La señora Rafaela ya tiene "interné"
Anda que no está contenta la buena mujer. Me extrañaba no tener noticias suyas en tanto tiempo, pero supuse que como era verano estaría más entretenida. Pues no. Nada de eso. Parece que se ha apuntado a unas clases en el CAPI del pueblo y que ya navega y todo. Pero es que por lo visto hay más. Para su santo su sobrino le ha montado un ordenador en casa y ahora se conecta cuando quiere.
Como saben que le gustan las cosas de la iglesia, le han puesto como favoritas varias páginas de información religiosa a las que echa un vistazo cada día. ¿Y qué tal?
Pues que a todos os pasa lo mismo. Se os va la fuerza en hablar del papa, de los obispos, de los grandes personajes, de que si un teólogo dice o una monja enseña. Pero la gente corrientita parece que os importamos poco.

Algunos son más cachondos que la música de los caballitos. Pero si es que no falla: en cuanto alguien habla de no juzgar, respetar, libertad y democracia, están ustedes ante un dictador. Es más viejo que la tos.
Pues claro que no se rinde. Mira que al inicio de verano me llegaron los peores augurios: va a ser imposible, acuérdate de que en la parroquia no queda nadie, 24 horas es una barbaridad, no pasaba nada por cerrar un par de meses. Claro que el verano es una época complicada, tanto que el otro día me enteré que la capilla de adoración perpetua nada menos que de Valencia, que dicen que en ocasiones reúne a cincuenta y sesenta adoradores, anda flojeando este verano.
El último fruto de las andanzas forcadianas ha consistido en que la CONFER de Perú se ha puesto por montera nada menos que una carta del cardenal de Lima desautorizando expresamente las conferencias de la hoy todavía hermana Teresa Forcades, y trasladando el evento nada menos que auditorio del Concilio Nacional Evangélico del Perú (CONEP).