El zen no es obligatorio
Antes muertos que hacer lo de siempre, por más que lo de siempre haya dado tan buenos resultados de santidad. Recuerdo aquella vez en que me invitaron a rezar vísperas con una comunidad de religiosas de barrio de esas insertadas en la realidad y comprometidas con no sé qué. Ingenuo de mí me presenté con mi breviario, cuando resultó que las supuestas vísperas eran algo así como un encuentro festivo - solidario - inclusivo - abierto en el que se cambiaron salmos y textos de la Escritura por poemas de Kipling y textos por el estilo.
- Es que hay que cambiar
- Ya. ¿Tan mal resultado está dando la liturgia de las horas?
Lo de cambiar las vísperas por lo de Kipling y esas cosas ya no atrae a nadie. Es más, Kipling es un auténtico desconocido salvo para una tercera edad peudo mística recalcitante.






