Consejos pastorales y acciones pastorales de pueblo
Uno de los grandes frutos del post concilio fue la creación en cada ámbito eclesial, y por supuesto en las parroquias, de los consejos pastorales. Los tuve siempre en mis parroquias grandes hasta que llegó este momento de trabajar en la pastoral rural. Aquí lo de los consejos se nos queda muy grande. Imaginen. Un grupo estable donde se hallen representados todos los grupos y movimientos parroquiales -je-, que abarque todas las edades -ja-, reuniones estables, comisión permanente, estatutos, secretario y comunicación con vicaría y arzobispado -ja, je, ji, jo, ju-. Los consejos parroquiales son ese ámbito de reflexión en que se analiza la realidad parroquial, se proponen objetivos y se lanzan las distintas iniciativas.
En los pueblos, en tiempos hubo sus limitadas juntas parroquiales. Ahora el consejo parroquial de Braojos, Piñuécar y La Serna es mucho más elemental. Ya saben: Rafaela, Joaquina, Manolo… y poco más. Y las reuniones del consejo suelen consistir en un rato antes o después de la misa para ir viendo. La realidad la vamos viendo, y somos conscientes de que aquí camarón que no se mueve, se lo lleva la corriente. Sabemos que si nos limitamos a las misas poco a poco esto se irá muriendo. Por eso, a nuestro nivel, hablamos más que de objetivos, iniciativas pastorales y proyectos de evangelización, de ocurrencias que están a nuestro alcance.

Por la cosa de poner un poco de humor, que buena falta nos hace, decidí acabar mi
Hace no mucho ha venido a verme un matrimonio católico para hablarme de la primera comunión de sus hijos. Católicos de misa dominical y diaria en ocasiones, de confesión frecuente, oración habitual y dirección espiritual. Llega el momento de empezar a pensar en la primera comunión de sus hijos y en su parroquia les han dicho que las normas diocesanas contemplan tres años de catequesis, y que además de la asistencia de los niños durante esos tres años, también les recomiendan muy vivamente la asistencia a la misa de las familias los domingos. No lo entienden. Yo tampoco.
Sobre todo en Europa. Llevamos unos días con datos más que preocupantes. Les cuento algunos así a bote pronto: