(InfoCatólica) Durante años, los católicos han asistido, apesadumbrados, a la creciente secularización que sufre Cáritas española. En este diario y en otros medios se han publicado un buen número de informaciones desoladoras, por ejemplo, sobre la idea expresada por Cáritas de que Jesús fue simplemente un buscador más de la verdad, sus sugerencias políticas indistinguibles de las de los políticos ateos, sus programas asistenciales en los que no aparece Jesucristo ni por casualidad, su participación en actos comunistas, su apoyo a la ocupación de viviendas, su publicidad idéntica a la de las ONG no cristianas, su feminismo… Todo ello, claro, de forma paralela a (y contradictoria con) la labor inestimable que siguen haciendo tantas Cáritas parroquiales de forma callada y humilde.
Por desgracia, esta decadencia no es exclusiva de España. El portal Tribune Chrétienne acaba de dedicar un artículo al mismo proceso que sufre la Cáritas francesa (conocida como Secours Catholique). El artículo tiene un título provocador: «¿En qué se diferencia hoy el Secours Catholique de una organización no católica?». En el original, la pregunta es aún más incisiva que en la traducción, porque la organización no católica que menciona es el Secours Publique, una asociación creada por los comunistas en los años veinte del siglo pasado. Tristemente, la respuesta es que una se diferencia en muy poco o en nada de la otra.
El artículo muestra que cada vez quedan menos restos del carácter cristiano de la principal organización caritativa de la Iglesia en Francia. El Secours Catholique, fundado en 1946 por el padre Jean Rodhain y miembro de la red internacional de Cáritas, nació como una obra de la Iglesia inspirada explícitamente en el Evangelio y en la caridad cristiana. Sin embargo, con el paso de los años, la organización ha puesto el acento casi exclusivamente en la acción social y en la influencia política sobre cuestiones como la inmigración, la pobreza o la exclusión, relegando a un segundo plano la dimensión evangelizadora y espiritual que justificó su creación.
Según Tribune Chrétienne, esta evolución hace que el discurso y las campañas de la Cáritas francesa resulten, en ocasiones, prácticamente indistinguibles de las de la asociación de origen comunista dedicada también a la lucha contra la pobreza, el Secours Publique.
La evolución ideológica de la organización católica podría estar causando también su pérdida de apoyo entre los católicos. Como muestra, en noviembre del año pasado, por primera vez desde su creación en 1946, la Cáritas francesa anunció un plan de reestructuración para eliminar 130 puestos de trabajo en la organización. La dirección explicó que se debía a la disminución de las aportaciones, al aumento de los gastos y a dificultades financieras. Como indica el portal francés, «hay que hacerse una pregunta ineludible: si una organización católica deja poco a poco de anunciar a Cristo para adoptar el discurso de una ONG humanitaria y militante de izquierdas, ¿no termina por perder lo que justifica precisamente la colaboración de muchos donantes?».
Como indica el portal francés (y podría aplicarse igualmente a otros países), los católicos tienen derecho a que una institución creada por la Iglesia manifieste con claridad la inspiración cristiana de su misión y recuerde que la caridad católica no consiste únicamente en prestar ayuda material, sino también en dar testimonio del amor de Cristo.






