Mons. Mutsaerts al Cardenal Roche: «La Iglesia no necesita prohibir su pasado para asegurar su futuro»
Misa pontifical en San Pedro, «Summorum Pontificum», 2025 | © X/@Michael_J_Matt

«Un padre que lleva a sus hijos a la misa antigua no hace política eclesiástica»

Mons. Mutsaerts al Cardenal Roche: «La Iglesia no necesita prohibir su pasado para asegurar su futuro»

Si la Iglesia acoge con alegría las liturgias bizantina, maronita o armenia, ¿por qué recela de la misa romana de siempre?

(InfoCatólica) Mons. Rob Mutsaerts, obispo auxiliar de Bolduque (Países Bajos), ha respondido en su blog Paarse Pepers a las recientes declaraciones del Cardenal Arthur Roche sobre la misa tradicional en latín. Bajo un título que acusa al purpurado de emplear un lenguaje amenazante, el prelado neerlandés plantea una pregunta que, a su juicio, no tiene nada de irrazonable. Quiere saber por qué casi toda tradición litúrgica católica antigua se considera una riqueza, salvo la antigua liturgia romana.

El motivo del artículo es la entrevista que el prefecto del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos concedió a Thomas Edwards, de AdVaticanum. En ella, Roche aseguró que el Papa León XIV «no va a cambiar Traditionis custodes» ni volverá a Summorum Pontificum. Sostuvo además que este último motu proprio se había utilizado en algunas zonas del mundo «como vehículo para promover una liturgia anterior en vez de la liturgia renovada», y de ahí, explicó, la decisión de Francisco de llamar a la Iglesia de vuelta al Concilio por el bien de la unidad.

«Si lo rechazas, si te resistes a él, te estás alejando del centro del catolicismo. Es una posición muy grave», advirtió el cardenal. A quienes frecuentan la misa tradicional les dirigió una recomendación. «No debería ir a esa misa de forma exclusiva, creo. Eso es lo que diría».

Mutsaerts empieza por una distinción que considera imprescindible. Quien niega por principio la validez de la misa nueva, rechaza la autoridad papal o sostiene que la Iglesia posterior al Vaticano II ya no es la Iglesia católica adopta, admite, una posición problemática. Pero quien ama la misa tradicional, profundiza con ella su fe, acepta la doctrina católica y permanece fiel al Papa no puede ser acusado sin más de lo mismo. «El apego a una tradición litúrgica no es lo mismo que el rechazo del Magisterio», escribe, y advierte que precisamente esa distinción corre el riesgo de perderse en el debate actual.

Unidad no es uniformidad

El obispo recuerda que la Iglesia católica comprende 24 Iglesias sui iuris, la latina y 23 orientales, con tradiciones litúrgicas distintas, como la bizantina, la alejandrina, la antioquena, la armenia o la siria oriental. También en Occidente subsisten usos propios, como el rito ambrosiano de Milán. Nadie teme por la unidad de la Iglesia cuando un sacerdote católico de rito bizantino celebra ante el iconostasio, entre abundante incienso, una liturgia que difiere en muchos puntos de la misa romana habitual. La razón es que la unidad católica nunca ha sido sinónimo de uniformidad litúrgica.

El propio Concilio, señala, declara en Sacrosanctum Concilium que todos los ritos legítimamente reconocidos tienen igual derecho y dignidad, y que la Iglesia desea conservarlos y fomentarlos. Si la diversidad litúrgica no daña necesariamente la unidad, la pregunta que deja planteada es por qué habría de dañarla la liturgia romana secular. «La fe católica no es un conjunto de costumbres cuya fecha de caducidad fija una comisión eclesiástica», concluye.

La práctica litúrgica posconciliar ha mostrado, a su juicio, un desplazamiento de la trascendencia de Dios hacia la comunidad como centro. Cuando la Eucaristía se asemeja cada vez más a una comida compartida o a una ocasión para la creatividad pastoral, la dimensión sacrificial amenaza con quedar en segundo plano. Frente a eso, la liturgia tradicional, con su orientación constante hacia Dios, actúa como contrapeso visible, y quizá ahí resida parte de la incomodidad, apunta. Recuerda también que el Papa Benedicto XVI comprendió que la Iglesia no puede sostener de forma creíble que lo que ayer tenía por sagrado deba considerarse hoy un peligro.

El Concilio como punto de ruptura

Para Mutsaerts, el debate toca aquí un problema más hondo. Un concilio se sitúa dentro de la Tradición y no funda una Iglesia nueva. El Vaticano II previó la reforma de la liturgia, pero estableció al mismo tiempo que se conservara el latín en los ritos latinos y que el canto gregoriano ocupara el primer lugar. Mucho de lo que hoy se considera típicamente tradicionalista era, por tanto, evidente para los padres conciliares, y resulta extraño, sostiene, presentar el apego a la liturgia antigua como oposición al Concilio.

La crítica a ciertos aspectos de la reforma posconciliar tampoco equivale automáticamente a rechazar el Vaticano II, ya que esa reforma se elaboró y aplicó en gran parte después del Concilio. Eso no significa que toda crítica sea acertada, precisa, sino solo que el debate puede ser legítimo. Tratar el Concilio como una divisoria absoluta entre una Iglesia antigua y otra nueva produce justamente la ruptura que se dice querer evitar. La Iglesia no se refundó en 1965, escribe. Es la misma que recibió a los apóstoles, engendró a los Padres, levantó las catedrales medievales, celebró Trento y convocó el Vaticano II. «Quien cree de verdad en la continuidad de la Iglesia no tiene por qué temer a su pasado».

Los fieles que pagan las consecuencias

El obispo concede que el Cardenal Roche apela con toda razón a la unidad, que pertenece a la esencia de la Iglesia. La cuestión es qué se entiende por ella, porque la unidad en la fe, en los sacramentos y en la comunión con el sucesor de Pedro es algo distinto de la uniformidad ritual. Reconoce que el argumento oficial, según el cual la misa tradicional se ha convertido para algunos grupos en símbolo de resistencia a la reforma y a la autoridad, merece atención seria. El problema, a su juicio, es que ese argumento pasa fácilmente de juzgar abusos concretos a juzgar a toda una comunidad litúrgica. Las consecuencias recaen entonces sobre familias, jóvenes, sacerdotes y religiosos que solo desean celebrar en plena comunión eclesial. «Un padre que lleva a sus hijos a la misa antigua porque allí percibe con especial fuerza la santidad de la Eucaristía no hace política eclesiástica. Simplemente va a misa».

Mutsaerts encuentra llamativo que, en tiempos en que se habla continuamente de escuchar a los fieles, los deseos de los católicos de sensibilidad tradicional encuentren tan poca comprensión, y se pregunta si la sinodalidad significa otra cosa. Propone dar espacio a la liturgia antigua donde se desee sinceramente, pedir fidelidad a la comunión eclesial y corregir los abusos en todas las formas litúrgicas. Quien regula estrictamente la misa antigua por celo de la santidad de la liturgia, argumenta, debe actuar con la misma seriedad frente a los abusos en la nueva.

Una liturgia que no se parece al mundo

Le parece especialmente significativo que la misa tradicional atraiga también a jóvenes católicos que eligen el silencio, el gregoriano y la precisión ritual. Ello sugiere que la modernización no siempre es el mejor camino para la evangelización y que el hombre moderno quizá busque una liturgia que le ayude a elevarse por encima del mundo en que vive. No lo plantea como un argumento contra la misa nueva, aclara, sino contra la idea de que renovación litúrgica equivalga a adaptación al espíritu de la época. Por eso pide menos recelo, más honestidad histórica, más hondura teológica y, sobre todo, más generosidad pastoral.

El texto termina con el principio católico del et-et, que une tradición y desarrollo legítimo, unidad y diversidad, fidelidad al Concilio y respeto a los siglos que lo precedieron. Cierra con una interpelación directa al purpurado. «Eminencia, la Iglesia no necesita prohibir su pasado para asegurar su futuro», escribe. La misa tradicional, añade, no es un intruso extranjero en la Iglesia católica, sino que viene de su propia casa, y una Iglesia madre no debería tratar como extraños a sus hijos porque prefieren rezar en la lengua de sus abuelos.

29 comentarios

jandro
Lo que santificó a miles de millones de creyentes, la misa tridentina ¿ Puede ser hoy día motivo de rechazo ?
Las razones de unificación de rito no están justificadas en tanto en cuanto en la Iglesia ya hay decenas de ritos, algunos usados de forma generalizada, otros de forma más localizada.

Los que persiguen a la Santa Misa Tradicional pretenden una Iglesia sin el asidero de la tradición, que es como soltar los amarres de un velero en puerto y que navegue sin rumbo.
27/10/26 11:30 AM
Luis Fernando
Si la Iglesia acoge con alegría las liturgias bizantina, maronita o armenia, ¿por qué recela de la misa romana de siempre?

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Porque pretenden que el Novus Ordo y la Misa Tridentina son el mismo rito. Las otras liturgias son ritos distintos.

Por eso mismo Benedicto XVI se refería a la Misa Tridentia como forma extraordinaria. No la trataba de rito distinto. La diferencia con el Novus Ordo es solo la forma.

En mi opinión son dos ritos muy distintos. Y me ahorro el calificativo a lo que pienso de lo que significa sostener que hay continuidad para evitar presentar el Novus Ordo como un rito nuevo, legítimo en cuando que aprobado por la autoridad del Papa, pero creado de forma "peculiar".

Conclusión. No quieren que se celebra la Misa de siempre porque eso pone en evidencia, según ellos, que el Novus Ordo no es la Misa de siempre.
27/10/26 11:35 AM
Mario González
«Si la Iglesia acoge con alegría las liturgias bizantina, maronita o armenia, ¿por qué recela de la misa romana de siempre?». Pues porque es la que le recuerda a esta curia actual (y modernista) lo que se está perdiendo o se ha perdido ya.
27/10/26 12:04 PM
Sancho
Estas tensiones litúrgicas muestran que es necesaria una reforma de la reforma, que recoja lo más acendrado de la liturgia precedente, la expurge de añadidos extraños, y revise con especial atención la traslación a las necesarias lenguas vernáculas de los conceptos. Es inaceptable que hasta en el Padre Nuestro, enseñado por el mismo Jesucristo, se den traducciones imprecisas, que llegan a hacer desaparecer la figura del Maligno, sustituyéndola por el mal genérico.
27/10/26 12:11 PM
Lector
"...¿por qué recela de la misa romana de siempre?"



Ni uno solo de los posibles interpelados le responderá jamás a esa pregunta. Será como los "dubia": una eterna interrogación retórica. Porque ningún mortal soporta confrontarse directamente con el abismo.
27/10/26 12:21 PM
Maximiliano
Esto es parecido en la administración del Cuerpo y Sangre de CRISTO contenido en la Hostia consagrada, ante la cual las personas se arrodillaban, y asimismo se la administraban directamente en la boca. " Siempre " había una patena que evitaba la caída de partículas al suelo de la Sagrada Forma", que de por si pasa, pues la materia del pan se fabrica en cientos de miles de formas, y " CRISTO esta en toda y cada una de las partículas de la misma ". Y ahora es de pie ( no hay reclinatorios ), en la mano ( no digo que sea inválida, pues también se puede recibir en la boca ). Antes, que un laico tocara directamente la forma consagrada, directamente con la mano, era considerado un pecado mortal. Yo fui monaguillo en la Misa Tradicional,, y creo que parte de mi respeto a la Eucaristía - en parte - se lo debo a la majestuosidad de la MISA TRIDENTINA. Atrae mucho a los jóvenes, y eso a pesar que dura mucho más que el "novus ordo" actual. Antes había actos sagrados como el Vía Crucis, procesiones, y los curas gritaban a CRISTO con una profundo sentido de FE en las Homilías. Hay que rezar por los Sacerdotes pues mucha es la soledad - como Cristo clavado en la Cruz - que pasan sin que nos acordemos de ellos.
27/10/26 12:27 PM
Urbel
"Mutsaerts empieza por una distinción que considera imprescindible. Quien niega por principio la validez de la misa nueva, rechaza la autoridad papal o sostiene que la Iglesia posterior al Vaticano II ya no es la Iglesia católica adopta, admite, una posición problemática."

Muchos no negamos por principio la validez de la misa nueva, esto es, no afirmamos que sea de suyo inválida; pero, al mismo tiempo, constatamos que es equívoca y por ello deficiente para la expresión y transmisión de la fe.

Y muchos no rechazamos por principio la autoridad papal ni sostenemos que la Iglesia posterior al Vaticano II ya no sea la Iglesia católica; pero, al mismo tiempo, constatamos que la Iglesia que se llama a sí misma conciliar y sinodal, sin dejar de ser la Iglesia católica, lleva décadas sofocada y parasitada por un espíritu disolvente. Hasta que Dios se digne restaurarla.
27/10/26 12:38 PM
millan
Mons. Mutsaerts dijo una verdad , los sacerdotes deberian de dar unas Misas con el Rito Romano y ver y pensar las diferencias ; una las oraciones latín y otras las bendiciones sobre el pan y el vino , el orden liturgico- los fieles que van no es por politica derechista o no se que sino por dar culto a Dios como EL quiere y merece: libres de improvisaciones o caprichos del momento. Ahora esta de moda en Argentina sino hay coro se maneja la "musica" (incluso cantos liturgicos) desde el celular con uno o 2 telefonos sobre el altar...y las señoras de ministros eucaristicos-
27/10/26 1:10 PM
Néstor
Están las diferencias accidentales, y las diferencias sustanciales. Entre los diversos ritos católicos puede haber diferencias accidentales. Decir que un rito presenta diferencias sustanciales es decir que no es un rito católico. Eso, dicho del Novus Ordo, se puede decir cómodamente desde fuera de la Iglesia, como lo están diciendo los FSSPX.

La forma de facilitar, en lo posible humanamente hablando, el retorno de una situación parecida a la que instauró Benedicto XVI es dejar bien claro que la preferencia por el Vetus Ordo no significa que se niegue la catolicidad del Novus Ordo. Porque ése es el único motivo claro y razonable del recelo ante la preferencia por el Vetus Ordo hoy día.

Saludos cordiales.
27/10/26 1:56 PM
Jordi
Tiene razón, Summorun pontíficum da las razones conformes a la Sagrada Tradición Litúrgica latina-romana, y Traditionis custodes debe ser derogada ya mismo, es injusta y contra tradición, lex celebrandi y los derechos y libertades de los fieles a la libre elección de la forma litúrgica: eso es sinodalismo del pueblo de Dios.

Si recuerdo bien, la Iglesia entre ritos occidentales y orientales tiene como unos 23.

Por lo tanto, al menos numéricamente, que exista otro y que es bimilenario es bueno.
27/10/26 2:18 PM
María de los Ángeles
Creo que a muchos católicos nos gustaría que por fin la jerarquía de la Iglesia Católica contestase de forma clara y sin evasivas esa pregunta: "¿por qué recela de la misa romana de siempre?". Yo añadiría: a qué tienen miedo?.
27/10/26 2:32 PM
Lector
Durante más de mil años la gente se arrodillaba al paso del viático, y yo vi genuflexiones en masa cuando venía la custodia en la procesión del Corpus. Qué ilusos, ¿verdad? Ahora en Toledo se alzan los móviles a grabar la joya de Arfe y no se arrodilla ni Blas. Porque, total, si alguno comulga el Pan de los Ángeles bien erguido que lo hace...
27/10/26 2:43 PM
Feligres
A esos les llamo señores por que el titulo de cardenal les queda sobrado.
Ese señor Roche solo es excusas para prohibir la misa tridentina por que no tiene argumentos de peso . Solo pone excusas pero no argumentos validos.
A donde dice que el objetivo O LA FINALIDAD del VCII es destruir o ELIMINAR la misa tridentina .... A DONDE DICE ESO ? .
A donde dice que la misa del nuevo orden es mejor que la anterior . ???
Roche , Tucho , Parolin y la cupula vaticana deberían dimitir inmediatamente. Esos si debetían se destituidos . Son unos Judas iscariote.
Oremos por que el Papa haga la voluntad de Dios y no la suya propio mucho menos la de esos Judas Iscariotes que tiene por asesores.
27/10/26 3:06 PM
Luis Fernando
Negar la validez del Novus Ordo, no digamos nada negar que sea realmente una Misa, es pretender que el 99% de los católicos llevan sin Misa más de medio siglo.

Semejante estupidez, muy común en sedevacantistas, no merece ni comentarse y desde luego no es la postura del tradicionalista en comunión con Roma. De hecho, no creo que sea mayoritaria entre los lefebvristas, aunque no creo que se haya hecho una encuesta entre ellos al respecto.

A mí hay ritos que me parecen notoriamente "mejores" que otros. Por ejemplo, la liturgia de San Juan Crisóstomo me parece la más cercana a lo que debe ser el cielo. Pero allá donde el sacerdote consagra, hay Misa. Fin.
27/10/26 5:10 PM
FERNANDO MARTÍN LÓPEZ AVALOS
Estoy hartooooooooooooo de este tipo de disputas en la Iglesia!!! Simplemente, hartooooooooooooo!!! Nuestras autoridades parecen chiquillos mocosos perdiendo el tiempo en este tipo de querellas.
27/10/26 5:17 PM
maru
Muy bien contestado y explicado por monseñor Mutsaerts al cardenal Roche, otro progre que todo lo antiguo le suena rancio. Más antiguo es Jesucristo y su doctrina es la misma para ayer, hoy y siempre.
27/10/26 6:19 PM
Ricardo de Argentina
de Néstor: "la preferencia por el Vetus Ordo no significa que se niegue la catolicidad del Novus Ordo. Porque ése es el único motivo claro y razonable del recelo ante la preferencia por el Vetus Ordo hoy día."
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Si así fuera, ¿porqué se persigue a los sacerdotes que, celebrando ordinariamente el Novus, celebran también el Vetus?
¿Porqué hay sacerdotes que quisieran celebrar el Vetus, pero no se atreven previendo reacciones adversas de su ordinario?

No, creo más bien que es como dice Luis Fernando: se pergeñó un rito nuevo. Se lo presentó como una nueva forma del rito antiguo, pero en realidad es un rito nuevo.

Y ya que se ha tocado el punto de las diferencias sustanciales y accidentales, pregunto: Celebrar de cara a Dios, frente a celebrar de espaldas a Dios, ¿no es acaso una diferencia sustancial?
27/10/26 7:34 PM
Feligres
Lo que deben hacer es que coexistan ambas misas y no abolir una por la otra.
Todo es cuestion de buena voluntad ... Pero eso es un problema de orgullo , un problema de hombres , no existe un problema de misa , es un problema de falta de voluntad , comenzando por Roche , Tucho y la cupula del vaticano
27/10/26 9:47 PM
Manuel Ros Amo
Desde la pequeña duda hasta la negación de la transusbtanciacion, esta el origen de la progresiva desacralizacion y la tentación sinodal de adaptar la Iglesia Católica al mundo , en vez del mundo al magisterio de la Iglesia Catolica
27/10/26 9:55 PM
Yolanda
El latín espanta al demonio, no sé porque con el mundo tal y como está no lo fomentan en la Iglesia en lugar de erradicarlo. Igual pasa con la oracion a San Miguel despues de la misa que instituto el papa León xiii para defender la Iglesia del demonio y deberia ser de obligado cumplimiento.
27/10/26 9:59 PM
Yolanda
Decir que quien asiste a la misa catolica en latin es antipapa o anticoncilio es una burrada y una tomadura de pelo a los fieles. O es malintencionado o viene de alguien que no ha profundizado en el concilio vaticano ii.
Todo lo que un católico tiene que saber está ya registrado hace mucho: Biblia, tradición y catecismo, dejen de marear la perdiz y hagan un uso apropiado de sus cargos o váyanse.
27/10/26 10:05 PM
Yolanda
Los sinodales permiten en las iglesias cualquier cosa k no sea católica y más aun si es anticatólica.
Debería haber un medio de expulsar a los miembros de la Iglesia que no se comportan como tales porque no lo son si no están en comunión con la esencia de la Iglesia, no importa que sean obispos, papas o cardenales, que de todo eso ha habido muchos que no eran cómo debían ser. No sería la primera vez.
27/10/26 10:09 PM
Yolanda
Los fieles ya estamos hartos de este espectáculo modernista y de la dejación de funciones del vaticano.
Por favor, la jerarquía eclesiástica que aun no sea masónica, actúen, se supone que todos unidos somos el cuerpo de la Iglesia, saquen ya este cáncer del gobierno de la Iglesia para que volvamos al Camino de Cristo y seamos capaces de enfrentar el verdadero combate que está fuera no dentro; el verdadero combate es contra el demonio.
27/10/26 10:16 PM
Juan Cruz, diácono.
Celebro con frecuencia de espaldas al Sagrario y, sinceramente, no me siento de espaldas a Dios.
Por otra parte,el pueblo sigue celebrando de cara a Dios con el Novus Ordo.
De espaldas, de cara, son, a mi entender, cosas más profundas.
De cara, la Gracia, de espaldas, el pecado.
27/10/26 11:00 PM
Ricardo Luciani
Yo soy voluntario hace 6 años en campaña : "40 días por la Vida". Una frase muy buena de nuestro devocionario (hecho por un sacerdote ) dice. Madre e Hijo son reunidos en la Asunción de María Ssma. No está bien volcarse a defender solamente a la Madre. ¿Por qué no podemos amar a ambos?.
Algo parecido creo que se puede aplicar con el el vetus y novia ordo.... Gracias. 🇦🇷
28/10/26 1:08 AM
Urbel
No, en las celebraciones habituales del Novus Ordo el sacerdote y el pueblo se dan la cara como en un banquete o tertulia.

Mientras que en el Vetus Ordo el sacerdote, al frente del pueblo, ofrece la Víctima al Padre.
28/10/26 8:58 AM
MANUEL
Enfoque incorrecto. El problema no está en la forma del rito, sino en la actitud de la mayoría de los que lo celebran. La Misa no puede ser utilizada para provocar divisiones. Cuando una determinada forma del rito es usada para eso, procede su preservación.

Algo parecido a lo que la Iglesia tuvo que hacer con las Sagradas Escrituras cuando los protestantes la utilizaron para hacer el mal. La Iglesia preservó a la Biblia, y tuvo que hacerlo para evitar un mal.

28/10/26 9:05 AM
Redacción
Urbel, ¿no le parece curioso que, por defender sus obsesiones, termine por caer usted en la herejía?

En la Misa, sea según el Misal antiguo o el nuevo y sea cual sea la orientación del altar, el sacerdote, al frente del pueblo, siempre ofrece la Víctima al Padre. Negar eso es, simplemente, caer en la herejía.

Asimismo, afirmar que la Misa celebrada según el Misal nuevo de la Iglesia (no una mal celebrada no alguna en concreto, sino la Misa tal cual) es una tertulia es una afirmación escandalosa y ofensiva a oídos piadosos.

Esas cosas deberían mostrarle que va usted por mal camino y hacerle entender por qué tenemos que borrar algunos de sus comentarios.
28/10/26 9:05 AM
Lector
Es el hombre pugnando incansablemente por ladear a Dios para reivindicarse a sí mismo. Todo al final conduce a eso a quien lo observa con la mente que le ha dado el propio Dios.
28/10/26 9:30 AM

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