«No soporto tres días en silencio, y sin celular»
© P. Christian

«No soporto tres días en silencio, y sin celular»

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En sus clases de «Zoología», en aquel segundo año, de 1975, en nuestro inolvidable Colegio Sagrado Corazón de Jesús, de Rosario, el querido padre Domingo Cuasante, nos hablaba una y otra vez del silencio, como ámbito para darle gloria a Dios, «cuya obra siempre nos deja sin palabras». Y apelaba también, para ello, a un libro por entonces muy famoso, «El mundo del silencio»; sobre investigaciones de las especies animales, en lo profundo del mar. «Allí -decía-, los científicos, con sus escafandras, observan impactados. Y se rinden, conmovidos, ante la maravillosa obra del creador».

La persona y el legado del padre Cuasante, que marcó, de muy pequeño, mi vocación sacerdotal, me acompañan todo el tiempo. Y me inspiran palabras, gestos y acciones bien concretos. Tanto es así que un ex compañero del colegio, Jorge López, me dice siempre que ve en mí mucho de aquel benemérito sacerdote de los Padres Bayoneses. Lo que yo agradezco honrado, como demostración de afecto, aunque con las reservas lógicas; por sentirme muy lejos de su talla...

Aquellas palabras que resonaban en el aula de secundaria, me sirvieron, una vez más, para tratar de convencer a Daniel, sobre la conveniencia de que realice un retiro espiritual. Y pueda, bañado de silencio, reconciliarse con Dios. Se trata de un joven, a quien conozco desde hace un par de años. Un auténtico «hueso duro de roer»; a quien «oportuna e inoportunamente» (2 Tm 4, 2) le anuncio a Jesucristo, y trato de persuadir para que vuelva a la Iglesia.

El suyo es uno más de los tantísimos casos «de manual», que tenemos en La Plata. Joven de familia católica, venido de lo más profundo del interior argentino, que al caer en alguna de las «zurdultades» de nuestra ciudad termina perdiendo la fe y rechazando, en consecuencia, los Mandamientos. Y, para colmo de males, su desembarco «universitario» fue en «Humanidades»; donde el ateísmo, el materialismo y la deshumanización se imponen de forma asfixiante. Porque es bien sabido que «un 'humanismo sin Dios' se vuelve contra el hombre mismo». Y eso se puede comprobar, todo el tiempo, en los más diversos ámbitos.

Sin lugar para el Señor, tampoco hay lugar para nosotros. El poshumanismo que padecemos hace, por ejemplo, que fábricas enteras no tengan un solo operario, y solo trabajen los robots. O que los autos se manejen solos, sin conductores. Y que hasta los comercios sean atendidos por inteligencia artificial. El combate contra la Inteligencia Sobrenatural, nos dejó sin la inteligencia natural, redimida por Cristo. Y a merced de robots sin control, que amenazan con exterminar la especie humana. ¿Es este el «progreso» que buscaron los «progresistas»? ¿Es este el «iluminismo», que nos dejó sin Luz?

El trabajo fino con Daniel conoce, claro está, avances y retrocesos. Hace poco le regalé un «rosario luminoso», que traje del Vaticano. Me lo aceptó por cortesía, aunque sin especiales demostraciones de gratitud. Y, como siempre hago en estos casos, le dije: «Otras cadenas, las del pecado, te esclavizan. Ésta es la dulce cadena que te une con Dios, a través de la Virgen». Grande fue mi sorpresa cuando, días después, lo vi colgado de su cuello. Por eso, cada vez que lo encuentro, lo felicito: «Como lo llevas sobre tus hombros, así también nos lleva Jesús, el Buen Pastor, a nosotros, sus ovejas perdidas» … Su ausencia de palabras, lo dijo todo.

- Es momento para que vuelvas al Señor y su amadísima Iglesia. ¡Te hará muy bien el Retiro, te lo aseguro! Y, en caso contrario, te ruego que, con total libertad, me lo digas…

- Pero se me complica con el estudio y el trabajo. No tengo tiempo…

- ¡Yo tampoco tengo tiempo! Solo trato de administrar el tiempo que Dios, su Dueño, me presta. Hazte tres días de tiempo, para salir renovado…

- No es sencillo. Tengo otras obligaciones…

- No te preocupes por el costo. Si no tienes dinero, lo conseguimos de algún lado. Siempre hay almas generosas dispuestas a colaborar…

- No, no es por eso... ¡Es que no soporto tres días en silencio, y sin celular!

Su sincera excusa me impactó. Como millones de jóvenes y adultos en nuestros días, él es también otra víctima del globalismo manipulador; que busca el control total de las conciencias, a través de las pantallitas. Y para quien el principal enemigo a vencer es el silencio. Porque en él se puede escuchar la voz del Señor (Sal 94, 7), a través de la Palabra hecha carne, Jesucristo; y actuar en consecuencia. En cambio, en el ruido; en el ir y venir de paginitas fugaces, llamadas a perecer pronto; y en vínculos virtuales con «contactos», sin presencial compromiso, solo hay lugar para uno mismo, y no para el Otro. Y, desde Él, para los otros. ¡Imposible, entonces, tres días desconectados! ¡Ni tres horas! ¡Y ni siquiera tres minutos!

La presunta libertad total de manejar al antojo un aparatito, pone al descubierto la tiranía del mundialismo contra Dios, y contra el hombre. Que ha logrado imponer la peor de todas las esclavitudes: las que sufren los que se sienten «empoderados», sin frenos, para hacer lo que se les da la gana…

Donde el globalismo, sus hijuelas y personeros prometieron «liberación» solo pueden encontrarse más y mayores sometimientos. Y donde, supuestamente, hay «comunidades» de «consumidores» y «amigos», solo hay padres sin hijos; hijos sin padres, abuelos sin nietos, y una infinidad de adultos hartos de todo y llenos de nada –como rezamos en un bello Himno de la Liturgia de las Horas-, en vertiginosa carrera hacia la nada.

- Valoro tu franqueza, Daniel. Es importante para volver a empezar. Te insistiré, de cualquier modo-, le dije.

- ¡Gracias, padre! ¡Valoro su perseverancia! ¡Téngame paciencia!

- Para servirte, hijo. ¡Muchísima más paciencia tiene Dios conmigo, y con tantos otros!

Fuerte apretón de manos, con la promesa de volver a encontrarnos pronto. Debía ir a rezar la Misa en una comunidad de las Siervas de Jesús de la Caridad, fundadas por Santa María Josefa del Corazón de Jesús; cuyo lema es «Amor y sacrificio». Y, por supuesto, en un mundo que tiene en «egoísmo y comodidad» su sello característico, fue un anticipo del Cielo. En mi patena y en mi cáliz, obviamente, también estuvo Daniel. Y todos aquellos que, como él, cayeron en la trampa de los enemigos de Dios. Como dijo el recordado Papa Pío XII, de felicísima memoria, hace casi ocho décadas, es todo un mundo, que se ha de rehacer desde los cimientos, que es necesario transformar de selvático en humano, de humano en divino, es decir, según el Corazón de Dios. En ese mundo del silencio que el Señor nos propone está la fuente de la verdadera cura.

La Plata, jueves 22 de octubre de 2026.
San Juan Pablo II, Papa.

6 comentarios

Marcelo Fernando Gerstner.
Con ASCETISIMO Y MORTIFICACIÓN ya lo va a LOGRAR. ¡PADRE!
22/10/26 12:49 AM
Jose Ángel Antonio
Hay muchos retiros en los que se dan muchas conversiones de alejados y que no requieren silencio ni abandonar el celular.

El más típico es el Seminario de Vida en el Espíritu, o su versión como retiro de fin de semana o de tres días. Funciona con testimonios, proclamación de algunas enseñanzas sencillas pero vivenciales y mucha música basada en la Palabra de Dios. Las palabras del Evangelio resuenan y transforman a la persona. Muchos se animan entonces a confesarse. Otros sienten la "efusión del Espíritu" que cambia su vida y sus prioridades.

Los retiros en silencio sin duda son buenos y ayudan a muchos. Pero no es imprescindible que el retiro sea en silencio, y menos para novatos y alejados.

Si su excusa es "no soporto tres días en silencio sin móvil", invitémosle a un retiro sin silencio y con movil, pero inmerso en Dios, su Palabra y su Espíritu.
22/10/26 1:19 PM
Marcelo Fernando Gerstner.
Si no me equivoco y más allá de las "efusiones en el Espíritu", de las que por una INFINIDAD DE RAZONES "VIVENCIADAS", personalmente DESCONFÍO Y MUCHO, el comentario de José Ángel Antonio, pareciera aludir al tema, no solo del descubrimiento de la PROPIA VOCACIÓN,entendida en su sentido más PROFUNDO como llamado de Dios, SINO también al de la DEFENSA con uñas y dientes de la misma, para IMPEDIR que sea DENOSTADA, DESVIADA O DIRECTAMENTE ROBADA por una banda de MALEANTES (Lc. 10, 30). Un criterio que me permito OFRECER para saber si cualquiera SE ENCUENTRA O NO en la OBEDIENCIA Y SEGUIMIENTO de la MISMA, es el de la Paz en lo más profundo del alma, y con algunos frutos en la realidad que MIENTRAS NO SEAN DEBIDAMENTE cuestionados CÓMO, CUÁNDO Y DE LA MANERA QUE CORRESPONDE, se podrán considerar como bastante BUENOS.
22/10/26 10:17 PM
Marcelo Fernando Gerstner.
Me parece que el tema de las llamadas EFUSIONES en el Espíritu, en algún momento debería ser planteado con toda las SERIEDAD QUE CORRESPONDE. Aunque más no fuera, por la sencilla razón de que afecta a miles de Católicos bautizados.
22/10/26 10:30 PM
Fulgencio
Lo que plantea José Ángel Antonio no es un verdadero retiro, es otra cosa. Un retiro es retirarse a un lugar tranquilo, libre de las preocupaciones cotidianas y ponerse en la presencia de Dios para dedicarle a Él todo el tiempo.
23/10/26 10:45 AM
Ioannes Didacus
Gratias plurimas—por tan hermosos escritos.
24/10/26 6:18 AM

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