal es el trauma que supuso a los europeos. Pero lo asociamos a algo medieval y superado y es más un ejemplo, como la fiebre española, de lo que fue y no volverá (quizá seamos unos ilusos).






