Es que ya cualquier cosa
Hemos llegado a un punto en el que me cuentan cosas y me quedo tan fresco, cosa de agradecer con las que nos está cayendo, climatológicamente hablando.
Me van a permitir hoy que haga referencia a cuatro o cinco cosas sacadas de los medios digitales de información religiosa y que me han resultado especialmente no sé si curiosas, significativas, chuscas o preocupantes. Simplemente cito y breve comentario. Vamos a ello.
Empezamos con una de Infovaticana que levanta la liebre de encontrarse en el taco del Corazón de Jesús, de la compañía de Jesús, nada menos que un articulito en el reverso del día 25 de junio, donde se nos explica qué cosa sea eso del orgullo gay y se nos recuerda que todavía hay mucho trabajo que hacer en pro de los derechos de la comunidad LGBTI.

No sé si no habría que plantearse el retirar a san Juan Bautista del santoral católico. Cuanto más lo pienso, más claro lo veo.
Trifásico, o triple, o tripitido, o trinado. Tres parroquias, tres Corpus. Evidentemente no podemos pretender la solemnidad de Toledo o las multitudes de Madrid, pero es el Corpus de Gascones, La Serna o Braojos, y es el mismo Cristo el que sale a las calles, a acuerpo que cantaba Carlos Cano, para recorrer nuestros pueblos e impartir su bendición.
Ahora resulta que el problema es un servidor. Según algunos lectores y comentaristas, no sé si buenos, ingenuos o lo que sea, que mejor no entrar, todo es maravilloso en esta misericordiosa Iglesia nuestra del siglo XXI. Es verdad que puede haber cosas incorrectas, pero, en cualquier caso, mejor callar y hablar de cosas bonitas y positivas.
Es que eso de aquellos saltitos de “izquierda, izquierda, derecha, derecha, delante, detrás, un dos, tres…” es para gente joven.