El Corazón de Sor Lucía, cortometraje de Hogar de la Madre TV, visto por Soledad Martín, actriz principal

Entrevistamos a la actriz principal que encarna a Sor Lucía en la edad madura. Se trata de Soledad Martín, madre de dos religiosas, una carmelita descalza y una sierva del Hogar de la Madre. Reflexiona sobre este trabajo audiovisual desde su experiencia personal encarnando a una de las tres videntes de Fátima.
El estreno del cortometraje será el 10 de diciembre.
¿Qué ha supuesto para usted participar en el cortometraje “El Corazón de Sor Lucía”?
Ciertamente es algo que no me esperaba, que me convocaran para hacer el papel de sor Lucía ya de mayor, cuando ella estaba en el Carmelo de Coimbra. Fue algo que me sorprendió, pero si era lo que Dios quería, yo no tenía otra respuesta que sí. Él me daría la gracia para llevar a cabo esa labor, la cual hice con gran humildad, poniéndome en sus manos porque yo no soy actriz, ni siquiera aficionada. Ha sido toda una experiencia.
Viví todo el rodaje con muchísima paz. Yo tengo una memoria horrible y lo que más me inquietaba era aprenderme los diálogos, pero “Dios no elige a los capacitados, sino que capacita a los elegidos” y yo me sentía elegida para esta tarea. Creo que Nuestra Madre estuvo allí muy presente y, cómo no, también Sor Lucía.
Cada vez que teníamos que grabar una escena, yo me encomendaba a ellas mentalmente para poder actuar con la dignidad que la escena merecía y así que, a través de mí, dijeran e hicieran lo que creyeran conveniente para que el mensaje de Nuestra Madre llegue a todo el que vea el corto de una manera sencilla, como Ella siempre lo hace, pero también profunda.
Hemos tenido buenos momentos de oración para encomendar todo el trabajo, a todas las personas que colaboraban en el corto y cada una de las labores. Realmente ha sido un tiempo intenso de oración y convivencia entre nosotras, de profundización en el mensaje de Nuestra Madre a la que todas las noches regalábamos con una novena.
Un grupito de chicas jóvenes ha participado, con una entrega preciosa, en el corto; lo cual hace crecer la esperanza en que hay relevo, que la juventud tiene hambre de profundidad, que hay jóvenes que huyen de la superficialidad y desean, en lo más profundo de su corazón, un encuentro serio con el Señor. Han sido un ejemplo también para mí, su entrega, su silencio, su trabajo, su esfuerzo y también su sana alegría. Nos lo hemos pasado fenomenal, la verdad.
¿Cómo ha hecho para meterse de lleno en el personaje de sor Lucía ya mayor?
Pues cuando me propusieron hacer el papel de Sor Lucía, también me hicieron llegar el libro “Un camino bajo la mirada de Sor Lucía” que es una biografía suya escrita por el Carmelo de Santa Teresa de Coimbra y que recomiendo leer porque nos presenta una imagen de ella muy natural, con muchos detalles que te ayudan a conocerla más profundamente. No creo que haya nada mejor para interpretar su personaje que intentar conocerlo un poco mejor e ir meditándolo en la oración para hacerlo un poco tuyo.
A ver, yo tampoco soy una jovencita, ya tengo mis 60 años, así que sentirme mayor para mí no ha sido ningún problema.
Además, como ya he dicho antes, el ambiente de oración, la alegría y el deseo de agradar al Señor y a Nuestra Madre que se vivía durante los rodajes y en todo lo que estábamos haciendo, realmente ayudaba. Todas íbamos a una y no hubo ningún momento de tensión o malestar, sino todo lo contrario. Si había alguna dificultad o nos atascábamos en alguna escena, nos poníamos a rezar. No he dicho antes que, durante las grabaciones, siempre había un grupito apoyando con la oración. ¡Cómo no iba a salir todo bien!
¿Por qué había que conmemorar el centenario de las apariciones de sor Lucía en Pontevedra?
Este mes de octubre, todas las personas que participamos en el corto fuimos de peregrinación por los lugares donde vivió Sor Lucía y, una cosa que me llamó la atención cuando fuimos al Santuario de las Apariciones en Pontevedra, es lo desconocido que es esto especialmente para los españoles.
Actualmente está encargado de este Santuario un grupito de religiosas del IVE y nos comentaban que prácticamente no hay grupos de españoles que vayan allí en peregrinación. Si que van algunos grupos extranjeros pero españoles muy muy pocos.
Todo el mundo sabe de las apariciones de Fátima pero que Nuestra Madre y el Niño Jesús se aparecieron a Sor Lucía en España, eso es algo profundamente desconocido y sin embargo es un privilegio enorme el hecho de que la Voluntad de Dios quisiera que ella viviera en tierras españolas durante tanto tiempo y recibiera esas visitas para comunicarle, entre otras cosas, las promesas de los 5 primeros sábados de mes. Esa es una devoción muy conocida y no sé si se sabe que fue en Pontevedra donde Nuestra Madre le hizo esa gran revelación.
Es verdad que durante la aparición del 13 de Julio de 1917 Nuestra Madre le dijo a Lucía:” vengo al mundo para pedir que Rusia sea consagrada a mi Inmaculado Corazón, y pido que los primeros sábados de cada mes se hagan comuniones en reparación por todos los pecados del mundo. Si mis deseos se cumplen, Rusia se convertirá y habrá paz, si no, Rusia repartirá sus errores alrededor del mundo, trayendo nuevas guerras y persecuciones a la Iglesia los justos serán martirizados y el Santo Padre tendrá que sufrir mucho, ciertas naciones serán aniquiladas. Pero al final mi Inmaculado Corazón triunfará.”
Pero fue en Pontevedra, el 10 de Diciembre de 1925, donde concretó esa petición haciendo la siguiente promesa:” Mira, hija mía, mi corazón cercado de espinas que los hombres ingratos en todos los momentos me clavan con blasfemias e ingratitudes. Tu al menos procura consolarme y di a todos aquellos que durante cinco meses, en el primer sábado, se confesaren, recibiendo la Sagrada Comunión, rezando una parte del rosario y me hiciesen quince minutos de compañía, meditando en los misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, que yo les prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas.”
Más tarde, en el convento de las Doroteas de Tuy, recibió una visión de la Santísima Trinidad y del Inmaculado Corazón de María, durante la cual la Virgen le comunicó que había llegado el momento de que el papa realizase la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón en unión con todos los obispos del mundo.
Es por eso tan importante celebrar este centenario y dar a conocer el privilegio tan grande que nos concedió Nuestra Madre por medio de Sor Lucía.
¿Qué nuevas facetas de sor Lucía descubrimos en este documental?
Nuestra Madre le dijo a Sor Lucía que Jacinta y Francisco morirían pronto pero que ella “debería quedarse un poco más”, ¡yo no sabía que murió con 98 años!!, ciertamente los tiempos de Dios no son los nuestros.
Una de las cosas que resaltaría del carácter de Sor Lucía, es su sentido del humor, en una de las escenas del corto se ve claramente, pero en el libro se ve en varias ocasiones, así como su sencillez, su naturalidad y su gran humildad.
¡Cuánto sufrió durante su vida por cumplir el cometido que Nuestra Madre le encomendó! Dios puso un deseo inmenso en su corazón de ser carmelita descalza lo cual no sucedió hasta 1948, mientras tanto fue monja Dorotea desde 1921. Fue una espera larga y dolorosa en la que tuvo que obedecer las instrucciones de sus directores espirituales y sufrir y ofrecer….
La obediencia le supuso un sufrimiento enorme, el Señor y Nuestra Madre, a pesar de haber puesto en su corazón esa vocación al Carmelo tan clara, le pedían esa obediencia fiel a su director y ella obedeció con todo su corazón.
También sufrió muchas incomprensiones mientras fue Dorotea, pero ella siempre lo vivía todo de una forma sobrenatural que impresiona.
Es cierto que en su vida hubo manifestaciones sobrenaturales, pero es en su día a día, en su vida cuotidiana, donde resaltan más todas esas virtudes que vivió en un alto grado.
También resaltaría su gran preocupación por que se cumpliera lo que Nuestra Madre había pedido a través de ella y el gran sufrimiento que le supuso el ver que no se hacía caso de sus palabras.
A ella le habría gustado vivir escondida para el mundo en el Carmelo toda su vida, pero la misión que le fue encomendada no se lo permitió, su fama se extendió por todo el mundo y todo el mundo quería conocerla y escribirle. Ella ofreció todo eso con gran generosidad.
¿Cómo le ha ayudado espiritualmente participar en el rodaje?
La vida de los santos siempre debe ser un acicate para nuestra vida espiritual. Ya sé que ella todavía no ha sido canonizada.
Todos podemos pensar que, a Sor Lucía, por haber tenido el privilegio de ser elegida para que Nuestra Madre diera un mensaje a todo el mundo, le podría resultar más fácil ser santa. Nada más lejos de lo real, ella tenía que poner todo su esfuerzo, su voluntad, todo su corazón en vivir la perfección como cada uno de nosotros porque, como dice S. Lucas, “A quien mucho se le da, también mucho se le pedirá” y ella puso toda la carne en el asador.
Participar en el rodaje de este corto, como ya he dicho, supuso como un pequeño retiro de oración, de trabajo, de convivencia. Yo siempre voy con un poquito de retraso y es después de que pase el tiempo cuando tomo conciencia de lo que suponen para mi las cosas que el Señor permite que me sucedan.
Meditar sobre la vida de Sor Lucía, intentar ponerme en su lugar y preguntarme cómo ella haría esto o aquello, ver su vida sencilla dentro de lo extraordinario me invita a meditar acerca de mi propia vida, a huir de las rutinas y las mediocridades, intentar hacer de mi vida cotidiana ordinaria algo extraordinario. Vivir la santidad en las pequeñas cosas de cada día pensando que, en todo momento, Dios me está mirando, el Cielo está ahí esperando que yo responda.
Probablemente, en nuestra vida, no tengamos nunca una experiencia como la de los Niños de Fátima, pero tenemos que reconocer que, en nuestros ratos de oración, el Señor también nos da pequeñas o grandes gracias y tenemos que estar atentos para que no se nos pasen inadvertidas. Ser conscientes de esas gracias que recibimos nos ayuda a ser agradecidos, a tener confianza, a tener esperanza, a tomar conciencia de la trascendencia de nuestra vida y de la responsabilidad que Dios deposita en cada uno de nosotros porque en nuestras manos puede estar la salvación de muchos otros
¿Cómo le ha ayudado el hecho de tener 2 hijas religiosas?
La vocación de 2 de mis hijas ha sido un regalo inmerecido que el Señor ha dado a mi familia. Es un gran honor, un privilegio por el que estamos profundamente agradecidos.
Mi hija mayor es carmelita descalza y mi hija menor es sierva del Hogar de la Madre.
¡Podéis imaginar lo que sentí cuando me propusieron participar en este corto en el papel de una carmelita descalza!. Ponerme su hábito ya fue precioso, y eso que no nos lo pusimos todo. Pensar que ellas llevan todo eso puesto durante todo el año, si hace calor sobra todo, si hace frío todavía no es suficiente. Meterme “dentro de sus zapatos” ha sido una experiencia increíble.
Vida religiosa, vida de entrega total, pero yo me pregunto ¿acaso los laicos no podemos vivir en el mundo esa total entrega con generosidad?
Yo me siento llamada a eso y, como yo, muchos otros. Nosotros estamos en el mundo, pero sin ser del mundo, como dijo Jesús en el Evangelio de San Juan. No es una tarea fácil, pero ¿qué tarea que merezca la pena lo es?
Dios nos llama a cada uno a una vocación determinada pero el fin es el mismo, la meta es la misma, el Cielo y es viviendo aquello a lo que el Señor nos llama como alcanzaremos la meta prometida y deseada.
¿Por qué merece la pena ver y difundir el documental?
Pues es algo que cada uno tiene que descubrir.
No tenemos que dejar morir los regalos que el Señor nos hace porque, el hecho de que envíe a Nuestra Madre a la tierra a darnos un mensaje es un regalo que no merecemos y por eso mismo, todos deberíamos conocer y profundizar en aquello que del Cielo nos vinieron a avisar.
Los hombres tenemos mala memoria y hay que ir recordándolo para valorar lo que hemos recibido y de lo que tendremos que dar cuenta porque todos esos regalos recibidos son de un incalculable valor y tienen que dar el fruto que Dios espera.
Por Javier Navascués
8 comentarios
No vivio 98 años, ha quedado demostrado varias veces por los mejores expertos del mundo que la que murio en 2005 fue una impostora.
https://sisterlucytruth.org/
Nos debemos a la verdad y la razon, no a la neoconia ni apapolatria ni al temor ni a la sinrazon
La monja impuesta por la masonería vaticana que se hacía pasar por "sor Lucía" que dijo que la consagración la había hecho Juan Pablo II, nada, nada tiene que ver "con la Hermana María de los Dolores" que fue entrevistada "el lunes 15 de julio de 1945", y que pocos años después estaba "muy triste, pálida y demacrada...".
En cuanto a la monja impostora:
Peter Chojnowski. RadTrad Thomist.
En cuanto a la masonería vaticana:
LISTA-PECORELLI.pdf
Y la foto del periodista y exmasón asesinado Carmine Pecorelli:
Immagini del Novecento. L'omicidio di Mino Pecorelli.
Excluyendo a Juan Pablo I con sus 33 días, los Papas desde Pío XII a León XIV no han querido obedecer lo que pidió la MADRE DE DIOS en Fátima: ¡ninguno!
La Madre de Dios pidió en Fátima, que el Papa en unión de todos los obispos del mundo Consagrase a Rusia. Punto
Y lo que han hecho ha sido ignorarlo -Juan XXIII, Pablo VI, Benedicto XVI-; o consagrar si contar con los obispos -Pío XII-; consagrar sin nombrar a Rusia -Pío XII la segunda vez, Juan Pablo II que según testimonio de su secretario y varios cardenales entre ellos Ratzinger y Cordes, les dijo que le pesó no haberlo hecho-; y Francisco consagrando nombrando a Rusia y otros añadidos de forma general o nominal como Ucrania.
¿Solo nombrar a Rusia? ¡Solo!
La Madre de Dios pidió en Fátima la Consagración a Rusia.
En una interesante carta escrita por sor Lucía en Pontevedra con fecha 18-5-1936, y como las cosas no estaban nada bien en algunas naciones, preguntaron a sor Lucía y esta fue su clara respuesta:
"P.S.- En cuanto a Méjico, España y Francia usted sabe que no están incluidos en la promesa":
Antonio María Martíns. S.J. El futuro de España en los documentos de Fátima. Madrid, 1977, pp. 164 y 165.
De hecho el Papa J.P. II le dijo a un amigo sacerdote polaco que testimonió que no la pudo hacer como él quería desde el principio de su Pontificado porque no todos los obispos le obedecían.
La Consagración plena vendrá luego de muchos males en el mundo y en la Iglesia y cuando los obispos fieles y obedientes se sumen al Papa que la propondrá. Y luego sí que veremos la conversión de Rusia y que dejarán de propagarse los errores que aún siguen propagándose.
Pues la realidad es esa.
Sigamos rezando y ofreciendo por la Barca cada vez más acechada.
1º. “Paul Josep Cordes, era vicepresidente del Pontificio Consejo para los laicos en 1990, cuando hizo esta revelación: “Era 1984, y durante un almuerzo privado, el Papa habló de la consagración que había realizado. Contó que había pensado, tiempo atrás, en mencionar a Rusia en la plegaria de la bendición. Sin embargo, por sugerencia de sus colaboradores, acabó abandonando esa idea. No podía arriesgarse a una provocación tan directa contra los dirigentes soviéticos. Nos contó también cuánto le pesó esa renuncia a la bendición pública de Rusia”: 30 Giorni, marzo de 1990, citado por Antonio Socci. El cuarto secreto de Fátima. Madrid, 2012, pp. 48 y 49.
2º. Arzobispo de Tarragona Ramón Torrella: “Otro día estábamos Ratzinger, el entonces secretario monseñor Hamer, un experto y un servidor. Yo me limité a decirle: Mire, Santo Padre, yo lo que digo es que usted no puede nombrar ni una sola vez Rusia. Si usted en Fátima nombra la palabra “Rusia”, al día siguiente se interrumpen las relaciones ecuménicas del Patriarcado de Moscú con Roma”: Vida Nueva, nº. 2001. Madrid, 15 de julio de 1995, pp. 12 y 13.
3º. Stanislao Dziwisz que fue su secretario personal desde 1966 hasta su muerte afirma que el acto de consagración se realizó: “Sin mencionar de forma explícita a Rusia”.: Una vida con Karol. Conversación con Gian Franco Svidercoschi. Madrid, 2007, p. 172.
Y esa fue la razón por la que no consagró Juan Pablo II y que le pesó toda su vida, y no que algunos o muchos obispos ni contestasen a su llamada.
No les juzgo porque se ellos mismos se juzgan al no Consagrar tal y como lo pidió la Madre de Dios y Madre Nuestra.
Pero como es mi MADRE, les pondría a todos esos Papas como hojas de perejil; y además eso, ¡eso no es nada, nada, comparado con lo que les predijo el Hijo!: "Más tarde, por medio de una comunicación interior, Nuestro Señor, quejándose, me dijo: "No quisieron atender mi súplica... Como el rey de Francia se arrepentirán y lo harán después. Pero será tarde": P. Gonçalves, escrito de sor Lucía sobre la comunicación que tuvo de Nuestro Señor el día 13 o 14 de junio de 1929.
Santiago Lenús hoy con lo de Juan Pablo II y lo de los obispos: "Y sin embargo no todos los obispos del mundo estuvieron de acuerdo en Consagrar. Se envió una carta a todos y muchísimos ni contestaron. Entonces él no podía hacerla sin que le obedezcan.
De hecho el Papa J.P. II le dijo a un amigo sacerdote polaco que testimonió que no la pudo hacer como él quería desde el principio de su Pontificado porque no todos los obispos le obedecían".
Y Santiago Lenús y la no consagración de Juan Pablo II en: MADRE DE DIOS Y MADRE NUESTRA. Larraya (Navarra), mayo 2013, p. 65: "Respecto a la Consagración, hay que señalar que no se hizo como la Virgen la pidió desde el principio, aunque el hecho de hacerla junto con los obispos de todo el mundo...".
(Y no pido comisión por citar el libro porque el título lo es todo: MADRE DE DIOS Y MADRE NUESTRA.
Y es que hay algunos santos que hacen lo que les da la gana y no lo que pide el Señor o su Madre; y no solo eso, hasta hay uno considerado como gran santo que escribió lo que ni Satanás se ha atrevido a afirmar de la Madre de Dios y Madre Nuestra. Y como es mi Mamá, al satánico sujeto ni le nombro pero es fácil identificarlo:
Johannes Quasten. Patrología II. Madrid, 2001, páginas 531 y 532.
Las pruebas de propios y extraños dejan claro el asunto y no añadiré nada más, excepto pedir perdón al Director Javier por aguantarme.
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