P. Rubio Willen: “El demonio odia a la reina Isabel la Católica, al igual que odia a la Virgen o al P. Pío”

El próximo 22 de abril con motivo del 575 aniversario del nacimiento de la Sierva de Dios Isabel la Católica se celebrará una Misa solemne que estará oficiada por el Nuncio Apostólico en España, Mons. Piero Pioppo. El evento tendrá lugar en la iglesia San Nicolás de Bari de Madrigal de las Altas Torres (Ávila), en la que fue bautizada la reina.
Con este motivo, entrevistamos al director de la Comisión de la Causa de Beatificación, el P. José Luis Rubio Willen.
¿Qué supone para usted que el nuncio de Su Santidad pueda celebrar esta Misa en honor a Isabel la Católica?
Pues la verdad algo grandioso para un proceso que traspasa diócesis, naciones y continentes. Todos los procesos de canonizaciones mientras se están realizando durante esos años producen cosas muy buenas. Independientemente de lo que duren. Es providencial que un Nuncio de Su Santidad venga a presidir una misa en la misma parroquia donde fue bautizada Isabel y a pocos metros de la pila bautismal (la auténtica).
¿Qué gracias espirituales esperan para ese día?
Todos los trabajos que se realizan para llevar a cualquier santo para que sean canonizados y tengan altares es a mayor gloria de Dios. Quiere decir que resplandece el Credo Apostólico bautismal en la comunión de los santos. Gracias espirituales todas, pues nuestra Iglesia es esa comunión de lo terrenal con lo divino. Isabel sabía muy bien que la vida era corta, que por muy reina que fuera debería dar cuentas a Dios y que la realeza y la política solo sirve si Dios está presente siempre en tu civilización, que es la cristiana. Ella pidió ser amortajada con el sayal de San Francisco. Era terciaria franciscana y, sin privilegios de su realeza, fue enterrada al ras del suelo en el monasterio el Real de San Francisco de la Alhambra de Granada, que fundaron los propios Reyes Católicos.





