"Una invitación a rezar, a hacer más sacrificios"

Presentamos la traducción de una nueva entrevista concedida por Monseñor Bernard Fellay a The Remnant.
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Mershon: El Vaticano, en una carta del Cardenal Giovanni Battista Re, Prefecto de la Congregación de Obispos, fechada el 21 de enero del 2009, disolvió el decreto de excomunión de los cuatro obispos de la Sociedad. Los fieles católicos asociados con la Sociedad, junto con muchos católicos en el mundo que se identifican con su causa, atribuyeron esto, en parte, al millón setecientos mil rosarios que se ofrecieron por el levantamiento de las excomuniones. ¿Hasta qué punto atribuyen la decisión del Santo Padre a este ramillete espiritual?
Mons. Fellay: Todo está en las manos de Dios, y es Dios quien lo sabe mejor. La interacción entre el plan de Dios para el mundo y la acción de los hombres es un gran misterio de la fe. Estoy seguro que sin la Cruzada del Rosario, el decreto del 21 de enero no habría sido publicado. Dios conocía tanto la Cruzada del Rosario como la decisión del Santo Padre. Cada oración tuvo su parte en el plan de Dios.
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En varias declaraciones públicas durante los últimos años, usted predijo que si el Santo Padre fuera a disolver las excomuniones de los obispos de la Sociedad, habría una gran batalla interna, y quizá algo de desacuerdo de obispos e incluso cardenales dentro de la Iglesia. ¿Qué es lo que percibe sobre la batalla, no sólo contra la SSPX sino también contra el Santo Padre?
De hecho, no tengo mucha información de lo que está sucediendo ahora en el Vaticano. Sólo veo que hay una pelea, con algunos apoyando al Papa, y otros usando la situación presente para poner presión sobre el Papa y sus amigos.






