(InfoCatólica) Los obispos y primados reunidos en torno a Gafcon ya tienen dirección postal. La ciudad de Abuya, capital de Nigeria, albergará la sede de la Comunión Anglicana Global, según ha anunciado el Consejo Anglicano Global en un comunicado firmado el 29 de agosto por su presidente, Laurent Mbanda, arzobispo y primado de la Iglesia Anglicana de Ruanda.
Gafcon, siglas de Global Anglican Future Conference, es el movimiento que agrupa a las provincias anglicanas de vocación bíblica y de doctrina tradicional, mayoritariamente africanas y asiáticas, y que reivindica reunir en torno al 85% de los anglicanos practicantes del mundo. Nacido en Jerusalén en 2008 como respuesta a la deriva doctrinal de las provincias occidentales en materia de moral sexual y autoridad de la Escritura, rompió toda comunión con Canterbury en octubre de 2025 y constituyó la Comunión Anglicana Global, con la Declaración de Jerusalén como único estándar de pertenencia. Sostiene que no ha abandonado la Comunión Anglicana, sino que la representa fielmente.
Una decisión tomada en Recife
El acuerdo se adoptó el sábado 22 de agosto de 2026, durante la reunión que el Consejo celebró en Recife (Brasil). Según recoge el comunicado, los reunidos examinaron allí «cómo fortalecer y sostener mejor la vida y el ministerio futuros de nuestra comunión mundial», y concluyeron que ese objetivo requería un emplazamiento estable.
Mbanda subraya que la tecnología permite hoy trabajar de forma coordinada entre naciones y continentes, pero defiende que existe «un gran valor en un hogar físico y un centro administrativo para nuestra vida y misión compartidas».
Del cisma de octubre a la sede de Abuya
El anuncio cierra un ciclo abierto hace menos de un año. El 3 de octubre de 2025, Mbanda respondía al nombramiento de Sarah Mullally como arzobispa de Canterbury con una carta en la que sostenía que el cargo ya no podía ejercer una función creíble de liderazgo, y convocaba a los obispos anglicanos ortodoxos a Abuya para marzo de 2026.
Trece días después, el 16 de octubre, una segunda carta consumaba la ruptura. Gafcon rechazaba los cuatro Instrumentos de Comunión, es decir el arzobispo de Canterbury, la Conferencia de Lambeth, el Consejo Consultivo Anglicano y la Reunión de Primados, y declaraba constituida la Comunión Anglicana Global sobre el único fundamento de la Biblia, con la Declaración de Jerusalén de 2008 como estándar de pertenencia. A las provincias se les pedía suprimir de sus constituciones toda referencia a la comunión con la sede de Canterbury.
La conferencia G26 se celebró finalmente en Abuya del 3 al 6 de marzo de 2026, con 347 obispos y 121 líderes laicos y clérigos procedentes de 27 provincias. De ella salió la Declaración de Abuya, el texto que el comunicado de Recife invoca ahora como precedente y en el que se afirmó que Gafcon había reordenado la Comunión Anglicana en una Iglesia verdaderamente global.
Un consejo en lugar de un primado
La asamblea de Abuya introdujo además una variación respecto a lo anunciado en octubre. La carta fundacional preveía en su punto octavo la formación de un Consejo de Primados de todas las provincias miembros que eligiera un presidente como primus inter pares, según la fórmula que la propia Gafcon empleaba entonces.
Lo aprobado en marzo fue distinto. En lugar de un primado personal, se estableció el Consejo Anglicano Global, un órgano de estructura conciliar que integra a clérigos y laicos junto a los obispos y que asume el liderazgo de la nueva comunión. Es este Consejo, y no la Comunión, quien ha decidido ahora sobre la ubicación de la sede.
El cambio no es de detalle. La cuestión de fondo del anglicanismo es dónde reside la autoridad doctrinal, y la solución adoptada en Abuya desplaza esa autoridad desde una figura primacial hacia un cuerpo colegiado, lo que ha suscitado reparos entre quienes ven en ello un alejamiento de las estructuras episcopales tradicionales.
Un centro administrativo con vocación formativa
El proyecto no se limita, en la intención de sus promotores, a unas oficinas. El comunicado expresa la esperanza de que la sede llegue a ser «un lugar de reunión, formación y capacitación de líderes» al servicio de la predicación del Evangelio y de la edificación de la Iglesia.
Mbanda reconoce que queda mucho trabajo por delante para dar forma a la nueva sede y agradece el entusiasmo mostrado por la Iglesia de Nigeria (Comunión Anglicana), con la que el Consejo ha comenzado a explorar las posibilidades del proyecto. El texto se cierra con una petición de oraciones para las decisiones pendientes y con una acción de gracias por el modo en que, a su juicio, Dios está haciendo crecer y fortaleciendo a su Iglesia en las distintas naciones.








