La profecía de la concepción virginal (Parte I)

Cuando hablamos de los milagros que acompañaron el nacimiento de NSJC, sin dudas que el primero que se nos viene a la mente es el de su concepción virginal. Por eso puede resultar sorpresivo para el “cristiano de a pie” el enterarse que en las disciplinas dedicadas al estudio de las religiones y la Biblia existe la opinión mayoritaria de que San Mateo hizo una lectura errada del texto del Antiguo Testamento, para aplicarlo forzadamente al evento milagroso que estaba relatando.

Examinemos entonces los antecedentes de estos textos, y veamos si existen motivos fundados para acusar al autor inspirado de la Sagrada Escritura de inventarse una profecía.

Nuestro punto de partida es el Evangelio según San Mateo, que en su capítulo 1, señala:

20 Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. 21 Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados».
22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: 23 “La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel", que traducido significa: «Dios con nosotros».
24 Al despertar, José hizo lo que el Angel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa, 25 y sin que hubieran hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso el nombre de Jesús.

La referencia “el Profeta” se entiende hecha a Isaías, quien es tenido como el más grande entre los autores de los libros proféticos del Antiguo Testamento. Cuando vamos al libro de Isaías, encontramos en su capítulo 7, con el relato de un ejército que se apresta a invadir Jerusalén, pero Dios dice predice que no la conquistarán, y en prenda de su palabra, ofrece a Ajaz rey de Judá realizar un “signo", con las siguiente palabras:

10 Una vez más, el Señor habló a Ajaz en estos términos: 11 «Pide para ti un signo de parte del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas».
12 Pero Ajaz respondió: «No lo pediré ni tentaré al Señor».
13 Isaías dijo: «Escuchen, entonces, casa de David: ¿Acaso no les basta cansar a los hombres, que cansan también a mi Dios? 14 Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel. 15 El se alimentará de leche cuajada y miel, cuando ya sepa desechar lo malo y elegir lo bueno. 16 Porque antes de que el niño sepa desechar lo malo y elegir lo bueno, quedará abandonada la tierra de esos dos reyes, ante los cuales estás aterrorizado. 17 El Señor hará venir sobre ti, sobre tu pueblo y sobre la casa de tu padre, días como no lo hubo iguales desde que Efraím se separó de Judá».

Aquí tenemos el anuncio de un niño que nacerá y será llamado “Emmanuel", y si bien esta versión habla de que “la joven está embarazada", ese mismos pasaje suele traducirse como “la virgen está embarazada", apuntando a un milagro que anuncia la llegada del Mesías.

Como les decía, la opinión actualmente mayoritaria es que la palabra del idioma hebreo que se solía traducir como “virgen” es “almah", que no tendría ninguna connotación acerca del estado marital de la persona, sino que sólo haría referencia a una mujer joven, de modo que San Mateo habría “forzado el texto” de Isaías, para ganar un anuncio milagroso para su Maestro.

¿Es esta una conclusión razonable?

Antes de entrar a considerar específicamente la profecía que San Mateo da por cumplida en la concepción virginal de NSJC, es necesario despejar algunas concepciones populares pero erradas acerca de todo este asunto de la profecía.

En primer lugar, recordar que “profeta” no es un sujeto que puede predecir el futuro, sino alguien que habla por Dios. Por ejemplo, Jonás es enviado a anunciar la destrucción de Nínive en términos bastante categóricos (Jon 3,4 “«Dentro de cuarenta días, Nínive será destruida»."), pero esa profecía no se cumple, a pesar de que provenía de Dios, porque los ninivitas le creyeron e hicieron penitencia. La capacidad de predecir el futuro es una posibilidad, pues sólo Dios lo conoce con certeza, pero es consecuencia de la misión que ha recibido el profeta, y no lo fundamental de su llamado.

Eso también nos lleva a observar que no siempre es claro que estamos ante un texto que anuncia un evento futuro, y que todo el asunto de la profecía suele cumplirse en más de un nivel. Claro que nos gustaría que Dios entregara un listado de hechos futuros, de ser posible incluyendo las fechas, de modo que pudiéramos irlos marcando y prepararnos según correspondiera, pero Él ha decidido no hacerlos así, seguramente porque habría algunos que intentarían aprovecharse de eso. Por ejemplo, la razón principal por la cual Herodes emprendió la reconstrucción del Templo de Jerusalén, fue apropiarse de la profecía que indicaba que el Mesías haría precisamente eso, y así reafirmar su poder como rey de Judea.

Luego de la resurrección y ascensión de NSJC, los cristianos se volcaron a escudriñar las escrituras de los hebreos, y comenzaron a ver las diversas formas en que la vida de su maestro parecía anunciada y prefigurada en ellas, aunque no siempre con la misma claridad, pues como hemos dicho, el vínculo no siempre es tan visible.

Podríamos hablar, entonces, de tres tipos de profecías. Por un lado hay lo que podríamos llamar profecías evidentes, que todos los judíos de la época entendían que debían cumplirse sí o sí: El Mesías debía ser de la tribu de Judá (Gn 49,10), descendiente de David (Is 11,1) y que nacería en Belén (Miq 5,1). En el otro extremo están las diversas personas y episodios descritos en el Antiguo Testamento que, en vista de lo que habían presenciado y vivido, los primeros cristianos interpretaron como imágenes que apuntaban a la figura del Mesías.

Por ejemplo, cuando fue escrito el Salmo 22, aparecía como una composición artística más (si eso puede decirse de la Sagrada Escritura) que describía el desamparo del justo entregado a sus enemigos, y su confianza en Dios para su reivindicación definitiva. Pero cuando se compara cada uno de los elementos que describe el salmista con los padecimientos de NSJC en su crucifixión, es evidente que nos encontramos ante algo mucho mayor que una mera coincidencia. El valor profético de este tipo de textos es aún más relevante si tenemos en consideración que nadie estaba mirando a este salmo como un texto mesiánico, hasta que Jesús lo grito desde lo alto de la cruz.

Entre estos dos polos, por un lado el más evidente anuncio de un evento futuro y por otro el texto que sólo en retrospectiva puede decirse que se refería a NSJC, hay un gran número de pasajes del Antiguo Testamento que, por un lado contienen el anuncio de una persona o suceso por venir, pero que cuando llega, como que “se queda corto”, en realidad no es todo lo que parecía querer decir la Palabra profética.

Considérese, por ejemplo, la palabra que pronunció Moisés en su discurso de despedida, registrada en el capítulo 18 del Deuteronomio:

15 El Señor, tu Dios, te suscitará un profeta como yo; lo harás surgir de entre ustedes, de entre tus hermanos, y es a él a quien escucharán. 16 Esto es precisamente lo que pediste al Señor. Tu Dios, en el Horeb, el día de la asamblea, cuando dijiste: «No quiero seguir escuchando la voz del Señor, mi Dios, ni miraré más este gran fuego, porque de lo contrario moriré».
17 Entonces el Señor me dijo: «Lo que acaban de decir está muy bien. 18 Por eso, suscitaré entre sus hermanos un profeta semejante a ti, pondré mis palabras en su boca, y él dirá todo lo que yo le ordene. 19 Al que no escuche mis palabras, las que este profeta pronuncie en mi Nombre, yo mismo le pediré cuenta.

Aquí Moisés, sabiendo que no entrará en la Tierra Prometida, se dirige a los israelitas para prepararlos vivir es trance, y les advierte que no deben practicar la adivinación, que era común entre los pueblos de esa tierra, sino que esperarán otro como él que los guíe. La pregunta es ¿cómo se cumple esa promesa? Y la respuesta más directa la encontramos en Josué, uno de los discípulos de Moisés, que sucede al gran libertador y legislador del pueblo hebreo, y los guía en las campañas militares que terminan con la conquista de Canaán.

Sin embargo, con todo lo exitoso que pudiera ser el liderazgo de Josué y que Dios cumplió su promesa de no abandonar a Su pueblo, ciertamente que no era uno que pudiera ponerse a la par de Moisés, especialmente en cuanto a su rol como legislador y uno que hablaba cara a cara con Dios. Es decir, esa parte de la profecía queda en suspenso, y esto era reconocido por los propios judíos, que, a pesar de lo hecho por Josué, todavía esperaban en el Mesías un profeta como Moisés.

Entonces es cuando aparece la figura de NSJC, que se manifiesta como el sucesor de Moisés en diversos signos, como en el Sermón de la Montaña, donde da a conocer una ley más perfecta que el decálogo, en directa comparación con la ley mosaica ("Ustedes han oído…, pero yo les digo…"), y de este modo, al menos a los ojos de los cristianos, cumplía plenamente la profecía bíblica de suscitar un líder como Moisés.

Así, hay muchos más textos que se cumplían parcialmente, a la espera de una satisfacción en plenitud, como la de bendecir a todos los pueblos de la tierra a través de la descendencia de Abraham, o la de entregar un reino a perpetuidad al descendiente de David.

Con esto, ya podemos intuir la forma cómo San Mateo llegó a ver con claridad que en las palabras de Isaías se encontraba una profecía que iba más allá de su cumplimiento inmediato en los tiempos del rey Ezequías, pero de todas formas lo veremos en detalle en la próxima entrada.

InfoCatólica necesita vuestra ayuda

Haz click aquí

18 comentarios

  
Anwar
Había leído que San Mateo se guió de la Septuaginta, en donde al griego sí fue traducida la palabra "virgen".

Es verdad?
22/04/13 9:14 PM
  
gringo
+"La joven está embarazada" no es ningún milagro, ni tampoco una profecía, las profecías que yo sepa se hacen respecto al futuro no al presente.
+"La virgen concebirá" sí es un milagro y además una profecía.
Isaías no hace ninguna referencia a un embarazo milagroso, usa la palabra "almah" que es joven, virgen en hebreo es "betulah" y solamente "betulah", aunque en la Septuaginta griega para joven usan la palabra "parthenos", que es la que parece conocer Mateo, algo insólito si se tratara de un hebreo de Palestina como se supone que es, dado que el apóstol y el evangelista serían la misma persona. ¿Por qué entonces usa como referencia la Biblia griega de la diáspora y no la original hebrea para evitar errores?.
Y la profecía se refiere a la derrota de los reyes enemigos del rey Acaz, pretender que se refiere a Jesús es algo gratuito, y si no que se lo pregunten a los propios judíos, que se supone sn los que mejor pueden interpretar su propia Biblia ¿no?.
22/04/13 9:54 PM
  
Tulkas
Las objeciones ya las planteo gringo.

Sólo queda decir que Lucas, que escribe después de Mateo, da un paso más en la mitificacion progresiva del nacimiento del Kyrios al inventárse un relato detallado de la concepción del Soter.

El problema es que esta "mitificacion progresiva" de la figura de Jesús es una corriente de pensamiento aceptada actualmente no sólo por Pagola y compañía, sino por González Montes e incluso por el cardenal Kasper ("el gran teólogo" con el permiso, claro, del Areopagita, vaya).

La "mitificacion progresiva" de Jesús en la época apostólica es doctrina teológica oficial en buena parte de la Iglesia Católica (en comunión con Roma, of course!) actual.

Puestas las objeciones, veremos como se sale de ellas.
22/04/13 11:31 PM
  
Luis I. Amorós
Me parece muy interesante este artículo, y esta discusión, pues esta objeción concreta de gringo tiene mucha sustancia, y es una que los cristianos podemos esperar ver criticada. Estimula a estudiar más las Sagradas escrituras, un defecto que claramente padecemos los católicos frente a los protestantes (aunque a estos, lo de la libre interpretación les sume en la confusión- que no libertad- doctrinal).

Efectivamente, el texto hebreo de Isaias habla de "almah", que se puede traducir por doncella, joven, muchacha casadera, significado que no es equiparable (al menos sinónimamente) a "mujer virgen". Antes de hablar sobre ello, quisiera refutar la otra objeción que hacía gringo al texto, en el sentido de que estaba redactado en presente/pasado y no en futuro, y que por tanto no era propiamente una profecía.

Como dice el texto que reproduce Pato, aparentemente el nacimiento de ese niño y su distinción de lo bueno y lo malo parece marcar simplemente un término temporal al rechazo de la invasión aramea/samaritana de Judá (unos dos años) por parte de Yahvé, a requerimiento del rey Ajaz. Establece el profeta que "una doncella está encinta y dará (pronto) a luz un hijo, y al cumplir dos años los enemigos de Judá ya estarán derrotados".
No obstante, vale la pena ver en su marco todo el relato, para entender algunas cosas. Por ejemplo, ya resulta extraño, para esa figura literaria (emplear el tiempo que tarda un niño en tener sus primeras nociones morales) ponerle un nombre a ese niño, y que además sea uno tan significativo como Emmanuel (Dios con nosotros). Si seguimos el relato, vemos que habla de una invasión de Asiria y Egipto provocada por Yahvé, y a continuación la destrucción de arameos y samaritanos por Asiria (Is 7, 18-25). Aquí emplea de nuevo el paralelismo del nacimiento de un niño; en este caso del propio profeta, cuyo nombre es Malel Salal Jas Baz ("saqueo y botín rápido", según traducción de la Biblia de Jerusalén) Is 8, 3-4. Vemos que se emplean nombres que tal vez aludan a niños auténticos, pero que son muy simbólicos.

El relato sigue y vemos que de nuevo vuelve a salir el misterioso Emmanuel (Is 8, 8), y le equipara al rey de Judá, anunciando la ocupación de su tierra a manos de los asirios. Vemos aquí que Emmanuel es el rey de Judá. Y reaparece de nuevo poco después, en Is 9, 1-6, la profecía mesiánica por excelencia que parece asociada a ese Emmanuel.

Aunque una interpretación directa de ese niño fue que se trataba de un hijo del propio Ajaz, lo cierto es que los propios exégetas judíos consideraron desde muy antiguo que todos los pasajes relativos a Emmanuel trataban del Mesías esperado, y no de un simple niño de tiempos de Isaías, el cual además tuvo tiempo de sobra para ver perfectamente que tal niño no había existido antes de escribir su libro (no tuvo Ajaz tal hijo). Se trata de un símbolo. La interpretación hebráica en sentido mesiánico de este texto parece pues, correcta.
22/04/13 11:57 PM
  
Luis I. Amorós
En cuanto al término almah, traducido como "virgen" parece, efectivamente, querer ver más de lo que el propio Isaías explicaba. Esta es la traducción que la Septuaginta judía dio más de cien años antes de Mateo a este término, y permanece como un misterio porqué. La realidad es que en ninguna otra parte de la Torá se afirmaba que el Mesías tuviese que nacer de una virgen (de hecho, era contradictorio, puesto que debía nacer de un descendiente de David), no se consideraba tal cualidad- tan asombrosa para los judíos como para cualquier contemporáneo nuestro- privativa del Mesías (recordemos, se seguía pensando que sería un hombre, terrenal, y poderoso, pero un hombre). De hecho, los varios mesías que se autoproclamaron en la centuria previa a Jesús de Nazaret no alegaron tal cosa, ni se halla en ningún otro texto mesiánico judío.

Ítem más, el otro relato de la infancia de Jesús, el de Lucas, coincide con el de Mateo en todos los hechos importantes y difiere completamente en todos los secundarios: ambos cuentan un montón de cosas que no se contradicen, pero no coinciden: se complementan (Mateo incide mucho más en José, y Lucas en María).

Pues bien, Lucas relata con mucha mayor minuciosidad que Mateo la concepción virginal de María y no trae a colación ese versículo de Isaías por ninguna parte. No se siente necesitado de justificar ese hecho tan extraordinario por cumplir una profecía cuya raíz semántica hemos descubierto en el siglo XX que puede estar mal traducida. Le basta el testimonio de las fuentes que ha consultado. De hecho, si sólo conociéramos el relato evangélico de Lucas, sabríamos de la concepción virginal de Cristo sin ocurrírsenos que cumpliera ninguna profecía de Isaías.

Es probable que Mateo leyera ese texto en la Septuaginta y viera en él (como en tantos otros fragmentos de profecías del AT que inserta) otra confirmación del anuncio de Jesucristo por los profetas judíos antiguos. Esa lectura no prueba el no-judaísmo del evangelio de Mateo. Sabemos que la traducción de los 70 circulaba mucho más allá que en Egipto, y en la propia Palestina era bastante popular (después de diversas invasiones, se habían conservado mejor textos antiguos fuera del propio Israel-Judá que en Palestina). La firme creencia de que el original de Mateo era arameo y no griego (aunque no se conserve) proviene de los estudiosos tanto del tono, como del lenguaje, los recursos estilísticos y frases hechas del autor, como de diversos indicios que hacen pensar que se dirigía a Judíos palestinos (entre otros el hecho de que nombre lugares o costumbres de Palestina sin molestarse- al contrario que Lucas o Juan- de explicar detalles sobre los mismos, como dando por supuesto que sus lectores los conocían de sobra). Para ellos hubiese escrito en su idioma, el arameo.
23/04/13 12:11 AM
  
Luis I. Amorós
Tulkas: parece obvio que Lucas maneja, para el relato de la infancia de Jesús, fuentes diversas de Mateo. De hecho, todo el plan de su evangelio sigue mucho más fielmente a Marcos. Por cierto que en el momento de escribirse su evangelio (60-63 .C), vivían muchas personas que habían conocido a Jesús o a su madre (y de ellas se vale, aparentemente, para ese relato de la infancia), así como algunos apóstoles.

No se ha insistido lo suficiente en el inconveniente que para los misioneros católicos suponía hablar de una concepción/nacimiento virginal de Jesús. Era algo incomprensible en su momento (hoy en día nos puede parecer poco escandaloso porque nos hemos criado en una cultura cristiana). Para los judíos un hombre-Dios era blasfemo; para los paganos, risible.
23/04/13 12:17 AM
  
Pato Acevedo
@ Anwar: No he tenido acceso a la septuaginta, pero según las fuentes que he consultado, así es.

@ gringo: Espero abordar específicamente la profecía en el próximo post.

@ Tulkas: Si quiere proponer que existe una doctrina tan extraña como esa, al menos debería citar sus fuentes, de preferencia el Catecismo.

@ Luis Amorós: No seas así, déjame algo que agregar.
23/04/13 12:59 AM
  
juan ()
Bueno, joven o doncella o virgin, no tengo idea de Hebreo, por lo que la acepción de la palabra. La palabra joven pues eso es normal no milagro, lo de doncella depende de qué tiempo hablamos pues ahora ya sabemos cuantas doncellas pueden que no sean vírgenes.
Pero con cuidado de darle la razón a un ateillo o a un judío que es capaz de quitar libros como los deuterocanónicos porque suenan a crietiano.
Hay una cosa que cualquier judío podría entender (no sé si los saduceos de entonces lo harían), y es que el Dios de Habrahán Isaac y Jacob hacía milagros partía el mar Rojo, preservaba a Daniel de los leones y a otros de fuego etc etc todos SIGNOS de un Dios omnipotente para los que en el creen. (para los gringos , pues ya se imaginen) pues como iba diciendo, un Dios tan magnánimo y tan poderoso por medio del profeta dice que tendrán un signo: “Por eso el Señor mismo les dará un SIGNO” un gran signo debiera decir que una joven doncella está embarazada…. ¿qué clase de signo es ese para el I AM, para YHVH… hombre que una viejecita como Santa Isabel o Sara tenga un hijo San Juan o Isaac pues bien, pero ¿dónde está el SIGNO en eso de que una niña de unos 14 años tenga un bebé? Etimología y semántica está muy bien pero no cuadra…al menos que Chomsky el lingüista nos hable. Me fio más de los 70 de Egipto.
23/04/13 1:17 AM
  
Eva
El comentario del señor gringo contiene algunas inexactitudes tangenciales al tema principal que me parece conveniente destacar porque ningún cristiano debería caer en ellas, distorsionan la doctrina cristiana hasta extremos alarmantes. Enardecidos por el fragor del núcleo de la discusión (el pasaje de Isaías y su relación con Mateo) muchos pueden dejarlas en un segundo plano sin pararse a pensar en ellas y que luego queden ahí, en su mente y, tal vez, algún día las repitan sin saber muy bien como se les han colado. Las inexactitudes son:

1) Las profecías se hacen respecto al futuro, no respecto al presente. Absolutamente no. Un profeta es el que habla en nombre de Dios y habla del pasado, del presente y del futuro. Los profetas no son una especie de 'adivinadores' pero con 'permiso de Dios,' no tienen nada que ver con los modernos tarotistas, brujos y rapeles varios y está distinción, oscurecida muchas veces en el mundo de hoy, es fundamental.

2) Mateo no puede ser Mateo porque usa la LXX. Absolutamente no. Si Mateo es Mateo o no podría ser objeto de discusión pero esto no es un argumento. San Pablo usa, sin lugar a dudas, la LXX y es judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en Jerusalén y discípulo de Gamaliel en la estricta observancia de la Ley. Lo mismo para Mateo.

3) Los judíos son los que mejor pueden interpretar su propia Biblia (el Antiguo Testamento). Absolutamente no. Cristo, que es Dios, le dio la potestad a su Iglesia. La Iglesia es la que custodia e interpreta las Sagradas Escrituras, incluido el Antiguo Testamento.

4) Si la profecía se refiere a la derrota de los enemigos de Acaz no puede referirse a Jesús. Absolutamente no. Existen textos proféticos con más de una vertiente temporal como, por ejemplo, casi todos los salmos mesiánicos.

Bonus) Que una joven se quede embarazada no es milagro. Pues depende, si la joven es estéril, seguro que lo es. Los milagros no dependen de la edad de las personas involucradas.

Respecto al tema principal, muy interesante la discusión aunque, en confianza, me asombra cuantos especialistas hay en hebreo y en griego. Yo, lo reconozco, a duras penas me desempeño con el latín.

23/04/13 2:34 AM
  
gringo
Vuelvo a repetir la pregunta ¿quién debe interpretar el Antiguo Testamento y las profecías referidas al Mesías de los judíos?.
Pues para mí es obvio: los judíos.
Seguro que a uds. los católicos les fastidia que esas nuevas religiones, protestantes, los mormones, los testigos de Gehová, aparecidas siglos después de escrito el Nuevo Testamento interpreten a su antojo y conveniencia lo escrito por uds.
Pues algo parecido les pasa a los judíos con los cristianos. Ustedes tienen el inconveniene de no ser una religión original. Lo cierto es que hasta la destrucción del Templo, la aparición del moderno judaismo y el anatema que se ganaron en el concilio judío de Yamnia, uds. eran una secta más del judaismo.
Y el judaismo tenía y tiene como característica estar dividido en multitud de sectas cada una de ellas con doctrinas distintas. De hecho en tiempos de Jesús ni siquiera todos los judíos creían en la vida eterna. Los fariseos (más parecidos a los cristianos de lo que quieren admitir) sí creían en ella. Los saduceos continuaban con la creencia tradicional de que aquí acaba todo, y que los castigos y recompensas no tienen nada que ver con un alma inmortal, sino con llevar una vida próspera si has sido bueno, o con que Yavé castigue y maldiga a tu descendencia por varias generaciones si has sido malo.
Fue al volver del exilio en Babilonia cuando algunos judíos trajeron las ideas zoroástricas de la vida eterna, la existencia de el Bien y el Mal como personalidades enfrentadas, etc.
Igualmente y como a dicho "nachet", la inmensa mayoría de los judíos interpretaban al Mesías como un descendiente carnal de David, un líder político y militar que devolviera la independencia a Israel. "Mesías" en griego se tarduce por "Cristos" (ungido), porque a los reyes israelitas se les ungía como símbolo de su realiza de origen divino.
Y para no alargarme, luego explicaré por qué creo que Jesús era otro más de "los cientos de autoproclamados Mesías", y que al fracasar su intento de ser "coronado" sus seguidores evolucionaron de una secta política-religiosa judía, a una nueva religión.
23/04/13 11:59 AM
  
gringo
Vaya por delante que todo lo que digo es mi opinión personal, que no pienso sentar cátedra ni convencer a nadie, pero que mi ideas están respaldadas por muchos exégetas y teólogos.
Ya dije que muchos judíos no creían en la vida eterna ni en tempos de Jesús.
El pasaje de Ezequiel del valle de huesos secos que Yavé devuelve a la vida lo interpretaban ellos como el retorno de un Israel independiente. Esto enlaza con la idea del Mesías.
Mesías han habido muchos. Algunos vieron a Ciro de Persia como el Mesías por permitir a los judíos volver a Israel tras el exilio en Babilonia, en cada revuelta contra griegos y romanos eligieron a un Mesías que era muy sabio y hacía milagros, otros creen que el Mesías no es un hombre sino el moderno estado de Israel, y otros aun esperan su llegada cuando derriben la gran mezquita de Jerusalén y reconstruyan el Templo (y de paso provoquen la III Guerra Mundial).
En defintiva, que el Mesías es un concepto religioso-político y no el jefe de los boyscouts que nos pintan en las pelis de Semana Santa.
Cuando Jesús entra en Jerusalén a lomos de una burra blanca con su traje de lino de una sola pieza, está usando los símbolos que le representan como legítimo heredero del trono de Israel de la casa de David. Eso y no otra cosa podían entender los judíos de aquel tiempo. Por eso le abren camino con una procesión de palmas y le reciben como rey de Israel.
Era frecuente que todos los aspirantes a Mesías usaran a las masas enfervorecidas por el vino y el éxtasis religioso durante la pascua para provocar una rebelión. Por eso los romanos tenían su guarnición militar en la Torre Antonia justo al lado del Templo.
Jesús intentaba realmente ser rey de Israel, con las consabidas promesas de paz, amor, justicia y prosperidad para su pueblo, que siempre acompañaban y acompañan estos movimientos evolucionarios para captar adeptos.
Cuando esto le sale mal y le prenden (y Pedro usa su daga para agredir a un guardia, prueba de que iban armados), le juzgan y sufre una condena política, como deja bien claro Poncio Pilato en la leyenda de la cruz: quería ser rey de los judíos.
"Mi reino no es de este mundo" es simplemente la declaración de que su legitimidad real no le viene de los hombres sino de Dios.
Al fracasar este intento, los seguidores de Jesús van dejando de lado el carácter político y se vuelven una más de las muchas relgiones orientales que tienen éxito seduciendo a occidentales, como el culto a la diosa madre Isis,el culto a Mitra, el culto al dios Sol del que hasta un emperador romano fue sumo sacerdote (Heliogábalo), etc. Y sobre la figura de Jesús se va construyendo el mito: todas las profecías del AT apuntaban hacia él, nació de una virgen, y no solo era el enviado de Dios sino hijo de Dio y Dios mismo por tanto, y no quería el poder político sino instaurar un reino universal de paz y amor y llevarnos a todos a la vida eterna. Hasta que de una secta del judaismo se vuelven una religión independiente que reinterpreta las Escrituras de la religion madre.
Y esa es mi modesta opinión, que por supuesto no compartís.
23/04/13 3:35 PM
  
Pato Acevedo
@ gringo: Sólo porque me caes bien te publico este comentario, pero ¿qué tiene que ver este comentario con esta entrada?

Por otro lado, tampoco es revolucionario el recordarnos que Cristo reclamó ser el Mesías, el Rey de los Judíos, y que muchos de los judíos de su tiempo esperaban que su Mesías y Rey fuera un líder militar. El paso siguiente que das, al suponer que fracasó, es lo que no se encuentra respaldado por prueba alguna: los apóstoles y seguidores eran judíos piadosos, y no iban a tomarse de las creencias de los gentiles para inventarse una religión nueva, sólo por entretenerse y conocer el Circo Romano por dentro.

Y ahora que me acuerdo: insistes bastante en que son los judíos los únicos autorizados a interpretar sus Escrituras. Pues adivina de qué nacionalidad eran Jesús, Pedro, Pablo, Mateo, Juan, Santiago, etc.
23/04/13 4:05 PM
  
Alfonso
Maximiliano García Cordero ha refutado brillantemente las falacias racionalistas: 2. Carácter Mesiánico del Vaticinio.

http://www.holytrinitymission.org/books/spanish/biblia_comentada_a_colunga_3.htm#_Toc35927013
23/04/13 4:19 PM
  
Joaquín
Gringo, tus ideas de Jesús como un Mesías político más están más que refutadas por muchos teólogos e historiadores que a diferencia de ti saben historia y conocen la cultura judía.
Sólo una cosa: NO es verdad lo que dices que hasta el concilio de Yavné los cristianos éramos una secta más del judaísmo. Por el simplicísimo motivo de que el "judaísmo" como lo conocemos no aparece hasta el siglo II con la codificación de la Misná mientras que hay testimonios del cristianismo como religión diferenciada y organizada ya a principios de ese siglo (en las cartas de Plinio el Joven)
23/04/13 7:39 PM
  
gringo
Pato:
+Pues tiene que ver mi comentario con que explico las razones por las cuales considero que las profecías de Isaías sobre el Enmanuel no tienen nada que ver con el intento de Mateo de presentar a Jesús como el Mesías anunciado en el AT.
+Jesus fracasó en su intento de que le coronaran rey y acabó crucificado y abandonado por los suyos.
Tu referencia a los mártires sirve para cualquier religión, dado que todas ellas los tienen.
+Es bastante difícil demostrar que los evangelistas fueran judíos de Palestina y conocieran la Biblia hebrea.
Los judíos ortodoxos acabaron rechazando al cristianismo cuano le empezaron a añadir tantos elemelentos helenísticos que se hizo irreconocible como secta judía.

23/04/13 7:57 PM
  
Eva
Señor gringo, sus argumentos fallan en una hipótesis implícita: usted cree que Jesús fundó una religión. A partir de ahí, desarrolla todo lo demás. Pues no, Jesucristo NO fundó una religión, lo que fundó fue una Iglesia. Así que la división judíos (que rechazan a Jesús, se sobreentiende)/no judíos que hace es totalmente incorrecta. La correcta es Iglesia/no Iglesia. Con la hipótesis correcta, muchas de sus ¿objeciones?, aún siendo falsas, no tienen ninguna importancia para la fe de los cristianos. Por ejemplo:

1) ¿Quiere que sólo puedan interpretar los judíos las Escrituras? Falso, porque el Espíritu Santo descendió sobre judíos y gentiles pero no vale la pena discutir. Ahí tiene a Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Pablo, Pedro... Ellos eran judíos y reconocieron al Mesías según las Escrituras.

2) ¿Quiere que los cristianos fuesen una secta judía y no una religión distinta hasta ni se sabe? Falso, ya en Antioquía los llamaron cristianos y los vieron como algo ajeno pero no vale la pena discutir. Los cristianos eran los miembros de la Iglesia y los no cristianos los que no pertenecían a la Iglesia. Una delimitación perfecta.

Y así podría seguir hasta aburrirme. De las demás cosas que son archisabidas, como que los saduceos no creían en la resurrección, que los fariseos eran "más parecidos a los cristianos" ¿de lo que nos gusta admitir?, que la mayoría creían en un Mesías político-religioso, que a los reyes israelitas se les ungía, etc, etc ¿usted cree que no leemos la Biblia o que somos analfabetos funcionales? Lo digo porque no se me ocurre otra opción.

Respecto a su opinión personal que no pretende sentar cátedra, me alegro de que sea así, sería preocupante una cátedra cuyas enseñanzas carecieran de lógica interna. Para no alargarme demasiado con este off-topic, le pondré un ejemplo que clama al cielo. Dice usted "'Mi reino no es de este mundo' es simplemente la declaración de que su legitimidad real no le viene de los hombres sino de Dios (sic)." Es decir, que cuando la legitimidad del poder viene de Dios, el reino no es terrenal. Enhorabuena, acaba usted de demostrar que el Imperio Romano nunca existió aquí en la tierra puesto que el poder de Poncio Pilato venía de lo alto. En serio, ¿cómo quiere que alguien comparta su opinión?

Por último, me gustaría volver al tema principal de la entrada, que realmente me interesa. Mi problema es que no veo la gravísima dificultad que parece haber, así que ¿estoy entendiendo algo mal? Lo que he deducido es que la versión hebrea usa la palabra "almah" (doncella, joven) y la LXX, en la que se basa Mateo, usa la palabra "parthenos" (virgen). Pregunto (no es retórica, es literal): si unos traductores judíos, mucho antes que Mateo, ya identificaron ambos conceptos ¿no será que los judíos lo entendían así? Y si éste es el caso, ¿dónde está la interpretación forzada de Mateo?
23/04/13 8:48 PM
  
Enrique G. B. A.
" Lo que he deducido es que la versión hebrea usa la palabra "almah" (doncella, joven) y la LXX, en la que se basa Mateo, usa la palabra "parthenos" (virgen). ....si unos traductores judíos, mucho antes que Mateo, ya identificaron ambos conceptos ¿no será que los judíos lo entendían así?" (Eva)

Así parece ser, se entendía antes de Jesús. Luego de Él y visto el texto de Mateo, los que permanecen judíos como que tomaron distancia de esa identidad. ¿es o no así?
Lo sensato para un no creyente, sería más bien decir que Mateo en este punto fue un buen judío.
24/04/13 12:49 AM
  
Néstor
Es obvio que las profecías del Antiguo Testamento referidas al Mesías las tiene que interpretar el Mesías, Jesucristo Nuestro Señor, y los que creen en Él, es decir, los cristianos.

Saludos cordiales.
24/04/13 3:43 AM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.