Las manías persecutorias a personajes eclesiales
Cada curso me encuentro con unos pocos alumnos que la tienen tomada contra tal o cual profesor. Cuando se escarba en estas reyertas infantiles siempre encuentro que no existe ningún motivo para no tragar al de matemáticas, o al de ciencias sociales. Es una pura rabieta infantil sin más importancia.
El paso de los días me confirma que existe otro infantilismo entre los escribientes que emborronan páginas de prensa escrita, o cuelgan algo en la red. Son los infantiles que se sienten perseguidos por tal personaje de la Iglesia, a quien desearían ver colgado de la farola más cercana para disfrute del escribidor de turno.




