Información de una "religión a la carta"
Cuando alguien se equivoca en un asunto y sabe rectificar reconociendo su error, esa persona es madura, seria, responsable, sensata y comprometida con una forma de pensar libre, adulta y honrada.
Cuando una persona nunca reconoce un error, aunque sea un horror; cuando se empecina en su equivocada situación es digna de lástima, porque solamente el inteligente, no el pícaro, es el capaz de dar media vuelta y convertir su corazón de piedra en un corazón de carne.
En el mundo del periodismo he conocido a mucha gente que nunca se equivoca, es más que nunca tuerce su brazo, ni el ego de su personalidad, porque están embotados de sí mismos, de su soberbia y de su sabiondez. Y no son nadie.




