Brandmuller constata la deriva de la Iglesia en Alemania y exhorta a que todos cumplan la misión que les corresponde
Cardenal Walter Brandmüller

Los sacerdotes no deben ejercer funciones propias de laicos y viceversa

Brandmuller constata la deriva de la Iglesia en Alemania y exhorta a que todos cumplan la misión que les corresponde

El cardenal Walter Brandmüller ha publicado un artículo en Kath.net en el que aborda la situación de la Iglesia en Alemania, en clara decadencia, y aboga por un cambio de criterio que implique que los sacerdotes cumplan su función y los laicos la suya, sin intercambio de papeles.

(Kath/InfoCatólica) El cardenal empieza su artículo preguntando hasa cuándo se mantendrá la Iglesia en su país: «¿por cuánto tiempo más? ¿Por cuánto tiempo más este aparato autosuficiente seguirá tambaleándose, ignorando silenciosamente la orden del Señor «Id por todo el mundo y predicad el Evangelio»...

El purpurado recuerda que «en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, la doctrina social católica fue la base para la reconstrucción y el desarrollo de la República Federal de Alemania bajo Konrad Adenauer, en armonía con los destacados europeos De Gaulle y De Gasperi, a los que se unió Ludwig Erhard como padre del milagro económico alemán». Sin embargo, «hoy en día desde hace tiempo el ideal cristiano-social de la sociedad ya no tiene ningún papel».

Brandmüller explica que «el milagro económico alemán comenzó a bloquearse la vista al cielo con la creciente capa de nubes del espíritu materialista: la ola de consumo, de vivienda y de sexo inundaron el país». Y el resultado ha sido y es: 

«una sociedad poscristiana y atea en la que el cristianismo, la Iglesia, apenas sobrevive en un nicho. Ignorado, despreciado, combatido».

A la pregunta de cómo la Iglesia debe responder a esta situación, advierte:

«Un análisis objetivo pronto revela que los intentos ansiosos y desesperados de revivir la antigua asociación entre Estado, sociedad e Iglesia han sido desde hace tiempo completamente inútiles, aunque en Baviera y en algunos lugares las formas eclesiásticas populares aún se han conservado. Sin embargo, en la mayoría de las regiones de Alemania, la Iglesia ha tenido que intercambiar su antiguo lugar en el palco de honor por el banquillo de los acusados».

El cardenal constata que la las leyes en Alemania son incompatibles con la fe cristiana y la ley natural:

«...la legislación más reciente ha establecido normas en el ámbito del matrimonio, la familia, la política de salud que contradicen abiertamente la moral cristiana y la doctrina social, e incluso desafían la antropología desarrollada desde la Antigüedad clásica. Casi ninguna perversión imaginable, desde la fecundación in vitro hasta la «eutanasia» y el suicidio asistido, ha sido excluida. Un contraste casi apocalíptico con la dignidad del ser humano como imagen de Dios y cúspide de la creación».

Y añade:

«Y ahora el cristiano, el católico, en este desierto humano y cultural, debe encontrar y crear oasis en los que aún pueda respirar y sobrevivir».

El cardena señala que el actual modelo de sociedad en Alemania es hostil al cristianismo e indica:

«Que este se vuelva cada vez más agresivo se evidencia en los cada vez más frecuentes ataques incendiarios, destrucciones y profanaciones en iglesias, etc».

Brandmüller recuerda que siendo aun joven, Joseph Ratzinger predijo que se pasaría de una Iglesia con fuerte presencia y peso en la vida del país a una de comunidades pequeñas y por ello debería formarse a los fieles ante el cambio de paradigma 

Por supuesto, las fricciones, los conflictos, son inevitables, especialmente en las áreas rurales. Pero el tiempo también curará esas heridas. Para ello, será indispensable preparar a la comunidad para tal desarrollo inevitable según las circunstancias locales, para prevenir la decepción e incluso las protestas.

El cardenal cree imprescindible que los sacerdotes ejerzan el miniserio para el que fueron ordenados:

«En el antiguo rito de la ordenación se enumeraban los deberes del sacerdote: estaba consagrado para ofrecer el (santo) sacrificio, bendecir, dirigir la comunidad, predicar y bautizar. Significativamente, no se menciona nada sobre la gestión parroquial, los comités o la administración y dirección de instituciones sociales u otras «obras».»

Añade que es importante «distinguir claramente qué áreas de actividad solo pueden ser asumidas por el sacerdote y cuáles también pueden ser realizadas por laicos, miembros de la comunidad o empleados de la iglesia», ya que el lugar ideal para la actividad sacerdotal «no es tanto la oficina parroquial, la administración, la gestión de cuentas, etc. Ni tampoco estar a cargo de jardines de infancia y similares».

Modelo decadente

El purpurado adviere que cierto modelo que se impuso tras el último concilio ecuménico ha fracasado:

«...el catolicismo de comités y reuniones que ha proliferado desde el Concilio Vaticano II se ha convertido en un modelo en decadencia, al que apenas alguien, aparte de los «funcionarios» del Comité Central, llorará».

El cardenal indica cuál es el papel de los laicos, que no es el de hacer lo que es propio de los sacerdotes:

«Esta es realmente la hora de los «laicos». Al igual que los sacerdotes, ellos también siguen un llamado propio. Su área de responsabilidad no es el púlpito y el altar, sino, como enfatizó el Concilio Vaticano II, «el mundo», en el que la Iglesia debe cumplir su misión».

Con la necesaria «división del trabajo, suponiendo una selección inteligente de los colaboradores y una confianza mutua, el sacerdote también podría ganar el tiempo necesario para la preparación cuidadosa de la predicación, la catequesis, la conversación pastoral, etc., y para su propia vida espiritual».

Y añade:

«...la experiencia enseña que ni los laicos ni los sacerdotes deben sobrepasar los límites de su competencia. Estos últimos deberían resistir la tentación de destacarse como constructores, administradores de patrimonio u en otros campos «mundanos», mientras que los laicos no deberían considerar el púlpito y el altar como su «lugar de trabajo».

Por último, exhorta a que haya una mejor colaboración entre fieles y sacerdotes

«Cuanto más fuerte sople el espíritu de la época impío en la iglesia, más necesaria será la estrecha colaboración entre los fieles y los sacerdotes. Tal vez entonces, como una vez lo hicieron los «paganos» mirando a los cristianos, también los de hoy dirán: «¡Miren cómo se aman unos a otros!» Y esta experiencia también podría volver a tener un efecto misionero hoy en día.

Así, las comunidades realmente vivas podrían ofrecer refugio seguro como islas en el mar para aquellos que están a la deriva en las olas del espíritu de la época sin rumbo alguno».

15 comentarios

Lucía Victoria
"la Iglesia ha tenido que intercambiar su antiguo lugar en el palco de honor por el banquillo de los acusados". Como los primeros cristianos. Me encanta.

Una gran reflexión- Y muy necesaria (no sólo en Alemania).
9/04/24 9:21 PM
juanM
¿Sólo en Alemania?...
9/04/24 9:30 PM
ultramontano
' En el antiguo rito de la ordenación..."
Casi al final de su vida se da cuenta que el Vaticano II es un fracaso y que solo la Tradición y la Misa Tradicional le dan a la Iglesia el sello de la eternidad.
Si fueran honestos dejarían a los fieles católicos libres del 'Impuesto eclesiástico".
_________________________
" Así, pues, mientras más se empeñen en quitarnos nuestros lugares de culto, más se separarán de la Iglesia. Pretenden representar a la Iglesia, cuando en realidad ellos se han expulsado a sí mismos de ella y se han extraviado.
Los católicos que se mantienen fieles a la Tradición, aún si se reducen a un manojo, son la verdadera Iglesia de Jesucristo”
San Atanasio‎
9/04/24 9:55 PM
María del Pilar
Esto ya se veía venir...
Pediremos por los cristianos de Alemania y por los sacerdotes fieles a la Iglesia católica.
9/04/24 10:11 PM
Maximiliano
Muy valioso el enunciado de esta noticia que es una ejemplar verdad: LOS SACERDOTES NO DEBEN EJERCER FUNCIONES PROPIAS DE LAICOS Y VICEVERSA, y exhorta a que todos cumplan la misión que le corresponde. Cada cual puede ganar la ETERNIDAD según la misión a la cual DIOS le destino. Poco más que decir, al menos por mi parte.

Rezar el Rosario y mantenerse en Gracia de Dios con la confesión, con el propósito de enmienda, es el camino hacia la Salvación, " todo lo demás vendrá por añadidura ". Yo vi el CIELO y es de una plenitud inenarrable.

CRISTO es el Camino, la Verdad y la Vida.
9/04/24 10:52 PM
Pedro de Torrejón
He escuchado decir hoy a un sacerdote:" En la catequesis a los niños ,yo les digo: Dios no quiere que seáis buenos ; sino que seáis cómo DIos " .

Ser bueno no es sinónimo de tonto. Y si no que se lo pregunten a un deportista de élite. Ser bueno significa sacar buenas notas ,o ser un jugador de fútbol de primera división.


Estamos aquí en la tierra ,y aún en el cielo para hacer la voluntad de Dios ,y no para ser cómo Dios . Sólo podemos imitar a Dios siendo santos y perfectos Los ángeles y los Arcángeles hacen la voluntad de Dios . Y un ángel que no quiso hacer la voluntad de Dios,sino ser cómo Dios ,fue arrojado a los infiernos.

El cardenal Brandmuller eshota a los obispos alemanes a cumplir su misión. Ésto es cómo decir : a hacer la voluntad de Dios ,y no a ser cómo Dios ; decidiendo por ellos mismos lo que está bien o mal ; cómo hicieron nuestros primeros padres cuando se rebelaron contra su Creador.



9/04/24 11:37 PM
Cos
Buen análisis y sabias palabras.
9/04/24 11:51 PM
Penc
Creo que habla de la época en que había un sacramento llamado confesión y que también formaba parte del rito antiguo. Que todavía existe ese sacramento? Madre mía qué sorpresa!
10/04/24 12:58 AM
FJPV
La decadencia de la Iglesia catolica tanto en alemania, como en irlanda o latinoamerica tiene una sola marca registrada: Concilio vaticano II. Que sea tabu decirlo en este sitio catolico es cierto y motivo de censura, pero es algo que se tendra que reconocer algun dia a nivel de toda la Iglesia si se quiere revertir este desastre. Si algo de positivo ha tenido este papado catastrofico para la fe es que a muchos nos ha llevado a reflexionar y quitarnos esa venda que teniamos cuando estuvieron Juan Pablo II o Benedicto XVI en el trono de Pedro que no nos permitia ver que era lo que en verdad estaba fallando en la Iglesia.
10/04/24 2:02 AM
M.M.T.
Ciertamente el sacerdote está para administrar los sacramentos y el laico más para llevar la parte material, pero ambos deben aspirar a la santidad.
10/04/24 3:29 AM
Paul en California
Muy lucida reflexion de un cardenal con 95 anos de edad ( tenia 16 al terminar la segunda guerra mundial ). Una larga vida que le ha permitido ver muchas cosas, sistemas politicos, tragedias, sufrimiento, pobreza, prosperidad entre otras.
Que Dios lo siga bendiciendo con mucha salud y que pueda mantenerse fiel al evangelio hasta el fin de su vida.
10/04/24 7:05 AM
Generalife
Totalmente de acuerdo con el cardenal
10/04/24 8:21 AM
La feligres
Muchisimas gracias Cardenal Brandmüller por acertado comentario. Por favor continùen señalando lo que no va con nuestra fe catolica. Los que vivimos en Alemania nos sentimos muy triste por esta crisis en la Iglesia catolica en Alemania. La estan dejando morir , nos estan robando la fe . En mi opinion los liberales quieren dejar en manos de teologos que en la practica son ateos , no aman a la iglesia , son irreverentes, irrespetuosos , hacen lo que les da la gana y su corazon esta muy lejos de Dios.
Favor sigan señalando todo lo que anda mal en Alemania no queremos una iglesia asi.
Dios bendiga a todos los sacerdotes, obispos y cardenales fieles al Señor
10/04/24 3:03 PM
Carlos
Palabras y conceptos sencillos,pero llenos de sabiduría,para las cuestiones candentes de la Iglesia Católica en Alemania.
14/04/24 7:17 PM
Carlos
Palabras y conceptos sencillos,pero llenos de sabiduría,para las cuestiones candentes de la Iglesia Católica en Alemania.
14/04/24 8:26 PM

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