Parroquianos a secas
Una amable comentarista, Eva, me daba las gracias el otro día por colocar entre las opciones eclesiales la de “parroquianos a secas”, que parece acaban olvidados la mayor parte de las veces.
Cuánta razón tiene Eva. Y además, según mi modesto entender, en dos direcciones.
En primer lugar porque es cierto que en la vida de la Iglesia parece que todos los subrayados van a movimientos, grupos y asociaciones. Da igual que sean neocatecumenales, Opus Dei., Comunión y Liberación, Acción Católica, carismáticos. Parece que si no tienes apellido no eres nada, apenas un católico del común siempre sospechoso de tibieza, comodidad y conformismo.

La partida de defunción de la Iglesia Católica lleva redactándose dos mil años. En España recordamos perfectamente las palabras de Don Manuel Azaña, en 1931, en las Cortes: “España ha dejado de ser católica”. Desde entonces y hasta hoy, pasando por la desolación de la guerra civil que supuso el intento de acabar con sacerdotes, religiosos y templos católicos, hay gente empeñada en demostrar cómo la iglesia española no existe en la práctica.
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En dos días, más de cien comentarios sobre la comunión de rodillas. Y he de reconocer que interesantísimos, documentados, argumentados en lo teológico, lo espiritual, la historia y hasta en lo más básico como puede ser la forma del reclinatorio o cómo hacerlo más cómodo. Quería ante todo dar las gracias por tantas y tan ricas aportaciones que me han aportado mucha luz en el tema.