El feminicidio fetal ya ha llegado a Occidente

Miramos el mundo a través de la ideología. Decretamos que las cosas deben de ser de un determinado modo y pretendemos que la realidad se ajuste a esa ensoñación. Y claro, la realidad sigue siendo la que es, por mucho que hayamos decidido que tiene que ser otra cosa. Esto ocurre con todo, también, por supuesto, con el aborto.
Es lo que explica John Power en el último número de The Spectator en un artículo titulado El feminicidio fetal ha llegado a Gran Bretaña. La cuestión es que la legislación que regula el aborto en el Reino Unido, cada vez más permisiva, va a permitir (si nada cambia en su paso por la Cámara de los Lores) abortar prácticamente hasta el momento anterior al parto, tal y como se aprobó en la Cámara de los Comunes en junio de 2025. Sin preguntas ni justificaciones. Aborto libre en todo el embarazo. Una conquista del feminismo y un avance de la asistencia sanitaria a las mujeres según sus promotores.
Una legislación que, en un efecto que la ideología abortista no había contemplado, abre las puertas a que sean abortadas niñas cuyo sexo es detectado antes de que nazcan. Hasta ahora, el sistema de salud público británico retrasaba el momento en que los padres tienen derecho a conocer el sexo de su hijo hasta la ecografía de las 20 semanas, muy cercana al momento en que el aborto ya era ilegal. Ahora, con esta nueva y progresista legislación que permite el aborto hasta una hora antes del parto, se abre la veda para que los padres aborten a su hija una vez conozcan su sexo.
Imposible, sostienen los defensores del aborto hasta el parto, estas cosas no pasan aquí. En la India o en China es posible, pero no en Inglaterra.
Una reacción, una vez más, ideológica, que decide cerrar los ojos ante la realidad. En este caso a la realidad de los efectos de la inmigración masiva. Y es que cuando recibimos inmigración en grandes números proveniente de un determinado país o región estamos introduciendo en nuestra sociedad la cultura, los usos y costumbres de ese país o región. En mayor medida cuanto mayor es el número de personas provenientes de ese lugar.
Sabemos que el aborto de niñas por su sexo es una práctica extendida en países como, por ejemplo, China, la India, Paquistán, Bangladesh o Vietnam. Y también sabemos que Gran Bretaña ha acogido a cientos de miles de inmigrantes procedentes de estos países. Los defensores del aborto argumentan que, una vez llegan al Reino Unido, estos inmigrantes abandonan esa mentalidad y se comportan como ingleses de toda la vida. Pero la evidencia dice otra cosa.
En concreto, el Departamento de Salud y Asistencia Social británico ha detectado, entre 2017 y 2021, 400 abortos selectivos de fetos femeninos solamente de etnia india en Inglaterra y Gales. En realidad las cifras son, muy probablemente, mayores: es frecuente que el aborto de las niñas llegue después de un test sobre el sexo en un centro privado a partir de la séptima semana de gestación y que, por lo tanto, el Servicio de Salud no detecta. La niña es abortada por su sexo, pero ni los padres declaran que ése es el motivo ni el Servicio de Salud tiene elementos que le puedan llevar a sospecharlo. Un aborto más y ya está.
Pero no hay que elucubrar demasiado, pues en Escocia ha aparecido un informe que documenta esta nueva realidad (y propone asumirla). Es sobre lo que reflexiona Kathleen Stock en Unherd en un artículo publicado el pasado mes de noviembre con el título Lo que los progresistas no dicen sobre el aborto. Allí, Stock escribe: «Puede parecer una pregunta extraña, pero ¿qué hay de malo en interrumpir la vida de los fetos femeninos, simplemente por ser mujeres? La postura oficial progresista es que, cuando se desea un aborto, se debe facilitar en la medida de lo posible y que el Estado no debe cuestionar los motivos personales para hacerlo. Sin embargo, cuando la semana pasada se publicó un informe encargado por el Gobierno escocés en el que se defendía que se debía hacer la vista gorda ante los abortos selectivos por motivos de sexo, se produjo una consternación generalizada».
El aborto, dicen sus promotores, es un derecho que hay que expandir y cuestionar los motivos que mueven a abortar es reaccionario, patriarcal y toda la retahíla habitual de descalificativos. Pero cuando ese «derecho» se usa para matar a niñas cuando se detecta su sexo… entonces nos horrorizamos. El informe escocés afirma que «las mujeres deben tener derecho a decidir sobre su salud reproductiva y son las más indicadas para tomar decisiones sobre el embarazo en función de sus circunstancias personales». ¿También para eliminar a su feto cuando es niña? La lógica progre y abortista cortocircuita.
Hay aún más motivos para cortocircuitar. O para ver cómo la ideología abortista se da de bruces con la realidad.
Por ejemplo, es muy curioso que en el citado informe escocés se hable, primero, de que el sexo del feto es «asignado al nacer». Si fuera así, sería técnicamente imposible el aborto selectivo por razón del sexo, pues antes de nacer no existiría ningún sexo. Pero después se reconoce que ya se están dando casos de aborto selectivo de niñas. ¿En qué quedamos? ¿El sexo se puede detectar ya durante el embarazo o es asignado al nacer?
Otra de las contradicciones que señala Stock es ésta: «¿Por qué el Servicio Británico de Asesoramiento sobre el Embarazo –el principal proveedor de servicios de aborto del Reino Unido, que se mantiene firme en su misión de facilitar las decisiones reproductivas de las mujeres, sean cuales sean– explica en su página web que sus clientes pueden llevarse los «restos del embarazo» para un «servicio privado, entierro o cremación» después? ¿Por qué alguien querría hacer algo así?». Los mismos que te dicen que abortar es como cortarse el pelo o quitarse un grano, te ofrecen enterrar los restos de un aborto (o sea, a tu hijo), pero evidentemente no te ofrecen enterrar ni el pelo que te has cortado ni el grano que te has quitado.
Volviendo a la Cámara de los Lores, John Power explica que uno de los miembros de esa Cámara, la conservadora baronesa Eaton, ha presentado una enmienda para evitar que se produzcan abortos por el sexo que proclama que la legislación que permite el aborto hasta el parto «no debe aplicarse a una interrupción del embarazo basada en el sexo de un niño capaz de nacer con vida». Magnífico, y no dudo de las buenas intenciones de la baronesa Eaton, ¿pero cómo distinguir si el aborto es debido al sexo o no? A una pareja le comunican que el hijo que está esperando es niña, a continuación decide abortarla. ¿El motivo? Cualquiera vale: el stress psicológico, la precariedad económica… lo que a ustedes se les ocurra. Evidentemente no confesarán que la matan por ser niña, ¿cómo puede alguien ni siquiera planteárselo? La matarán por cualquier otro motivo de la infinita lista de motivos aceptables para nuestra desquiciada sociedad. El parche que supone esa enmienda no habrá servido de nada y resultado será el mismo.
Ya lo ven, aquellas feministas que luchaban por liberarse del heteropatriacado gracias al aborto resulta que han abierto las puertas para que las niñas sean eliminadas en cuanto se detecte que son mujeres. Realmente un gran éxito de la lucha por las mujeres.
Se han dedicado a banalizar el aborto, pretenden que es una cuestión superada, pero hasta la misma Stock (que acepta el aborto en determinadas circunstancias) se ve obligada a confesar la verdad: «el aborto pone fin deliberadamente a una vida… Causar la muerte deliberadamente es un asunto moralmente grave, que merece una profunda reflexión y una justificación adecuada». Uno entiende fácilmente esa justificación cuando estamos ante un caso de legítima defensa, pero, ¿qué justificación adecuada hay para matar a un ser humano inocente e indefenso?
16 comentarios
____________
Salvajes!!
Cuando venga el Señor os vamos a colgar un campanario con cigüeñas de vuestras noblezas.
Ellos y todos los ciudadanos de a pie a los que solo les importa comer bien, tener a punto su coche, tener dinerito en sus cuentas corrientes, y tener bien ocupadas sus vergüenzas. Cuando les hablas del aborto dicen, pero si no es sólo en España es en Europa.
Señor, danos paciencia....
La señora alegaba que asumir que las mujeres podían abortar por motivos triviales era ridícula y ofensiva. El doctor, le contestó que cuando se especializó en Londres, país que ya tenía institucionalizado el filicidio hace rato, había atendido a una pareja que quería asesinar a su hijo porque iba a nacer con labio leporino... Creo que con eso dejó más que claro que una vez que se borra el límite entre el bien y el mal, lo que queda son opiniones subjetivas.
Es hora de rezar,más que nunca,para que Dios triunfe y derrote al príncipe de la mentira,definitivamente
El aborto selectivo les importa un bledo. No les duele ningún aborto. Las feministas directamente no tienen hijos o tienen 1,1 pues la maternidad les da alergia, lo consideran opresor. Normal que vayamos a ser invadidos por otras culturas que emplean sus úteros, sus manos y sus cerebros. Ni siquiera les hacen falta las armas. Aquí solo estamos a inventar letritas, y a pensar en vacaciones y jubilación. Dios quiera que despertemos. Dios perdone tanta sangre inocente derramada.
Sí, coincido en que también hay otras, sobre todo las asociadas a la nefasta IPPF, que muestran un nivel de cinismo y perversión bastante diabólico, digno de la fundadora de esa empresa trituradora de seres humanos.
Pienso que hay tantas capas en este problema, que lo que propone Juan Carlos es la solución más cuerda. Esto ya nos excede a nivel humano. Sólo nos queda rezar, pedir misericordia y conversiones.
Si ser mujer depende únicamente de la biología no importa el comportamiento y tu condición de mujer no va a cambiar.
Pero al decir que las feministas son casa vez más hombres y menos mujeres, admite que además de la dimensión biológica está el rol social que se asigna a cada sexo, de forma que una mujer que no se queda embarazada, que trabaja fuera de casa, que es militar, juega a determinados deportes o fuma y usa vaqueros, es casi un hombre.
Por otro lado el problema de fondo del feminicidio no es el aborto sino el machismo, pues en aquellos lugares fomde no hay acceso al aborto como las zonas rurales de India y China, se abandona a su suerte a las niñas recién nacidas.
Prohibir el aborto es solamente una solución cosmética.
La Ley Seca no acabó con el alcoholismo.
La prostitución es delito en todos los estados de EEUU castigando a clientes y prostitutas y sin embargo hay mujeres prostituidas por todo el país, y por supuesto la policía nunca hace redadas en hoteles de lujo para detener a los ricos y las scorts de alto standing, solamente molestan a las pobres a pie de calle que se prostituta porque son pobres y drogadictas.
Y la prohibición del aborto lo único que hace es trasladar a las mujeres de unos estados a otros.
Dejar un comentario






