Veinte gobiernos africanos firman en Accra una carta contra la imposición occidental del aborto y la ideología de género
Captura de pantalla de Instagram.

Rebelión africana contra el colonialismo ideológico

Veinte gobiernos africanos firman en Accra una carta contra la imposición occidental del aborto y la ideología de género

La Carta Africana sobre la Familia, la Soberanía y los Valores, adoptada en una conferencia celebrada en Accra, pretende reforzar la comprensión tradicional del matrimonio y de la familia y resistir los intentos de imponer el aborto y la ideología de género a través de tratados internacionales.

(Catholic Herald/InfoCatólica) Veinte gobiernos africanos han respaldado un proyecto de carta que reivindica la soberanía nacional sobre la política familiar, el aborto, la agricultura, los recursos naturales y los acuerdos internacionales, en un rechazo de enorme alcance a la presión que ejercen los gobiernos occidentales y las instituciones internacionales.

La Carta Africana sobre la Familia, la Soberanía y los Valores, adoptada en una conferencia celebrada en Accra, busca reforzar la comprensión tradicional del matrimonio y de la familia y resistir los intentos de imponer el aborto y la ideología de género por medio de tratados internacionales, programas de ayuda y presión diplomática.

Entre sus disposiciones más significativas, el artículo cuarto pide a los gobiernos que identifiquen y deroguen las medidas legales que socavan a la familia. La carta rechaza el supuesto derecho al aborto, la legalización de la prostitución, la promoción de discutidos derechos sexuales para los menores, la ideología de género y la agenda internacional LGBT.

El texto define el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer y reconoce que los seres humanos son varón o mujer.

El artículo séptimo afirma además que «no existe un derecho internacional al aborto», con lo que desafía los esfuerzos de determinados organismos internacionales por tratar el aborto como un derecho humano universal mediante el lenguaje de la llamada «salud sexual y reproductiva».

Contra el colonialismo ideológico

El documento refleja la resistencia creciente en diversas partes de África frente a lo que sus críticos han descrito como colonialismo ideológico o cultural, esto es, el uso que los gobiernos y las organizaciones occidentales ricas hacen de la ayuda, del comercio y de los acuerdos internacionales para imponer políticas sociales rechazadas por muchas sociedades africanas.

La carta vincula asimismo la soberanía sobre la política familiar con exigencias más amplias de autodeterminación africana. Reclama la protección de las semillas autóctonas y de los sistemas agrícolas gestionados por los propios campesinos, un mayor control sobre los recursos naturales, una menor dependencia de la exportación de materias primas y la eliminación de las barreras al comercio entre países africanos.

Critica también las prácticas negociadoras de las instituciones internacionales, que pueden dejar a las delegaciones africanas ante documentos complejos sin tiempo suficiente para examinarlos con detenimiento. Los firmantes son claros al respecto: las naciones africanas deben poder determinar sus propias leyes, sus economías y sus instituciones sociales sin coacción exterior.

Las críticas de los abortistas y del lobby LGBT

La carta ha suscitado las críticas de los activistas abortistas y del lobby LGBT, mientras que Sudáfrica se ha negado a suscribirla alegando que partes del texto resultan incompatibles con su declaración de derechos y con su aceptación del llamado matrimonio entre personas del mismo sexo.

Los críticos han atacado también la participación de la organización conservadora norteamericana Family Watch International y han señalado las semejanzas del documento con la Declaración del Consenso de Ginebra, una declaración internacional que afirma que no existe un derecho internacional al aborto.

Esas objeciones ponen de relieve la disputa de fondo que late en el documento. Mientras las instituciones occidentales presentan cada vez con mayor insistencia el aborto y las teorías radicales sobre el género como componentes esenciales de los derechos humanos, muchos gobiernos africanos siguen sosteniendo que proteger la vida no nacida, el matrimonio, la familia y la soberanía nacional no es atraso, sino expresión de sus propios valores, y que la soberanía les otorga el derecho de escoger a quién quieren para que les ayude a redactar sus propias declaraciones.

El respaldo a la carta llega poco después de que el cardenal guineano Robert Sarah fustigase a la Unión Europea y acusase al bloque comunitario de neocolonialismo por su paternalismo progresista en África.

John Deighan, director ejecutivo de la Sociedad para la Protección del Niño No Nacido, ha valorado así el acuerdo: «Durante demasiado tiempo un Occidente perverso ha estado intentando imponer su anticoncepción maltusiana, su aborto violento y su expresión sexual moderna a las naciones del tercer mundo, y las africanas han sido las más golpeadas. Es una alegría ver a veinte naciones buenas y morales defenderse pese a los castigos financieros que probablemente recibirán. Son naciones con una buena fibra moral y con fuertes tasas de natalidad, y Occidente debería seguir sus pasos en lo que respecta a la carta: vida, familia y soberanía. El desarrollo nunca será análogo a la liberalización del aborto y al desmantelamiento de las estructuras familiares tradicionales».

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.