Tribulaciones del cientifista compulsivo

¡Ay!, la nave Juno llegó a Júpiter ―un hecho del que todos nos alegramos― pero el articulista a donde llegó es a la explicación definitiva del origen del fenómeno religioso.

Posiblemente todos hemos conocido a alguna de esas personas de las que se sabe que no se les debe mencionar determinado tema, porque se descontrolan. Se trata de un reflejo compulsivo que, a falta de tratamiento, los familiares y amigos del que lo padece deben de esforzarse en sobrellevar, al tiempo que procuran, en la medida de lo posible, que el sujeto en cuestión no se vea expuesto a las situaciones que lo desatan.

Pues bien, entre los partidarios del cientifismo decimonónico de toda la vida ―que aún quedan, desde luego, aunque han ido cambiando de marca para su producto, y últimamente parece que prefieren llamarse «nuevos ateos», o «brillantes», o simplemente «naturalistas»― abundan esos tics. Uno menciona descuidadamente ciertos nombres (como por ejemplo «Darwin», o «Galileo»), o ciertas palabras clave (como por ejemplo «religión», «alma», «creación», o incluso «decisión libre»), y el desbarajuste está servido.

A veces, este tipo de reflejos adopta formas peregrinas, y aparece en las situaciones más insospechadas. Sin ir más lejos, hay un bloguero sobre temas científicos del diario El Mundo, que parece sentirse obligado a lanzar pullazos a la religión cada vez que una sonda espacial alcanza su destino. El año pasado la crisis le vino a consecuencia del paso junto a Plutón de la sonda «New Horizons», de manera que, lo que había comenzado como un artículo explicativo del viaje de dicha sonda, acabó con un repaso a «los curas de todas las religiones... incapaces de plantearse el menor cambio en sus ideas», a «sus dogmas», y hasta con «el agua de la fuente de Lourdes» la emprendió. Impresionante. No dejó títere con cabeza.

Y este año ha sido la llegada a Júpiter de la nave Juno la que ha acabado desbaratándole un artículo. ¡Ay!, la nave Juno llegó a Júpiter ―un hecho del que todos nos alegramos― pero el articulista a donde llegó es a la explicación definitiva del origen del fenómeno religioso: «estafadores que aparecen de vez en cuando en las sociedades humanas, gentes que lo único que buscan es el poder y con el dinero a base de decir ''¡Créame!" sin aportar pruebas». Impresionante, de nuevo.

Si algún lector curioso busca los artículos ―cuyo título he olvidado mencionar― y los repasa, comprobará que su estructura obedece, en líneas generales, a un reflejo compulsivo frecuentísimo entre los cientifistas, y que adopta la apariencia (superficial) de un argumento, que cabe resumir así:

«La ciencia ha conseguido el resultado X. Eso sí que es un conocimiento sólido, y no como la religión que patatín patatán...» 

Y la idea de fondo es aún más sintética: «A más ciencia, menos religión».

Ahora bien, ocurre que los reflejos compulsivos son irracionales, y este también lo es. Para darse uno cuenta de hasta qué punto lo es, basta, por lo demás, con un ejercicio muy sencillo (se pueden proponer también ejercicios más complicados, pero no es necesario): Repasar los logros científicos reverenciados en tales artículos, e indagar la actitud religiosa de sus descubridores. Tomemos, por ejemplo el texto que recorre la distancia sideral que media entre la sonda Juno y el origen de la religión, y vayamos siguiendo el hilo.

En primer lugar nos habla el autor de los cálculos elementales acerca de la aceleración necesaria para que una sonda venza la gravedad terrestre y viaje por el espacio. Pero resulta que todos esos cálculos elementales tienen su origen en la mecánica de Newton (1642-1726). ¿Y cuál era la actitud de Newton ―posiblemente el mayor físico de la historia― ante la religión? ¿Compartía acaso hacia la misma el enfadado desprecio del bloguero? En modo alguno. Basta consultar cualquier biografía solvente de Newton para comprobar la profunda religiosidad del padre de la mecánica clásica. Más aún, su interés por la religión era tal que el 27,5% de los 1.752 volúmenes contenidos en su biblioteca personal trataban de asuntos teológicos, mientras que solo el 11,6% correspondían a obras de física, matemática o astronomía. Y como fundamento de su trabajo solía citar un versículo del libro de la Sabiduría: «Tú hiciste todas las cosas con medida, número y peso».

Seguidamente, el artículo pasa a tratar de la energía fotovoltaica, que le sirve a la nave para poder realizar pequeños movimientos correctivos durante su viaje. Pero resulta que esa energía recibe su nombre del físico italiano, Alessandro Volta (1745-1827), pionero en el estudio de los fenómenos eléctricos, sobre cuyas opiniones religiosas baste con mencionar una cualquiera de sus declaraciones:

«Yo confieso la fe santa, apostólica, católica y romana. Doy gracias a Dios que me ha concedido esta fe, en la que tengo el firme propósito de vivir y de morir.»[1]

No obstante, el autor del artículo que estoy comentando ―autor cuyo nombre, ¡vaya por Dios!, también he olvidado mencionar―, no habla de Volta, sino que hace referencia a los indudables logros de Albert Einstein (1879-1955). Pues bien, resulta que la investigación más detallada sobre las ideas religiosas de Einstein es el libro «Einstein and Religion» del notabilísimo historiador de la ciencia Max Jammer, en el que encontramos (después de un recorrido exhaustivo de las fuentes) conclusiones tales como esta:

«No solamente no era ateo Einstein, sino que sus escritos han influido en gente para alejarse del ateísmo, si bien él no trató nunca de convertir a nadie a su propia convicción.»[2]

Continuamos leyendo el artículo, y encontramos que el siguiente protagonista es el electrón. Y resulta que el primero que consiguió medir la carga del electrón fue el gran físico experimental nortamericano Robert Millikan (1868-1953). Un físico que, en pleno siglo XX, cuando ya el materialismo ateo campaba a sus anchas sobre buena parte del mundo universitario occidental, hizo gala de sus convicciones cristianas en numerosos escritos, y declaró cosas como esta:

«La religión y la ciencia, son entonces, en mi análisis, las dos grandes fuerzas hermanas que han llevado, y siguen llevando, a la humanidad hacia adelante y hacia arriba.»[3]

Declaraciones, por cierto, que coinciden casi literalmente con las de otro físico excepcional de aquella época: Max Planck (1858-1947). Pero en fin, no nos desviemos...

El artículo pasa, como es natural, del electrón al electromagnetismo, que es una parte de la física desarrollada fundamentalmente gracias a los trabajos teóricos de James Clerk Maxwell (1831-1879) y los experimentales de Michael Faraday (1791-1867). Sin embargo, resulta que Faraday dejó escritas cosas como la siguiente:

«El libro de la naturaleza, que debemos leer, está escrito por el dedo de Dios»[4]

Y gustaba de citar en sus textos el pasaje de la Carta a los Romanos de San Pablo en el que se hace referencia a que «desde la creación del mundo, lo invisible de Dios, su eterno poder y su divinidad, son conocidos por sus criaturas».

Mientras que Maxwell, por su parte, recomendaba al científico la reflexión sobre otro texto de San Pablo:

«Cada ser humano debe esforzarse en apreciar la extensión, el orden y la unidad del universo y debería considerar estas ideas mientras lee pasajes como el primer capítulo de la Epístola de San Pablo a los Colosenses»[5]

¿Y qué nos recomienda, a todo esto, el autor del artículo que nos ha hecho pasar un rato tan entretenido? Pues que nos demos cuenta de que la ciencia no es un conocimiento entre otros, sino el conocimiento único y verdadero, mientras que:

«casi todas las demás vías de acercarse a la realidad nos dejan siempre pensando en el engaño, en la estafa».

¿Y qué tendremos que pensar entonces de Newton, Volta, Faraday, Maxwell, Planck, Einstein, Millikan y etc. etc., que apoyaron sus investigaciones físicas en sus más hondas convicciones religiosas? ¿Habrá que sostener que los pobres no alcanzaban a distinguir el conocimiento verdadero (científico) de la estafas (religión)? ¿Habrá que suponer que tuvieron que apoyarse en un engaño para llegar a la verdad?

Definitivamente, el cientifismo compulsivo es una enfermedad que, de tener algún remedio, habrá que buscarlo en la lectura.

Por cierto que, entretanto, la sonda «New Horizons» se adentra más y más en la misteriosa zona conocida como cinturón de Kuiper, de manera que, si la NASA aprueba la ampliación de la misión, la nave podría llegar el próximo 1 de enero de 2019 al objeto de ese cinturón conocido como «2014 MU69». Que se vayan preparando los curas, y los creyente



[1] Alessandro Volta (1955), Epistolario, Volumen 5., Zanichelli. p. 29.

[2] Max Jammer (2002), Einstein and Religion, Princeton University Press, p. 151.

[3] Robert Millikan (1950), Autobiography, Prentice-Hall, p. 286

[4] Citado en Antonio Fernández-Rañada (1994), Los científicos y Dios, Ediciones Nobel, p.227. La obra de Fernández-Rañada, por lo demás, es seria, y muy recomendable para el lector interesado en estos asuntos.

[5] Antonio Fernández-Rañada (1994), Los científicos y Dios, Ediciones Nobel, p.233.

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60 comentarios

José María Iraburu
Muchas gracias por tan excelente artículo.

Una de las cosas que más me ha admirado es que en él resistes la tentación de nombrar al Sr. Cientifista Compulsivo.
No conviene nombrarlo, para no contribuir, ni siquiera negativamente, a su fama. No sea que diga como aquel,
"que hablen de mí, aunque sea mal, pero que hablen".

Dios te lo pague. Un abrazo.
11/07/16 5:12 PM
Palas Atenea
Muy bueno, sí señor.
11/07/16 6:07 PM
Manuel Alcalde
Artículo magnífico y bien referenciado, sin los excesos habituales de otros.
Los últimos avances de la ciencia llevaron al filósofo ateo Antony Flew a reconocer que "Dios existe". La ciencia le está poniendo el terreno cada vez más difícil a los cientifistas ¡que contrasentido!
11/07/16 7:58 PM
juvenal
Einstein se revolvería en su tumba al leer este artículo. Einstein no se consideraba a si mismo ateo, pero el concepto de dios para el es tan alejado del que pueda tener un católico, que podría pasar por tal, ya que siempre se manifestó totalmente ajeno a la creencia en un dios personal.
11/07/16 9:10 PM
Eulalio
Gracias Francisco, se agradece el artículo.
11/07/16 9:15 PM
Es curioso que los que rechazan la Tradición utilizan el "argumento de autoridad" escolástico para defender sus postulados. Tan curioso como apelar al "consenso científico" para censurar cualquier duda acerca del supuesto calentamiento global.

Dicho esto también podemos rebatirles mostrando cómo en el siglo XX hay mayoría de científicos creyentes incluido algún sacerdote:

Podemos destacar a William Thomson (LORD KELVIN) (padre de la escala de temperatura Kelvin), LOUIS PASTEUR (pasteurización), NIKOLA TESLA (motor de corriente alterna entre otros muchísimos inventos), GUILLERMO MARCONI (radiotelegrafía sin hilos), ALEXANDER FLEMING (penicilina), MAX PLANK (padre de la física cuántica y de la Constante de Planck), ARTHUR STANLEY EDDINGTON (Límite de Eddington), NIELS BÖHR (padre del Modelo Atómico Bohr), ERWIN SCHRÖDINGER (Ecuación y el Modelo Atómico de Schrödinger y Efecto Tunel), WERNER KARL HEISENBERG (Principio de Indeterminación de Heisenberg y Teoría de Matrices), GEORGES LAMÂITRE (Teoría del Big Bang), JOHN VON NEUMANN (Teoría de Juegos), WOLFRANG E. PAULI (Principio de Exclusión), HOWARD HATHAWAY(cerebro electrónico), etcétera.
11/07/16 10:05 PM
Acton
Es curioso que los cientifistas (que no los científicos) que rechazan la Tradción apelen al "argumento de autoridad" escolástico para apoyar sus postulados.

También resulta curioso que defiendan el "consenso científico" para censurar a los que critican el "dogma" del calentamiento global.

Dicho esto hay que recordar que hay una gran cantidad de científicos eminentes del siglo XX que han declarado expresamente ser creyentes (y alguno sacerdote):

William Thomson (Lord Kelvin) (padre de la escala de temperatura Kelvin),

Louis Pasteur (pasteurización),

Nikola Tesla (motor de corriente alterna entre otros muchísimos inventos),

Guglielmo Marconi (radiotelegrafía sin hilos),

Alexander Fleming (penicilina), Max Planck (padre de la física cuántica y de la Constante de Planck),

Arthur Stanley Eddington (Límite de Eddington),

Niels Bohr (padre del Modelo Atómico Bohr),

Erwin Schrödinger (Ecuación y el Modelo Atómico de Schrödinger y Efecto Tunel),

Werner Karl Heisenberg (Principio de Indeterminación de Heisenberg y Teoría de Matrices),

Georges Lemaître (Teoría del Big Bang),

John von Neumann (Teoría de Juegos),

Wolfgang E. Pauli (Principio de Exclusión),

Howard Hathaway (cerebro electrónico), etcétera.
11/07/16 10:35 PM
Francisco José Soler Gil
"resistes la tentación de nombrar al Sr. Cientifista Compulsivo.
No conviene nombrarlo,..."

Querido Padre Iraburu: Muchas gracias por su comentario. Pero en lo que toca a la frase que copio, es simplemente que se nombra el pecado, pero no el pecador.

Un abrazo
11/07/16 11:52 PM
Yolanda
Me he reído mucho.
No deja de admirarme esta gente que jamás se para a pensar si estará haciendo el ridículo.

Por cierto, al leer la cita de Faraday no he podido dejar de recordar que eso msimo se mencionaba en el oficio de Laectura de hoy, un texto de san Ambrosio que también cita esas mismas palabras de San Pablo.

Gracias por este artículo. Nos llena de argumentos.
11/07/16 11:53 PM
Francisco José Soler Gil
Dice Juvenal: "Einstein se revolvería en su tumba al leer este artículo".

Ahora bien, por lo que se refiere a Einstein, yo no he hecho otra cosa que apoyarme en las conclusiones de la investigación de Max Jammer sobre su religiosidad. Por tanto, si cree usted que conoce mejor el tema que el profesor Jammer, simplemente le animo a que publique su propio estudio al respecto, que sin duda contribuirá a enriquecer la bibliografía existente.
11/07/16 11:57 PM
Felipe
En efecto, la ciencia no se opone a otras formas de aproximación al conocimiento de la realidad como la indagación filosófica. La ciencia se ocupa de los aspectos materiales y medibles de las cosas pero no puede profundizar en el conocimiento profundo de las causas y la esencia última de la realidad.
Lo que es importante es dilucidar si la ciencia nos conduce hacia ese otro conocimiento íntimo de las cosas, si se produce en un camino paralelo e inmiscible con esas otras vías de aprehensión de lo real o si por el contrario nos aparta de él como pretende el comentarista de El Mundo.
Pues bien, la ciencia nos empuja a inferir inevitablemente la existencia de una causa inteligente en el origen, a partir del conocimiento sobre todo de la biología, la teleología inmanente de los seres vivos, el orden y la complejidad orientada a función de sus partes, la disposición intencional de medios a fines, los sistemas reguladores de sus procesos biológicos, el carácter formal de los códigos orgánicos, las respuestas inteligentes de carácter adaptativo a las amenazas del entorno etc etc. El orden, es decir, el diseño y la finalidad, son el asunto del sabio, allí donde existe un orden, se adivina la agencia intencional de una causa inteligente.
12/07/16 7:26 AM
Almudena1
Este tipo de cientifistas son los que admitirían que el fuego fue inventado y creado no descubierto. No admitirán un Dios Creador que pone en sus manos la facultad de descubrir Sus misterios, es tanto su valor y su conocimiento que hasta aseguran que Dios es un invento. No han descubierto que Dios es un invento, han inventado que Dios es un invento. Ahora les toca demostrarlo.
12/07/16 9:36 AM
juvenal
Mejor lo que las propias palabras de Einstein que otra cosa:
"Era, por supuesto, mentira lo que se lee sobre mis convicciones religiosas, una mentira que se está repitiendo sistemáticamente. No creo en un Dios personal y nunca he negado esto, sino que lo he expresado claramente, Si hay algo en mí que pueda llamarse religioso es la ilimitada admiración de la estructura del mundo en la medida en que la puede revelar nuestra ciencia"
Y esto es de una carta escrita en 1954, casi al final de su vida.
12/07/16 10:24 AM
David
Vale, juvenal, Einstein se está pudriendo en el infierno al que vas a ir tú si sigues igual.

¿Feliz así?
12/07/16 11:39 AM
Francisco José Soler Gil
Estaba esperando esa cita de Juvenal, puesto que es la típica que emplean los ateos para estos casos, y me hubiera sorpredido mucho que no intentara utilizarla él.
Pero fíjense bien, lo que dice "en un Dios personal". Y ahora lo que habría que hacer es indagar un poco qué entendía Einstein por "Dios personal". Si se toma la molestia Juvenal de leer alguno de los estudios serios al respecto, como el Jammer, o el de Pais, y lee en ellos lo que el propio Einstein escribe, entenderá, si es que quiere entenderlo, que lo que no cree Einstein es que Dios tenga manos, ojos, boca, o sea antropomorfo en general. Pero en cambio afirma desde el principio al fin de su vida se fe en Dios concebido como una Inteligencia fundante del orden cósmico. Que es justo algo lo que los ateos que intentan reclamar a Einstein como suyo no admiten.
Se pueden apuntar bastantes citas suyas comprobadas al respecto, e iré trayendo algunas de ellas si hace falta. Pero de momento baste, para empezar, con esta:
"A la vista de tal armonía como hay en el cosmos, y que yo, con mi limitada mente humana, soy capaz de reconocer, aún hay gente que dice que no hay Dios. Pero lo que realmente me enfurece es que me citen a mí como soporte de tales planteamientos" Citado en Jammer (2002) p.97.
12/07/16 12:10 PM
Albert L
El cientifista sustituye la fe en Dios por una fe, ilimitada e irracional, en la capacidad creativa de la materia inerte. En efecto, el cientifismo afirma sin rubor (como postura "racional") que poco más de 100 elementos químicos reaccionando al azar han creado la vida y al ser humano, a la música de Bach, las pirámides de Egipto, la ópera "Las Bodas de Fígaro", las obras de Shakespeare... todo esto tiene su origen en combinaciones al azar de hidrógeno, oxígeno, sodio, potasio... Hay quien, en lugar de en Dios, cree en la potencia creadora ilimitada de la tabla periódica de los elementos, lo cual es enormemente irracional, por supuesto.
12/07/16 12:34 PM
juvenal
David
Es evidente que si no creo en dios, menos en el infierno, pero si usted se siente contento con ese comentario, adelante.
12/07/16 1:12 PM
Albert L
Se pueden citar muchas frase de Einstein, como por ejemplo esta: "La ciencia sin religión está coja, la religión sin ciencia está ciega".
12/07/16 2:02 PM
juvenal
Creo que no ha leído mi primer comentario en el que digo claramente que Einstein no era ateo, pero su concepto de dios es tan alejado del judeocristiano, que a efectos de esta discusión es como si lo fuese.
12/07/16 3:51 PM
juvenal
Y por cierto, un dios personal no significa que sea antropomorfo, sino alguien con el que se pueda establecer una relación personal, que es lo que negaba Einstein.
12/07/16 3:54 PM
Francisco José Soler Gil
Al que realmente esté interesado en comprender la concepción de la divinidad de Einstein, incluyendo en esa comprensión tanto su rechazo de lo que denomina "Dios personal" como sus reiteradas afirmaciones de religiosidad y de fe en un Dios-Inteligencia, le sugiero que compare sus citas sobre este tema con los fragmentos sobre la divinidad del filósofo griego Jenófanes. Pues, hasta donde yo he podido estudiar y entender el tema, Einstein plantea este asunto de un modo muy similar a dicho filósofo.
Curiosamente, los ateos también han querido reclutar para sus filas a Jenófanes, sin reparar, por ejemplo, en que la mayor parte de sus fragmentos que se han conservado provienen de textos del gran teólogo cristiano San Clemente de Alejandría, que lo admiraba profundamente, y lo consideró un precursor de una idea central de la teología cristiana: la idea de que Dios es Logos.
Pues bien, esa misma concepción de Dios-Logos-Inteligencia es la que alienta en el pensamiento de Einstein. Y si nos damos cuenta de esto, entonces sus diversas declaraciones sobre su planteamiento religioso se muestran consistentes.
Lo mismo que son consistentes las de Jenófanes, que, por supuesto, tampoco era ateo.
Pero claro, todo esto supone que uno quiera estudiar el asunto en serio. Y no simplemente aislar una frase para efectos propagandísticos, como ha hecho Juvenal, y como suelen hacer los propagandistas de ese ateísmo cientifista que tanto molestaba al gran físico.
12/07/16 4:28 PM
Daniel Riquelme
Digamos, por tomar a alguno, Pascal era un científico, y era creyente.

Juvenal es..., bueno, es Juvenal, y es ateo.

Dawkins es un científico, y es ateo.

Yo soy..., bueno, yo soy yo, y soy creyente.

Mi punto es, como de costumbre, que no tiene nada que ver una cosa con la otra; o sea, ser científico (o no serlo) no es razón necesaria ni suficiente para ser ateo (o creyente). Hace falta el don de la Gracia.

saludos.
12/07/16 5:07 PM
JuanM
Evidentemente, Juvenal, Einstein no era católico, de hecho ni cristiano, así es que resulta bastante pueril y malintencionado decir que su concepto de Dios era diferente del que piensa el católico. Mire: la idea que de Dios tenia Einstein era totalmente distinta de la que tiene un adorador de Visnú.
Einstein, hasta donde he leído sobre él y sus ideas teológicas creo que manifestó tener una cierta afinidad a la idea de Dios que tenía Spinoza.
En cualquier caso creo que usted no ha sabido sacarle ningún fruto bueno al artículo. Y hay uno del que todo el mundo se puede aprovechar: ¡no cierre usted su mente a la reflexión ni a descartar encontrar verdades en la religión! Es más, si le pone empeño verá la de verdades que encuentra en la Iglesia católica y para nada incompatible con ningún resultado científico.
Y, por último, Einstein , poco después de acabar la II Guerra Mundial declara: la única institución que ha hecho más por los judíos frente al nazismo ha sido la Iglesia Católica.
12/07/16 5:19 PM
Martín
Juvenal:

"Si no creo en dios (Dio), menos en el infierno"

Qué comentario tan más coherente teológicamente hablando. Una muestra de que, en palabras del padre Fortea, la doctrina sobre Dios y el demonio es tan lógico, sólida y coherente que hasta un ateo puede asentarse en ella, deducirla, formularla. Tal es su solidez, lógica y coherencia. Y el hombre se asienta en lo sólido, lógico...

Muchas gracias, como creyente, muchísimas gracias Juvenal
12/07/16 5:24 PM
Sara
Felicidades, Francisco. Me ha encantado el artículo, también el tono y la actitud. Gracias y continua, por favor.
Una anécdota reciente: en Asturias tenemos a un gran astrofísico (sacerdote para más señas) que ha descubierto (y por supuesto bautizado) una galaxia que aún no se conocía. En una conferencia, aludía a que a su juicio antes la mayoría de científicos ateos eran astrofísicos (ahora son los biólogos), ellos son mayoritariamente creyentes.
-¿Por qué ese cambio? -preguntó alguien.
-Porque al avanzar las técnicas de medición, nos desbordaron los datos.

Pienso, al leer algunos comentarios, en Platón que escribía en sus diálogos que sin un mínimo de amistad la búsqueda de la verdad a través del diálogo no resulta fecunda...
12/07/16 5:31 PM
JUAN NADIE
Lo siento pero no estoy de acuerdo en la forma de abordar el tema. Es cierto lo que usted dice del "cientifista compulsivo" pero ese es un fenómeno de andar por casa, de cuñaos en nochebuena o de parientes políticos de barbacoa. El problema no son los cientifistas sino los científicos, como el que usted cita sin nombrar, aunque da suficientes pistas como para identificarlo de inmediato. El caso que usted expone como ejemplo no es un cientifista es un científico, probablemente malo, aunque sea catedrático, porque es científico a media jornada, porque cuando le interesa trata a toda costa de colarnos sus creencias, sin ningun método ni base cientifica aprovechando su supuesto prestigio por el cargo, para mi no tiene ninguno, a los hechos me remito o como usted cita aprovechando que una sonda pasa por pluton trata de colarnos su libro, pero no el de ciencia sino el personal.
Como digo el problema son los científicos. Es como el problema de ciertos obispos, pero al reves. Hay ciertos obispos que aprovechandose de su condición de tales pretenden colarnos sus ideas políticas. Pues hay bastantes científicos, que aprovechando su prestigio real o del cargo, pretenden hacer religión o antireligión sin ninguna base científica ni siquiera racional, eso si no advirtiendo de que el producto es de su cosecha, sino presentandolo como una verdad científica como el resto del artículo o del libro que se trata.
12/07/16 8:58 PM
JUAN NADIE
Sigo:
Dado que usted no quiere decir el nombre del farsante de el MUNDO, no lo diré yo. Es un farsante con todas las letras, porque pretende dar gato por liebre sistemáticamente. Ya lo comento en esta web hace tiempo LF. Yo le he leido muchas veces atraido por el título del artículo para acabar asqueado por el fraude. Se presenta como científico para luego hacer teología y además muy pobre, vamos un fraude apto solo para convencidos o bobos.
No estoy tampoco de acuerdo en que si le citamos le damos mas fama. Es de risa pensar eso. ¿cuanta gente lee IC y cuanta lee el INMUNDO? Es mas me parece que negar ese dato es tratar a sus posibles lectores como niños, por decirlo suavemente. Puede que no tengan sus conocimientos, pero bobos no son y se merecen un respeto intelectual. Y no lo digo por mi que yo se perfectamente la identidad del farsante.
Es mas lo mejor en estos casos es desenmascararlos con nombres y apellidos, y crear blogs donde los comentaristas puedan denunciar su manipulación artículo por artículo.
12/07/16 9:04 PM
Juan Argento
Los datos de la ciencia son compatibles con los de la fe cristiana en cuanto al inicio del universo, para el cual la fe proporciona explicación, y en cuanto al fin del universo, para el cual la fe proporciona sentido.

Como el tema del Big Bang es bastante conocido, me voy a referir al otro extremo, al fin. Desde 1998 se sabe, a partir de múltiples observaciones independientes, que la expansión del universo se ha ido acelerando desde aprox. la mitad de su historia, y que esa expansión tiende a un régimen exponencial. Lo cual descarta de plano, a partir de la lógica más elemental, cualquier tipo de cosmología cíclica como las que postulan el hinduismo, el budismo, y algunos ateos. Porque si la instancia presente del universo no va a comenzar a contraerse, ¿por qué lo habrían hecho hipotéticas "instancias pasadas?
12/07/16 9:17 PM
José
Un buen científico nunca será un estúpido ateo.
Se puede discutir mucho sobre la esencia del Ser Divino pero solo los estúpidos o corruptos niegan su existencia.
En el Principio era el Logos: la Razón Creadora eterna. No hay mejor definición.
Negar la Razón creadora es negar toda razón... todo sería ilusión.
Y la Ciencia sería IMPOSIBLE sin un COSMOS ordenado RACIONALMENTE según Leyes. Existen Leyes en todos los niveles del ser, leyes física, leyes fisiológicas, leyes psicológicas, leyes lógicas, leyes morales. Claro que nosotros podemos ignorarlas todas o conocerlas en parte o NEGARLAS todas como han hecho algunos filósofos hasta negar el mismo principio de causalidad: pero esto solo demuestra que el hombre es libre de pensar lo que quiera cuando lo dejan libre de pensar. Puede creer en lo intrínsecamente absurdo como es el ateísmo metafísico.
El ateísmo político es aún más vulgar y despreciable es simplemente eso: una jugada política! Y no merecería la menor atención si no fuera por su capacidad destructiva y deshumanizante demostrada históricamente. Porque un ateo darwinista moderno que otra cosa podría ser sino un simio modificado por el azar y sus necesidades físicas?
13/07/16 1:05 AM
juvenal
José
Me rindo, me han convencido sus abrumadores argumentos, a partir de ahora seré creyente.
13/07/16 11:04 AM
JuanM
Juvenal, aunque usted no lo sepa, usted ya llegó aquí creyente.
13/07/16 3:52 PM
Renzo
Vaya señor Soler, yo le tenía por una persona mucho más imparcial a pesar de sus creencias, al menos en sus libros, sí, soy uno de sus lectores, me ha dado, en general esa impresión (aunque, obviamente, estoy en desacuerdo con casi todas las afirmaciones que hace en ellos que estén apoyadas en sus creencias religiosas y no en sus conocimientos científicos), pero me ha descolocado bastante su interpretación de lo que es un "Dios personal".
Yo estaba convencido que entre las características de ese tipo de divinidades, figuraba el hablar directamente con los creyentes, interceder por ellos en respuesta a sus plegarias (directamente o vía santoral o la Virgen) y que además posee cualidades que son equiparables, aunque en el caso divino sean superlativas, a las humanas, bondad, amor, misericordia...
No acabo de ver por dónde llega usted a equiparar "dios personal" con "dios material/antropomórfico", me parece que se trata de una artimaña para arrimar el ascua a su sardina. Si Einstein era creyente en dios lo más parecido a su creencia sería algo similar al panteísmo.
Digo yo que por qué detenerse en los científicos de hace 2 o 3 siglos para hacer la lista de los que eran creyentes. Retroceda usted algunas centurias más y tendrá prácticamente al 100% de los hombre de Ciencia, pre-Ciencia, en las filas creyentes.
Además, tampoco veo qué demuestran las creencias personales de alguien, Newton mostró un gran interés por la alquimia y no se lo tenemos en cuenta, igual con la religió
13/07/16 4:11 PM
Luis Fernando
Señores, el tema del artículo no es el ateísmo del señor Juvenal.
13/07/16 4:12 PM
Francisco José Soler Gil
La cuestión de fondo, a mi modo de ver, es la siguiente:
El cientifista compulsivo afirma, cada vez que se le presenta ocasión, que no hay más conocimiento que la ciencia, y que a más ciencia menos religión. Pero lo cierto es que la historia de la ciencia, o al menos la historia de la física, que es la ciencia modelo, es la historia de un programa de investigación que ha sido realizado en su mayor parte por hombres que no creían lo que afirma el cientifista compulsivo, sino que creían todo lo contrario:
La física surgió y fue impulsada en el desarrollo de todas sus partes fundamentales por hombres en su gran mayoría profundamente religiosos.
Evidentemente, entre unos y otros hay diferencias en el modo en que entienden cómo es la divinidad, aunque concuerdan casi todos en puntos decisivos: que es una Inteligencia, y que es la clave de la racionalidad de la naturaleza.
Pero diferencias aparte sobre su comprensión de la religión, lo que está claro es que no sólo pensaban que detrás de la naturaleza había una Inteligencia fundante, sino que esa fe fue decisiva para alentarles en su trabajo de investigación. De manera que sus creencias personales no son simplemente creencias personales, sino que sin ellas no se entiende el desarrollo de la física.
Por eso, intentar contraponer fe religiosa y ciencia significa no haber comprendido ni la una ni la otra.
La curiosa pretensión del cientifismo es que nos quedemos con el fruto y nos olvidemos de la planta de la que ha surgido.
13/07/16 4:59 PM
Francisco José Soler Gil
Y, por cierto, ya que estamos en ello, no quiero dejar de comentar que esa actitud cientifista-materialista consistente en tomar el fruto maduro (la ciencia ya hecha) y olvidarse, o más bien despreciar, el árbol de pensamiento teológico-religioso en el que ha madurado, y del que se ha nutrido, me parece un caso particular de una tendencia más general que se está dando en nuestra civilización desde el siglo XIX aproximadamente.
Pues a la matriz cristiana no sólo le debe nuestra civilización la ciencia, sino la mayor parte de los valores e instituciones que hoy se dan por supuestas: desde la idea de la separación entre poder político y religioso, a las de los derechos humanos, la dignidad humana, la igualdad esencial entre todos los hombres, etc. etc.
Por eso, la grotesca actitud del cientifista, en el fondo, no es más que un síntoma de un proceso mucho más amplio y grave de autodestrucción: Se están cegando las fuentes espirituales que han permitido a Occidente llegar a ser la cultura más creativa y humana de la historia.
De ahí que lo verdaderamente ecuánime, ya que alguno ha echado de menos ecuanimidad, es sospechar que el materialismo ateo es algo así como un cáncer espiritual, que ha convertido a Europa en un paciente de pronóstico reservado.
Pero esta tesis requiere mucho más espacio de fundamentación del que permiten estos comentarios. La interesantísima obra de Francisco José Contreras "El sentido de la libertad" es un buen comienzo para reflexionar sobre el problem
13/07/16 6:22 PM
Renzo
Señor Soler, sigue usted con lo mismo:

"La física surgió y fue impulsada en el desarrollo de todas sus partes fundamentales por hombres en su gran mayoría profundamente religiosos."

Su afirmación es cierta, no se lo discuto, pero, ¿demuestra algo?
Para mi, varias cosa, entre otras:

Que en los orígenes de la Ciencia el acceso a su estudio no era precisamente fácil para quien no estuviera vinculado con las clases sociales adineradas y próximas al poder y/o a la Iglesia o bien se moviera directamente dentro de ésta última.

Que las personas con inquietudes intelectuales buscan respuestas a lo que ven a su alrededor y tratan de comprender el Mundo en que están y que para poder tener acceso a los medios y conocimientos necesarios para iniciar esa búsqueda de respuestas, había que estar situado en una posición adecuada, lo que nos lleva al punto anterior, y vuelta a empezar.

Para mi la cuestión de fondo no es la fruta y el árbol ni el número de científicos creyentes que llenan los panteones, la cuestión de fondo es saber, hoy en día, no hace tres siglos, cuál es el porcentaje de científicos creyentes entre los que se dedican a la Física, la Biología...
las disciplinas que más han aportado en los últimos cien años al conocimiento del Universo y de la vida.
Pero claro, igual eso ya no interesa tanto en esta web. O igual el discurso de que la ciencia es heredera de la matriz cristiana, no puede competir con el de que el avance científico hace posible liberarse de esa
13/07/16 7:22 PM
Albert L
Muchas gracias, Soler Gil, por los libros que recomiendas. Ahora mismo voy a comprar el de Contreras en Amazon, pues es un tema que me interesa.

Ya había pensado algo de lo que apuntas en tu comentario. Se están cegando las fuentes espirituales de la creatividad. No hay más que ver la música, por ejemplo. O el arte en general. La música dodecafónica, por ejemplo, es rigurosamente insoportable y produce fuertes dolores de cabeza. En cambio, la música de siglos anteriores es prodigiosa. Ahora, al parecer, el arte consiste en exponer en un museo algo de basura junto con un cenicero con colillas. Lamentable, sobre todo a la vista de siglos precedentes.
13/07/16 7:34 PM
Francisco José Soler Gil
Si no le entiendo mal, Renzo, su explicación de por qué la mayor parte de los físicos de primera fila de la historia han sido personas religiosas es que sólo podían acceder a la ciencia los que pertenecieran a clases sociales vinculadas con la Iglesia.
Ahora bien, esa explicación podría tener algún viso de verosimilitud, si acaso, por lo que se refiere al siglo XVII. Si acaso. Pero fíjese, por ejemplo, en el siglo XIX.
Si escribe un listado de los físicos principales del siglo XIX, y otro de los filósofos principales del siglo XIX, que es un colectivo de la misma clase social, verá que las proporciones de ateos y creyentes son casi inversas: goleada a favor de los ateos entre los filósofos, y a favor de los creyentes entre los físicos. A mí me sale una proporción en cada caso de unos 9 a 1.
Ese dato me parece un indicio bastante claro de que el impulso hacia el ateísmo en nuestra civilización no ha venido de la ciencia, sino de la filosofía. Y el gremio de los científicos, o al menos el de los físicos, ha sido muy renuente a sumarse a esa tendencia.
A mí el dato no me sorprende, puesto que soy consciente de la sintonía entre la empresa científica y la visión teológica del mundo. Pero si uno considera que la ciencia es "la gran desmitologizadora", tendría entonces que explicar por qué los físicos han sido tan reacios a "desmitologizarse", en comparación con colegas de otras facultades universitarias. Pero usted tendrá varias explicaciones para ello. No me cabe duda.
13/07/16 9:42 PM
gringo
Entonces al final la conclusión es que si nuestra sociedad se vuelve atea, perderemos creatividad y dejaremos de hacer descubrimientos científicos? .
Pues me parece bastante temeraria.
Entre 1700 y 1950 muchos científicos notables han sido hombres, occidentales y de cultura judeocristiana, incluso creyentes.
Pero eso no implica que para ser buen científico tengas que reunir todas o alguna de esas características.
Peter Higgs creo que no ha buscado a Dios en la física, su motivación ha sido otra.
Por otro lado, a más ciencia menos religión? .
No creo que necesariamente sea así.
Aunque me parece que entre científicos el porcentaje de ateos debe ser mayor que entre otros colectivos (salvo entre mujeres sacerdote anglicanas que tienen el récord).
E igualmente el porcentaje de población atea suele ser mayor en las naciones que consideramos más desarrolladas.
13/07/16 9:44 PM
Francisco José Soler Gil
Por cierto, aunque los planteamientos religiosos de Einstein no son más que un detalle particular en toda esta pintura, ya que Renzo ha tenido la gentileza de escribir esto:

" me parece que se trata de una artimaña para arrimar el ascua a su sardina. Si Einstein era creyente en dios lo más parecido a su creencia sería algo similar al panteísmo".

Voy a dejar que le responda el propio Einstein:

"No soy ateo, y no creo que pueda llamarme panteísta. Estamos en la posición de un pequeño que entrara en una biblioteca inmensa, llena de libros en muchos idiomas. El niño sabe que alguien debe haber escrito esos libros. No sabe cómo. No entiende los lenguajes en que están escritos. Sospecha vagamente que se encuentran ordenados, pero no sabe cómo. Esta, me parece a mí, es la actitud de incluso los hombres más inteligentes hacia Dios". Citado en Nancy Frankenberry, "The faith of scientists in their own words" Princeton University Press 2008, p.153.

Ya ve. Pero en fin, no sé ni para qué insisto. Sospecho que aunque pudiera copiar aquí todos los fragmentos de Einstein sobre Dios, seguiría sin dar su brazo a torcer.
13/07/16 10:01 PM
Francisco José Soler Gil
Dice Gringo: "Entonces al final la conclusión es que si nuestra sociedad se vuelve atea, perderemos creatividad y dejaremos de hacer descubrimientos científicos? .
Pues me parece bastante temeraria."

Bueno. Mi sospecha es que, sin la fe en una Inteligencia fundante de orden cósmico, y un orden accesible a la mente humana, es más fácil caer en la tentación de conformarse con modelos meramente instrumentalistas, cuando los problemas se vuelven muy complicados. Pues, si uno piensa que no tiene por qué haber un Gran Artista detrás de todo esto, ¿qué garantía tiene entonces de no andar persiguiendo una quimera cuando busca sencillez y elegancia en la descripción de fenómenos que se resisten a ser teorizados así?

Por eso, mi conjetura es que una sociedad atea posiblemente tenderá cada vez más a producir una ciencia instrumentalista, al estilo de la astronomía alejandrina. Y ese es un camino que termina en parálisis.

He de decirle, no obstante, que mi "temeridad" surgió después de un estudio de campo, de varios años, de las tensiones instrumentalistas y realistas en grupos de investigación reales, en los que yo mismo trabajé. Puede, si le interesa, leer ese estudio aquí:
Francisco José Soler Gil,"Discovery or construction? Astroparticle physics and the search for physical reality" Peter Lang, 2012.
13/07/16 10:32 PM
JuanM
Artículo y respuestas muy jugosas, señor Soler.
Gracias de un técnico en Electrónica y licenciado en Matemáticas Puras.
13/07/16 10:45 PM
juvenal
Un pequeño detalle señor Soler. En la entrevista de Viereck la frase textual es "I am not an Atheist. I do not know if I can define myself as a Pantheist" que casa mas con la frase que dijo después de lo que usted cita " I am fascinated by Spinoza's Pantheism"
13/07/16 10:54 PM
Daniel Riquelme
O sea, para Renzo, TODOS los 'los bien ubicados social y economicamente' eran creyentes y TODOS los que no estaban en esa condición eran ateos. O sea, la ciencia nació con la investigación de creyentes porque tenían oportunidades y no de ateos por que eran pobres y no tenían oportunidades. Vaya argumentación.

Sobre los porcentajes de científicos ateos y creyentes hoy por hoy (e incluso ayer), ¿quién puede saberlo con certeza? O solo son científicos los populares, los conocidos, lo citados, etc. al estilo actores de cine o deportistas.

Saludos.
13/07/16 10:58 PM
Francisco José Soler Gil
Estimado Albert L: Lo que encontrará en "El sentido de la libertad" es un detallado estudio de las raíces de los conceptos de derechos y libertades que muchos hoy consideran obvios, cuando lo cierto es que son, en muy importante grado, un fruto del mismo árbol en el que maduró también la ciencia moderna, y que ahora se esfuerzan por derribar.
Sospecho que la actual crisis y agotamiento del arte europeo es otro síntoma de la misma enfermedad, pero lo cierto es que yo no conozco ninguna obra técnica que haya estudiado el asunto con solvencia. No obstante, Nicolás Gómez Dávila ha tratado el asunto en muchos de sus Escolios, y su planteamiento me parece verosímil.
14/07/16 12:00 AM
Francisco José Soler Gil
Juvenal, mi versión inglesa de la entrevista, y sospecho que Princeton University Press debe tener algún interés en el rigor, dice así:
"I'm not an Atheist, and I don't think I can call myself a Pantheist".

De todas formas, y aunque esto nos llevaría muy lejos del asunto de este artículo, le comento que la relación de Einstein con el panteísmo de Spinoza me parece un tema interesantísimo, y que su estudio es una excelente vía para aproximarse a la perspectiva religiosa de Einstein, y sus problemas. Hasta donde yo he podido estudiar este asunto, mi impresión es que Einstein está muy impresionado con la imagen de Dios de Spinoza, y oscila entre aceptarla o no. Una cuestión clave aquí es la de si Dios tenía, o no, diversas opciones a la hora de crear el orden cósmico. Si las tenía, entonces el planteamiento de Spinoza no funciona. A Einstein le gustaría pensar que sólo existe un orden racional posible, pero en otros textos reconoce que el asunto está abierto. En cualquier caso, este es un punto sobre el que Einstein reflexionó toda su vida. Pero, insisto, consciente de que no tenía todas consigo si se entregaba sin más al spinozismo.
Un tema fascinante, pero que en todo caso presupone un interés por una dimensión religiosa de lo real que se vuelve impenetrable si uno mira a Einstein desde el cientifismo. Por eso, los materialistas tienden a pensar que cuando Einstein hablaba de Dios usaba un lenguaje metafórico. Pero esa es una forma de no entenderlo como otra cualquiera.
14/07/16 1:32 AM
Renzo
Pues lo mismo le digo yo a usted Sr. Soler, dejemos que hable Einstein en p.e. en el artículo "Religion and science" publicado en New York Times Magazine el 9 de noviembre de 1930. El texto es muy largo para incluirlo aquí, pero es fácil de encontrar si se quiere buscar. También figura en la obra "Mis ideas y opiniones" Antoni Bosch editor, Barcelona 2011
Leyendo el texto no queda ninguna duda de que Einstein no tenía nada que ver con el creyente que nos quiere vender usted, ni su dios era el mismo al que usted adora, por eso dije que la creencia "religiosa" de A.E. sería algo similar al panteismo, no que fuera panteista como usted se ha apresurado a desmentir.
Pero seguro que encontraran alguna excusa para no aceptar ese texto, como siempre que no se les da la razón: mala traducción, tergiversación de lo que realmente dijo o quería decir (eso que sólo ustedes saben y sólo ustedes interpretan correctamente), etc...
Como dijo usted mismo, en fin, no sé ni para que insisto.
Mi sospecha es que con la fe el hombre, como conjunto, tiene tendencia a conformarse con las respuestas de los intermediarios entre la divinidad y el ser humano, y resulta mucho más probable que deje de cuestionarse cosas para las que la fe da pseudorespuestas que sólo hay que asumir, sin entender ni verificar.
Daniel, vuelves a manipular lo que digo, ¿donde dije yo "todos", en minúsculas o en mayúsculas?. La Ciencia nació de la inquietud del ser humano, pero sólo unos pocos podían dedicarse a ello.
14/07/16 3:31 AM
Yolanda
Ay, qué alegría, qué emoción, qué entusiasmo siento: ¡hemos convertido a Juvenal, después de tantos años viniendo por aquí a zaherirnos! ¡Laus Deo! ;)

Qué cruz:es mencionar la palabra "ciencia",y se vuelcan los ateos habituales Renzo, Juvenal, Gringo.

Y después de leer el artículo y las intervenciones de los tres siempre furiosos ateos, hay algo que no deja de sorprenderme: el empeño de nuestro plantel oficial de ateos en que la ciencia acaba necesariamente con la fe. Su empeño en rebatir que tal o cual científico haya sido creyente sólo pone de relieve su ojeriza emocional, sentimental incluso, irracional en todo caso, contra la fe.

A ver si os enteráis: no nos hace falta que Einstein fuera creyente en un Dios personal para sostener nuestra fe. La fe es razonable (otra cosa no permite el propio catolicismo) independientemente de las creencias de cualquier persona, por eminente que sea su ciencia.

El artículo de FJSG es la respuesta a otro, firmado por un patán, un físico, pero un físico patán y troglodita, que los hay; menos patanes entre los físicos que entre los biólogos,por ejemplo,pero haberlos haylos.Y si FJSG menciona a los científicos creyentes es porque ése es el argumento falaz del físico patán de marras. Por lo demás, nosotros sabemos de quién nos hemos fiado, y no es de Einstein, por más que, como a vosotros, nos admire. Aunque más admiran, en otro sentido, los físicos patanes y su clac.
14/07/16 10:27 AM
gringo
Pues yo no veo que la creencia en que la célula o un agujero negro hayan sido hechos por un "Artista", tengan que ver con la calidad de la investigación.
Porque a fin de cuentas no vas a encontrar al Artista en los objetos físicos por mucho que lo busques, pues lo que vas a ver son mecanismos de la propia naturaleza. Otra cosa es que se quiera ver una mano invisible dirigiendo todo.
Creo que descubrir la verdad es motivación suficiente para cualquier investigador.
Y de hecho creo que los descubrimientos científicos han obligado a los creyentes a amoldar sus ideas sobre la religión a dichos descubrimientos.
Quiero decir que por ejemplo a principios del XIX, se explicaba la presencia de fósiles marinos en la cima de montañas, con el relato bíblico del diluvio universal, pero lógicamente hoy en día cualquier científico sabe que se debe a que las placas tectónicas se mueven y chocan y lo que hoy es el fondo del mar será la cumbre de una montaña dentro de millones de años, y nadie se cree literalmente lo que cuenta el Génesis.
Y si perjudicial pudiera ser el ateismo, también se debería ser prudente con una fe que rayara el fanatismo, como ciertos doctores matemáticos de los que ud habrá oído (Gorostizaga y Milenko) que hasta han escrito un libro afirmando que La Tierra no se mueve y es el Sol el que orbita a nuestro alrededor. Aunque afortunadamente esta gente son una excepción.
14/07/16 11:06 AM
Renzo
Esto que escribe Gringo:

"Y de hecho creo que los descubrimientos científicos han obligado a los creyentes a amoldar sus ideas sobre la religión a dichos descubrimientos."

Es un hecho más que contrastado, justo al revés de su contrario, que la Ciencia haya tenido que modificar algún conocimiento por una aportación de la religión.
Y esto nos lleva a la cuestión de fondo, la verdadera, de este artículo. Se llama "cáncer espiritual" al materialismo ateo, con la misma autoridad con que yo podría llamar "cáncer intelectual" a la fe religiosa. El que la mayoría de hombres que trabajaron para que existiera lo que hoy llamamos Ciencia fueran creyentes, es algo puramente circunstancial. También hay muchos, especialmente en las últimas décadas, científicos agnósticos o ateos que han aportado muchísimo al conocimiento y no se puede coger la fruta ignorando el árbol en esos casos, ¿verdad que no Sr. Soler?
¿o tal vez quiere usted decir que los buenos científicos creyentes los son por ser creyentes y el resto no dan la talla por ateos?
14/07/16 11:53 AM
Francisco José Soler Gil
"Einstein no tenía nada que ver con el creyente que nos quiere vender usted, ni su dios era el mismo al que usted adora".

Renzo, noto que ya es la segunda vez, en el breve espacio de estos comentarios, que me intenta caracterizar como manipulador. (La primera fue cuando escribió eso de "me parece que se trata de una artimaña para arrimar el ascua a su sardina").

Pues bien, voy a tranquilizarle: Ni intento venderle nada, ni tengo por costumbre usar artimañas en las discusiones. Ni, por supuesto, he afirmado en ningún momento que la concepción de Dios de Einstein fuera igual que la mía. (Ni, para el caso, que fuera igual que la del resto de los físicos mencionados en el artículo, que sí eran cristianos).

Simplemente he tratado de llamar la atención de que: (1) No era ateo; (2) le molestaba que lo tomaran como tal; (3) creía que Dios es una Inteligencia fundante del mundo; (4) la gran aspiración de su vida fue tratar de entender cómo había hecho Dios el mundo, y si había tenido opciones diversas al hacerlo.

Todo lo cual está más que probado en sus textos. Y resulta incompatible con la arrogancia antirreligiosa de los materialistas cientifistas, que intentan presentarnos religión y ciencia como contrapuestos, cuando en realidad resulta que en la mayor parte de los grandes científicos la pasión por el conocimiento de la naturaleza ha estado entreverada de una pasión por conocer el fundamento divino del orden natural.
14/07/16 11:59 AM
Francisco José Soler Gil
Abundando en el comentario de Yolanda, me gustaría hacer una reflexión sobre los comentarios de Juvenal y Renzo. Como "Juvenal" y "Renzo" son dos nicks, espero no ofender a nadie:

Obsérvese que mi artículo mencionaba a una serie de físicos clave para el desarrollo de las partes de la física a las que hacía referencia cierto texto que yo comento. Todos los físicos mencionados son cristianos, menos uno que, proveniente de un fondo religioso judío, desarrolla una forma de religiosidad (intensa pero personal) en las claves que ya he apuntado.

Pues bien, inmediatamente buscan y se centran en ese único nombre, en el que sospechan que podrán hacerse fuertes, y obvian la reflexión sobre todos los demás, o tratan de quitarse la cuestión de enmedio con un endeble argumento sociológico. Y así desaparece del horizonte la cuestión central que yo intentaba plantear, que es la de la relación entre el interés por la religión y la tensión creativa de los científicos más importantes de la historia.

Me pregunto si esto tiene algo que ver con una búsqueda serena de la verdad, y no, más bien, con un partidismo absolutamente indiferente a lo que pueda ser la realidad.

(No incluyo en esta crítica Gringo, porque me parece que él si que está tratando, a su manera, de abordar en sus comentarios la cuestión importante de fondo).
14/07/16 12:28 PM
Francisco José Soler Gil
Renzo: "Y esto nos lleva a la cuestión de fondo, la verdadera, de este artículo."

Me alegro de que por fin vayamos a la cuestión de fondo!

Renzo: "El que la mayoría de hombres que trabajaron para que existiera lo que hoy llamamos Ciencia fueran creyentes, es algo puramente circunstancial. También hay muchos, especialmente en las últimas décadas, científicos agnósticos o ateos que han aportado muchísimo... "

Pero es que la ciencia ya está en marcha desde hace siglos, y ha llegado a convertirse en una especie de empresa, o de mecanismo con unas reglas de funcionamiento bastante estrictas y automatizadas. Eso es justo lo que no tenían los pioneros, que trabajaron movidos fundamentalmente por la confianza de Dios se manifestaba en el orden natural, y por tanto había orden incluso donde no parecía haberlo.

Y ese es el problema que yo percibo, de cara al futuro, si el ateísmo actual llegara a predominar largo tiempo en los ambientes científicos. Porque una vez desaparecida la fundamentación teológica de la racionalidad de la naturaleza, puede decaer el esfuerzo para buscar elegancia y simplicidad en las soluciones de los problemas endemoniadamente complicados en la frontera de la física, por ejemplo. Y pasar conscientemente o no del realismo al constructivismo en esos campos. Y eso, a largo plazo, puede ser letal.

Esta es la cuestión de fondo: Que no sólo fue la religión la matriz de la ciencia, sino que a largo plazo no está claro que esta pueda crecer vigorosa sin
14/07/16 12:46 PM
Francisco José Soler Gil
Una interesante reflexión de Mariano Artigas que puede ayudar a que entendamos el muy diferente grado y tipo de conexión entre ciencia y actitud religiosa al comienzo de la ciencia moderna y ahora. Copio:

"Hoy día la ciencia es como un gran tren en marcha. Uno puede subirse a él, y, si trabaja, puede conseguir mejorar algo la marcha del tren. Pero hasta el siglo XVII, de ese tren sólo existían unas pocas piezas sueltas. Su construcción y puesta en marcha exigió [unas condiciones que] se dieron en la Europa Occidental medieval y moderna, debido al influjo del cristianismo".

Esto por lo que se refiere a la historia. Y mi duda particular es si el ritmo de progreso de este tren podrá mantenerse, en caso de dificultades, si no se dan esas condiciones.

Me planteo, por ejemplo, que ocurrirá si todos los intentos actuales de una teoría física unificada fracasan. Me pregunto si no es natural, en un ambiente ateo, que termine cundiendo el desánimo y surja la duda sobre la existencia real de un orden unificado, racional y elegante del mundo, si los periodos de estancamiento se prolongan demasiado.

En todo caso, la fe religiosa en un Dios que es Logos, y en que el hombre como imagen de Dios puede entender el logos de la naturaleza fue crucial para que naciera la ciencia. Y tal vez lo sea para que no se paralice en el futuro.

Por eso, plantear esas contraposiciones simplistas entre ciencia y religión me parece algo completamente desencaminado.
14/07/16 1:21 PM
Renzo
Sr. Soler, no sea usted tan susceptible, que discrepe de sus opiniones no significa que no me merezca usted respeto, aunque a usted no le gusten mis formas.
Si piensa usted que le he llamado manipulador, bien podríamos decir Juvenal, Gringo o yo que nos trata de embusteros, además de lo del "cáncer espiritual" que no me suena a halago precisamente.

Veo que sigue usted con afirmaciones ideológicas como esta:

"...cuando en realidad resulta que en la mayor parte de los grandes científicos la pasión por el conocimiento de la naturaleza ha estado entreverada de una pasión por conocer el fundamento divino del orden natural."

que, lo repito, son fundamentalmente ciertas si nos referimos al pasado histórico lejano de la Ciencia, pero mucho menos si las contrastamos con los últimos cien años. Así que la pregunta es ¿los científicos no creyentes e incluso los creyentes en otra fe, no hacen buena ciencia?, ¿qué pasión les mueve?.
Es que no acabo de entender a dónde quiere usted llegar, se queja de la "arrogancia antirreligiosa de los materialistas cientifistas", pero no veo que sus argumentos sean otra cosa que arrogancia religiosa de un científico creyente.
14/07/16 2:04 PM
Francisco José Soler Gil
"Sr. Soler, no sea usted tan susceptible, que discrepe de sus opiniones no significa que no me merezca usted respeto"

Vale. Por mi parte, asunto concluido.

Pero aparte de eso, en este intento de diálogo hay un problema meramente técnico: Los comentarios se están cruzando, debido al tiempo que tardan en aparecer. Y así las líneas divergen cada vez más. No sé cómo podría resolverse esto.
14/07/16 2:32 PM
juvenal
Señor Soler
Mi fuente es la edición original de Glimpses of the Great (G. S. Viereck), la publicada por la editorial Duckworth en 1930. La cita está exactamente al final de la página 372 y comienzo de la 373. Se que muchos autores la citan mal, pero la original es según la he puesto.
14/07/16 2:59 PM
Francisco José Soler Gil
Vale Juvenal. Hoy he consultado tres libros de editoriales universitarias norteamericanas prestigiosas, que lo citan en la misma versión que yo tengo. Pero no me cuesta concederle el beneficio de la duda, y que la versión que usted tiene sea la original.

Pues, sea una u otra la frase textual, la clave de ese asunto es la que he tratado de explicar hace un par de comentarios: Einstein se sentía fascinado por la imagen spinoziana de Dios,... pero duda y se pregunta toda su vida si Dios tuvo o no tuvo opciones a la hora de fundar el orden racional de la naturaleza. Si no hubiera tenido opciones, porque sólo hubiera un orden racional posible, entonces podría descansar tranquilo en el panteísmo spinozista. Pero: Tuvo Dios opciones a la hora de crear el mundo?

Einstein no pudo resolver esa pregunta, puesto que no consiguió formular una teoría unificada. Y toda una legión de físicos han intentado después seguir sus huellas, siempre con el mismo resultado: la aparición de multiples opciones contingentes. El ejemplo más dramático de nuestro tiempo es el de la teoría de cuerdas, cuyos promotores trataban de alcanzar el escenario favorito de Einstein (el orden sin alternativas), y han acabado (de momento) afirmando la existencia de cerca de diez elevado a quinientos (o a mil) posibilidades estructurales diferentes y contingentes para el universo.

Por lo demás, este es otro de esos asuntos en los que reflexiones teológicas y científicas se mezclan. La física está repleta de ello
14/07/16 5:29 PM
Francisco José Soler Gil
Para abundar en la consideración del problema que me parece que podría alcanzar a la física en el futuro, si se desarrollara largamente en una sociedad atea, les dejo una cita de Georges Lemaître, que me parece muy jugosa:

"el científico cristiano va hacia adelante libremente, ... Incluso quizá tiene una cierta ventaja sobre su colega no creyente; en efecto, ambos se esfuerzan por descifrar la múltiple complejidad de la naturaleza en la que se encuentran sobrepuestas y confundidas las diversas etapas de la larga evolución del mundo, pero el creyente tiene la ventaja de saber que el enigma tiene solución, que la escritura subyacente es al fin y al cabo la obra de un Ser inteligente, y que por tanto el problema que plantea la naturaleza puede ser resuelto y su dificultad está sin duda proporcionada a la capacidad presente y futura de la humanidad. Probablemente esto no le proporcionará nuevos recursos para su investigación, pero contribuirá a fomentar en él ese sano optimismo sin el cual no se puede mantener durante largo tiempo un esfuerzo sostenido".

Da que pensar,¿no les parece?
14/07/16 5:39 PM
Francisco José Soler Gil
Bueno. Llevamos ya dos días comentando, y me parece que lo que había que decir ya está más o menos dicho. De manera que, si les parece, vamos a dejar aquí los comentarios, pues, aunque sea verano, el trabajo espera, y no hay que hacerle esperar más de la cuenta.

Agradezco a todos los comentaristas sus aportaciones. Con algunos estoy más de acuerdo que con otros, como se ha visto, y como no podía ser de otro modo. Pero en conjunto creo que ha sido una discusión interesante, y algo se habrá sacado de ella.

Saludos cordiales
14/07/16 10:09 PM

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