Batalla de las Navas de Tolosa: una miseria de verguenza
España cabalga sobre un rucio maltratado por las caídas en los pedregosos caminos de su historia. El pasado domingo ganó la eurocopa. La exaltación de españolidad era palpable por todas calles y plazas. El lunes seguía la borrachera victoriosa en la capital de la nación.
El martes se olvidaron los españoles de ser españoles. Acude un alcalde del partido popular, el regidor del pueblo de La Carolina, en la provincia de Jaén, a pedir dinero a los miembros del gobierno, que son del mismo partido, para pagar la conmemoración del octavo centenario de la batalla de las Navas de Tolosa, que serán entre los días 13 al 16 de este mes. Y le dan una miseria.
Es verdad que estamos en crisis de vacas flacas, de recortes por doquier, de ajustes finos, situados en el borde del precipicio. Y los feroces tijeretazos que anuncian para la semana que viene, exigidos por la Unión Europea.
Pero, un grado mínimo de responsabilidad institucional se exige, por lo menos.
Se trata de conmemorar ocho siglos de cómo nació España unida contra la morisma, venciendo con toda justicia, y amor a España y a la fe católica en la famosa batalla de las Navas de Tolosa que fue el principio del fin de la Reconquista de la península.










