(InfoCatólica) «En la Iglesia de Cristo el diablo no pone su pata». Con esta frase ha respondido el Obispo de Piracicaba (São Paulo), Mons. Devair Araújo da Fonseca, a las declaraciones del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, candidato a la reelección por el Partido de los Trabajadores, en las que auguraba dificultades para la Iglesia católica mientras no suprima el celibato y admita la ordenación de mujeres.
Lula hizo estas afirmaciones el pasado 16 de septiembre en el Palacio del Planalto, en Brasilia, durante un encuentro con estadounidenses y brasileños del Frente de Evangélicos por el Estado de Derecho. El presidente aseguró haber tenido «la oportunidad de hablarle al Papa Francisco» sobre estas cuestiones: «mientras la Iglesia católica no acabe con el celibato y permita que las mujeres puedan ser sacerdotes, puedan ser obispos, que las mujeres puedan hablar, ¿sabe? Vamos a ver a la Iglesia católica pasar dificultades».
A su juicio, que la mujer pueda «ser lo que ella quiera» es lo que «hace que la Iglesia evangélica haya crecido tanto en Brasil».
Una homilía en clave electoral
El sábado 19, Mons. Devair publicó en sus redes sociales el vídeo de una homilía pronunciada la noche anterior en Santa Bárbara d'Oeste (São Paulo), en la que criticó al presidente según relata Acidigital. «Estamos viendo políticos que intentan decir incluso lo que la Iglesia tiene que hacer. Intentan hablar hasta del celibato de los sacerdotes, cuando deberían estar cuidando del país. Y lo están cuidando muy mal», afirmó.
El prelado subrayó la necesidad de «tener conciencia a la hora» de votar en las elecciones, cuya primera vuelta se celebrará el 4 de octubre, con una eventual segunda vuelta el 25 de octubre. «No tengamos una memoria débil, porque el tiempo futuro depende de las decisiones que tomamos en el presente. Y si nosotros, como cristianos, cerramos los ojos ante esto, vamos a pagar la cuenta», advirtió.
El Obispo se dirigió también a quienes pensaban quedarse en casa el día de la votación por considerar que «no vale la pena», y les invitó a acudir a las urnas como «un acto de sacrificio y penitencia». «Pero elige lo que vas a hacer. Recuerda que las consecuencias las pagamos todos. No elijáis a aquellos que quieren acabar con nuestra libertad. No toméis decisiones cuya cuenta después vamos a tener que pagar», concluyó.
«Caótico, apostático y romántico»
El Obispo de Formosa (Goiás), Mons. Adair José Guimarães, también se pronunció sobre las palabras del presidente. Dijo no sorprenderse, «porque generalmente los líderes, cuando son apedeutas, quieren meterse en todo, se creen dueños de la verdad en todo».
Mons. Adair afirmó que «la Iglesia católica no es para que cualquiera la comprenda», pues «es una institución de derecho divino, que tiene más de 2.000 años, con su riquísima tradición, con su magisterio, con la Sagrada Escritura». En su opinión, «el mandatario de la nación tiene que cuidar bien de la nación» y no meter baza en los asuntos de la Iglesia.
El Obispo recordó un episodio de 2005, durante el primer mandato de Lula, cuando este declaró: «yo soy católico, apostólico y romano». Preguntado entonces por esas palabras, el arzobispo de Río de Janeiro, el Cardenal Eusébio Oscar Scheid, respondió: «mire, él dice que es católico, apostólico, romano, pero mi consideración es la siguiente: es caótico, apostático y romántico».
«Así que me quedo con esa misma consideración de nuestro viejo cardenal, ya fallecido, al respecto. No necesito decir más», zanjó Mons. Adair.








