InfoCatólica / Tomás de la Torre / Archivos para: Diciembre 2009, 12

12.12.09

Fray Leopoldo a los altares

En el discurrir de las noticias de la portada de InfoCatólica y
su correspondiente actualización ha estado poco tiempo este gran
acontecimiento.

Es un buen regalo navideño: fray Leopoldo de Alpandeire será
beatificado en Granada el domingo 12 de septiembre del año entrante. La
noticia es muy importante para toda Andalucía. Un nuevo hijo de estas
tierras entrará a formar parte de la gloria de Bernini, pero desde el
mismo suelo donde vivió más de cincuenta años y yace enterrado.

Siempre crecí en la familia junto a un almanaque del barbudo
venerable capuchino. En la infancia estuvimos visitando su tumba
muchas veces. Cuando me marché a estudiar a la ciudad de los cármenes
mis visitas al sepulcro de fray Leopoldo fueron constantes.
La admiración por este gran hombre de Dios la resumo en dos
actitudes:

Primera, su humildad consumada, siendo un religioso lego, que no
llegó a ordenarse sacerdote. Esa gran sencillez la plasmaba en su
oficio de limosnero atravesando toda la ciudad granadina, parándose con
todas las personas de cualquier edad y condición. Para todos tenía una
palabra de aliento, un consejo, una enseñanza ante la ignorancia, una
advertencia ante la postura intransigente ante lo que fuera. Era un
santo, decía la gente.

La segunda, su fidelidad a Cristo y a la orden capuchina, donde había
profesado como religioso a primeros del siglo pasado. Ese amor a Cristo
lo expresaba en su amor a la Iglesia, esposa fiel del Señor, con sus
virtudes y defectos, con sus luces y sombras.

Pero, lo más llamativo de la vida de fray Leopoldo fue su continuidad
en el tiempo, sobre todo después de muerto: su fama de santidad era y
es tan popular que la Iglesia ahora le reconoce la heroicidad de sus
virtudes.

Este santo de nuestros días, a quien le molestaba cuando salía en las
páginas de la prensa granadina, es una figura señera de que es posible
ser amigo de Dios desde los cargos más sencillos: limosnero y
sacristán, y encargado de la huerta del convento, donde gracias a la
azada y demás aperos agrícolas y la singular agua granadina sacaba sus
productos de aquella bendita tierra, con el sudor y con el frío, a
todas horas.

Fray Leopoldo siempre fue comprendido por la gente sencilla y
corriente. Algunos “intelectuales” le trataron de tapar, ya fallecido,
pero cuando el sentido de la fe del pueblo cristiano es unánime, no
hay más remedio que doblar las rodillas y exclamar una oración de
agradecimiento a este santo varón de luengas barbas blancas situado en
todas las casas andaluzas gracias a los almanaques de pared.

Tomás de la Torre Lendínez

Iglesia, identidad catalana y referendum

Una llamada telefónica anoche de mis amigos Rafa y su esposa Nati, residentes en las cercanías de Barcelona, me inquieta cuando me interrogan qué hacer ante el referendúm que el municipio ha montado para mañana sobre la independencia catalana de España. Les han obligado “moralmente” a participar, ya que tienen un negocio abierto al público desde hace más de veinte años.

Mientras, en esRadio, en el programa Sin complejos, que dirige Luis del Pino he escuchado esta mañana, a las nueve, una entrevista al profesor don Francisco Caja, quien acaba de publicar un libro, donde demuestra con documentación de archivo y publicada en su día, que el nacionalismo catalán tiene unas raíces raciales de tomo y lomo, que ahora lo envuelven en la singularidad de una lengua y una cultura propias.

Hace unos días los 12 periódicos catalanes publican una misma editorial sobre la identidad del pueblo catalán. A los que se unen emisoras de radio.

El cardenal Martínez, obispo de Barcelona, es el primero en adherirse al mismo pensamiento identitario de la iglesia nacionalista. El periódico Cataluña Cristiana,órgano de la iglesia, hace lo propio en sus páginas.

En el resto de España ya se habla y se escribe de un “neonacionalcatolicismo catalán". Detrás de todo está el afán de intimidar a los miembros del Tribunal Constitucional para que declaren constitucional la propia inconstitucionalidad de un Estatuto que es un texto y un pasaporte para la independencia de España.

Ahora llegan en masa los referendúm en los pueblos de aquella tierra, y el presidente del gobierno los ve como una situación sin importancia.

Alguna casa de propiedad eclesiástica va a servir de sede para la colocación de las urnas donde se depositen los votos de los vecinos, a los cuales se les intimida, se les “aconseja” que voten a favor de la independencia, ya que “ser una nación y un estado propio es lo más aconsejable para los intereses económicos de Cataluña” como predica un presidente de un club de futbol muy conocido.

Mis amigos tienen claro su voto tras nuestra conversación. Lo que no comprenden es cómo la Iglesia se hace nacionalista y actua como tal. Desde aquí lo sabemos bien porque leemos el blog hermano de Germinans.

Tomás de la Torre Lendínez